viernes, 7 de noviembre de 2008

AMERICA POR UN AMERICANO.

El tema de la semana es Obama y Estados Unidos, y da la casualidad de que estoy leyendo un libro que trata sobre curiosidades de la vida en America contadas por un americano.

El libro se llama “Historias de un gran país. Viaje al american way of life” y su autor es Bill Bryson. Está formado por los 78 artículos que publicó en el suplemento dominical del Daily Mail inglés durante año y medio. Bryson es americano, pero vivió durante 20 años en Inglaterra. A su vuelta a Estados Unidos, se establece en una pequeña población de New Hampshire y desde ahí intenta recuperar lo que él consideraba su “hogar”. Desde una visión irónica y muy europeizada por su estancia en Inglaterra nos va contando distintos aspectos de la vida americana, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Como todo lo que escribe Bryson, es ameno, entretenido y proporciona cantidad de información interesante mezclada con datos anecdóticos que normalmente es lo que a mi se me queda.

Os dejo unos cuantos extractos de lo que he leído hasta ahora.

En 1992 (último año en el que existen cifras disponibles), más de 400.000 estadounidenses sufrieron alguna herida producida por sillas, sofás y sofás cama. ¿Qué se puede decir al respecto?. O bien es preciso cuestionar el moderno diseño de los muebles, o bien hay que asumir que los americanos acostumbran a sentarse de forma francamente temeraria. Y lo peor es que el problema no hace más que agravarse. Las lesiones derivadas del contacto con sillas, sofás y sogás cama se incrementaron en 30.000 casos sobre las cifras del año anterior, tendencia de veras preocupante, incluso para quienes – todo hay que decirlo – no conocemos el miedo cuando nos aventuramos por la sala de estar. Aunque quizá ahí radique el nudo del problema: en la excesiva confianza en uno mismo".

Según el Washington Post, en 1995 los piratas informáticos consiguieron acceder al núcleo de los sistemas internos del Pentágono en 161.000 ocasiones (). Oh. Ya sé lo que estáis pensando. Hay que ser indulgentes, pues es algo que le podría suceder a cualquier monolítica organización militar que tuviera el destino del planeta en sus manos. Al fin y al cabo, si almacenas un gigantesco arsenal atómico, lo más natural es que la gente quiera curiosear un poco y ver de qué van esos botones que exhiben el rótulo “ Código rojo” y “ Detonar”. Así es la naturaleza humana.”

Tan grande como Gales, New Hampshire está cubierto de bosque en el 85 por 100 de su territorio. Eso es mucho bosque para perderse. Cada año desaparecen uno o dos excursionistas, a veces para siempre. Y aquí viene lo más curioso. Hata ahora aproximadamente un siglo – menos en determinadas áreas – la mayor parte de esots bosques no existía en absoluto. Casi toda Nueva Inglaterra rural estaba cubierta de verdes tierras de labranza”.

Hay muchos más pero no quiero aburrir. Estaba entre publicar algo de amor supremo o algo de odio visceral y me he quedado en algo frívolo.
La foto es gentileza de Silvia Guivernau.

1 comentarios:

delarica@unav.es dijo...

no me parece nada frívolo; por lo que cuentas el libro tiene una pinta estupenda