sábado, 22 de febrero de 2014

Escribir es poner una palabra tras otra.

Hay mucha gente que escribe, mucha más de la que creemos. De  hecho, uno no empieza a pensar en cuánta gente habrá escribiendo hasta que se pone a hacerlo. Piensa, ¿cuántos estarán escribiendo ahora mismo? ¿Cómo lo harán? ¿Les costará más o menos que a mí? ¿Escribirán sobre lo mismo? También, al sentarse a escribir, uno es consciente de lo complicado que es y ve desde una nueva perspectiva las novelas, los artículos, los reportajes y por supuesto los blogs que sigue.

Por supuesto, se miran con nuevos ojos esos grandes libros que nos han acompañado y a sus autores como auténticos prodigios de la naturaleza, ¿Cómo fueron capaces de escribir esa historia? ¿Cómo lo hicieron?

Escribir es sentarse a intentar plasmar una idea, una sensación o un concepto que tenemos dentro. A veces ni siquiera hay una idea o sólo hay el atisbo de un pensamiento que se escapa y que parece completamente imposible de fijar.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo se escribe?

En este video montaje, Neil Gaiman, da una serie de consejos para escribir.

Los consejos de Gaiman  se pueden resumir en dos:

- Escribe lo que sea. Siéntate y escribe lo que te salga.
- Ten siempre presente que nadie puede escribir como tú ni contar tu idea como tú mismo.



"Para mí, (escribir) siempre ha consistido en tratar de autoconvencerme de que lo que estoy haciendo en el primer borrador no es importante. 

Recuerdo la increíble liberación que fue pasar de la máquina de escribir al ordenador. Ya no haría más basura de papel, no emborronaría más folios y papeles. Escribir era más una noción, algo más imaginario. Escribía esas palabras pero no importaban y después, una década más tarde,  recuerdo la nueva liberación que fue pensar “Podría escribir en cuadernos”, porque nada de lo que escribo es real hasta que no lo tecleo. Seguir escribiendo en cuadernos es una de las cosas que sigo haciendo,  escribo en viejas y grandes moleskines. Escribir a mano no es real. 

Una vez que pasas el muro, tienes que autoconvencerte de que no importa, nadie va a ver nunca tu primer borrador, a nadie le importa tu primer borrador. Y este es el punto clave, tú estás agonizando para escribirlo pero honestamente cualquier cosa que estés escribiendo se podrá arreglar, podrás corregirlo mañana, podrás corregirlo la semana que viene...pero ahora lo que hay que hacer es sacar las palabras, sacar la historia, escribir lo que puedas y luego corregir. 

If you’re only going to write when you’re inspired, you may be a fairly decent poet, but you will never be a novelist — because you’re going to have to make your word count today, and those words aren’t going to wait for you, whether you’re inspired or not. So you have to write when you’re not “inspired.” … And the weird thing is that six months later, or a year later, you’re going to look back and you’re not going to remember which scenes you wrote when you were inspired and which scenes you wrote because they had to be written.

Si solo vas a escribir cuando estás inspirado, podrás ser un poeta bastante decente pero nunca serás un novelista, porque tendrás que pensar cada día en cuantas palabras has escrito y esas palabras no van a esperarte, estés o no estés inspirado. Así que tienes que escribir cuando no estás inspirado. Y lo más extraño de todo es que seis meses después o un año después, mirarás atrás y no podrás recordar que párrafos escribiste inspirado y cuáles escribiste simplemente porque había que escribirlos. 

El proceso de escribir puede ser mágico. Hay veces en las que es como asomarse a la ventana de un último piso y salir a caminar por el aire...y eso es felicidad suprema. La mayor parte de las veces,  sin embargo, es un proceso que consiste en poner una palabra detrás de otra. 

Se parece a lo que ocurre en el Peak District, en Inglaterra, cerca de Escocia. Allí hay gente que se dedica a hacer muros de piedra y los han estado haciendo durante generaciones. Tienen montones y montones de piedras y van colocando una piedra, y otra y otra y otra más que encaje y otra que encaje. Ellos saben como hacerlo y de alguna manera construyen esos muros absolutamente estables sin más técnica que ir colocando una piedra tras otra y al final tienen una pared. Es así como se hace una novela, una palabra tras otra. 

Asi que cuando la gente viene y me dice  “Quiero ser escritor, ¿qué tengo que hacer?” Yo les digo “ “Tienes que escribir”.  A  veces me dicen, “Ya lo estoy haciendo, ¿qué más tengo que hacer?” y yo les digo  que tienen que terminar lo que escriben y de ahí aprendes, Aprendes al terminar las cosas. 

Hay más consejos, hay otros consejos para escritores, particularmente escritores que quieran escribir de cierto género. Yo les digo “Mira, lee todo lo que haya sobre ese género, lee para entender lo que otros autores han estado haciendo en ese género pero después lee fuera de tu zona de confort”. 
Si te encanta cierto tipo de películas y quieres hacer pelis de acción de Hollywood ve a ver otro tipo de películas, documentales, ve otras cosas, todo lo que puedas. 

Si te gustan los libros de fantasía y quieres ser el siguiente Tolkien, no leas solo grandes libros de fantasía al estilo de Tolkien. Tolkien no leyó grandes libros de fantasía al estilo de Tolkien, él leeía libros de filología finlandesa. Hay que leer fuera de nuestra zona de confort, hay que aprender otras cosas. 
Tell your story. Don’t try and tell the stories that other people can tell. Because [as a] starting writer, you always start out with other people’s voices — you’ve been reading other people for years… But, as quickly as you can, start telling the stories that only you can tell — because there will always be better writers than you, there will always be smarter writers than you … but you are the only you.

Y luego está lo más importante. Cualquiera, una vez que ha adquirido una cierta calidad, en el momento en que está preparado para escribir y puede escribir...tiene que contar su historia. No hay que tratar de contar las historias que otros pueden contar. Cualquier escritor cuando empieza lo hace con las voces de otros, has estado leyendo durante años y vas a contar las cosas que les han pasado a otros pero tan pronto como puedas hay que empezar a contar las historias que sólo tú puedes contar. Porque siempre habrá mejores escritores que tú, y siempre habrá escritores más inteligentes y siempre habrá gente mejor que tú haciendo una cosa u otra pero tú eres el único tú. Siempre habrá gente ahí fuera  que sean mejor escritores que yo y más listos pero no hay nadie que pueda contar una historia Gaiman como yo"  


Post publicado en PisandoCharcos.

13 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

un erudito Neil pero más que en su prosa en las enorme imaginación que deja en sus comics como Sandman

Nisi dijo...

Qué maravilla, me encanta. Yo no suelo pensar cómo o cuándo escribo, simplemente lo hago, a veces porque lo necesito, a veces casi me obligo.

Me ha llamado la atención lo de escribir sin preocupaciones, porque eso no lo leerá nadie, porque lo vas a corregir. Cuando empecé a escribir artículos científicos, me aterraba hacerlo, no sabía por dónde empezar, así que me planteé precisamente eso: escribir pensando que era sólo un primer borrador, que eso no lo leería nadie, que ya lo iría mejorando. Sigo haciéndolo así y la verdad es que me parece un método muy productivo y positivo. Y efectivo.

Cabrónidas dijo...

Nunca, nunca, nunca me pongo a escribir si antes no he miccionado y/o defecado y duchado. Es una regla de oro inquebrantable.

el chico de la consuelo dijo...

No tengo ni idea de quien es este tío, pero me gusta lo q dice. Últimamente tengo la manía (soy un maniaco) de q se me acaban las palabras, de q siempre uso las mismas ¿como podrá la gente escribir dos novelas sin caer en las mismas frases?

NáN dijo...

Cada uno es cada uno. Yo vivo primero la historia. Paseo de bar en bar como si la historia se estuviera produciendo realmente en mi interior o delante de los ojos. Eso solo puedo hacerlo caminando. Después la historia va componiéndose en palabras y frases, que memorizo mientras ando.

Cuando la historia me estalla desde dentro y la sé entera, o la parte en la que me he concentrado, la tecleo en el ordenador. LA leo y en ese momento exacto empieza la escritura: corrijo, cambio; si es insuficiente la hecho a la papelera y empiezo de nuevo, cambiando el modo de contarla, la perspectiva y el tono.

Y vuelta a empezar. En esos momentos, sobre todo en los de crear la historia caminando, soy autista y asocial.

kurisu neko dijo...

Qué bien se explica Gaiman sobre escribir. Pero lo que quiero compartir es que en el libro de "Buenos Presagios" (Good Omens), que escribió con Terry Pratchett, explican cómo lo escribieron a medias: parte escribía Neil, parte Terry, y parte, según dicen, se escribió solo. Me encanta ese guiño a la magia que tiene escribir.

Anónimo dijo...

Cuánto misticismo y pamplina hay en torno a mundo de escribir y los escritores.
Hoy en día escribe hasta Belén Esteban.

Anónimo dijo...

El escritor es tanto más escritor cuando está pre-ocupado que cuando está ocupado,cuando está hinchiéndose de la realidad de alrededor y luego se exprime...-exprimer en francés es expresarse-,como una esponja sobre el papel...A lo mejor entonces está siendo menos escritor que cuando se estaba embebiendo.Antonio Gala.Quintaesencia.
Adoro a este hombre.SONIA.

Anónimo dijo...

Escribir es para mí pasarme un folio por el alma,y mostrarlo luego,igual que un paño de la Verónica,sin retocar las líneas:gozoso o dolorido;con el sudor y con la pena y con la sangre,o con el júbilo y la claridad y el canto de una mañana altísima.Antonio Gala.Quintaesencia.
Este hombre me fascina,SONIA.
(Si y ya paro que no quiero ponerme pesada)

Ana María dijo...

Anónimo de las 13:18, espero que no estés diciendo que Cervantes y la Estaban hacen lo mismo, porque es como comparar a Dios con un gitano.

Cualquiera escribe, claro. Pero ni cualquiera llega, ni expresa, ni da profundidad, ni narra ni nada. A la gente le agobia llegar, no escribir. Hay que escribir más relajadamente, que nos ponemos muy locos.

Yo mismamente tengo días que me pongo delante del cursor o de la hoja de papel, y ahí me quedo, y hay otros días que escribo hasta en los manteles del VIPS, o en los recibos del banco. Es tener el día y ya está, sin agobios y sin pretensiones. Luego ya te sentarás, empuñarás el boli rojo, y eso será otra guerra.

La verdadera guerra es la corrección, pienso yo.

Un besote, feliz sábado soleado :*

Jill dijo...

Este es un tema que desde hace tiempo me llevo planteando... creo que el gran problema a la hora de escribir es querer plasmar una historia larga, ya que implica una mayor complejidad en la historia, una secuencia bastante larga de situaciones que llevan poco a poco al final. No creo que sea tan fácil como lo plantea Gaiman.

Que, por Dios, ¡cómo adoro a ese hombre!

Cristina dijo...

Es muy bueno este post .
Yo jamás se lo que voy a escribir hasta que lo estoy haciendo o sea literal , lo de poner una palabra tras otra y se nota jajaaaaa
Pero bueno ,un blog no es Guerra y Paz .
Me ha parecido muy interesante

Yolanda dijo...

Una maravilla de post y súper idóneo ya que, justamente estoy inmersa en un taller de escritura. Acabo de realizar mi primer relato que más bien sería como un comienzo de novela, y como tú bien dices, siempre habrá escritores más inteligentes, más listos etc..pero somos únicos, y en esto no iba a ser menos. Un abrazo y te invito a que leas mi relato y me des tú opinión.
http://dondelasemocionesnosllevan.blogspot.com.es/