miércoles, 7 de diciembre de 2011

FRÍO

1.- Fabulosa temperatura que con un poco de suerte se instala entre noviembre y marzo en la geografía que habitualmente transito y que saca lo mejor de mí. Es ese frío que te reactiva, te aclara la mente, te saca los colores en la cara y te hace desear volver a casa para entrar en calor.

2.-Temperatura molona que permite dejar de preocuparse por si la ropa se transparenta. Permite apartar la regla milimétrica con la que mides tus pelos por las mañanas para saber si todavía puedes ponerte falda o si has pasado a la fase pantalón. Permite relajarse un poco sobre ese michelín mínimo que te ha salido en la cintura porque para cuando alguien lo perciba estarás ya demasiado desnudo como para que haya vuelta atrás.

3.-Temperatura ideal con la que hay que usar calcetines chulos, gorros favorecedores, abrigos molones, botas para pisar charcos y nieve, jerseys de cuello vuelto y guantes.

4.-Manta y taza de té muy caliente en el sofá.

5.- Chimenea.

6.-Auténtica obsesión de las madres preocuponas. En el caso de esta acepción, la existencia del frío no se limita solo a unos meses, a una estación. Una madre preocupona percibe frio en una variación mínima de medio grado centígrado en agosto.

Las madres son un coñazo con el frío. Yo no me incluyo en este apartado para nada porque paso millas. Con mi experiencia maternal actual he aprendido varias cosas:

- El frío es un problema de tus churumbeles que mola solucionar. Mola tanto que incluso quieres solucionarlo cuando no existe. Por eso todos los padres del planeta, entran en el cuarto de sus hijos por la noche y los arropan. Da igual que el niño esté destapado porque obviamente tiene calor…por alguna extraña razón mola muchísimo coger las sábanas y taparlos…así que todos lo hacemos. Por la misma razón llevamos siempre jerseys en el bolso cuando salimos de casa, pero en este caso no hay que sacarlo hasta que el churumbel llega y dice: “tengo frío”. Cualquier intento por tu parte de encasquetarle el jersey antes de que él llegue al límite de su umbral de tolerancia te hará replantearte tus prioridades vitales y pensar ¿en qué coño estaría yo pensando cuando decidí tener hijos?

- Es imposible saber si tu hijo tiene frío. Da igual que esté azul y le castañeteen los dientes al salir del mar. Si dice que no tiene frío es que no lo tiene. Lo que viene siendo en la sabiduría popular: sarna con gusto no pica. Por supuesto, jamás sabrás si tu bebé tiene frío pero “por si acaso”...lo embutes en tanta ropa que el pobre niño deja de tener articulaciones.

- Da igual que lo abrigues como si vivieras en Siberia...si se tiene que poner malo se pondrá malo. Esto es una putada para el que tiene hijos enfermizos, porque se pasan la vida poniendo capas y más capas de ropa en sus churumbeles y luego adquiriendo ingentes cantidades de antipiréticos para bajarles la fiebre que se agarran a pesar de ir abrigados como esquimales.

- Pelear con tus hijos para ponerles camiseta interior y leotardos resta años de vida. Es mucho mejor que salgan a la calle sin ellos y que al día siguiente digan: ¿me pones leotardos? Y entonces tú dices: ¿ves como mamá tenía razón? Nunca hay que menospreciar la satisfacción del “ya te lo dije”.

- “No pierdas el gorro” “no pierdas la bufanda” “no pierdas los guantes”…son deseos tan imposibles como convertirte en Halle Berry y tenerlos causa mucha frustración. Es mucho mejor no encariñarse con esas prendas…irán pero jamás volverán.

7.- Temperatura en el lugar de trabajo motivo de grandes discusiones sobre el tema.

Para el de mantenimiento el frío en el curro no existe, es una leyenda urbana, un mito creado por los curris que pasan el día con el culo pegado a una silla solo para joderle y hacerle pasearse con un pincho y poder decir: aquí hace 21 grados.

Para los curris oficinistas, los 21 grados del operario de mantenimiento es frío polar. Y a los síntomas se remiten: pies congelados, manos azules, castañetear de dientes, mantas por las piernas y en casos extremos mitones.

8.- Fruta fría. Artimaña ideada por los responsables de catering de empresas para que se note menos que toda la fruta que ofertan en el rancho es completamente insípida, que los kiwis saben exactamente igual que los plátanos, las mandarinas o las peras. La fruta está tan fría que necesitas tragarla antes de que se te congelen los dientes. Increíblemente hay gente que prefiere este deglutir sin masticar, supongo que se debe a la carencia de papilas gustativas.

9.- " Eres muy fría"  Normalmente el que emite este juicio de valor sobre otro alguien se ha sentido menospreciado o directamente ignorado por la persona emisora de bajas temperaturas. La persona “fría” puede serlo por pasotismo, soberbia, pánico brutal a mostrar cualquier emoción o completa carencia de empatía.

Excepto en casos extremos de "frialdad": asesinos en serie, criminales, jefes hijos de puta y demás chusma..en la mayoria de los casos la opción a mostrarse frío se elige para evitar males mayores. 

Curiosamente cuando se dice de alguien que es “caliente” no quiere decir que sea una cumbre de la empatía….

10.-  

Cariño, ¿tienes frío?
¿Por qué lo dices?
Lo veo en tu camisa.
Sí, tengo frio.
Ven aquí que yo te caliento.
….


 
A mí me flipa el frio.

36 comentarios:

José Antonio Peñas dijo...

Supongo que la alusión 10 va referida a esa fiesta tan de estas fechas, santa Pezonaga, patrona de los pitones.

Paranoica empedernida dijo...

Empezaba a pensar que la serie de post políticamente correctos sobre alimentos eran un intento populista de ganar ese viaje a NY.
A mí me encanta el frío, especialmente entre mantas mirando cómo llueve afuera.
Genial como siempre.

Bichejo dijo...

Desde luego, para gustos colores.

Odio el frío, voy incómoda con tanta capa de ropa, guantes, bufanda y orejeras...

Me pone triste y de mal humor. Y si además llueve, ya la jodimos.

Pero claro, tú eres invierno. Y yo soy verano.

Bichejo dijo...

Seguimiento...

NáN dijo...

Viva el frío.

Una madre es una sádica que pone pasamontañas que pican.

Las chicas nunca están de acuerdo con el técnico que regula la calefacción. Los chicos, sí.

Salvo que seas campesino, trabajes en un andamio o seas homless, el frío es una bemdición de dios.

Y aquí termina la esca sabiduría que he acumulado con los fríos: NUNCA JAMÁS viviría en en Canarias o en el Caribe.

Juliet dijo...

Y además Frío=Navidad, que es lo mejor del año!

Árbol de navidad + lucecitas + sofá + manta + calefactor + libro... Me puedo morir.

VIVA EL FRÍO!!!

PD: a mí los gorritos me quedan de espanto y mira que me gustan, pero jooo no hay manera!

Mara dijo...

Prefiero mil veces el calor!!!

Anónimo dijo...

Me encanta el invierno, el frio, la lluvia, la nieve. Pero odio sufrirlo en mis carnes, y cuando tengo frio es de las peores sensaciones. Frio si, pero mientras yo esté calentito.

en TXABI dijo...

Hoy también me tienes en tu trinchera; arropadito, pero en tu trinchera, frente a la trinchera de los "calurosos". Como a tí, el calor me pone de mala leche; soy, evidentemente de otoño tardío-invierno-inicio de primavera.
(aunque he vivido, y tan ricamente, 4 años en Canarias).

Peter dijo...

Soy de días de frío con sol, me encanta ver salir el vaho por mi boca al caminra por Salamanca o cuando salgo a corre por la noche

Gogoché dijo...

Adoro el frio y adoro el invierno!!!!! Es una época taaaaaaaaan romántica :)

Besos

www.gogoche.blogspot.com

Pikifiore dijo...

La madre preocupona no desaparece ni con el calor, pero ahora es cuando está más presente que nunca. En mi caso, basta un amago de tos o un estornudo aislado, para que mi madre ponga las alarmas y me eche una bronca de tres pares...como si yo tuviera la culpa!!y eso que ya soy mayorcita y estoy lejos de su área de influencia.

Coco Crispi dijo...

Entre frío extremo y calor espantoso, me quedo con el frío; contra el frío casi siempre puedes luchar, y puedes ponerte kilos y más kilos de ropas y mantas por encima, pero con el calor llega un momento en el que ya no hay más que quitar.

La vez que más frío pasé fue una noche de navidad, en un pueblo de Teruel tan perdido que no me acuerdo ni del nombre, 17 bajo cero. Ahora, se ha convertido en una de mis batallitas para los nietos, nunca olvidaré esa sensación.

Deberías escribir sobre las madres preocuponas, son un filón; la mía lo es y ahora ha subido de nivel y se ha convertido en abuela preocupona, por si no quería caldo.

Vesper dijo...

La sensación de salir a la calle y sentir el frío seco en las mejillas y poder caminar y sentirte totalmente despierto es de los grandes placeres de la vida. Junto con el de volver a casa y recuperar el calor bajo las sábanas. Mmmmmmmmm

Anónimo dijo...

Mejor el frío que el calor, por descontado, pero con solecito. Me acuerdo ahora de un chiste de Gila, que dice algo así como...
¿Sabéis qué es un abrigo? Pues es una prenda que las mamás ponen a los niños cuando ellas tienen frío.
Rosulae

Anónimo dijo...

Ahora mismo estoy sentado en el sofá tapado con una manta zamorana de lana cruda, de las que pesan.
En verano ando por la casa en pelotas.
Soy de Burgos, odio el frío.

Don Mendo

Ana María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ana María dijo...

Nacida en Sevilla, no estrené ropa hasta pasados tres meses (nací en julio). Todo el día en pañales.

Como ya han dicho por aquí, frío mejor que calor, que el frío se combate, pero el calor... No hay manera. Y me pone de una mala leche proverbial.

Ah, y me revienta la gente que dice "uy, qué frío hace, ¿eh?". ¿Y qué quieres que haga, criatura? ¿40 grados, como en Chile ahora mismo? A esos habría que darles el Nobel, desde luego ¬¬

Moli, entre tú y yo, estaba deseando que empezara a hacer frío a chorro, que lo echaba yo de menos este año, y eso.

Mua!!!!!

Juan Carlos dijo...

Vivo en Berlín y no he podido evitar una sonrisita (sin saber donde vives tú).

Pues sí, que bonito es el frío...

pendergast dijo...

El frío es un señor que vive en la parada del autobús de noviembre a febrero. Cuando llego, me mete mano pese a mis guantes, mi gorro mi bufanda y mi chaquetón "de invierno" mientras la mujer con trajecito de chaqueta me mira con miedo mientras piensa "porque tiembla este pollo...será toxicómano". Aún así, me encanta el frió, sobre todo en la cara

Tita dijo...

Hay gente pa tó....

Donde esté levantarte por la mañana, recordando el bien invertido dinero en fotodepilación, mientras te pones el primer vestido que pillas con unas sandalias
¡que se quiten las toneladas de ropa!

Noches de verano en una terraza, tardes calurosas de piscina (como si donde viviera eso existiera salvo...sí, 10 ó 15 días ;) )

En fin que soy de Avila y odio el frío y el hielazo. Y que además soy casi de verano.

Muera el frío.

Tocaweb dijo...

Es mentira. A los que decís que os gusta el frío lo que os gusta en realidad es toda su parafernalia. Chimeneas, estufas, gorros, guantes, abrigos... y todo para que, para sentir calor. No hay mejor forma de apreciar el calor que cuando hace frío y lo combates. Por lo general el frío suele gustar al que sólo lo pasa unos minutos al día, de casa al coche, esperando el autobus, entre local y local cuando se sale de marcha... Y eso no es pasar frío, eso es ir en busca de calor.

La Ibu dijo...

Pffff... Pues yo cada vez lo llevo peor. No lo soporto. Ni el frío, ni la Navidad... Me encantaría tocar un botoncito que estar ya en Mayo :)

La Ibu dijo...

*"y estar ya en Mayo" quise decir...

XAquí dijo...

Los churumbeles son mucho más eficientes que tú y que yo en aguantar el frío, sobre todo los pequeñitos, que son más esféricos y tienen menos proporción de superficie radiante.
Con los años, todos frioleros y si llegamos a viejos, más adictos a los calditos.
Feliz cumple que se avecina. Feliz Navidad -que me quiten las palabras iluminadas de las calles, pero va a ser que no, a masticarme una vez más lo de Paz, Luz, Puchero-, las mías las quiero con tranquilidad.

Vigo dijo...

Not too much... digamos que me mola que haga fresquito pero sin que llegue a hacer demasiado frío. Me aburre tener que comenzar a ponerme ropa en plan capas de cebolla.

Moli, Ana, Rubi?... la bruja del ingeniero ;P. Como ponías por ahí, sí, eres dialécticamente brillante, y un gran pozo de sabiduría (mejor no analices lo de pozo que ya sé que lo analizas todo ja,ja).

Moli, no se si has podido ver Un dios salvaje, pero creo que si tienes la oportunidad, échale un vistazo. Creo que te gustará. O al menos te dará para pensar un rato.

No me iré demasiado lejos, porque ahora que ya te conozco un poquito más, creo que es un lujo poder leerte (y basta de piropos que luego te los acabas creyendo y te vuelves en plan "porque yo lo valgo". Y sí, desde luego "tú lo vales" xD

sabática dijo...

Cuando las madres tenemos frío mandamos al niño ponerse el jersey.

florci dijo...

Me ha encantado esta entrada!! jajajaja sobre todo con el tema de abrigar a los niños, qué razon tienes!!!
a mi me gusta el frio sólo a ratos, vivo en el sur y cuando baja un poco la temperatura enseguida se nota, porque siempre vamos con ropa de entretiempo y resulta que los abrigos son esas prendas olvidadas ocupando sitio en el armario para dos dias al año, ¿y lo que me ahorro en chaquetones?

Aun asi me paso por la noche un par de veces a arropar a mi cachorro (¿por qué se destaparan tanto los niños, tanto calor hace o esque lo abrigo demasiado? por que yo tengo tanto frio? será la menopausia temprana?) y me pongo la bata de estar por casa, y compro guantes y bufandas para el niño que curiosamente siempre se pierden....

en fin, me he reido un monton, que nada, un saludo!!!!

Anónimo dijo...

Salgo con gusto a este frío tranquilo
Un frío sin maldad
Y con el que se avienen fácilmente las cosas
Recatándose apenas sin perder casi nada
Y me alegra cruzar su espacio cuidadoso
Con la seguridad de que él también se alegra
De escuchar cómo digo
Sin la más mínima retención Aquí estoy.

de Tomás Segovia.

JuanRa Diablo dijo...

También le encuentro mucho encanto al frío en la calle. El saber que luego te espera el calor del hogar le da toneladas de aliciente.

Y fuego es chimenea, por supuesto. Y boniatos al horno para calentar las manos.

Y sí, claro que sí, todos los guantes que se precien de serlo han de perderse.
Al menos uno.

Hans dijo...

A mi me jode la niebla y esas mierdas: me mola el sol. No me gusta demasiado, por supuesto, el calor excesivo. Odio el frío húmedo; el seco, el de mi tierra, no me molesta. Me gusta la ropa de invierno, tiene más empaque sin duda. Dicho todo esto, sobre y ante todo, lo que más odio es QUE NO NIEVE!!!!!!!!!!!!!! A ver si este invierno empieza a ser un invierno serio ya, recoños, que la temporada podría haber empezado hace dos semanas, y aquí estamos viéndolas venir.

Hans dijo...

.

Sílvia dijo...

Siiii, frio..... No estoy de acuerdo en que a los que nos gusta el frío es porque nos gusta la parafernalia que lo acompaña. Tampoco creo que a la gente que trabaja en la calle le guste estar a 40 grados al sol... En realidad, el problema es trabajar a la intemperie, eso es lo malo.

Por lo tanto, frio con preparación: una noche en Teruel sin mantas o un invierno en Berlín sin botas forradas de borreguillo, no!

Visitante4576 dijo...

Odio el frío.
A mi me paraliza y luego me siento culpable porque no he hecho nada en todo el dia, tan sólo estar pegada a la estufa.
Po supuesto, se me van las ganas de salir a la calle donde,curiosamente, a veces hace menso frío que en casa.
Para los que son verano, como yo y mucho más...ya queda menos =)
Pero si, lo del vestuario mola más en invierno.

Burbuja dijo...

El frío en la calle pensando en el calorcito que te espera en casa, mola. El que notas estando en la cama arropado y es como si te soplara un aire acondicionado en plena cara, no.

Doy fe.

Anónimo dijo...

Si vivieras en una ciudad en la cual se instala el frío desde septiembre a junio, con un pequeñísimo paréntesis de apenas perceptible calorcillo entre julio y agosto, odiarías el invierno como lo odio yo.
Creo que si me toca la lotería voy a irme a vivir al mediterráneo....
isa