lunes, 11 de abril de 2011

CUIDADO CON EL CONEJO ASESINO.

Se puede aprender mucho de los Monty Phyton, cosas importantes, de muchísima enjundia. Pero eso se lo dejo a los listos...yo voy a hacer filosofía de garrafón. Rollo libro de autoayuda y esas cosas tan chupis.

Primero escojamos una escena, completamente absurda por supuesto, como casi todas las suyas. Esta.


El Killing Rabbit de Los caballeros de la Mesa Cuadrada. Mucho jajaja, mucho jijiji, mucho como molan los Monty Phyton...pero se nos escapa la enseñanza vital de esta escena.

Menos mal que estoy hoy en modo didáctico para explicar las cosas. (Algún día hablaré de mi modo didáctico….)

A lo que iba.

¿Qué podemos aprender de unos tíos disfrazados de caballeros medievales que se descojonan de un conejo blanco y al final mueren desangrados por listos?

Muchas cosas, a saber:

La primera condición para que alguien te haga daño, es que ese alguien tenga poca pinta de poder hacértelo. Que tenga un aspecto de lo más inofensivo, como un adorable conejito blanco.

La segunda condición para que alguien te haga daño es que tú te lo dejes hacer. Que seas vulnerable. Que vayas completamente indefenso al encuentro del conejito blanco porque como es tan monísimo no crees que pueda hacerte ningún daño.

Se pueden dar una de esas condiciones o las dos. Obviamente, es facilísimo que ambas circunstancias confluyan, como el otro tiene poca pinta de poder hacerte daño, vas tú y te relajas y entonces te llevas una leche como un piano. Y acabas al borde de la muerte del bocado que te ha arreado el conejito blanco.

Si los caballeros de la mesa cuadrada, al llegar a la cueva, se hubieran encontrado con un dragón con pinta de asarlos vivos o de matarlos a bocados, hubieran optado por ponerse a la defensiva con la espada y el escudo y toda la pesca o directamente hubieran huido que es una actitud muy inteligente. No se trata de ganar o perder contra otro, si no de directamente no dejarte hacer daño o por lo menos no ser presa fácil. Si el dragón quiere achicharrarte por lo menos que tenga que perseguirte.

Los malos con pinta de malos provocan en su víctima una actitud defensiva y tienen que ser unos malos muy perseverantes o tener muchas ganas para conseguir hacer daño.

Además, los malos con pinta de hacer daño, como saben a lo que van...calculan la intensidad del daño. Pueden hacerte muchísimo daño sí,..pero saben lo que se hacen. Que es una putada, sí...pero por lo menos sabes que el otro, que te ha cortado un brazo o te ha dejado sin capacidad pulmonar, sabía lo que se traía entre manos. No era un amateur. Estás en manos de un profesional , y lo que es mejor, sabes que si hubiera querido matarte hubiera podido hacerlo...pero por alguna extraña razón decidió dejarlo solo en amputación. Algo es algo y el que no se consuela es porque no quiere.

El malvado tiene un plan. En el momento puede que no veas ninguna satisfacción en ser un objetivo digno de tener un plan para destrozarte...pero a largo plazo, puede molar pensar que alguien necesitó una estrategia, necesitó pensar en algo para hacerte daño. Consuela pensar que no eres presa fácil.

Como el malvado tiene pinta de hacerte daño y además tiene un plan...puedes intentar parapetarte en una posición defensiva, cavar trincheras y minimizar los daños. Si el malvado es uno de los buenos, tienes pocas posibilidades de éxito...pero lo habrás intentado que es algo que suele reconfortar. A largo plazo...pero reconforta, aunque sea cuando te estas lamiendo las heridas.

Ah y el malvado consciente siempre puede sufrir un ataque de conciencia, porque por ejemplo herede un Pepito Grillo de algún amigo o algo…y se sienta culpable del daño que te hizo. Es raro, pero puede pasar, así que también puedes consolarte pensando: en algún momento esto pesará sobre su conciencia.

Con los malvados además, una vez que te han dado la gran leche...normalmente no vuelves a por más. Reconoces su poderío, te acercaste demasiado a un malvado a pesar de su pinta dañina, te dio un buen bocado y te piras. Nunca jamás vuelves a acercarte.

Y por último, de un malvado se aprende. Que no son cosas buenas las que se aprende, vale...pero que nunca se sabe si en algún momento te harán falta...asi que no hay que desechar alegremente las enseñanzas de un malvado.

Con los conejitos todo es un despropósito y acabas escaldado o directamente sin cabeza como los Monty Phyton.

Para empezar un aparentemente inofensivo es mucho más letal. Su capacidad dañina es inversamente proporcional a su pinta de no haber roto un plato en la vida. Cuanto más mono sea, más capaz será de asestar un golpe mortal. Puede provocar un daño tan espectacular que deje secuelas de por vida…y eso sin proponérselo.

El conejito no tiene un plan. Ni siquiera sabe que es dañino así que no tiene el más mínimo control sobre su superpoder dañino, puede pegarte un bocado, amputarte un brazo o directamente degollarte…sencillamente porque si. Sin un plan. ¿ hay algo peor que estar destrozado y encima darte cuenta de que has sido víctima de un chapucero? Creo que no.

Como además no se ha enterado del daño que te ha provocado jamás en su vida tendrá remordimiento o conciencia tocacojones por ello. Es más, si alguien le dice por ejemplo: Las paso putas por tu culpa…dirá: ¿por mi culpa? ¿Yo? Pero si yo no hice nada. Así que tampoco te queda el recurso a reconfortarte en tu dolor pensando que el otro puede que en algún momento tenga un destello de remordimiento. Como no sabe que es dañino no tiene ningún tipo de pensamiento sobre ello, simplemente lo olvida y sigue haciendo lo que sea que hacen los aparentemente inofensivos.

Como no te esperas el golpe, no has elaborado un plan de defensa, así que el ataque y el daño te llegan por sorpresa y te dejan si capacidad de reacción. Boqueando sin conseguir llenar los pulmones de aire y dando vueltas sin cabeza pensando: ¿de verdad un conejito blanco acaba de degollarme? ¿ Cómo ha podido pasarme?

Por supuesto es entonces cuando te acuerdas de las advertencias que te dieron.

Como todos somos unos listos, cuando viene alguien, por ejemplo un hechicero con cuernos a decirte “cuidadin cuidadin...que ese conejito es Satán y puede hacerte mucho daño”. Tú dices…anda pírate…que soy el Rey Arturo y sé lo que me traigo entre manos”…y luego cuando estás agonizando de dolor supremo te acuerdas de esa frase y de tu “sé lo que me traigo entre manos”.

Así que ya sabéis, niños y niñas, cuidaos mucho de los conejitos blancos…y en caso de duda...mandadles un hurón.

..Mmm...creo que me he convertido en el hechicero con cuernos. Molo.

28 comentarios:

Inés dijo...

Nada de filosofía de garrafón, que esto es muy de verdad.

Yo creo que conozco un caso de una víctima por conejito.

Y no quiero reconocerme en otra. Creo que no. Pero estas cosas se ven cuando se tiene suficiente perspectiva.

Lucy dijo...

Cierto...

josefito dijo...

Estoooo Molinos, eres tu? o tienes suplente.

Paranoica empedernida dijo...

Es curioso. ¿La brujería se destapa con la maternidad, viene con los años o es un gen que se hereda, como los superpoderes?

Efe Morningstar dijo...

Huy, no sé de qué hablas, todo esto es alien to me. Claro, como soy todo amor y bondad a mí estas cosas horribles que cuentas no me pasan nunca. Seguro que las has leído en el Cosmo.

O peor, en el túiter.

DDmx dijo...

Que grandes son los ingleses locos esos.

José Antonio Peñas dijo...

Y luego está la otra lección que nos da esta película, que es la de lo importante que resulta conocer la velocidad media de una golondrina sin carga.

Anónimo dijo...

Que Dios me libre de la buena gente, que con la mala ya ando yo prevenida.
Pues eso.
SaraO

blog marlei dijo...

A mí las de Playboy (blancas, negras, amarillas...) siempre me han dado mucho miedo. xD

NáN dijo...

¡Anda! Si resulta que tienes el mismo fontanero que yo, ese rubito de sonrisa dulce. ¡Un verdadero cabrón!

valpertuna dijo...

Han puesto hoy moqueta en la oficina y no han ventilado?
ese pegamento es fuerte.

brillante, una vez más

:( dijo...

Nadie cree en los hechiceros con cuernos. Nadie. Hasta que es demasiado tarde.
De modo que es seguro que nadie le prestará atención a tu advertencia...

javi dijo...

Sí te tiramos al agua capaz que flotas....

Anniehall dijo...

A mí siempre me pillan desprevenida, los jodíos conejitos.

Tita dijo...

Dice el refrán "Libramé del toro manso, que al bravo le veo yo venir"

A la que vea un conejito blanco...¡le piso la cabeza porsiaca!

shopgirl dijo...

Amén. Yo conozco algunos conejitos que se creen conejitos muy mucho, y luego lloran cuando los demas son conejitos con ellos xD

Illuminatus dijo...

"Nobody here is exactly what he appears to be."
-G'Kar-

Nunca he escuchado palabras más absolutamente ciertas en su contexto y más allá de él.

Ignatius dijo...

es preferible un cabrón que un tonto; el cabrón, de vez en cuando, descansa.

XAquí dijo...

A los conejos se les echan Turones -ni hurones, ni turrones-, que son más grandes y huelen peor. Tengo yo una cicatriz la mar de molona de mordisco de turón.
Esto que dices con tanta gracia y prosodia, es lo del refrán: Líbrme Dios de las aguas mansas, que de las bravas me libro yo.
Claro, que hay saber tener cierta contención en lo de llamar a algo agua mansa, puede ser muy bien que sea uno un mendrugo del quince y lo que esté haciendo es tirarse de cabeza a un charco, y luego, la culpa es del charco...

El Otro dijo...

Es peor cuando uno se empeña en ver un conejito detrás de las escamas.

El Otro

JuanRa Diablo dijo...

Lo aplicaré en la vida.
No se me dan bien las metáforas pero esta del conejito blanco la he pillado.
Vaya que sí.

Y esa forma de misil de las zanahorias... quita, quita.

Bichejo dijo...

Lo peor que te puede pasar en la vida es dar con un malo tonto, al malo listo lo ves venir.

Bichejo dijo...

Seguimiento

Oriana dijo...

yo creo que vivir en alerta es un coñazo supremo, la verdad; ahora tengo un conejito blanco por ahi en un arbusto al acecho con plan malvado y todo (un conejo blanco con asipiraciones...jajajja) y creo que lo he mareado. La tactica mejor sigue siendo el no-aprecio "esto que estas haciendo no me afecta nada de nada, pero si yo estoy pensando en otras cosas..." bueeeeno reconozco que combinado con el golpe bajo asi de pasada "resuelve antes este y este problema que tienes, emplearias mejor tu tiempo..no lo ves?" Y esque sii...ha tenido que esforzarse y todo, y esta creándose problemas que no tenia y todo para lograr su objetivo -tal es su obsesion- . Si conociera un buen terapeuta se lo habria recomendado de todo corazón...que cansina. bss :)

YoMisma dijo...

Primero Heidi y su abuelo y ahora conejitos blancos, creo que esto tiene que tener algún sentido junto, pero no acabo de encontrarlo... cachis!

Saludines,
YoMisma

Aliena dijo...

Ups, me llamo Aliena y yo también he sido víctima de un adorable conejito :(

Juanjo ML dijo...

Tienes toda la razón, puestos a tratar con un hijoputa mejor que lo parezca y que ejerza como tal, por lo menos lo ves venir, el todopoderoso nos salve de los conejos blancos

hitlodeo dijo...

Otro caso, el gato de Shrek.
Muy filosófica te has puesto.
Me voy a caballo. ¡Clocok, Clocok, Clocok,...!
Besos