lunes, 12 de noviembre de 2012

TODO LO QUE HAY QUE SABER SOBRE LOS ORGASMOS

Conmovidos por mi escritura, ciertos comentaristas pidieron un post sobre orgasmos.

Un tema difícil al que mi falsa vanidad bloguera no ha podido resistirse, pero lógicamente y dada mi natural discreción, he tenido que investigar y leer y preguntar por ahí para hacer una clasificación en condiciones.

Tres consideraciones previas:

Una. Para saber disfrutar/saborear y experimentar un orgasmo de manera completa, hay que haber tenido un entrenamiento previo y experimentado un montón de ellos (o intentos de experimentarlos) desde los peores hasta el más espectacular de tu vida (que solo es uno que está grabado en oro en tu memoria, hasta que es desbancado por otro aún más espectacular. Es una progresión que mola, porque siempre se puede ir a más)

Dos. Concentración. Concentración. Concentración. Esto es fundamental.

Tres. La expresividad orgásmica es muy personal y puede ir desde el silencio absoluto con los ojos saliéndose de las órbitas, hasta los alaridos menos discretos del mundo acompañados por pataleos de todo tipo. En medio estarían los que en silencio abren y cierran la boca poniendo cara de pez o tortuga y los que susurran expresiones del tipo “madremiamadremiamadremia”.

Una breve lista de orgasmos:

El primero de todos. Suele ser precipitado, pilla desprevenido y se acaba demasiado rápido. Suele haber una falta grave de ajuste entre las expectativas creadas y la realidad. El sexo, junto con el amor verdadero son dos casos raros (incluso únicos) en los que la realidad buena supera con mucho las expectativas que se puedan tener. El problema del primer orgasmo es que las charlas adolescentes de indocumentados que no saben de lo que hablan están a años luz de la realidad y como no se sabe que hay que esperar, cuando llega estás entretenido preocupado por mil gilipolleces y se escapa sin casi saborearlo y deja esa sensación de: ¿ha sido esto?

Es decir, el primero pasa casi desapercibido primero por falta de práctica y segundo por falta de concentración.

El primero de verdad. Una vez practicado suficiente y alcanzada la sabiduría suprema de la concentración que es necesaria alcanzar abstrayéndote de todo, con la compañía adecuada y en un entorno digamos no demasiado incómodo, es el orgasmo que deja sin habla, jadeando y pensando “Madremiamadremiamadremia”. Suele ser en la adolescencia o en la juventud temprana y nótese que para entonces un coche con una palanca de cambios incrustada en una pierna se considera un entorno lo suficientemente cómodo.

Como se es joven, lozano e inexperto, se suele estar impaciente por volver a empezar…ha molado tanto que hay que repetir. Se saborea poco.

El primero de verdad con un alguien del que estás enamorado.

Esto ya lo hemos hablado, pero el primero con un alguien suele ser tirando a desastroso. En un primer polvo con alguien es siempre necesario un reajuste de ritmo y timing y eliminar factores externos que distraen como “¿Se quitará los calcetines a tiempo?” “¿Qué tipo de calzoncillos llevará”? ¿Querrá ponerse arriba o abajo? ¿Le queda mucho o poco? Una vez que todo esto está ajustado, lega el primer orgasmo de verdad con ese alguien, que normalmente abre un mundo de posibilidades futuras que crean mucha impaciencia, un aumento de la lujuria y un universo de empotramientos en el horizonte.


El que te hace descubrir (¡por fin!) qué ventaja tiene ser tía

Descendiendo por la pendiente de “puff...como ha molado”, te encuentras sin saber muy bien cómo subiendo la pendiente del siguiente, no das crédito “No puede ser”, pero te concentras y alehop, ahí está. Probablemente estés desfondada pero”como mola ser tía”.

El primero después de descubrir que eres capaz de proporcionarle a tu pareja más de un orgasmo. (Para ellos)

Es lo más cerca que ellos pueden estar de un orgasmo múltiple, pero les mola. Y les deja agotados.

El de bueno, venga, vale.

Alcanzada la práctica suficiente, se es capaz de alcanzar el orgasmo con casi nula concentración previa. Este es el de, no me apetece mucho y sé que tampoco va a ser como para tirar cohetes pero vale.

El relajante.

No duermo, no puedo dormir, me estoy estresando pensando en gilipolleces, necesito distraerme y relajarme.

El solitario.

El orgasmo fabuloso solitario que deja sin respiración, y  hace dudar de si en compañía es igual de bueno. (Esta duda idiota sólo surge en periodos prolongados de carencia de orgasmos en compañía)

El que se busca y no llega, pero cumple.

Se hace esperar tanto  y requiere tal cantidad de esfuerzo físico y variabilidad posicional  que por un momento piensas que no cumplirá las expectativas y sin embargo cuando llega la supera con creces.

El que se hace esperar tanto que te encuentras pensando en otra cosa.

Si el tema que te ha distraído está en el entorno, el clásico hay que pintar el techo, el tema no es grave. Si te encuentras pensando en hojas excell, menús o la necesidad de comprar ropa, el tema es gravísimo. Si directamente estás pensando: que se acabe esto…estás muerto.

El que no llega.

Implica una rendición que jode muchísimo. 

El fingido.

Se puede llegar a parecer muchísimo al de verdad. Obviamente este parecido es solo para el que lo ve desde fuera. Y sí, alguno de los que habéis creido ver ( vosotros con o ) eran fingidos.

El tsunami.

Estas disfrutando tanto que quieres aguantar, estás haciendo un esfuerzo sobrehumano de autocontrol para que dure más pero es tan espectacular que no puede y llega sin que tú quieras, te inunda y te desborda.


Dulce como el infierno, lascivo como un conejo.

Es el simultáneo que se alcanza tras una sudada espectacular, que provoca fuegos artificiales, deja sin riego sanguíneo cerebral y con agujetas en las manos. Este suele ser tan espectacular que te hace dudar de la calidad de todos los que has experimentado en tu vida hasta ese momento. Este es el que pasa a grabarse en letras de fuego en tu recuerdo. Deja poso y se saborea. Al recordarlo provoca una sonrisa y una subida del nivel de lujuria.


Y hasta aqui, queridos descerebrados, la lección de hoy.

22 comentarios:

Niágara dijo...

Genial el tema, la exposición y, por supuesto, la referencia a Steinbeck como culmen final.

M. Eugenia Bermejo dijo...

No puede ser, aún no ha comentado nadie ??? yo iba a decir que me has animado porque estaba triste, pero siendo el primer comentario alguien puede leerlo, no es lo mismo que uno de esos que pasa desapercibido en el puesto 54, en fin, gracias.

javi dijo...

Oiga, ¡que estamos en la franja horaria de protección infantil!

Oswaldo dijo...

¡¡¡ Qué buen tema !!!

Anónimo dijo...

Si eres tio, el primero de todos siempre es solitario.

Burbuja dijo...

Muy buen resúmen xDDD

HombreRevenido dijo...

Orgasmos de hacer la ola y posts de hacer la ola.
Una gozada, sí. Pronto copiarán el texto íntegro para la wikipedia.

madamer dijo...

Si eres tío y si eres tía también... el primer orgasmo siempre debería ser con conocimiento de causa, conociendo bien tu cuerpo y tu epicentro!!

Los orgamos al unísono parecen ovnis, que todo el mundo ha oído hablar de ellos pero nadie ha visto ninguno... pues señores, SÍ existen, pero son como un milagro que yo he experimentado con un solo hombre y TODOS los encuentros sexuales acababan así, como fuegos artificiales ;)

Anónimo dijo...

Ay no, ahora sólo pensaré en clasificarlos...no no no hay que concentrarse venga !

NáN dijo...

Ya estaba a punto de poner el grito en el cielo, cuando he leído"nótese que para entonces un coche con una palanca de cambios incrustada en una pierna se considera un entorno lo suficientemente cómodo".

Así que de acuerdo.

Un comentario más: la multiorgasmia (que tampoco te creas que tenéis todas las tías: es algo que se hace, no se nace) facilona y sin producir agostamiento, como el que no quiere la cosas, compensa de sobra todas las pejilgueras de ser tía (y sé que son muchas). El creador es justo, alabado sea el creador.

Ana María dijo...

Muy fan de que hagas estos decálogos los lunes. Mejoran el inicio de la semana considerablemente :D

:*

desmadreando dijo...

¿Está mal que ame que nos digas descerebrados? jajajajaja

Gran post... "orgásmico" quedaría mejor.

Telma dijo...

Buenísimo!

Somófrates dijo...

Yo creía que sólo existían "dentro" y "fuera"...

N. atasha dijo...

Aclaradas mis dudas sobre la triple concentración, es decir la abstracción absoluta, decir que me quedo con el últimoooo. Madredelamorhermosooooo

Un bessito.

Themila dijo...

Waaa! :O

Genial!!!

Anónimo dijo...

hayyyy amoooorrrr de hooommmmBRE...algo pequeñito uououooo
algo chiquitito uououo
nananaaaa nanaaaa na na na naaaaa...
creo que algún padre anda algo despistado...qué estará haciendo?
na na na na naaaaaaaaaaaa

Anusky66 dijo...

¿ahora como me quito esta sonrisa de idiota que se me ha quedado al ir recordando un ejemplo de cada uno de los orgasmos que has enumerado?
menos mal que aun no ha llegado mi jefe .
¡¡ que es martes y aun no son ni las 9 y media de la mañana !!!
Unbesazo

Diva Gando dijo...

Conejo lascivo? Veo más probabilidades en que el infierno sea dulce la verdad...

Miko dijo...

Sin duda una excelente descripción del universo orgásmico. Sólo debo hacer una pequeña puntualización y es que, a veces, más que concentración se necesita "desconcentración" para no deslizarse por el tobogán orgásmico. Eso significa enumerar la lista de los números primos, visualizar la cara del Papa o pensar en las capitales de Africa.
Y después de desconcentrarse un poquito, ¡¡¡vuelta al follón (nunca mejor dicho)!!!

Isabel Hernandez dijo...

Pues no era alegórico, era de lo que era...joder...¿porqué no me he enterado nada del resultado?...¿O es que todavía no ha sido?...tengo que aterrizar de mi nube más a menudo, no me entero de nada...jo, dí algo...algunos de tus descerebrados realmente lo somos y necesitamos que nos digan algo...

cirugia plastica dijo...

excleentes consejos muy buen post
tomare nota de los mismos para comenzar a ponerlos en practica
gracias por compartir
saludos