domingo, 7 de diciembre de 2008

BERLIN

Berlín fue nuestro destino en octubre de 2006. No me atría especialmente. No es que no quisiera ir, pero no tenía muchas expectativas. Como casi siempre, cuando menos te lo esperas, surge el flechazo.

Me enamoré de Berlín.

Es sin duda mi ciudad europea favorita. Si, si, París...ohh ..yo en París tengo la misma sensación que si entro en una tienda de lujo de la calle Serrano, todo es precioso, elegante, estiloso..pero no tiene nada que ver conmigo. Luego está Londres, con su niebla, sus costumbres, los pubs..pero tampoco es para mi. Praga es increíble pero tiene el síndrome del "parque temático"..convertirse en una ciudad para turistas.

Berlín es otra cosa. Me encontré con una ciudad desconocida, su historia, sus monumentos, sus habitantes, su idioma. Todo me era ajeno y sin embargo me sentía en casa. Me impresionó pasear por una ciudad donde la II Guerra Mundial está presente en cada calle y en cada esquina.

El Telón de acero, el Muro. Desde España parecía casi historia antigua, alli era vida diaría, las calles divididas hasta hace nada, los vecinos separados, el Museo del Muro donde se cuentan las historias de todos los que quisieron escapar y los que lo consiguieron. Potsdamer Platz...debajo está el bunker de Hitler, está ahí, pero no se puede visitar. El Reichstag, totalmente reconstruído y aún así con aroma a guerra y destrucción. La Puerta de Brandenburgo, impresionante, durante años en tierra de nadie entre las dos Alemanias. El Memorial del Holocausto, sencillo y conmovedor. Unter den Liden...palacetes, la universidad, las embajadas....al final la Isla de Los Museos. Berlín del Este, a pesar de los años desde la caída, la división es todavía visible.

Es una ciudada accesible, cercana, cómoda y agradable. Era totalmente desconocida y a partir del flechazo me he dedicado a conocerla. Este post gafapasta de hoy viene a cuento porque he leído en el periódico que en Alemanía se ha estrenado " Anonyma. Una mujer en Berlín", basada en el libro "Una mujer en Berlín". Son los diarios de una mujer desde el 20 de abril hasta el 22 de junio e 1945, es decir desde que los rusos comenzaron a entrar en Berlin hasta que llegaron los americanos. Es un libro estremecedor. El instinto de supervivencia es más fuerte que todo lo demás. Me impresiono como en cuestión de días se puede pasar de vivir en la civilización más sofisticada a prácticamente pasar a ser bestias preocupadas por comer y no morir.

Para terminar este post culturetas dejo una lista de libros, pelis o documentales sobre Berlín, Alemania o la II Guerra Mundial.

- Stalingrado de Anthony Beevor.
- Berlín, la caída 1945 también de Beevor.
- Vida y destino de Vassili Grossman.
- Sin destino de Imre Kertész
- Una princesa en Berlín de Arthur Solmssen. Sobre el periodo entreguerras que llevó a los nazis al poder.
- Historias de Berlín de Christopher Isherwood.
- Hermanos de sangre. Estupenda serie de la cadena HBO. Se puede comprar o si sois mañosos está disponible por internet.
- " Un mundo en guerra". Serie documental de 28 episodios sobre la II Guerra Mundial. Es de la BBC y se hizo en los años 60. Participa mucha gente que vivió la guerra contando sus experiencias. Impresionante.

Seguro que hay muchísimos más, pero si no los he leído/ visto, no puedo recomendarlos.

La foto está sacada del archivo fotográfico de la revista Life, 10 millones de fotografías accesibles.

sábado, 6 de diciembre de 2008

AMIGOS Y RISAS

Los Molinos. Diciembre. Niebla. No sé ve ni La Peñota ni Siete Picos. Si fuera la primera vez que vienes, no podrías creer que ahí al lado están esas montañas y no puedes verlas. No hace frío pero todo está mojado y huele especial, huele como siempre.

Comida con amigos, hace meses que no nos vemos, pero da igual, todo es fácil, nada de un millón de mails. "¿venís a comer?, Si." .

Buena comida y buen vino. Nos reimos tanto que casi no podemos respirar, vuelan las puñaladas traperas, entre nosotros y hacia los que no están...ahh..se siente... haber estado.

Todo es igual que hace 10 años. Bueno, igual, igual no. En el jardín hay 7 fieras corriendo.

Me asomo a la ventana y pienso que somos una repetición de lo que hacían nuestros padres hace 30 años. Se juntaban en una casa y te mandaban a jugar al jardín que " para eso hemos venido a Los Molinos". Entonces creíamos que los padres hacían cosas serias en esas reuniones.

Comento este pensamiento en alto y todos nos descojonamos. Nuestros padres estarían como nosotros ahora, agarrados a sus gintonic y hablando de burradas. Por un momento bordeamos el abismo cuando alguien menciona las palabras: crisis, interés, euribor y ahorro.

- NI de coña vamos a hablar de eso.

Y enseguida retomamos el vuelo, comentamos la ira descontrolada de F. cuando, el otro día después de horas de insomnio provocado por los gritos de un borracho, se asomo a la ventana y se sorprendió así mismo gritando:

- O TE CALLAS O BAJO Y TE RAJO. ( F. es un padre de familia respetable y serio..pero el no dormir es lo que tiene...)

Luego uno de nuestros temas favoritos, el bricolaje y las chapuzas de todos. Esto deriva en el uso de bombillas de bajo consumo y la vez que yo compré unas que daban una luz tan blanca que por el pasillo parecía que del dormitorio de mis hijas iba a salir un poltergeist. De ahí pasamos a la experiencia sexual altamente frustrante que se tiene en los bares de Las Vegas.

O el viaje a esquiar que hicimos en el 97, 4 machotes y yo. 7 días en Pirineos, días esquiados ninguno. Nevó tanto que no podíamos salir de la casa, cuando por fín pudimos salir se levantó vendaval. Nos tuvimos que dar a la comida y a la bebida sin parar. Fué un viaje genial.

Vuelan los gin tonic. Ya no hay limón, se ha hecho de noche, comemos chocolate.

A veces se me olvida lo fácil que es pasarlo bien.


viernes, 5 de diciembre de 2008

ANSIEDAD

Ansiedad. Estoy como un elefante en una cacharrería. Me levanto. Me siento. Enciendo la música. La apago. Cojo el libro, me caé mal el protagonista, Nigel. Dejo el libro, ya lo terminaré esta noche. M. quiere que recorte unas cosas con ella. C. va taconeando por el pasillo disfrazada de prinzeza megacursi, todas las cosas rosas de la casa estan colgando de sus extremidades. La miro y pienso ¿ a quién ha salido esta niña?.

Cocinar me vendra bien, llego a la cocina y no, no me apetece.


No me soporto y cuando no me soporto me pongo hostil y si me pongo hostil soy peligrosa.

Me apetece pizza.

IMPROVISANDO

Cuando eres soltero y tu máxima preocupación los viernes es….ninguna…el concepto improvisación mola. Te vas a casa después del curro y piensas: bueno, luego llamo a fulano y a zutano y ya quedaremos para ir a no sé donde. Mañana, lo mismo me subo a la sierra o voy al cine o me piro a casa de menganita en Burgos.
Da igual, vas a hacer lo que te apetezca, o lo mismo no haces nada.

Si estás con pareja pero en la etapa “planeta del amor”, la improvisación mola porque todo da igual. Con tal de estar juntos, hasta te parece un buen plan ir a Carrefour, un sábado a las 12 de la mañana, a “comprar algo para hacer la comida” y le ves romanticismo a chocar el carro con un millón de personas y te extasías ante la estantería de la pasta fresca eligiendo el menú.

Cuando vives en pareja la cosa cambia un poco. Ya no puedes hacer lo que te de la gana cuando te da la gana. Hay que “hablarlo”.

Hay dos opciones, organizas un plan que a ti te parece estupendo, lo tienes todo montado y cuando se lo comentas a tu pareja o se le ha olvidado o te dice que ni de coña que no le apetece y que además no le has consultado. Mal.

La otra opción es que pienses, a él no le apetece, me voy yo. Somos una pareja moderna. Pero aquí vuelves a cagarla, “ ¿porqué no cuentas conmigo?”. Mal.

Así que estás como al principio…que si lo hablas, que si no lo hablas, que si cuentas con el otro, que si no cuentas.

Si lo “hablas” peor. Porque el lapso de tiempo para hacer planes por adelantado no es fijo. Puede ser extremadamente largo cuando viene y te dice:

- El día 30 del mes que viene vamos a cazar gamusinos y a comer cochinillo.

Que a mi me parece bien. Soy una tía organizada y no me importa, pero entonces me confío y pregunto por pasado mañana y la respuesta es:

- pffffff…ya veremos, queda mucho.

Y yo me quedo en plan: mi no comprender.

Si a la variable pareja, le sumas la variable hijos, entonces ya es un descojone. Entras en la cocina por la mañana, se miran las dos y me dicen.

- Mami, M y yo hemos penzado que queremoz ir a Loz Molinoz.

Pues eso, que como mola la improvisación.
El cuadro es Improvisación quebrada de Kandinsky…me imagino su vida familiar.