viernes, 11 de octubre de 2013

UNA DOCENA DE (EN TEORIA) MOMENTOS IDÍLICOS CON TUS HIJOS SUSCEPTIBLES DE ACABAR EN ATAQUE DE NERVIOS.


De la frase ”Como me gusta estar con mis hijos y como mola la paternidad, es lo mejor del mundo” a la frase “¿En qué cojones estaría pensando mi yo de hace 7 años para que le pareciera buena idea reproducirse? Y necesito un paseo, una copa y drogas…o todo a la vez”…el camino es muy corto, cortísimo. Tan corto que a veces no te crees que hayas pasado de un extremo a otro tan rápidamente.
Uno cree tener paciencia, ser maduro, medianamente inteligente y tener capacidad para encajar casi cualquier situación adversa…hasta que se enfrenta a determinadas situaciones con sus hijos en los que de repente se da cuenta de que ha perdido completamente la paciencia, la madurez te ha abandonado súbitamente y la única manera que se te ocurre para encajar la situación es llorar, huir o llamar a tu madre.
Nos pasa a todos. Bueno, a todos no…hay gente por ahí que dice que jamás jamás  piensa esas cosas horribles que yo cuento hoy ni se sienten malos padres.
 
Sinceramente, yo creo que mienten.
1.El baño.
En teoría y gracias a los anuncios llegas a la paternidad pensando que el baño será un momentazo de comunicación paterno filial. El agua, el vapor, el espacio pequeño del baño. Carcajadas, esponjitas ( ¿Has estado alguna vez en un baño turco?), espuma . Todo idílico. Una leche. Cuando son bebés el momento del baño es de muchísimo estrés no sabes si lo estás cogiendo bien, el bebé llora como un demonio y tú acabas exhausto y pensando que lo mismo no pasa nada si mañana no lo bañas.  Cuando son más mayores hay que perseguirlos con un lazo para conseguir que se duchen o se bañen, luego hay que revisar el resultado de sus fregados cuando salen y normalmente hay que volverlos a meter en la ducha porque la esponja sigue seca y creo, me han comentado, que cuando se van de casa entienden el concepto: NO SACAR AGUA FUERA DE LA DUCHA.
2. La cena. 
“Tengo hambre”, “tengo hambre”, “tengo hambre”.
¿Qué hay de cena? ¿Qué hay de cena?

Hay dos opciones, que tus churumbeles coman como perros hambrientos y literalmente te coman por los pies y tú te desesperas intentando que coman despacio, que no se peguen por la comida y te desesperas más cuando empizan ¿Qué más hay? Tengo hambreeeee.
La otra opción es mucho peor. Tus hijos están hambrientos justo justo justo hasta el momento en que se sientan a cenar. Entonces comienzan un ritual de ralentización del espacio tiempo que acaba con tu paciencia y te lleva al llanto porque lo que tú has preparado con amor y dedicación se ha quedado frio y asqueroso pero tienes que conseguir que se lo coman.
No, la hora de la comida no es igual de desesperante. Los que no tenéis hijos no lo sabéis…los padres sí.
 
3. Me aprieta / me pica / me duele / me pincha.
Hora de vestirles.  Sacas la ropa. Da igual que sea la que se han puesto mil veces. Ese día por algún extraño motivo, por la alineación de los planetas o la carga magnética de los casquetes polares deciden que esa ropa no pueden ponérsela. Tu se la pones a base de una lucha cuerpo a cuerpo y algún que otro grito…terminas y empiezan a contosionarse como si la kriptonita les estuviera fundiendo la piel mientras lloran o te miran con odio.
Cuando se hacen mayores me comentan por ahí que al factor “me aprieta/me pica/ me duele/ no puedo moverme” se añade el factor “no me gusta” o “no tengo nada que ponerme”.
Todo muy chulo.
4.En el coche.
El coche es un sitio peligrosísimo. Es un habitáculo muy pequeño para compartir tanta armonía familiar. Es perfecto cuando todo va bien, poco espacio y todos muy juntos disfrutando…y es el infierno en la tierra al minuto siguiente cuando empiezan: ¿Cuánto queda? ¿Cuánto queda? ¿Queda mucho? Me hago pis, tengo sed, tengo hambre…
Mientras gracias a los “sistemas de sujeción infantiles” los llevas atados y bien atados…el tema queda ahí. Cuando ya van solo con cinturón de seguridad, además de todo lo anterior tenemos el problema de “me pido esa ventanilla”, “me has tocado”, “estás poniéndote en mi espacio”.
 
5.Discusiones absurdas entre ellos.
Tus hijos son capaces de elevar una discusión idiota a la categoría de conflicto armado y necesitar mediación de la ONU. Pueden discutir por cromos, por media baldosa que uno ha ocupado con las construcciones, por una goma, por un plástico roñoso, por media loncha de jamón o por el sitio en el sofá.
Tú intentarás abstraerte, obviar el tema y dejar que lo resuelvan solos porque crees firmemente que verán que discutir por eso es una bobada.
Ja. Acabarás teniendo que hacer un juicio oficial dónde no solo verás que el motivo era idiota sino que era mucho más idiota de lo que creías porque trae unos antecedentes de flipar: es que él tiene ese medio plástico roñoso que es mio porque en el verano cuando estuvimos en la playa él se quedó con una concha que yo había encontrado y tú se la diste a él”.
¿un verano? ¿una concha? ¿Qué tú hiciste qué?
5.- Me llevas al salpicamas. 
-¿Puedo comer chocolate ahora?
-No, vamos a cenar dentro de un rato.
-¿Puedo comer chocolate?
-Ya te he dicho que no.
-¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate? ¿Puedo comer chocolate?
Solo las grandes mentes consigues aguantar sin salir corriendo a comprar una plantación entera y dejársela en herencia.
6.- Pataleta que algo queda.
Cuando no tienes hijos y ves una pataleta de un niño, una especie de posesión diabólica que les hace patalear, llorar, gritar y casi casi girar la cabeza 360 grados piensas “que mal educa la gente a sus hijos”.
Luego el destino viene, hace que te reproduzcas, te dejes la piel en educarles y de repente un día te encuentras protagonizando la pataleta infernal mientras compruebas como gente sin hijos te dirige esa mirada “ hay que ver qué mal educa la gente a sus hijos”.
7.- A recoger.
Eres un padre comprensivo y no un maniaco del orden. Si tus niños quieren jugar, pues que jueguen, que tengan espacio y tiempo para desarrollar su imaginación y su creatividad. A jugar.
Pasan las horas y hay que recoger.
A recoger chicos”…de repente, tus hijos son Houdini, son culebrillas, son roedores canijos capaces de esconderse en las ranuras más pequeñas para escaquearse del momento: las construcciones con las construcciones, los colores con los colores, las fichas del memory con las fichas del memory, los disfraces al baul, los clics al maletín…Y estás tú solo recogiendo mientras repites hasta ahogarte: a recoger, he dicho que hay que recoger, chicos cuando se juega luego hay que recogerlo todo.
Solo mentes poderosas y consiguen controlarse y no coger una bolsa de basura y tirarlo todo.
Una vez que está todo recolocado…tus hijos salen de sus escondrijos o del baño a dónde casualmente habían tenido que ir a hacer caca justo en ese momento. 
8.- El loro de repetición.
¿Cómo se piden las cosas?
¿Qué se dice? Siéntate bien. 
¿Os habéis lavado los dientes?
¿Cómo se piden las cosas?
¿Qué se dice? Siéntate bien. 
Y así hasta que lloras porque te recuerdas tannnnto a tus padres.
9.- La pregunta eterna.
Un tema cualquiera, en un momento cualquiera… a ser posible el menos oportuno de todos. Tu hijo pregunta algo y tú contestas, porque sí porque está muy bien que tengan curiosidad, porque quieres enseñarle y porque no está bien mentirles. Te sientes el campeón de los padres.
Y ¿ por qué?
Vuelves a contestar, ya con menos confianza porque realmente nunca habías llegado a ese nivel de detalle o si lo hiciste probablemente tenías la edad de tu hijo. 
¿Por qué?
Ya no sabes más. No tienes ni idea. O a lo mejor lo has sabido y se te ha olvidado o te das cuenta de qué mierda es hacerse mayor y dejar de hacerse preguntas y aceptar el “porque si”. 
Pero ¿por qué? ¿por qué?
Desesperación por no contestar y porque no hay manera de pararlo.
10.- La canción diabólica. 
El gusto por la variedad musical se adquiere con la edad, no viene de serie. De hecho tus hijos  pueden escuchar una canción un número infinito de veces, y cuando digo infinito me estoy quedando cortísima sin pensar ni por un segundo que es suficiente.
Pueden escucharla en casa en el ordenador, en el coche, en la radio cuando salga, en el mp3. Cantarla, bailarla, hacer una coreografía, utilizarla para dormir, para el paseo en bici…
Por supuesto esa canción no será Stairway to heaven o Black Sugar o una sonata de Mozart…será algo diabólico que se meterá en tu cerebro y no podrás sacarla durante días.
11.- El cuento.
Leer un cuento a tus hijos. Parece que no hay nada mejor en el mundo. Puro marketing.
Para empezar muchos de los cuentos infantiles son horribles ( los hay muy buenos también), normalmente tus hijos quieren leer alguno de su muñeco del cole que es un horror, pero bueno te pones a ello. Te parece un rollo pero hay que disimular, si tienes más de un hijo se pegaran por el sitio a tu lado, protestaran por como tienes colacado el libro y no ven las ilustraciones. Conseguirás llegar al final de la historia al límite de tus fuerzas y sintiéndote fenomenal por haberlo logrado dirán: otra vez!! Leelo otra vez!
Fantaseas con la idea de inventártelo y matar al protagonista en la página 2. 
12.- A dormir.
La hora de dormir, de acostarse, de descansar. Consigues llegar a ese momento, han cenado, se han lavado los dientes, han leído, y están monísimos en sus camas con sus caras dulces y cansadas.
Les da un beso, les arropas, apagas y sales feliz con tu paternidad.
¿Traes el agua?
Tengo calor.
Tengo frio.
Fulanito no me deja dormir.
¡Me acabo de acordar de que para mañana tengo que hacer una maqueta de un volcán!
Lloras.
Los que no sois padres si habéis llegado hasta aquí sé lo que estáis pensando. Os espero en el futuro.
Los que sois padres…seguro que os habéis reconocido.
 
Publicado en Unadocenade

47 comentarios:

Bethelgueuse dijo...


Pues si!...

Nos he reconocido y les he reconocido. Es fascinante (por decir algo) la capacidad que tienen para sacarnos de quicio un dia y al otro y al siguiente, siempre con las mismas cosas. Es tal cual lo cuentas.

Y somos padres jabatos, que no se rinden y les dejan hacer lo que quieren, pero madre como cuesta!!.
Eso si, he echado de menos lo que pasa cuando por fín están dormidos y los padres (que somos bobos), en vez de hablar de cosas de adultos durante las dos únicas horas al dia que estamos juntos y tranquilos, nos contamos las ocurrencias hilarantes de estos monstruitos... es que son tan monoooos.

- mamá, mamá mira: una máquina para cortar la leña como la del abuelo!
- Si Mario, una motosierra para cortar la madera.
- Nooooo, la leña!
- Es lo mismo Mario, de qué está hecha la leña?
- De palos mamá, tu no sabes..

O_o

Anónimo dijo...

Acabo de tener una imagen de futuro, cuando mi hermana me haga tía de 3 sobrinos, a la vez, en unos meses. Siento miedo y se me secan los ovarios, todo en uno.

Lo que me río yo con tus post de Maternity, Moli. Qué grande eres!

Anónimo dijo...

A ver, sí y no.

Fácil y absolutamente placentero siempre, No es. pero así de patético tampoco.

Influyen muchos factores. Una madre muy paciente, pero mucho ( libra y tal...), una forma de transmitir exigente pero flexible, una persona en casa, referente contínuo, que no tenga muchísima presión laboral o externa ( fundamental), y otras cuantas cosas, cambian bastante la perspectiva.

Yo tengo tres, la casa tirada a menudo, los encargos medio cumplidos, los horarios imposibles... ( me refiero a que ir a la cama a una hora exacta, aquí es imposible, y llegar siempre puntuales a los colegios, impensable)pero hay muuucha armonía, muchas risas, muchas vivencias, pocos castigos, pocos enfados, y categóricamente, Yo No Les Grito. Sí me enfado, sí hay límites y consecuencias, pero no llego a salirme de mis casillas y dar los alaridos que oigo alrededor.

También añado que vengo de una familia numerosa, que me apasionan los niños, y que cuando eran bebés me dedicaba solo a ellos y los cogía todo el tiempo, porque me encantaba. Y sí, tuve malas noches y a veces no medaba tiempo a comer o a ducharme, pero era la excepción.

Con esto solo quiero decir que hay tantas maternidades como personas, y no, no se encierran en dos ( ya nos entendemos)

Un abrazo guapa!

María José - Honey and Figs dijo...

Deseando estoy que escribas de esto mismo cuando lleguen a la adolescencia (que es la etapa en la que yo me encuentro) a ver si lo clavas como has clavado esto.
Me da envidia el anónimo de arriba, yo SÍ les grito, y sé que demasiado, pero tres adolescentes conviviendo sacan lo peor de mí.
Besos.

Anónimo dijo...

Ay! A mí, el punto que más me maravilla, fascina y cabrea a la vez es el punto 5 "Discusiones absurdas entre ellos".....
Son diálogos de besugos llevados a su grado máximo.
Se superan día a día.
Tras la ducha, la niña le dice al niño: "¿Me dejas ponerme hoy mis zapatillas de princesa?"
.....(....)
Respuesta de él: "No...no te dejo tus zapatillas de princesa. Ponte mis chanclas si quieres, que te las dejo".
Ella: "joooo....las zapatillas de princesa son mías. por favor, deeeeejámelas".
El: "Hoy no. A lo mejor mañana te las dejo un ratito..... Me dejas tú dormir hoy con la linterna que no tiene pilas?"

Y así hasta el infinito o hasta que se les ocurra otra cosa igual de absurda....

(No entiendo nada......)

Anónimo dijo...

¡¡Buenísimo!! Cómo me he reído y cómo me he reconocido...

PD: Yo también creo que los del "pues yo nunca grito a mis hijos" mienten como bellacos.

La sonrisa de Mini Yo dijo...

Jajajaja me ha encantado el post, y es que me he visto reflejada en casi todos los puntos. Muy muy bueno el post y totalmente recomendable tanto para los que ya somos madres como para las que van a serlo para que vayan preparandose....porque esto no te lo cuenta (casi) nadie.
Lo dicho Felicidades

Anónimo dijo...

Buuuf!
Extrapola esas idílicas situaciones a tiernos adolescentes ... sólo te digo que cuando empiezan a ducharse sin rechistar, varias veces al día, se quieren lavar el pelo ¡ha despertado la bestia negra y llega tu tiempo de oscuridad!!!
No hay suficiente fuerza que nos acompañe!

Mary dijo...

Me siento totalmente identificada y mi cucu aún es pequeña, pero ya hemos experimentado la mayoría de las fases.
Muy divertido el post

Dra Jomeini dijo...

Jajajaja, me he reído muchísimo con lo de ¡A recoger!. Mis hijos, los dos, en el momento en el que los mando a hacer los deberes les entra la cagalera. Fijo.
Identificada es poco ;D

RS dijo...

Pos sí, para qué engañarnos. Yo también formo parte del cupo de idiotas que veía la maternidad como ese estado idílico que sale en toda revista de bebés que se precie. Pero, desde que nació el trol, no he tenido un día de paz. Y sí, me reconozco en casi todas los puntos, salvando el hecho de que mi trol es hija única. Y así seguirá, Dios mediante.

Eso sí, me río mucho con ella. Está en esa edad en la que ya habla perfectamente y te mondas de la risa con sus pensamientos.

Una pregunta que lanzo al espacio sideral: ¿Cuántas veces es capaz de escuchar una misma canción una personita? Creo que voy por la vez núm. 1000 del Chuchua Chuchua de los demonios. Como lo oiga una vez más, cojo la recortadora y me cargo a alguien. Aviso.

Mahel dijo...

Yo llevo tres años viviendo tooodo esto. Añado que mi peque entra en bucle infinito con sus gustos musicales y lectores ya que puede estar semanas escuchando la misma canción o pidiendo el mismo cuento para dormir (ya odio a Peppa Pig y a Calliu!!!).
Me ha encantado tu post, es la triste y a la vez encantadora realidad.Saludos.

La Buhonera dijo...

Los que no somos padres pero somos hermanos mayores con mucha diferencia de edad también reconocemos casi todo... Y qué escalofrío, y qué pereza revivir eso de mis hermanos con mis hijos cuando toque...

Pero en fin, tiene sus cosas buenas también.

Como siempre, clavado ^^

Michelle Grey dijo...

¡No estoy de acuerdo con el 6! La educación que dan los padres es importantísima, pero los niños no son marionetas, también son seres libres, diablillos en potencia. Realmente y en general, los adultos les recortamos esa libertad, ese instinto de niño de la selva. Cuando veo pataletas de críos lo que pienso es "madre mía... ¡no quiero lidiar con algo así en mi vida!".

Marta dijo...

No Marta dixit:

Muy bueno! Mis chicas no pelean entre ellas pero a cambio las dos han pasado por la fase "Conoce a tu gato".
- Deja al gato. No le quites pelos al gato, ¿quieres que yo te arranque a ti los pelos?. No aprietes al gato que no es un peluche. No te comas el pienso de los gatos, ¿te gustaría que los gatos se comieran tu comida?. ¿que te ha mordido el gato? algo le habrás hecho. Lo bueno es que pasados los 3 años se hacen íntimas de los gatos.

NáN dijo...

Comentario general: tengo 65 años y todavía espero descubirir qué coño es eso de la madurez.

1: Que el baño consiste en trasvasar el agua de la bañera al suelo, es un concepto difícil. Se toman su tiempo.

3. Siendo mi hijo un varoncito, le daba lo mismo que lo vistiera con un traje de nazareno de la Semana Santa. No problem.

4. Siendo varoncito, si a los 300 metros de la gasolinera quería pis, le decía. ¿Te acuerdas de la botella de agua que has comprado (junto con una buena parte de los dulces de los expositores? Bébetela, para no tener sed y haz pis dentro.

8. Estuve por comprarme una grabadora-reproductora.

9. La cosa terminaba diciendo yo un "porque lo hizo Dios". "Pero si dios no existe". "Por eso lo hizo así de mal". (Reconozco mi fallo argumental, pero a él le sirvió durante un tiempo: el del pensamiento mágico).

10. Una vez,en el metro, sujetado a la barra superior, vi que todos me miraban. Me extrañó hasta que me di cuenta de que estaba cantando a voz en grito "Abuelito dime túuu". Me bajé en la primera estación.

12. Me sigue produciendo pesadillas.

Lengomín dijo...

No se puede uno acercar tantísimo a la realidad cuando escribe algo. Soy madre de un niño de 8 y una niña de 5. En este momento, la circunstancia de mi vida se halla en el momento cuento antes de dormir. A los dos a la vez. Ando como un saltimbanqui de habitación a habitación haciéndome un lío con "el oso goloso" y "Nacho chichones" que acaba siendo un experto jugador de fútbol del Barça mientras se coge los rulos y se hace una perfecta manicura cantando "lo hicimos lo hicimos we did it". La locura no tiene cura. Y el panorama es desalentador, pues me han dicho... que la adolescencia no es cosa fácil... pero no me creo nada... Un saludo Molinos y sí sí sí lo has clavado

InmaSevilla dijo...

Pleno, 12 de 12...

C. S. dijo...

Yo desarrollé un método bastante bueno para no gritarles: esconderme. Llamadme cobarde, pero he sido capaz de pasarme media hora dentro de un armario hasta que, desesperados, empezaban a llamar "¡Por favor, mamá, sal y haznos la cena, que nos vamos a portar bien!" (Claro que los míos son fácilmente sobornables con comida. No sé cómo me las arreglaría si no pudiera sobornarles con eso)

Alfonso Torres dijo...

Jajajajaja... me ha encantado!.. ha faltado el "siéntate bien, que estás comiendo.." cuando lo repites 500 veces a lo largo de la semana crees que te están chuleando (y es verdad)

Excelente post!

Alicia dijo...

¡Qué horror! Es cierto todo eso pero entonces.... ¿para qué tenéis hijos si después vais a escribir cosas de esta naturaleza?

Nadie nace aprendido y muchas cosas se adquieren por experiencia, pero todos antes de ser padres sabíamos perfectamente que ser padres no era fácil porque ya nos lo habían dicho nuestros propios padres, vecinos, abuelos.... hasta el carnicero del barrio. Todo el mundo anda todo el tiempo con el mismo cantar.

Yo tuve mis tres hijos (dos de ellos adolescentes). Soy madre trabajadora y cuando eran niñas saqué un doctorado teniendo que trabajar a la vez. He pasado por todo lo que pones durante los últimos 15 años pero jamás les critico y mucho menos escribo un post cargado de tanta obstinación. Todo esto forma parte de su crecimiento.

Y el que tiene hijos es porque quiere. Nadie les ha obligado y lo menos que puede hacer es aplicar la sabiduría.

Me gustaría saber el infierno que vosotros hicieron vivir a vuestros padres, quienes nunca se hubiesen atrevido a escribir públicamente estas cosas. Y a mi como hija (porque nunca dejamos de ser hijos) me duele leer esto. Como madre, me indigna.

Luisz dijo...

Alicia es de "ese" tipo de madres que MIENTE ...

LS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Uy, uy, atención, gérmen de espiral de comentarios. Está golosa la cosa ;). Pero yo no voy por ese camino.
Pasando a otra cosa, pues si uno no empieza por reirse de si mismo, qué aburrida la vida. Y sí, soy una madre patetica, peripatética y esperpéntica. A ratos apática, a ratos histérica. Ahora mismo estoy partiendome la caja.

Iskra dijo...

Me encanta la madre que se esconde en el armario jaja!

Moli, no promocionas los premios bitácoras? :) vengaaa yo te he votado.
Saludos!

Anna JR dijo...

Todos, todos los momentos son así. Y se combinan diabolicamente entre ellos en un mismo día. Mientras comento Ladecinco canta que en la radio hay un pollito pío, y una gallina y un pavo y una paloma y un cordero y al final un tractor que se carga al pollito. Lamentable. Ayer la cantaba a pleno pulmón mientras se lavaba los dientes y yo le decía que cerrara el grifo. Una tortura.

Cristina dijo...

Yo cuando lo viví también lo encontraba desesperante, pero ahora que mis hijos son adolescentes-jóvenes, recuerdo aquellos tiempos como idílicos. ¿Que el niño no se quería dormir? El joven no ha vuelto a casa y la cama está vacía, ¿Que no comía? No sé lo que se está metiendo. ¿Que no le gustaba la ropa? Va vestido de una tribu urbana ¿Que desordenaba y jugaba? Se me lleva el coche, ¿Que leía un cuento? Tengo que bregar por sus estudios.
Y mejor dejemos el tema de la música porque ese ruido infernal es mucho peor que cualquier cancioncilla infantil.

Así que los que sois padres de niños, disfrutadlos, que luego viene la subida!!!!!!

EvaB dijo...

Como madre de unos gemelos muy activos, me reconozco en casi todo lo que planteas. Eso sí, me dan mucha envidia Alicia, y el anónimo que no grita. Esa raza de seres superiores, madres que nunca pierden los nervios, supermujeres que todo lo hacen bien, que amablemente nos aconsejan y reprueban a estas pobres mortales que vamos siempre corriendo entre trabajo, hijos y casa, y usamos paraletas como esta como válvula de escape. Que pena que no haya un espacio público, una Universidad de la maternidad dónde estas mentes preclaras, estos espíritus puros, equilibrados y perfectos pudieran transmitir su sabiduría a estas pobres discapacitadas que de lo único que somos capaces es de amar infinitamente a nuestros hijos, a pesar de todo.

María Luisa dijo...

Mi madre no tenía piedad a la hora de recoger. Cuando se cansaba de repetirnos que guardáramos las cosas, sacaba la escoba y se ponía a barrer, bajo el lema "juguete tocado, juguete tirado". No veas la prisa que nos dábamos.

NáN dijo...

tranquis, colegas padres y madres, que al final se van de casa.

Y lo del síndrome del nido vacío es una leyenda urbana.

Anónimo dijo...

Alicia no dice que no haga esas cosas, sólo dice que no las contaría en un blog, no seáis malos.

Yo no soy madre, soy de las que mira mal a las que sí lo son y tienen a los niños gritando por los espacios públicos.

Tengo intención de serlo, algún día. Y de escribir sobre ello también porque me parece una memoria fantástica. Es más, lo que me gusta de Molinos son los capítulos de maternity! :)

besos.

RS dijo...

Alicia, ¿tú nunca has oído eso de que los seres humanos sólo aprendemos con los errores propios? "El ya te lo dije" no sirve de nada mientras no lo vivas en primera persona del singular.

Por cierto, imagino el choteo de los abuelos cuando ven a sus retoños pasar por la docena de "momentos idílicos" que la maternidad/paternidad proporciona. He de reconocer que a mis progenitores aún no les he visto reírse en mi cara, aunque, por ciertos comentarios que me hacen, imagino que no tardarán en hacerlo.

Nan, de leyenda urbana, nada: yo fui una damnificada del síndrome del nido vacío. Y doy fe de que existir, existe.

Anónimo dijo...

Conclusión:

No
Todas
Somos
Iguales.

Un saludo.

Anónimo dijo...

De verdad que pensáis que todas las madres suscribimos este post punto por punto??
Yo también miro mal a las madres de niños descontrolados en espacios públicos y no infantiles, precisamente.
Y yo también me tuve que ir de cafeterías o restaurantes o iglesias o reuniones, porque alguno de mis hijos no estaba suficientemente tranquilo.
La hora del baño, siempre un placer ( los baño de 2 en 2)
Recoger...no soy ninguna histérica del orden. No pasa nada por caminar x su habitación apartando juguetes.
Eso de repetir hasta el infinito cualquier cosa, no nos pasa. La verdad es que yo reacciono enseguida, y les respondo prestando atención y mirando a los ojos.
No sé, hay más realidades de familia de la que por aquí se cuenta.

Pero dentro de unos años, que nadie añore esta etapa.
Un saludo, y un poquito de por favor.

Alba dijo...

Bueno, chica que baña a sus hijos de dos en dos...cada quien tiene sus experiencias, por ejemplo yo he tenido que operar a uno de mis hijos un número par de veces mayor de dos, no voy a pretender que todos los padres que escriben aquí compartan esta vivencia mía.

Y no tiene por qué experimentar los doce puntos a la vez, ni ninguno de ellos todo el rato. Yo me aburro de repetir las cosas, pero no estoy repitiendo las cosas todo el día, por ejemplo cuando estoy trabajando no me molesto en decir "límpiate bien el culete", figúrate lo que pensaría mi jefe de mi. Tampoco suelo decirselo al destinatario habitual de la frase fuera del contexto, por ejemplo en la mesa.
La cosa es reirse de aquello que nos saca de quicio, ya que lo tenemos que sufrir. De paso también vale para entender como podíamos poner la paciencia de nuestros padres al límite.

Ana dijo...

Me he reconocido en cada palabra! Son todo dulzura y amor jajaja He de reconocer que cosas como estas en tu libro han hecho que a veces me quite de la cabeza la idea de tener un segundo hijo... Pero, solo a veces.

xaquí dijo...

Los hijos, esa fuente de inspiración y frustración.

anonima porteña dijo...

no se que me pone mas nerviosa, que no ordene los juguetes o que pase media hora poniendo obsesivamente cada playmovil en la bolsa, o cada animalito paradito en la casita, en vez de meter de a puñados las cosas dentro de las bolsas o cajas y terminar en 5 minutos........ preferio hacerlo yo!

Mo dijo...

Jajajaja punto por punto, la canción diabólica es Seasons of Love? Arrepentimiento coril me va a entrar...

Dani Torregrosa dijo...

¡Queremos la segunda parte de tu libro!

Anónimo dijo...


Yo no puedo evitar gritar cuando me invade la desesperacion y luego me siento taaaaan mal.........

A. Sandler dijo...

Moli,
Gracias por esto. Me has hecho sentir un poco mejor,..alguien me entiende!!
Yo, siempre digo dos cosas:
a) Mis hijos han conseguido sacar lo mejor de mi pero tambien lo peor
b) Los llamos Hooligans, cariñosamente pero hooligans al fin y al cabo.

Anónimo dijo...

ni os imaginais lo que he podido reirme, toda mi vida " maternal" en 10 minutos, 4 hijos ,trabajo laboral desde casa, en fin que cuando les digo a esos papas de esos ( que bonito o ser padres ,lo que disfruto de mis hijos) que los hijos no son para disfrutarlos ,sino para hacer de ellos buenas personas, y que sacarlos adelante cuesta " un huevo y media yema del otro) en ocasiones casi tu salud fisica y mental, que... o aprendes a toda marcha a controlar "las situaciones" y practicas a todas horas el noble "arte" de la paciencia, lo llevas crudo, no estamos haciedo muebles .sino formando personas ,y no vienen con instrucciones, y cada etapa tiene sus complicaciones que uno con mucho amor ,buena voluntad sofocones y sacadas de quicio va aprendiendo a ser padres , y es ese amor tan sin razon que sientes nada mas verlos ( y las madres un poco antes) y que si no fuera tan inmenso no lo podriamos hacer, me he reido porque , acabo de deciirle a un amigo ¡¡ lo bueno de envejecer es que ya estan grandes!! pero solo es una ilusion nacida de las ganas de descansar, porque aunque tengas mil años y estes agotadoooooo ,siempre ,siempre, hasta que te vas son " los papas" y ante cualquier dificultad ( y ahora por desgracia tienen los pobres muchas) ¿ a quien acuden ? normal , los papas , y sin tocar el tema ¡¡¡nietos!! ¿ cuantas abuelas crian a los hijos de los hijos? y aunque esten curtidas de crianza , ya no se puede fisicamente, pero lo haces y los disculpas, pobres si es que si no trabajan los dos como pagan la hipoteca ?toda la vida he estado de alquiler y no disfrutabamos de unos dias de vacaciones.ni saliamos un dia a comer fuera , ni a tomar un aperitivo, y se hacian los jerseys y la ropa en casa, y las comuniones no se iba al restaurante , claro que eran otros tiempos ¿verdad? pero no nos diferenciabamos tanto de vosotros, lo que ocurre es que fuimos educados en una epoca que era impemsable la cantidad de caprichos que ahora se le da a los niños, eran tiempos de escsez pero seguramente mis nietos no recordaran jamas una niñez tan feliz como la nuestra , yyyyy ,tambien estudiabamos, nosotros hemos ayudado a hacer los deberes a los hijos ,en tiempo del BUP , que sinceramente las matematicas " sonaban a chino " pero mira 4 universitarios ( dos regalados al paro) cosas de la crisis ( me rio yo) y ahora por culpa de "no se sabe que o quienes" nos han cargado a los abuelos a toda una maravillosa generacion bien preparada averlos en el paro pagar las hipotecas tan imponentes que en unos años pusieron los bancos,¿ es suficiente experiencia? me he saltado muchas cosas , pero queridos mios , solo hay que echarle un par bien puestos a la cosa y tirar, que la adolescencia apenas dura, y en cuanto maduras , pues te ves como hemos empezado al principio, y la generacion siguiente ,,,mas de lo mismo...... pero con todo si volviera a nacer ,no querria otra vida diferente, estoy llegando a la meta, echa unos zorros, pero cuando estan mis hijos y nietos alrededor de la mesa, y oigo sus risas y su alegria ( a pesar de los pesares que tambien los tienen) es el cielo para mi y mi marido.... besoa a todos y hale , a luchar por ellos y " con ellos" ¿ es la pregunta del millon, que nos empuja a tener hijos y reproducirnos? pues llevamos miles y miles de años haciendolo y en condicionrs mucho peores,..........................

julio perz. dijo...

me ha gustado esa extensa opinion, y me susbcribo, yo no pude estudiar y trabaje desde los 14 años ,tubimos 5 hijas, benditas todas ( con sus cosas y caracters diferentes pero buenas mujeres y cultas ) lo que no pudimos su madre y yo, en fin me he reido un monton , porque algunas opiniones parecen de chiste, es ¿ porque somos mayores que no nos parece que fue tan dificil como lo ponen? y mira que teniamos que echar horas su madre y yo, pero debia ser que no teniamos tiempo de pensar en nosotros, porque si que cojian pataletas , sobre todo Laura, pero sin desmerecer a ninguna ,es la mas fuerte y generosa, a veces las pataletas son señales de un caracter fuerte y bueno , hay que saber estar y escuchar, yo venia reventado , pero llegar a casa y ver a mis hijas aunque fuera peleando , me compemsaba de todo, tanto las amabamos , nos falta una , se la llevo un cancer de mama, tener paciecia hijos, y olvidaros un poco de vosotros, vereis que es mas facil, perdon por dar consejos, son cosas de la edad

Lupidilup dijo...

Chapeau, lo has bordado. Cada uno con su historia familiar pero todas parecidas.
Que capacidad que tienen de no encontrar un momento de relajo en todo el día. Ya podríamos conservar esa vitalidad de mayores.

Anónimo dijo...

conoceis a alguien qu conserve la vitalidad de los niños , es imposible he impensable , decia mi madre cuando me quejaba que no paraban quietos, dejalos niña ,son carne en crecimiento continuo, deben moverse para desarrollarse, y pense que tenia toda la razon cuando estamos crecidos vamos dejando de movernos paulatinamente , nuestros movimientos son siempre dirigidos a una cosa determinada, y los niños se mueven por el placer de moverse y cada nuevo movimiento que descubren lo repiten muchas veces llenos del placer que les proporciona aprender, pero todo esto a los papas nos deja para el arrastre, es que aunque lo habiamos visto en otros hasta que no lo sufres ni te enteras, asi es criar hijos, ,y se soporta porque no sabes porque los amas con desesperacion, ahi esta el quid de todo , asi que alimentaros y vitaminaros ja ja ja ja ja ja , que falta nos hace ,un beso de una mama de 3 fieras tragonas y muy muy traviesas, ¡¡ Señor danos fuerzas que falta nos hace !

Senyorita Sudón dijo...

Ya sé que en post como este todo el mundo pone que le gusta leerte porque has clavado la realidad. Pero a mi en realidad me gusta leer este blog porque me encantan los pequeños detalles, las pequeñas perlas como "Me llevas al sapicamas". Una referencia que no todo el mundo pillará, pero que explica perfectamente el momento. No hacía falta ni lo del chocolate para entender la situación si pillas la referencia. Asique si, te leo porque creo que en el fondo hay una freak atrapada a la que no dejas que veamos demasiado ;)