lunes, 17 de noviembre de 2008

EL DE MANTENIMIENTO Y YO

Hace 4 años que comenzó mi guerra con el de mantenimiento.

1º ROUND.
Nos mudamos. Ocupo mi despacho. Vestido de tirantes y sandalias. Temperatura exterior: 42 º C a la sombra, o sea, un calor de mil pares. Entro en mi despacho y los primeros 10 segundos pense, “ fenomenal, que fresquito hace aquí”. Cuando dejé de sentir los pies y luego progresivamente iba teniendo piel de gallina por todo el cuerpo..empecé a mosquearme. Me levanté y me acerqué a una curiosa ruedecilla que hay al lado de la puerta. Ahora sé que esa ruedecilla es una de las estratagemas de los edificios inteligentes…te levantas, la giras para un lado y para otro y te crees que tienes algún control sobre la temperatura de tu despacho. Pero es mentira. Es atrezzo.

En vista del curioso tono azul que mi piel iba adquiriendo decidí llamar al responsable de mantenimiento.

- Hola, verás que en mi despacho hace muchisimo frío.
- ¿Frio? Imposible. A ver..el ordenador dice que en tu despacho la temperatura es de 26, 7 º. Es más, es excesiva, voy a ver si la bajo.
- Perdona. Pero aquí hace un frío que te cagas, me estoy poniendo azul y ese curioso clac, clac, clac que oyes son mis dientes.
- Bueno, lo comprobaré.

Empecé a venir al curro en agosto, con calcetines y jersey. Y a agradecer los 45 º que marcaba mi coche cuando lo cogía al salir del curro.

Mantenimiento 1 – Yo 0.

2º ROUND.
Pleno invierno. Temperatura exterior en este bonito polígono 5º C. Llego a mi despacho y ni me quito el abrigo, ni la bufanda, los guantes sí porque no sé teclear con ellos. Al principio trabajar con toda la ropa puesta es incómoda pero al final te acostumbras. Decidí pasar al ataque y pedir una estufa.

Ohhh..mucho mejor.. Espectacular. Mis pies tenían riego sanguíneo..un gustazo.

Pero claro, el de mantenimiento no iba a dejar que me fuera con la mía. Viene y me dice.

- “ No puedes tener estufa..me desequilibras el control de temperatura”.
- Prueba a quitarmelo y te despellejo.

Matenimiento 1 – Yo 1.

3º ROUND.
Verano de nuevo. En un alarde de perspicacia climática descubro que si abro la ventana de mi despacho entra calor. Fenomenal…fuera a la sombra hace 40 grados asi que lo mismo consigo poder venir en sandalias.

- No puedes abrir la ventana. Asi no hay manera de controlar la temperatura del edificio.
- A mi tu equilibrio climática me trae al fresco. Pero esa ventana no se cierra. Prueba y te mato. ( Yo cuando quiero puedo ser muy agresiva e incluso dar miedo).


Mantenimiento 1 – Yo 2.

4º ROUND.
Estoy en ello. He llegado al despacho con un malestar gravísimo..provocado por excesos del fin de semana que no vienen a cuento y en mi despacho hace un frío polar. He decidido pasar a la adulación…al descubrir que el de mantenimiento me ha robado la estufa.

- Hola..mira llamaba para darte las gracias por preocuparte por la salud de mi piel y mi envejecimiento celular. Con este frío se me va a quedar la piel como nueva.

Estoy temblando y tengo escalofríos. Y le he llamado 5 veces hoy…creo que me está dando esquinazo. A la próxima lloro.

Empate.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajajajajaja jajjajajajajajaja estais empatados!

Moli, me sobra algun termómetro en el laboratiro, si quieres te mando uno y vas anotando las temepraturas de tu despacho. No creo que te sirva en tu guerra contra el de mantenimiento, pero mira, puedes dibujar gráficas comparativas entre la temperatura que él dice que hace en tu oficina, y la que marca el termómetro. Mis compis que corren por aqui, te harían unas ecuaciones monísimas.

Eso si tengo uno que sólo llega a -25ºC. ¿Se te quedará corto? ;-)

Susu.

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Hola... gracias por pasar por mi Blog. Yo no dejaré de visitarte...

silvia dijo...

Lo del termómetro no es mala idea. En una oficina en la que estuve, y en la que no se podían abrir ventanas, compramos entre todos un termómetro, con indicacions de nivel de humedad, porque entre una punta y otra de la oficina la diferencia podía ser perfectamente de 4 grados y eso, cuando estas sentada, se nota mucho.

El día que el termómetro alcanzó una temperatura realmente baja, llamámos al de seguridad e higiene en el trabajo y le amenazamos con ir a Inspección Laboral si no venía de immediato.

No cambiaron el sistema de climatización, pero teníamos a un ordenanza a nuestra disposición para cada vez que teníamos las "hormonas" revueltas (eramos mayoritariamente mujeres).

También puedes aprovechar para tejer un jersey delante de tu jefe....

Besos

Kuin dijo...

jajaja tu historia me suena pero em mi oficina SIEMPRE hace frío. Piensas que si tienes un jefe nacido en Oriente Medio, llevará mal el frío y bien el calor...pues no. Mi jefe SIMEPRE tiene calor. Viene a currar hoy por ejemplo en camisa de manga corta y un triste suéter. Y en verano va igual...
Su despacho es conocido como "the fridge". En algunos casos, he tenido que ponerme calcetines y la mantita en los hombros rollo abuela. La parte positiva es que a los 65 estaré con un cutis como pétalos de rosa...

Un beso enorme!

JuanRa Diablo dijo...

Jajajaja.
Sublime!
¿Para cuándo el desempate?