martes, 19 de noviembre de 2013

¿Y SI A LAS INGENIERAS LES GUSTARA EL ROSA?






Esta mañana me han pasado este video. 
Lo he visto. Tres veces. 
No sé si me gusta o no me gusta. 

Luego he leído cosas  por internet y en twitter alabando el anuncio y lo buenísimo que es que haya "juguetes para ingenieras". 

Me gusta el anuncio porque está ingenioso, la musiquilla es pegadiza, las niñas son graciosas y las cadenas de cosas que caen siempre son resultonas. 

No me gusta el anuncio por la letra de la cancioncita y porque me parece que está no es la manera de acabar con el supuesto sexismo de los juguetes. 

Cuando yo era pequeña jugaba a las barriguitas...y luego a los clics, y luego construía un fuerte con los legos, y luego jugaba a las casitas y luego me disfrazaba de mosquetero. A todo esto jugaba con Pobrehermano Mayor y con Molihermana a la que también molaban las Barbies que yo siempre odié. 

Pobrehermano Mayor es Ingeniero, Molihermana abogada y yo curro en los libros de colores. 

Tengo dos hijas. A C le flipa  el rosa, el maquillaje y las Monsters HIgh. A M le flipa el azul, el fútbol, los coches teledirigidos, construir aeronaves. Las dos juegan juntas mezclando sus gustos: construyen una ciudad de barriguitas a la que llegan luego los clics y colonizan la ciudad, se disfrazan de princesas y Peter pan y hacen una obra de teatro y leen libros de hadas, de dinosaurios y de naves espaciales. 

Una quiere ser veterinaria o profesora y la otra ingeniero y policía. 

Las hemos educado a las dos igual. 

A mi no me gusta el rosa pero tampoco me gusta el fútbol.  Cuando toca regalarles algo les pregunto qué les gustaría o pienso qué les gustaría. No se me ocurre regalarle a M un disfraz de princesa y a C un kit para construir su coche teledirigido. Ambos regalos me parecen estupendos y buenos para ellas...y desde luego no creo que el hecho de que C flipe con el restaurante de barriguitas o una cocina morada haga de ella una zopenca cursi para el futuro. Por lo mismo, no creo que el hecho de que M se quede embobada con un documental de motores en internet la haga mejor que su hermana. 

¿Qué son juguetes para ingenieras? ¿Una ingeniera no puede flipar con una casa de muñecas llena de hadas rosas? ¿Una niña que juega con sus muñecos a servirles la comida y cambiarles los pañales no puede ser astrofísica, ingeniera, juez o directora general de una compañía? 

¿Hay sexismo en los anuncios de juguetes? Si. Igual que lo hay en los de colonias, en los de coches o en los detergentes. 

¿Sería mejor que no lo hubiera? Por supuesto. 

Pero a mi  modo de ver, el de los juguetes es un mercado que a pesar de ser sexista en los anuncios no lo es a la hora de comprar, o no lo es en el caso de padres con dos dedos de frente. Si a tu hija le flipa el fútbol le regalarás un balón o unos guantes de portero y si a tu hija le mola una monster high del demonio ( son horrorosas) será lo que se encuentre al final de su caminito de chuches. Que se lo regales, no quiere decir que a ti te guste...como ya he dicho antes, yo odio el fútbol y a las monster high...pero no creo que ninguno de esos juguetes vaya a condicionar el futuro laboral o personal de mis hijas. 

¿Juguetes para ingenieras? Eso ya estaba inventado, las construcciones, los legos, los mecanos, montar el fuerte de los clics, hacer castillos en la arena, construir una "cabaña" con toallas en la playa....y hacer un coche con una caja de cartón. Y también vestir muñecas, jugar a cocinitas, pintar hadas de colores y jugar a maquillarse. 

Este no es un anuncio para niñas. Es un anuncio pensando para captar a un padre, a un tipo de padre. Un padre que piense "le voy a regalar a mi hija un juguete de ingeniera para que mi hija mole mucho", un padre que piense equivocadamente que si su hija va todo el día vestida de rosa y pensando en ser una princesa no va a poder ser en la vida: ingeniera, abogada o arquitecto. 

No nos equivoquemos. Hay mucho más sexismo en el hecho de que nunca salgan niños jugando con muñecas o con cocinitas...eso sí que sería un anuncio rompedor: niños jugando a las casitas tan felices y disfrazados de Rapunzel. 

Pero para eso no hay huevos...ni padre objetivo. Ningún publicista piensa "voy a hacer un anuncio para que unos padres que vean jugar a su hijo a las casitas decidan comprarle una cocinita y una vajilla para jugar a tomar el te"...¿por qué? Porque jugar a las casitas está  mal visto...y porque nadie quiere ser ese padre ni tener ese hijo. 

Eso si que es sexismo. 




lunes, 18 de noviembre de 2013

EL CONJURO DEL EMPRENDIMIENTO

El correo es una fuente inagotable de sorpresas. Algunas buenas, otras espectaculares, otras malas y otras que sencillamente elevan mi  hostilización a niveles máximos.

"Me dirijo a ti desde el Observatorio de los Estrategas"

¿El Observatorio de los Estrategas? ¿En serio? Joder, como mola. Suena a gente con uniforme reunida en torno a una mesa redonda por encima de la que flota un globo terráqueo girando. O si me pongo medieval, suena a un consejo de sabios con túnicas arrastrando por el suelo, grandes barbas y pergaminos. Observatorio de Estrategas, me encanta. 

¿Qué querrán de mi? Se les habrá encendido una luz en su globo terráqueo justo encima de mi blog y soy la elegida? O ¿habrán encontrado mi nombre en un antiguo escrito y me van a encargar una misión? 

Qué intriga.

"para invitarte a la jornada Chiquiemprendedores, que tratará cómo educar a los niños en el espíritu emprendedor" 

Pero, pero, pero, pero, pero….¿Qué es esto?

¿Chiquiemprendedores? ¿En serio??

¿Educar a los niños en el espíritu emprendedor? ¿De verdad?

¿Nos hemos vuelto locos o es que yo me estoy perdiendo algo?

"Queremos profesionales más felices y plenamente realizados en su trabajo. Queremos generaciones fuertes que sepan diseñar su futuro laboral en un entorno que se lo va a exigir. Queremos jóvenes con capacidad de construir sus vidas con decisión, sin barreras ni frenos, sin miedo al riesgo, a la responsabilidad, al fracaso… y vamos a empezar por el principio: la educación en el espíritu del emprendedor desde la infancia.
Esta es una jornada de cocreación dirigida a personas emprendedoras, responsables de educación, profesionales que trabajan para la infancia, familias y cualquier persona preocupada por cambiar el futuro en la que escribiremos juntos el Libro Blanco del Chiquiemprendedor¡TRAE A TUS CHIQUIEMPRENDEDORES DE 0 A 12!"

Nos hemos vuelto locos. Claramente. O gilipollas, o las dos cosas a la vez. 

Claro que queremos profesionales felices y realizados con su trabajo, y también queremos la paz en la tierra, que se acabe el hambre en el mundo, que las tallas de la ropa respondan a algún criterio realista y que el insomnio a las 4 de la mañana se cure contando ovejas. Queremos todo eso, claro que si...pero ¿de verdad que alguien se cree que todo se va a conseguir con "la educación en el espíritu emprendedor desde la infancia"?

¿Qué leches es la educación en  el espíritu emprendedor desde la infancia?

Vamos a ver, vamos a ver.

Vayamos al diccionario: 

Emprender: Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

Aha. Esto es justo lo que necesitan los niños, aprender a hacer cosas especialmente si tienen dificultad y peligro. Justo esto. Obviamente a los niños hay que enseñarles a bandearse por el mundo, a hacer cosas, a ser más independientes…pero precisamente una de las tareas de los padres, una de las tareas fundamentales es decirles: ten cuidado que por ahí hay peligro porque ¡¡TACHÁN, SORPRESA! Los niños no son conscientes de los peligros ni las dificultades…por eso mismo creen que los padres lo podemos todo.

A los niños hay que educarlos...estoy muy de acuerdo con esto, pero ¿en el espíritu emprendedor? ¿EN SERIO? Los niños no saben valorar los peligros de cualquier empeño, no saben que si no tienen cuidado pueden abrirse la cabeza con el tobogán, se tropiezan con sus propios pies, se clavan el tenedor y cuando son más mayores no saben valorar otra serie de peligros que hay a su alrededor. ¿De verdad que lo que nos tiene que preocupar es enseñarles a emprender? 

No.

Lo que nos tiene que preocupar es educarles.

Educarles en general, sin gilipolleces del espíritu emprendedor.

Hay que ser un referente para ellos cuando tengan miedo, cuando tengan dudas. Hay que saber apoyarles cuando creamos que pueden hacer algo y hay que explicarles que hay cosas que no están a su alcance en un determinado momento. Hay que saber decirles que no y hay que dejar que se frustren. Hay que dejar que se enfaden con los demás, con ellos mismos y con nosotros. Hay que enseñarles a ser respetuosos con los demás y también a no dejarse pisotear. Hay que quererles mucho y también hay que saber dejarles su espacio y que ellos respeten el tuyo.

Todo eso y un millón de cosas más hay que hacer con y por nuestros hijos para intentar que dentro de unos años sean las mejores personas posibles y sepan bandearse frente a las dificultades.

Eso es lo que hay que hacer y no absurdeces como “coescribir el libro blanco del chiquiemprendedor”.

“Cocreación”,“chiquiemprendedor”,“educación en el espíritu emprendedor” no son más que términos de jerga de neolengua, falsos conjuros de la bruja del bosque pensados para dar a la gente falsas soluciones a los mil y un quebraderos de cabeza que supone educar a tus hijos y darte cuenta de que era mucho más difícil de lo que pensabas. 

Y supongo que sirven también para conseguir publicidad ahora que lo de “emprender” se nos ha ido de las manos.  


viernes, 15 de noviembre de 2013

ANTES DE COSAS QUE (ME) PASAN


Antes de empezar a escribir Cosas que (me) pasan, yo ya era "Molinos".

Cosas que (me) pasan empezó porque siendo Molinos conocí por la red y gracias a nuestro común amor por los libros a seis locas de Barcelona. ¿Podría haber conocido a alguna loca amante de los libros de Madrid? Si, por supuesto...pero no fue así. Seis locas y las seis de Barcelona.

Cosas que (me) pasan empezó porque después de horas de chats en grupos y muchos mails contando mis batallas, una de aquellas rubias que tenía un blog me dijo:

- Moli, abre un blog y escribes todas esas historias que nos cuentas: lo de la urraca que te quemó el coche, los grandes momentos etílicos, tus momentos con las princezaz, la historia de Mak.
- Yo no sé escribir, no podría escribir un blog.
- No digas gilipolleces, claro que puedes. Además, lo abres y si no te mola pues lo dejas.

"Y si no te mola pues lo dejas". Ja.

Aquellas seis locas fueron las primeras lectoras del blog, fueron las primeras comentaristas y fueron también las primeras personas que consiguieron que hiciera un regalo de amigo invisible "de manualidades".

- Moli, nos estamos descojonando abriendo tu paquete. ¡No sabes envolver! 

Aquellas seis locas me regalaron la famosa camiseta "Moli mola mil".

Y aquellas seis locas, por mi 40 cumpleaños me hicieron un regalo espectacular que por fin me han dado permiso para compartir aquí, aún a riesgo de perder todo su prestigio como personas y como cantantes.

El vídeo es un regalo increíble. Cada una grabó su parte por separado. Una de ellas desde las antípodas, otra desde Italia con una conexión infame, otra es casi tan frikifan de Springsteen como yo, otra más que cantar masculla, otra ama a su micrófono improvisado que a día de hoy no he conseguido muy bien saber qué es y otra para no cantar baila...Lo he visto un montón de veces y siempre me río y lloro un poco en plan "joder, me estoy emocionando".

No seáis crueles porque sin estas seis locas, jamás habría existido Cosas que (me) pasan. Y porque hay que quererme muchísimo para hacer algo así.





Gracias locas. Mil gracias por todo.

Y cómo diría el Sr. Lobo: No empecemos a...

El tema que "perpetran" es éste...siempre es bueno tener excusa para subir a Bruce al blog.




miércoles, 13 de noviembre de 2013

UNA MAÑANA CON JUAN


Me salta el wasap el miércoles. Es Juan. ¿Por qué no se pone foto? Si yo fuera él me pondría una foto de esas que tiene que parece un modelo maduro de moda de El País Semanal. Yo tengo foto en el wasap haciendo el imbécil y ni parezco una modelo, ni madura, ni nada...Se lo comentaré. 

- Hola guapa, ¿nadamos el fin de semana? 
- Si, claro. Yo iré los tres días, viernes, sábado y domingo. 
- El viernes no puedo tengo plan y el domingo baloncesto con mi equipo de viejunos. ¿sábado?
- Perfecto. ¿A qué hora quieres ir? ¿A las 10 cuando abran?
- ¿A las 10? ¡eso es prontísimo! ¿Por qué madrugas tanto?
- ¿tanto? En fin...¿a qué hora quieres ir? 
- ¿ a la 1? 
- cojonudo..partiendo toda la mañana, pero vale...por ti lo que quieras. 
- yo también te quiero guapa...hablamos el sábado. 

Sábado por la mañana. Pululo por Los Molinos: me despierto, abro la ventana, leo, desayuno, desayuno otra vez con las princezaz, leo, paseo, escribo...preparo la bolsa de la piscina. Salta el wasap del tío sin foto.

- Buenos días guapa. 
- Buenos días...¿ya te has caído de la cama?
- Si. 
- ¿Solo?
- Jajajaja..si, paso de que se queden a dormir. ¿vamos a nadar?
- Si claro...te estoy esperando. ¿estás preparado ya?
- ¡¡Noooo!! Me acabo de levantar...necesito una hora todavía. 
- Eres lo peor. 
- Yo también te quiero guapa...en una hora me recoges. 

Me dedico a pulular mientras pienso como puede ser que un tío soltero y sin hijos necesite  una hora desde que se levanta para estar preparado para ir a la piscina. Un tío soltero y sin hijos que no va a ducharse porque lo hará después de nadar y que no desayuna porque ahora está inmerso en una teoría alimentaria absurda que dice que es malo desayunar. Supongo que se habrá puesto a ver porno. 

Por fin, llega la hora de encontrarme con el atractivo modelo. Paso por su casa y sale a la puerta vestido como si fuera daltónico y le hubiera robado los pantalones a alguien que pesa 20 kilos más y con una camiseta que le queda ombliguera.  El muy cabrón está elegante de todos modos. Le odio. 

Se monta en el coche con una bolsa de deporte que debe haber reciclado de los juegos olímpicos de Moscú y que no ha lavado desde entonces. Siempre lleva la bolsa sin cerrar. 

- Hola guapísima. ¿has visto que día te he preparado? 
- Si...un día estupendo. Sol y frío. 
- ¿Qué tal la semana?
- De puta angustia. 
- Vaya...haberme llamado. 
- No, porque lloro y siempre dices que mi amplitud emocional te descoloca. 
- Bueno, pues te me llamas y lloras y yo mientras tanto veo porno y eso equilibra todo. 
- jajajajajajajaja...vale. Debería haberte llamado.

Llegamos a la piscina. Somos una pareja curiosa. Él es gigante y yo canija. Vamos hablando sin parar de gilipolleces o cosas muy serias hasta que entramos cada uno en su vestuario...y retomamos la conversación exactamente en el punto en el que la hemos dejado cuando nos volvemos a encontrar en la piscina.  

- Juan, te veo el culo. 
- ¿ y qué? 
- A mí me da igual, pero tienes rota la costura del bañador. Muy rota. En cuanto te pongas a nadar es posible que se descosa del todo y montes un bonito espectáculo. 
- ¿me cambio? 
- Yo creo que sí...pero tú verás. Estas muy sexy enseñando el culo, con tus gafas jumbotron...
- ¡No te metas con mis gafas! ¡ Son panorámicas y con ellas se ve todo!
- Son horribles, te hacen parecer un empanao y además ¿qué quieres ver en la piscina? ¿Que estás haciendo? 
- Escupir en las gafas para que no se empañen. 
- Joder..con ese tamaño de gafas se te va a secar la boca. 
- Mierda, del esfuerzo he notado que se me rompía más la costura. 
- Exacto...ya te veo medio culo. 

Por fin nos ponemos a nadar. Compartimos calle. Yo soy inconfundible con mi bañador segunda piel y con el gorro y las manoplas rosas (mataría a  mí yo del pasado que los compro) y Juan también porque además de sus gafas panorámicas lleva un tubo como de snorklear pero de nadar. Un tubo que sirve para no tener que sacar la cara para respirar. 

- Ese tubo es absurdo. Pareces un buceador que se ha perdido.
- Deberías probarlo Moli...es una nueva dimensión nadando. No te agotas.
- Yo no me agoto. ¿No me has visto? 
- Cierto perra. Pareces una sardinilla dando vueltas sin parar a la piscina.
- nananananana...venga. A por los 80 largos. 

Nadamos 70-80 largos depende del día. A pesar de lo grande que es Juan y de que sus brazos son casi igual de largos que mis piernas, mantenemos un ritmo de brazada que hace que nunca nos molestemos mutuamente.  Salimos contentos, felices y bastante satisfechos. 

Tras mi paso fugaz por el vestuario para ducharme y vestirme, me toca esperar unos 10 minutos en el pasillo a que Juan salga de su vestuario. Le oigo hacer pandilla en el vestuario con otros machotes. Le oigo hablar de rodillas, cartílagos, las excelencias del baloncesto frente al fútbol y pontificar sobre lo horroroso que es desayunar. 

- Hola guapa...¿llevas mucho tiempo esperando?
- Se me ha secado el pelo...asi que imagina. Y que sepas que desde el pasillo se oye toda la conversación. 
- Bueno es saberlo..a veces hablamos de sexo. 

Le acompaño después a la compra. Una compra absurda. Una compra de tío maniático. Mientras pululamos tenemos una conversación muy seria, muy seria sobre un tema muy importante...interrumpida por comentarios absolutamente estúpidos. Somos una peli de Woody Allen. 

- Canónigos, rúcula..me encanta la rúcula, escarola. 
- Compra berros...a mí me gustan los berros. 
- No puedo. 
- ¿Por qué? ¿No te gustan? ¿Has leído alguna absurdez en internet?
- Me encantan, pero la bolsa solo pesa 100 gramos...
- ¿YYYY??
- Que mis ensaladas son de 150 gramos.
- ¿YYYYY? Compras dos bolsas de 100 o 3 bolsas de 100 y así usas bolsa y media por ensalada. 
- Eso es un follón de gramos..ni hablar. Solo bolsas de 150 gramos. 
- Estás enfermo o loco o te ha entrado cloro por la nariz con el tubo ese absurdo de nadar. 
- ¡ QUE DESASTRE!! 
- ¡Qué pasa ahora?
- No hay fanta zero de naranja. 
- Pero..¿eso existe?
- Claro, es mi bebida favorita....
- Vámonos ya...antes de que te acabe pegando con algo.

Volvemos a casa comiendo monedas de chocolate que Juan me ha comprado para compensarme de mi semana infernal. 

- ¿Ha sido muy horrible tu semana?
- Espantosa. 
- Podría ser peor, podría llover. 
- ¿Mañana a la misma hora? 
- Por supuesto, guapísima. Y ya sabes, si quieres llorar, me mandas un wasap que ponga "porno", lo busco y te llamo y hablamos. 

Y así todos los fines de semana.  Tengo mucha suerte.