sábado, 29 de junio de 2013

UN DOCENA DE BEBIDAS EN TU RECORRIDO VITAL


¿Qué has bebido en tu vida? 

Obviamente leche y obviamente agua. ¿Y después? ¿ A qué no lo has pensado nunca? Las bebidas son como escalones en tu vida, como la talla de tu ropa, con el pelo que has ido perdiendo. 

Mira lo que bebes y sabrás cómo eres de mayor.  


1. Refrescos. 
Los refrescos no son alcohol. Obvio, pero cuando tenías 7, 8, 9, 10 años, los refrescos significaban casi casi lo mismo que significarían las bebidas alcohólicas después. Eran la ocasión especial, los cumpleaños, el premio si te portabas bien, la lata que te comprabas si ibas de excursión, lo que pedías si te llevaban a un restaurante. 

Dentro de los refrescos no todos eran iguales, estaban los de naranja y limón que eran como medalla de plata y luego la Coca Cola que era el premio gordo, la medalla de oro, lo más alto del pódium.  

2. Calimocho. 
El calimocho es una bebida muy rara. Mezcla la Coca-Cola que tiene siempre un componente de bebida de cumpleaños, de niños, de chispa de la vida con el vinazo más asqueroso que es una bebida de viejos, de señores mayores con chaqueta de punto en un bar mugriento. Inexplicablemente el componente infantil de mediasnoches de la cocacola y las cabezas de gambas del vinazo amargo casan bien y resulta ser una bebida estupenda para dar los primeros pasos en el camino de la bebida alcohólica. 

Gracias a Dios, es una etapa que se deja atrás. Bueno, casi todos la dejan atrás, siempre hay el que quiere seguir viéndose como un jovenzuelo con bolsas de plástico en un banco del parque.  

3. Cerveza 
 Es la bebida permanente. Se empieza a beber en barras libres en las que está calentorra y casi sin gas, se bebe en litronas compradas a escondidas y bebidas en parques y a la entrada de conciertos, en cañas bien tiradas, en dobles “porque las cañas no duran nada”, en minis gigantes en conciertos multitudinarios, en tu casa al llegar del curro directamente de la lata recién sacada de la nevera, en el picnic con la tortilla de patata y el bocata.  Se bebe en el aperitivo, por la tarde y por la noche. Empiezas a beber cerveza de jovenzuelo y te haces viejo con una caña en la mano. 

4. Combinados imposibles: Martini con limón, licor 43 con naranja..etc.   
Esto es más de tías. Hay que beber para mimetizarse pero la cerveza resulta demasiado amarga, el calimocho resulta demasiado cabezón y además se bebe a morro y se busca una bebida un poquito más exótica, más exclusiva, más frívola.  Esos combinados son dulzones, se beben rápido, entran solos y dejan una resaca espantosa pero claro eso no lo sabes hasta el día siguiente.  

5. Whisky 
Después de dar tumbos por el mundo del calimocho, la cerveza y las copas imposibles se llega a la primera etapa de bebida de mayores: el whiskazo. El whisky lleva su propia evolución. Se empieza bebiendo el más barato que haya diluido en cuanta más coca cola mejor y luego el paladar se va educando y ya se prefiere determinada marca de whisky y se diluye en menos coca cola o incluso sólo en agua o los más campeones sólo con hielo. La etapa del whisky dura bastante, años, muchos años…y hay gente que permanece fiel a él durante toda su vida. 

El problema del whisky con cocacola es que después de atufarte n números de ellos, además de una resaca atroz provocan un nivel de azúcar en sangre muy desagradable e incluso impide el sueño si no estás acostumbrado a la cocacola. El whisky por cierto deja una resaca espeluznante también.  

6.Ron 
El ron es una bebida curiosa. Se puede llegar   a ella directamente desde la cerveza y el calimocho o después del whisky. Tiene también su propia evolución y se empieza bebiendo el clásico ron blanco que hay en todos los bares del país para terminar luego hablando jerga del tipo: “yo quiero un ron moreno venezolano que es dulzón pero no tanto”, “O yo quiero mejor uno de 25 años”.  


7. Chupitos alcohólicos. 

Por un lado tenemos los chupitos de jóvenes: tequila, saporovskys, vodka a palo seco, mezclas imposibles de bebidas con muchísima graduación. Estos chupitos se beben en la cumbre de la borrachera con el absurdo propósito de demostrar lo que se aguanta antes de derrumbarte. 

En el otro extremo están los chupitos de viejos: licor de hierbas, orujo blanco, orujo, licores variados. Estos se beben al final de pantagruélicas comidas y para disimular los llamamos “ digestivos”. La moto que vendemos es que los bebemos para digerir mejor el festín que acabas de apretarte pero la realidad es que lo que te apetece es un copazo pero no es el momento.  Cuando sí es el momento estos digestivos crecen y pasan de ser chupitos a ser “copa balón con mucho hielo”. 

Por cierto, cuanto más te gusta beber algo en copa balón más viejo eres. Y esto es científico…


8. Vino bueno 

Tras años de beber  vinos capaces de desatascar las peores cloacas del planeta tu paladar dice basta y exige vino bueno. Aquí hay también todo un mundo de posibilidades, desde el que se limita a elegir uno bueno cuando va a un restaurante hasta el que se hace un curso de cata, compra vino y lo guarda en casa para epatar a sus amistades. Al vino bueno le pasa que parece que no es beber, te atufas una copita o dos al llegar a casa o mientras preparas la cena y parece que no bebes. 

9. Champán

Hasta que no te has atufado un buen pedo de champán no te gradúas en el curso CCC de “Saber beber”. El champán es muy traicionero, entra fácil, se acaba rápido y es muy celoso. ¿Qué quiere decir esto? Que es raro quedar a beber champán solo, normalmente va al final de una comida para celebrar algo y en esa comida con suerte habrás bebido sólo vino o puede que hayas bebido cerveza y vino. Después el champán “Qué fresquito” “Qué rico” “ Qué bien entra el buen champán”. Se acaba rápido y te lanza a una euforia que te hace decir..” otra botella” u “ vamos a tomar copas”. Si es otra botella,  la resaca será cabezona de las de que te crece el cerebro tanto que crees que te va a salir por las orejas…si optaste por el mundo copas, el champan se pondrá celoso y al día siguiente la holgura craneal te matará. 

El champán es de mayores y hay que manejarlo con cuidado porque además da resacas de las que no recuerdas que hiciste… 


10.Bebidas sin. 

En medio de la navegación por los mares de las bebidas alcohólicas de repente llega una etapa en la que no puedes beber o quieres beber menos. En las mujeres suele ir asociado a bombo y en los hombres a algún tipo de susto médico o esponjamiento obeso que les hace replantearse su dieta.  Es entonces cuando se empieza a beber cerveza “sin”, chupitos “sin”. Es una etapa de mucha pena y muy ridícula. Sinceramente si no puedes tomar alcohol es mucho mejor tomar zumos o refrescos o incluso agua. Las bebidas sin son como ver a otros practicar sexo..sabes cómo se hace, sabes cómo se siente y además te apetece..pero te castigas con mirar solo. 


11. Gin Tonic. 

Cuando te has bebido miles de whiskys de repente un día te apetece otra cosa. No te apetece el sabor dulzón del whisky ni una cerveza ni vino y entonces pruebas el GIn Tonic. No quieres, porque el Gintonic es de viejos, de señores mayores, de tus padres, pero te apetece, es una fuerza incontrolable y te dejas llevar. Y te gusta, te gusta mucho. 

El Gintonic es la bebida que se puede pedir de aperitivo, de sobremesa o para tomar copas. No es dulzona y no entra tan fácil como el whisky así que (en teoría) bebes menos.  Además descubres que deja muchísima menos resaca. 

El Gintonic casa bien con la juerga pero también es una bebida solitaria. Una bebida de “ estoy hasta el moño de todo me voy a tomar un gintonic a mi bola”. 

Por supuesto también tiene cosas malas. La peor es que hay una corriente terriblemente snob de ha convertido una bebida recia y molona en un carnaval de pijadas sinsentido. Hay que mantenerse firmes y no caer en absurdeces. Ginebra, tónica y limón o como mucho lima. Todo lo demás son fuegos florales. 

12. Oporto, jerez, brandy  
Estas son bebidas de señores mayores, muy mayores, de pelo blanco y manos arrugadas. Para beber en copa balón pequeña y con el periódico al lado. No sé bien cuando se llega a beber estas cosas, en qué momento dejas el gintonic y el vino bueno y coges una botella panzuda con un líquido de color oscuro. Por no saber, no sé ni siquiera si son bebidas distintas pero sé que es lo que me espera al final del camino del alcohol.  


Los caminos del alcohol son complejos y muy intrincados, pero resulta que todos más o menos hemos seguido el mismo recorrido vital en nuestra relación con el alcohol. Todos menos los abstemios…pero de esos no puedo hablar.

Publicado primero en Unadocenade.

33 comentarios:

regaliz dijo...

¡¡Puff, no sé si soy un avieja o una alcohólica o las dos cosas al tiempo!!!
He pasado por todas, algunas muy corto periodo de tiempo (después de tomar Licor43 con leche, me volví a la cerveza de toda la vida que inspira mucha más confianza y es mucho más rica).
De hecho la cerveza ha sido mi copa por excelencia aunque ahora la estoy semitraicionando con el gin tonic y soy superfan del champán.
Al brandy no he llegado pero un chupito de buen oporto detrás de la comida pantagruélica es fantástico

Yamane dijo...

Pues va a ser que soy un viejo de pelo blanco y manos arrugadas, porque me encanta tomar oporto acompañado de queso Idiazábal... ¡es un manjar!

Y no me gusta nada el gin tonic, ¡sabe a colonia!

Anónimo dijo...

Con lo rico que esta un buen duque de alba en copa bomba después de una buena comida... No sabéis lo que os perdéis!! (Y aún no he cumplido los 40!)

El niño desgraciaíto dijo...

Faltan los cócteles, cócteles como el dry Martini que también tienen que ser para personas mayores.

Yo me quedo con el gintónic y si me veis con un brandy en la mano, rematadme.

Michelle Grey dijo...

Jajajaj yo pasé de 0 al 4 fusionado con el 7, me salté los previos al alcoholismo x) y ahora, sin ser muy mayor, no encajo en ninguno... Agüita!
Pero es así, con más o menos variaciones, pero prácticamente la mayoría pasa por estas etapas.

Griselda dijo...

Ya verás cuando lo lea tu madre xD

Pétalo dijo...

Y los cocteles!!!? Van dentro de los combinados mariquitas?

Principito dijo...

Guau !! Este me ha gustado. Lo que no sé es cómo sabes los efectos de todos los tipos distintos de resaca...menuda trayectoria tienes !!!

Ana María dijo...

El curso CCC de "Saber beber" también lo superas si la tajada te la coges en la Feria con una jarra fría y esssstupenda de rebujito. Convalida la sangría de las romerías, donde lo que es el MAL absoluto es la fruta que te vas comiendo "como quien no quiere la cosa" mientras tevas bebiendo un vaso tras otro de sangría.

Ambas resacas son de pedir misericordia.

Después de copiosas comidas, orujo de hierbas o GT para la empachera. Y las copas de ron bueno, pero con naranja, que me he dado cuenta de que con cocacola me dan un ardor monumental.

De vino bueno, siempre. La cerveza la mancillo con limón, así que...

:*

NáN dijo...

Bueno, has contado "tu" historia, que probablemente es la de "tu" generación.

En la mía, que éramos más pobres y no había chinos, ni 7 x 24 ni se vendía alcohol en la gasolinera, los amaneceres llegaban en "casa de alguien" bebiendo el alcohol de farmacia.

Hay dos cosas que odio a muerte: la copa balón y el vaso de tubo. Eliminadas cualquier bebida que los requiera

En mi generación, aunque algunos tomaban gin tónic, lo habitual era el mal llamado cubata, porque no era de ron, sino de ginebra (Larios, por cierto), solo los catalanes te miraban por encima del hombro y te decían "eso no es un cubata, sino un raff". Pues que te joda un pez, solía ser la respuesta.

A partir de una cierta edad, busqué calorcito para que el corazón lo extienda por el cuerpo y ya has llegado a la recta final: el escocés. A la inglesa, si ese día has amanecido con pelambrera en el pecho, y con hielo si amaneciste depilado y lleno de remilgos.

Pero soy sociable y si la cosa va de compartir lo que dice quien nos llevó al bar, pues se bebe de eso (en ese bar) y no hay más que hablar.

Una vez cada dos meses, hay que pillar un pedo de mezcal, por sus componentes chamánicos, la apertura de la mente y tal y tal.

En casa, mejor no tener alcohol, salvo un vino pasable para tomar dos copas mientras cocinas. Soy de los del cine, en el cine; rezar, en la iglesia; beber, en los bares.

Y aunque bastantes veces he vuelto a casa rebotando entre la pared de los números pares y la de los números impares, sigo la norma de nada más llegar beber tanta agua como alcohol he tomado. Si hace falta una botella de litro y medio, pues se bebe.

Después, un cigarrico hasta que el agua quiere salir espantada (en estos casos, conviene hacerlo sentado aunque seas hombre) y a dormir como un bendito y levantarte que solo necesitas un café instantáneo para estar perfecto.

Gracias a esa norma, y a que tengo un hígado que no me merezco, solo he tenido dos resacas en toda mi vida. Si quitamos la etapa de los refrescos (que en mi caso no fue tan pura porque en casa me atizaban un vasito de Vino de Santa Catalina antes de comer "porque no se puede estar tan flaco"), una resaca los primeros 25 años de beber y otra en los 25 siguientes.

Y esta es "mi" historia y la de "mi" generación.

Lola dijo...

Aunque suene un poco snob, la cerveza buena, es decir, la de botella de cristal de importación y/o especial, si es de elaboración nacional, se puede meter en el mismo punto que el vino bueno.

La cerveza "normalita", la del punto 3, se asemeja a los refrescos de cuando eras pequeño pero la cerveza buena hay que saber apreciarla, como el buen vino.

Efe Morningstar dijo...

Estoy haciendo un recuento y veo que me he saltado más de la mitad de los pasos. Es que eso de mezclar cosas sólo lo soporto con el GT y para de contar.

Y el whisky no se me ocurre estropearlo echándole hielo, claro. Qué locura.

Anónimo dijo...

En casa agua del grifo.
En la calle cocacola con hielo.

El alcohol solo para desinfectar heridas.

Don Mendo

Anónimo dijo...

Y dónde dejamos una buena queimada, en la que nos bebemos la noche, aunque sepa a hoguera?

y los vinos dulces, de hielo, tan riquísimos,,,,,,,,

y un pX, un Bayleis, una caipiriña.....

el buen alcohol en buena compañía, SIEMPRE!!!

SALUDOS.

Jesús Miramón dijo...

Mira si será bueno el whisky que hace un momento, al poco de servirme uno con hielo, yo siempre con hielo, ya había dos pequeñas mosquetas flotando en el ambarino líquido bajo de la luz de la lámpara de la mesa.

¿Que da resaca? Eso es que lo has bebido poco... :)

Ana dijo...

Este blog cada día es más aburrido. Cuesta leerlo últimamente. Yo me borro.

xaquí dijo...

Juas, soy abstemia. Como Mendo?...yo tampoco.
Lo que me resultaba difícil de verdad eran las cenas de trabajo, mantener el listón de la simpatía profesional a flote mientras dices una y otra vez, no, yo no. Llegué a hacer que mi hermano (y jefe muchos años) hiciera correr el rumor de que era alcoholica en rehabilitación para que me dejaran en paz. Pero no, simplemente soy abstemia desde hace 18 añitos.

Hans dijo...

Interesante planteamiento, pero la verdad es que mi experiencia, como la de NáN, es bastante diferente. Eso si, te has dejado las combinaciones, y en efecto lo de los gts "circo del sol" empieza a ser estomagante (es MI copa desde hace treinta años, por cierto)

Anónimo dijo...

Genial ! Ha sido como ver pasar mi vida en una pelicula :D
Pero en mi opinion te falta un paso clave: el del pacharan con hielo mano a mano en las sobremesas con un buen amig@ , que acaban irremediablemente de madrugada arreglando el
mundo
Me encanta tu blog, un saludo
Almudena

Mara dijo...

Bueno!!!! Este es mi post!!!!

Yo fui adicta al licor 43 con piña!!!! Era taaaaannnn empalagoso!!!! Un jarabe maravilloso!!!

Ahora mato por un Brugal con limón.... Y el limón es lo de menos!!!! Lo importante es que es RON sea BRUGAL!!! Sin importar los años!!!

El BRUGAL es bestial!!!

Odio el whisky y el aliento que deja a quien lo bebe!!!!!

Del kalimotxo ni me pronuncio... Un pedo adolescente me alejó de el para siempre!!!

Gran post Moli... Gran post!!!!

loqueleo dijo...

La vida adulta
empieza
cuando pides
Jack Daniels
sin hielo en vaso de chupito
el resto de bebidas
son anecdotas vitales
que te desvían
del verdadero
camino.

África González Alonso dijo...

Pues yo me mato a gintonics con Nordic Blue desde los dieciséis y a día de hoy creo que no lo voy a cambiar por nada del mundo. Ahora realmente la etapa calimocho se ha sustituído por la de Negrita con cocacola o vodka con limon o malibú con piña, todo camuflado en un parque y mezclado con la minoría de edad...

Anónimo dijo...

Gracias Loqueleo!!!
Alguien original sp es de agradecer.....

beatriz fernández dijo...


¡Qué rica la fruta de la sangría! Esos fueron los primeros mareos en celebraciones familiares de verano...
Por lo demás de la coca-cola a la coca-cola sin cafeína; alguna cerveza (con alcohol) en los embarazos xq aborrecía todo lo q fuera dulce, rebujito en feria y un wisky con coca-cola (sin cafeína)dos veces al año.
Un rollo, lo sé ¡ojalá me gustara la cerveza!

RS dijo...

Me encanta el vino bueno, el champán (el cava lo odio), el gintonic (aunque a veces le soy infiel con el vodka con limón) y el agua. Te has olvidado del Martini o vermú en castizo. El resto de bebidas me sobran.

Teresa dijo...

Has olvidado las cenas con sangría de final de los 80. Vaya cogorzas! Y por cierto el champán es carísimo, el cava es mejor para comer, brindar y hasta de aperitivo. La cerveza me gusta de trigo , turbia y con una rodaja de limón. ¿Y el bitter qué? No te puedes emborrachar de cinzano pero está muy rico.

Anónimo dijo...

Mi abuela nos decía que el agua era para las ranas y desde muy niños merendabamos con vino mezclado con gaseosa. Si estabamos acatarrados o nos costaba dormir, leche con coñac, y para el dolor de dientes nada mejor que un algodon empapado en vodka.
De adultos somos moderados. Un oporto con unas aceitunicas para hacer hambre un poco antes de comer en las reuniones familiares, una cervecita si hace calor algun que otro domingo, un gin tonic para mi y un whiskey solo o con hielo para mi costillo si por azar hemos salido a celebrar algo y nos ha dado trasnochada con los amigos... Pero basicamente nos limitamos a la copita de buen buen vino de ribera los domigos con la familia.

Anónimo dijo...


Y aunque bastantes veces he vuelto a casa rebotando entre la pared de los números pares y la de los números impares...jajajajajajajaajjajaajajja
qué mal beber tienen algunOs, hace tiempo que me bebo hasta el agua de las fuentes y ná de ná. Bah, panda mariquitas estáis jechos, algunOs.

_Xisca_ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antónimo dijo...


Genial el recorrido!
Mi primera cogorza (durante la segunda glaciación) fue con Kalimotxo y a ritmo de Kortatu.
Ahora, como aburguesado cuarentañero, soy más de buen vino.

Ainhoa dijo...

Este post es muy grande... lo que me acabo de reir... Por mi parte confieso que:

- a mis 35, la copa que sigo tomando es Licor 43 con Coca-Cola
- ese rasgo infantiloide lo compenso con mi devoción al Oporto, síntoma de madurez (¿ancianidad?).

Mariu dijo...

Uff... ¡que yo ya estoy en el gin-tonic!... ¿Me estoy haciendo mayor? O, lo que es peor ¿soy así de mayor y no me veo?...
Vale, me consolaré pensando que me he saltado alguna bebida, así que... Sí, va a ser eso: que soy una jovenzuela, pero he llegado antes de tiempo al gin-tonic.
Ains!

Pelucas dijo...

Woou pero tómese alguito, jejeje increible.