lunes, 10 de noviembre de 2008

EL AÑO DEL PENSAMIENTO MÁGICO

Como no todas mis aportaciones a la crítica literaria iban a ser malas, esta vez recomiendo un libro: “El año del pensamiento mágico” de Joan Didion. Me acabo de dar cuenta de que la otra vez que recomendé un libro era exactamente del mismo tipo. “Una pena en observación”. Será que estoy obsesionada con la muerte.

No es divertido, ni fácil, ni entretenido, ni ameno. Es un libro reflexivo sobre la muerte. La escritora americana, Joan Didion, se sienta a cenar con su marido John la noche del 30 de diciembre de 2003 y de repente John muere. Faltaban unos meses para que celebraran sus 40 años de vida en común y venían de ver a su única hija, ingresada en la UCI de un hospital de Nueva York .

“Te sientas a cenar, y la vida que conoces se acaba”.

Nueve meses después de esa noche, comienza a escribir esta reflexión sobre la muerte, la vida en pareja y como se sobrevive a a la muerte. Es un libro durísimo. No es lacrimógeno ni melodramático. Ella se sienta y analiza exactamente como es la pena que siente, como el duelo además de un estado sentimental es un estado físico.

Solo dejo un texto, a algunos os hará salir corriendo pero espero que alguien lo lea.

El dolor por la pérdida nos resulta un lugar desconocido hasta que llegamos a él. Anticipamos (lo sabemos) que alguien cercano a nosotros puede morir, pero no imaginamos más allá de los días o semanas inmediatamente posteriores a esa muerte imaginada. Incluso interpretamos erróneamente la naturaleza de esos pocos días y semanas. Si la muerte es repentina, es posible que esperemos sentirnos conmocionados, pero no esperamos que la conmoción sea arrasadora, que trastorne a la vez el cuerpo y el espíritu. Es posible que esperemos sentirnos postrados, inconsolables, locos por la pérdida pero no esperamos estar literalmente locos, personas enteras que creen que su marido está a punto de regresar y necesita sus zapatos. En la versión del dolor que imaginamos, la pauta a seguir es la “recuperación”. Prevalecerá un cierto movimiento hacia delante. Los peores días serán los primeros. Imaginamos que el momento más duro de la prueba será el funeral y que tras él se iniciará esa hipotética recuperación. Cuando anticipamos el funeral nos preguntamos si lograremos “superarlo”, esta a la altura de las circunstancias. ( ) No sabemos que ese no será el problema. No podemos saber que el funeral en sí mismo será anodino, una especie de regresión narcótica, arropados por el cariño de los demás y por la gravedad y significado de la ocasión. NI podemos saber – y ahí reside la diferencia fundamental entre como imaginamos el dolor y cómo es en realidad ese dolor – la interminable ausencia que sigue al hecho en sí, el vacío, la absoluta falta de sentido, la inexorable sucesión de momentos en los que nos enfrentaremos a la experiencia del sin sentido”.

Estremecedor.

Lo recomiendo.

12 comentarios:

Jean Bedel dijo...

Fijate que yo leo casi de todo, pero este me parece que es demasiado heavy metal para mí. Ultimamente tiro por la lectura evasiva y facilona ...

molinos dijo...

No dejes de leerlo. Te gustará.

Pablo dijo...

Acierta bastante al describir lo que se siente, pero da igual, porque hasta que no pasa no se siente, y además..., no sé si me apetece saber que alguien sabe describir el dolor de una pérdida.
Tampoco me hacía gracia que me volviesen a explicar en qué consistió el holocausto judío y me he leído "el niño del pijama de rayas" (otra tristeza), así que voy a ver si me descargo alguna colección de películas de Ben Stiler o algo ligerito.

nanu dijo...

Yo le llamo el peso de la evidencia.

Voy a ver si mi librera me lo consigue aunque sea en panini.

camaca dijo...

si si si, oks me lo apunto!

Biónica dijo...

Moriría de pena si lo leo. Me recreo demasiado en ese tipo de pensamientos :S

Nemo dijo...

¿Lo recomendarías para una persona que acaba de perder a su pareja? El marido de mi hermana murió de repente hace tres días. Se está centrando en los detalles prácticos (comunicarlo a los niños, el funeral, avisar a los amigos) y evita el duelo, al menos de momento. No sé si es mejor dejarla en su estado de shock (creo yo que es eso), o regalarle este libro y que se prepare un poco para cuando llegue la resaca.

Enhorabuena por tu blog, Moli. Aún voy por marzo del 2010 (soy una descerebrada de las peores) y te agradezco en el alma el trillón de carcajadas y risas que llevo hasta el momento.

molinos dijo...

Nemo si..regalálselo. Le va a hacer falta...yo se lo regalé a mi madre y mi padre también murió derepente.

ese y " Una pena en observación"

Nemo dijo...

Sí, leí lo de tu padre, el nuestro también murió de repente hace cinco años, aún no lo habíamos asmiliado del todo (y alguna vez se hace?) cuando ha pasado esto.

"Una pena en observación" también me había llamado la atención, sobre todo por tu reseña, pero me frené al buscar información sobre él y verlo quizás demasiado centrado en los sentimientos religiosos, es así?

(Y ya dejo de usar tus comentarios como un chat y me meto en amazon a encargarlos. Gracias!).

molinos dijo...

Nemo, CS Lewis era religioso pero el libro no va de eso..va de la pena que sientes al perder a su ser querido y como la mera observación de esa pena que domina tu vida centra toda tu existencia.

EN el duelo la mera observación de la pena consuela y duele a la vez.

puedes usar mi correo si quieres preguntarme sobre los libros molinos@hotmail.com

Mary dijo...

Una pena en observación, es una reflexion del autro de cronicas de Narnia, y muy buen libro, nada que ver con la religion , auqnue si menciona a dios, porque cuando pierdes a alguien, mucha gente se plantea su existencia, si no quereis leerlo, es una pena porque es corto y se lee facil, podeis ver la pelicula " tierras de penumbra, " del maravilloso Anthony Hopkins, tambien muy buena, se llama asi porque el decia a su pareja que vivimos siempre , en tierras de penumbra, y nunca vemos el sol, una manera de decir lo ciegos que estamos... un abrazo y gracias,

AhuiZotl Rico dijo...

En México donde puedo comprarlo?