miércoles, 28 de enero de 2009

PONGA UN INGENIERO EN SU COCINA.


Contemplar a mi ingeniero en mi cocina es una de las experiencias más fascinantes de mi intensa vida familiar.

El ingeniero no cocina normalmente, es decir que el proveerle de alimento diario para que pueda desarrollar su trabajo es algo de lo que me encargo yo, pero en fechas señaladas el ingeniero se lanza a intentar desarrollar sus dotes culinarias.

Al ingeniero le encanta comer, le encanta lo exacto, y le flipa Arguiñano. Estos tres factores por separado no son nocivos pero combinados se convierten en un coktail Molotov que además me saca de quicio.

El ingeniero me mira asombrado cuando me trago una comedia romántica y suspiro por un paseo romántico o una velada a la luz de las velas…"A. eso no es real, que te crees que la vida es como una peli” me dice..y rompe toda la magia. Pero se pone a cocinar y quiere ser Arguiñano.

Para empezar necesita mucho espacio, más o menos como si estuviera en un plató de 100 m cuadrados. Los demás habitantes de la casa debemos irnos de la cocina o sentarnos a contemplarle en silencio reverencial. Y silencio. Nada de distracciones.

Después va el atrezzo. El ingeniero siempre se pone delantal, y un trapo colgando del cinturón. Y luego dicen que las tías somos esclavas de la moda….

El ingeniero coloca la tabla de madera, la limpia (aunque ya esté limpia), coloca los cuchillos y cucharas al lado de la tabla y al otro la receta que vaya a seguir debidamente protegida para que no acabe llena de grasa y manchas.

Después necesita tener todos los ingredientes preparados, medidos y colocados perfectamente en recipientes lo más parecido posible a los que salen en la tele. Esta tarea lleva bastante tiempo porque el ingeniero no está en su habitat y desconoce la ubicación de ingredientes, recipientes y demás utensilios. Esta búsqueda va acompañada de todo tipo de improperios del tipo:

- así no hay manera de encontrar nada, no están las cosas donde tienen que estar, es que lo escondéis todo.

Además el ingeniero no puede cocinar sin un utensilio que a las marujas trabajadoras nos sobra completamente: la báscula.

- A. la cocina es ciencia. Las cantidades han de ser exactas. ¿ Donde está el peso?

El peso está por supuesto en el último armario, debajo de otra serie de cachivaches que yo jamás uso porque cocino al buen tun tun, sin método ni pesos ni majaderías. De todos modos como es su día, subo y se lo doy. Asisto a la ceremonia del pesaje, colocación y ordenación de los ingredientes con sumo respeto. Las niñas mientras tanto se impacientan:

- ¿Cuándo comemos???

El toque Arguiñano además de en la parte formal se reconoce en que en medio de tanto método de repente, al ingeniero le alcanza un rayo de creatividad..y decide que comino es lo que más le va a los canelones o ralladura de limón al cocido…” ¿no quieres experimentar cosas nuevas?. Pues la verdad es que no, pero me callo.

Otra cosa genial es que la receta se puede variar por adicción (añadir cosas) pero jamás por sustracción (quitar cosas). Así que si en la receta pone que hay que echar por ejemplo, almejas machas y no nos gustan…hay que echarlas por cojones y por el método. Pero si en la receta no pone nada de almejas y el ingeniero las ve en su búsqueda por la cocina…échate a temblar porqué dirá algo así como:

- yo creo que a las lentejas les irían bien unas almejas ¿no?..fusión de sabores.

No me jodas..fusión de sabores almejas y lentejas…que asco.

Cuando por fin termina el ritual y te sientas a comer…te espera la última sorpresa.
" He hecho un cálculo, he sumado el precio de los ingredientes, el gasto de luz y agua y el coste de la mano de obra y lo he prorrateado por los días que vamos a comer este gazpacho y resulta que sale más barato comprar un litro de gazpacho marca blanca que hacerlo en casa”.


Casi me asfixio con el gazpacho.

martes, 27 de enero de 2009

ME DAS PEREZA

Hay cosas que me dan muchísima pereza: sacar la basura, ir al cajero, tender la ropa, echar gasolina, bañar a las princesas o lavarme los dientes. No recuerdo ni un momento en mi vida en que esas actividades me hicieran ilusión ( el baño de las princesas puede que un poco cuando era una pringada madre primeriza) . Son cosas que siempre preferiría no hacer pero acabo haciendo.

Hay libros que me dan pereza, es una sensación, algo sin criterio y totalmente injustificado pero por ejemplo me da perezón horroroso leer los libros de Harry Potter o la literatura española contemporánea..vale que aquí es con un poco de criterio porque a muchos de los autores les tengo muchísima manía.

También me da pereza Penélope Cruz..es tannnn cansina…o la profesora de danza de mi amiga A. a la que no he visto nunca, solo en fotos, pero me da pereza.

Todas estas cosas me han dado pereza desde siempre, desde el minuto 1 que conocí su existencia.

Luego están las personas que me dan pereza pero que sin embargo, tuvieron su momento de gloria. En algún instante de mi vida me pareció que merecían la pena. Lo que quiere decir que o soy tonta o la gente “ quedapereza” tienen alguna virtud. Una virtud que caduca pero una virtud al fin y al cabo.

En algún momento me parecieron interesantes, inteligentes, con algo que aportar. Los “quedanpereza” sin embargo luego se desinflan y me doy cuenta de que son una mezcla de obvios, tristes, ocupados y misteriosos pero bien envueltos para despistar.

Así que conozco a esas personas y todo va bien, me caen bien, tengo cosas de que hablar, me divierten..puedo incluso tomarles cariño. Pero un buen día empiezo a percibir cosas que no me gustan, contestaciones misteriosas del tipo “ya te lo contaré” , tristeza sin criterio, mails previsibles, temas de conversación aburridos..etc. Lo curioso es que todas estas cosas en gente nueva me provocarían hostilidad, ironía y sarcasmo..es decir sacarían lo mejor de mi. Sin embargo con esta gente y en consideración a que en algún momento me cayeron medianamente bien sólo me provocan hastío y pereza. Pensándolo bien, no sé que es peor.

De repente se convierten en gente que cuando me llaman al móvil..miro la pantalla y digo..”pufffff…no lo cojo”. Pero tienen mi móvil, lo que quiere decir que en algún momento pensé que merecían la pena y les dí mi número…y en consideración a eso lo cojo para arrepentirme en el minuto 1. Y si llaman al fijo ante mi falta de contestación al móvil..al cogerlo pienso “ mierda…que pereza” y acto seguido..¿sabrá donde vivo?”.

Alguien se ha convertido en un “dador de pereza”, cuando recibes un sms o un mail de su parte y dices…”pufff..luego lo contesto”, para luego pasar olímpicamente pero encontrando una excusa: me olvidé, no tuve tiempo, lo perdí, es que pensé que estabas de viaje.

Hay gente “quedapereza” con la que pudiste tener cosas en común en algún momento, por ejemplo compañeros de curro, del colegio o de un curso absurdo al que te apuntaste…pero su momento pasó y fuera de ese entorno protegido…dan muchísima pereza. Yo he llegado a bajarme de un autobús antes de tiempo al ver entrar a una excompañera de clase solo por la pereza de pensar que lo mismo quería hablar conmigo.

Los ex también dan mucha pereza, examantes, ex amigos, ex jefes…..sinceramente…¿porqué no seguimos cada uno por nuestro lado?.

Lo peor de los “quedanpereza” es pensar que en algún momento los consideré interesantes, lo que me hace pensar que quizá no tengo criterio o que no soy tan lista como me creo y me dejé engañar por un envoltorio bonito.

Se me está ocurriendo otra cosa aterradora…¿y si yo le doy pereza a alguien??...mmmm…vale..ese alguien no tiene criterio y es un simple.

lunes, 26 de enero de 2009

DON´T PLAY THAT SONG FOR ME.- Aretha Franklin

Para compensar la imagen de Aretha el otro día en la toma de posesión de Obama, cantando como buenamente podía a 3 grados bajo cero, la traigo aqui en una actuación de 1970 sencillamente espectacular. Toca el piano de lujo y canta con un sentimiento y una garra increibles.
Los cardados y el bailecito de las coristas también es increible.

MATERNITY (XIII): Al cine.

Ir al cine con los niños parece un plan perfecto. Hora y media en la que están sentados, callados y entretenidos..¡no se puede pedir más por 7 euros!. El problema como siempre son los inconvenientes con los que no habías contado y que hacen de este plan supuestamente genial…una prueba de resistencia.

Ir al cine con las princesas es una experiencia de madre soltera desde que G. me desarmó la primera vez que se lo propuse con una excusa tan contundente, eficaz y genial que no pude decir una palabra en contra:

- ¿Qué te parece si vamos al cine esta tarde a ver “Bolt”?
- Yo no, a mi esa película no me apetece.

¿Qué puedes contestar a eso?. Así que nada, me voy yo sola a ver Bolt porque obviamente es la peli que más me apetece del mundo y arrastro a mis hijas que lo mismo preferían "Revolutionary Road".

Como soy muy previsora saco las entradas por Internet, solo hay que recogerlas en la máquina de la entrada. Parece fácil dicho así, pero no. Con una mano sujeto a M. y le digo que le de la mano a C. que por supuesto se niega…con la otra mano sujeto la mochila de las medicinas, e intento sacar la cartera del bolso para coger la tarjeta y pasarla por la máquina. Momentos de tensión…nunca sé si funcionará o no…parece que si….respiro aliviada, me giro y C. sale corriendo en medio de un hall lleno de niños..grito, la persigo..y consigo agarrarla.

Sin aliento, con la mochila colgando, el bolso, una niña de cada mano y las entradas en un bolsillo seguro..entro en el cine.

- ¡¡QUIERO PALOMITAS!!!! ¡¡¡QUIERO PALOMITAS!!!!.
- Que si, que ya vamos a por ellas.
- YO TAMBIÉN QUIERO PALOMITAZZ.
- A ver, poneos aquí, a mi lado.


Bien, consigo un cucurucho de palomitas por el módico precio de 4 euros…y me encamino hacia la sala. Me siento como un malabarista de esos que van sumando cosas mientras las van tirando por los aires: bolso, mochila, 2 niñas, entradas entre los dientes y cubo de palomitas…

Después en la sala, las escaleras. Desde que soy madre he desarrollado un pánico absurdo y desproporcionado a las escaleras…¡¡cuidado!!!..¡¡dame la mano!!!...¡¡no te caigas!!...¡¡mira por donde vas!!!...no lo puedo evitar…entro en una espiral de repetir sandeces de ese estilo y mis hijas me miran en plan..”¿Se puede saber que te pasa??...no nos vamos a caer”…Y es verdad…luego andando en la playa se tropiezan con sus propios pies..pero por las escaleras no se caen.

Llego a los asientos…y de repente mis hijas son superheroínas ( o mejor supervillanas) y los abrigos son como kriptonita…son veneno, les queman la piel, se vuelven locas y empiezan:

- mami quítame el abrigo!!!!
- Mamiii…el abrigooooo!!!...


Asi que mientras entro de medio lado en nuestras butacas con la mochila, el bolso, el cubo de palomitas y las entradas entre los dientes..intento sujetar los abrigos para que no caigan al suelo.


- Yo aqui.

- No, ahi yo.

- No, mamá ahi.

- Mejor aqui yo.

Consigo dejar todo sobre mi butaca sin ponerme histética: ¡ no hay dolor!. Paso a la siguiente etapa que es acomodarlas en sus asientos y aquí tengo que hacer una advertencia a padres/tios/abuelos primerizos que vayan con niños al cine: las butacas de las salas de cine son un arma mortal si pesas menos de 18 kilos. Lo digo por experiencia.

Cojo a C. en brazos, bajo el asiento de su butaca, la siento y me giro para repetir la operación con M. De repente oigo un ruido, miro a C. y su butaca se ha vuelto a cerrar atrapándola a ella…jijiji..solo se ven los pies, las manos y la coronilla..parece Mortadelo atrapado por una cama plegable. La verdad es que me río un poco pasado el susto inicial.

Vuelvo a acomodarla y me doy cuenta de que es un problema de peso, así que la siento y le pongo encima los abrigos, la mochila, mi bolso y las palomitas para que no se cierre la butaca y conseguir sentar a M. que tiene el mismo problema.

En una maniobra increíble por mi parte…mientras C. está sepultada… siento a M. y sin soltar su butaca consigo sentarme…..y entonces apoyo mis dos rodillas en sus butacas para hacer de contrapeso. Comodísimo.

Cuando libero a C. de todo el peso, no está de muy buen humor..¡¡QUIERO MIZ PALOMITAZ!!!, pero empieza la peli y se tranquiliza.

Exhausta, miro la pantalla...y solo pienso en G. disfrutando de la paternidad.


jueves, 22 de enero de 2009

SER MALA ME HACE FELIZ

Estoy de mejor humor que esta mañana porque me he dedicado a cosas malas que me reconfortan y me ponen de buen humor. Ya sé que a alguien puede parecerle una técnica siniestra de mejorar el humor, pero sinceramente…me da igual.

Hay cosas en teoría malas que me hacen feliz.
Planear una venganza…es lo que tenemos los rencorosos, que disfrutamos de la venganza. Yo me he dedicado a planear frasecitas que le voy a decir a uno que yo me sé y que sé que le van a reventar:

- “ ese traje..no sé.. se ve como antiguo, no??”.
- “…mm…no te aprieta mucho ese pantalón?.

O la que más me gusta:

- "Me han comentado que si te pasa algo…te ven avejentado..¿ yo??..a mi no me preguntes..yo te veo como un padre".

Me río yo sola de pensar como le va a cambiar la cara y el ánimo. Estupendo.

Hay otras cosas malignas que me hacen feliz:
  • La frase “ yo tenía razón” ya lo comenté el otro día.
  • Una mala comedia romántica programada en un buen momento..suele hacerme féliz…cuanto más mala sea más feliz me hace. Y si además es previsible..de esas que en el minuto uno ya sabes como acabará mejor que mejor.
  • Lo mismo me pasa con las canciones. Normalmente no escucho música española, pero una mala canción española…cuanto más hortera mejor ( con un límite…Goñi descartado) en el momento adecuado mientras conduzco suele hacerme feliz. Hacer el chacho cantando a voz en grito una letra patética ejerce sobre mi propiedades terapéuticas…antes de que lo diga nadie, lo digo yo..: la música amansa las fieras.
  • Criticar un libro malo. Eso me encanta. Este año 2009 por ahora va bien, pero seguro que leo alguna mierda alucinante que saque lo peor de mi.
  • Compararme con otras madres…y ver que yo lo llevo de lujo..no porque yo sea estupenda sino porque ellas son un desastre…
  • Y a veces en el colmo de la maldad…que mis hijas tengan un poco de fiebre y estén mimosas, se dejen abrazar y no se cuelguen de la lámpara..también me hace feliz.

La verdad es que a veces me doy miedo a mi misma.....

MAL HUMOR

Estoy de muy mal humor, qué coño de mal humor. ¡¡ESTOY CABREADA COMO UNA MONA!!. Ni siquiera el haber vencido al Sargento de Hierro ayer en natación me conforta lo suficiente para no estar superhostilizada.

Lo he intentando, me he vestido de ejecutiva agresiva a la vez que femenina y voy trepada sobre unos tacones de vértigo, para ver si así mi lado femenino consigue calmar mis instintos asesinos. No lo consigue y además me duelen los pies. Mal.

Hay dos cosas que me tienen cabreada, por un lado un tema laboral del que no hablo, y el otro es que me han copiado mi serie maternity…con menos gracia, menos chispa y mucho menos acidez….pero seguro que con pasta. Y eso me jode. Yo lo hago mejor, soy más divertida y no me pagan. Ni siquiera el nombre del blog ( en un periódico nacional tiene gracia…y la autora no lo hace bien…y me cae mal. Para ser irónica y graciosa hay que valer, chata…tú eres patética.


Ah..hay otra cosa que me tiene de mal humor. Tengo una herida minúscula en el pulgar…es una herida de mierda…pero que duele mogollón. Si estuviera en plan ¡¡qué feliz soy!! me daría igual, pero como estoy hostil me jode que me duela tanto.

Como estamos al principio del nuevo año donde había decidido ser mejor persona ( lo que no quiere decir que vaya a ser buena )…en vez de llenar el post de insultos ordinarios, barriobajeros y totalmente fuera de lugar con los zapatos tan femeninos e ideales que llevo, voy a pensar en cosas que me hacen/ harían feliz:

  • Mañana no curro. Bien por mi. Me dedicaré a hacer cosas para las que nunca tengo tiempo y comeré con unas amigas.

  • Me encanta el libro que estoy leyendo. “ Los hechos” de Philip Roth. Me mola Roth porque siempre escribe el mismo libro, judios en New Jersey llenos de sentimientos de culpa. No sé los libros que he leído de él, pero me molan todos y además ya sabes lo que vas a leer. Es como volver a algo acogedor.

  • No tengo piscina hasta el lunes.

  • Va a llover muchísimo este fin de semana y los planes de uno que yo me sé se van a joder y me alegraré.

  • Quedan 21 días para mi cumpleaños. Eso siempre me pone de buen humor.

  • Bruce saca disco y habrá gira. Le veré otra vez. Bien

Hasta aquí las cosas reales por las que alegrarme, ahora los deseos:

Que me toque la lotería, una cantidad indecente de dinero. Algo que me permita no volver a aparecer por el trabajo…mandar a alguien a “ recoger mis cosas”.

  • Encontrar otro curro. Llevo aquí 8 años, 1 mes y 22 días…y la verdad es que jubilarme dentro de 30 siendo la empleada más antigua y que me den una insignia de latón con “ te echaremos de menos” no me motiva.

  • Si me tocara la loteria, pondría una librería. No en Madrid que hay mil, en otro sitio. Una librería pequeña donde sólo vendería lo que me gusta…nada de libros de Ana Rosa, ni Julia Navarro, ni Zafón…nada de eso…si, perdería dinero pero me da igual…tendría tanta pasta que no me importaría.

  • ¿Tener otro hijo??....oscilo entre el sí y el no..con una cadencia de exactamente 3 minutos…un minuto digo ¡¡si!! Y a los tres minutos digo…¡¡no!!...

  • Que me pagaran por escribir esto ( el blog). P. dice que perdería gracia…pero claro…todos tenemos un precio. Todos no sé, pero yo sí. ¿Prefiero gracia o pasta?. Sinceramente, depende de la pasta. ¿ Soy interesada? Si. ¿Y qué? .


Hasta aquí el despotrique de hoy.

miércoles, 21 de enero de 2009

MATERNITY ( XII) : Vamos a la cama.

Ayer acosté a las fieras a las 9, después de la batalla diaria desde las 7 para lograr superar el Turmalet de fin de la etapa: baño, pijama, cena, dientes y demás. Me encaminé feliz y contenta a mi sofá para cenar con G. y ver House.

Esperaba un rato de risas entre las dos, 20 ó 30 paseos a llevarles agua, arroparlas, a gritar…etc, etc….pero no me esperaba lo que me encontré.

Después de una media hora de un silencio preocupante por desacostumbrado y con una ingenuidad de la que yo misma me asombro ahora..me acerqué henchida de amor maternal para arropar a las princesas, olerlas y disfrutar de lo monas que son cuando duermen.

Voy por el pasillo, abro la puerta y directamente me da un soponcio.

Los tres cerditos, barbie, Noe y su mujer ( en versión click), una vaca, una oveja, una foca un elefante, el cerdo, el gato Pufa, 4 osos y el coche de Cars teledirigido.. están colocados en una procesión reverencial mirando al castillo iluminado que hay encima de la estanteria. Delante del castillo y formando pareja está el Lobo y el muñeco de la Bella. De maestras de ceremonia ..mis dos princesas en pelotas de rodillas con el culo en pompa. Creo que uno de los pijamas colgaba de la lámpara.

MI hija C. que como siempre lleva la voz cantante dice:
ahora la bella y la beztia ze van a cazar y todoz vaiz al feztin”.

Cuando consigo sobreponerme al asombro…no sé que hacer…descojonarme y hacer fotos o desgañitarme a gritar y dar azotes.

Opto por una huída a tiempo.

Cuando estoy segura de que se ha terminado el “feztin” vuelvo y me las encuentro dormidas en la alfombra desnudas.

Les pongo el pijama y a la cama.

Recojo a los invitados de la boda. Los novios los dejo en su sitio.

Apago el castillo.

Cierro la puerta y pienso: Madre mía ¿ a quién han salido?.