lunes, 24 de marzo de 2014

Cuando el cine español sí funciona.


Entre otras muchas cosas, el sábado fui al cine con 3 hombres. La película la elegí yo, y la elegí por pura pijotería. Me gusta ver las películas en versión original y en el único cine que pilla cerca de Los Molinos no hay esa opción, así que sólo podíamos ir a ver una película en español: 8 apellidos vascos. 

Los tres hombres dijeron que sí. O son fáciles de convencer o tengo mucha capacidad de persuasión o sencillamente me dieron la razón como a las locas peligrosas. A todos nos gustó. 

¿Qué es 8 apellidos vascos?

Es una película española. Cine español, producido, escrito, dirigido e interpretado por actores españoles que ¡oh sorpresa! está consiguiendo arrasar en taquilla y llenar las salas de cine noche tras noche. (400 personas había en la sala el sábado)

Es una comedia romántica de chico conoce a chica. Chico y chica no se soportan y acaban juntos. Una historia que el espectador conoce sólo con ver el cartel que la anuncia o el trailer. No es una historia nueva, ni sorprendente ni espectacular. Es una comedia romántica de enredo de manual. 

Es una película con GUIÓN. Cuenta una historia repetida cien millones de veces pero con un guión que funciona. Estoy harta de ver películas que o bien no saben qué quieren contarte y se dedican a pasear la cámara y encadenar planos y escenas sin sentido dotándolo todo de una pretendida intensidad estética que resulta cargante y aburrida o películas que saben que quieren contar pero no saben hacerlo y naufragan en un guión espantoso. Lo más importante de una película SIEMPRE es el guión. Esto es una obviedad pero es acojonante la cantidad de películas que lo olvidan. 

Es una película sobre los tópicos de los vascos y los andaluces. Que si a las vascas las peina su peor enemigo, que si los andaluces son unos engominados catetos. Que si la kaleborroka, que si Los del Río y la Virgen de Triana. Que si Vitoria es "el sur" y si hay que ser andaluz hay que ser Sevilla y no de Córdoba...y mil tópicos más. He leído críticas feroces quejándose de esto. No lo entiendo. ¿De verdad que hay gente que se ofende por estas cosas? El humor de 8 apellidos vascos no puede ser más blanco, más neutro y más sencillo.  Si te ofendes por estos chistes o tienes la piel muy fina o te la coges con papel de fumar o las dos cosas a la vez. 

La película funciona desde el minuto 1 con la primera imagen y consigue mantener el ritmo casi hasta el final sin repetir los chistes. Te ríes, sonríes y llegas al final casi sin enterarte. Los actores están correctos y hacen un buen trabajo y a pesar de lo inverosímil de la historia (toda comedia romántica lo es) nada chirría tantísimo como para sacarte del mundo de ilusión en el que estás viviendo ese rato. 

¿Es maravillosa? No.
¿Es espectacular? No. 
¿Tiene fallos? Si, algunos. 
¿Es una buena película? Es una película correcta. 
¿Merece la pena ir a verla? Sí. 

8 apellidos vascos no es una película que vaya a cambiarte la vida ni es la película de tu vida. Es cine de entretenimiento, bien hecho y bien contado. Es una comedia para hacerte reír sin humor zafio, con ritmo y con unas interpretaciones correctas. 

¿A qué viene este encendido elogio de una película de cine español? Pues sencillamente al hecho de que esta película desmonta varias chorradas que se dicen sobre el cine español y que estoy harta de oír. 

"El cine español es un coñazo". SI. Lo siento pero sí. Se producen muchísimas películas (muchas más de las que se deberían producir...aunque a la gente no le guste leer esto) y la mayoría son horribles y lo que es peor, no son horribles porque no tengan dinero para producción o por un problema de dirección. Son horribles porque sencillamente cuentan historias que no interesan a nadie y las cuentan mal. Casi todo los problemas del cine español, son de guión. 

"La gente no va a ver cine español.". No. La gente no va a ver cine español coñazo. Esta película está arrasando en las salas. ¿Por promoción? Si, claro. Bienvenidos al mundo real, las películas hay que promocionarlas. El cine no es una obra de caridad...es una industria y hay que publicitarlo. 8 apellidos vascos ha tenido una buena campaña de promoción....pero además está funcionando muy bien en el boca a boca. 400 personas riéndose y saliendo del cine con una sonrisa son la mejor promoción que puedes tener. Y si lo aliñas con unos cuantos intensos quejándose de los tópicos o de inconsistencias del guión como si estuviéramos hablando de una película realista...lo que consigues es un éxito absoluto. 

"La piratería está acabando con el cine español". Ja, ja y ja. Nadie se descarga películas españolas. El lamento de los productores, actores y demás gente de cine quejándose de que su trabajo se pierde por culpa de las descargas es mentira. La gente no va a ver cine español coñazo y tampoco se lo descarga en casa. Aunque parezca increíble...hay poco masoquista entre el espectador medio de descargas. Las salas se están llenando para ver 8 apellidos vascos...y es muy posible que sea una película muy descargada...pero las descargas no harán que no triunfe y sea un éxito. De hecho ya lo es.  

Lo que acaba con el cine español es la grandilocuencia de venderlo como "cultura" despreciando cualquier intento de hacer cine comercial,  la falta de ideas y la falta de aprecio por el trabajo de los guionistas. Así de sencillo. 

El que quiera que lo entienda, y el que no...que siga diciendo chorradas y lamentándose. 


Este post está en MNM por si queréis "menearlo". Gracias. 

viernes, 21 de marzo de 2014

Granada, octubre 1998.


"Granada, octubre 1998", pone en la primera página junto con el título "Cartas Durrell- Miller. 1935-1980" y mi nombre 

Por aquel entonces tenía la letra más redonda y cada una era independiente de las otras. Ahora escribo la mayoría de las palabras de un solo trazo sin levantar la pluma del papel. Lo escribí con una pluma de oro que mi abuela me había regalado justo un año antes, al terminar la carrera, que tiene mi nombre grabado en el capuchón. Dejé de usarla. Le cogí manía, pero en aquella época la llevaba siempre encima. 

Estaba en Granada trabajando. Me pasé allí un par de semanas o tres revisando préstamos hipotecarios para realizar operaciones financieras de inversión. ¿Qué sabía de operaciones financieras? Nada, pero de préstamos hipotecarios lo sabía todo y era buena, muy buena revisando expedientes y además lo hacía muy deprisa y la rapidez era fundamental en aquel trabajo.  Era un buen trabajo; aburrido y mecánico pero me permitía tener la cabeza ocupada, estaba muy bien pagado y viajaba mucho. 

Aquellas semanas en Granada me alojaba en un hotel de una calle principal de la que no recuerdo el nombre. Seguro que tenía en su nombre algo sobre la Alhambra, Al Andalus o algo así y tenía un hall enorme lleno de mármoles y columnas, y una recepción enorme llena de guiris con sandalias. 

Me dieron una habitación individual "de ejecutiva". El nombre parecía prometedor...pero resultó ser una celda cartujana decorada por alguien con horror vacui y un extraño concepto de la combinación cromática. La cama era pequeña y estaba pegada a la pared a la derecha según entrabas en la habitación, al fondo había una ventana y la mesa "de ejecutiva" hubiera jurado que era un reclinatorio reciclado. En esa camita de ejecutiva sin ligue me despertaba por las mañanas y tras vestirme de trabajadora seria y responsable, salía para ir paseando hasta las oficinas donde tenía que currar. En octubre, en Granada, hace un frío pelón por las mañanas...pero al volver a las 7 de la tarde, aquellos días hacía calor y me dedicaba a pasear antes de recluirme de nuevo. 

Una tarde, en aquella calle principal, había unos puestos de mercadillo. Entre pulseras, camisetas, recuerdos de la Alhambra y demás parafernalia, había unos cuantos puestos de libros en los que me puse a cotillear.  

"Cartas Durrell-Miller. 1935-1980". Unos cuantos años antes, siguiendo la recomendación de una de las hermanas de Molimadre, había dedicado el verano a pelearme con "El Cuarteto de Alejandría" de Lawrence Durrell. Había conocido a Justine, Balthazar, Mountolive y Clea y me había desesperado muchísimo. Pasé horas sin entender nada de lo que leía, otras creyendo entender.  Leía deslumbrada a ratos y desbordada en otros. Llegué al final sabiendo que había llegado a ese libro demasiado pronto, demasiado joven, que me faltaba vida para entenderlo y que tendría que volver. Lo haré. 

De Henry Miller había devorado los dos Trópicos tras escogerlos al azar en la biblioteca del despacho de mi padre. Los leí fascinada, entregada y sorprendida y al terminarlos supe que no volvería a ellos, que habían llegado en el momento adecuado. 

En mi cabeza, Durrell y Miller no eran simpáticos, ni atrayentes. Me caían bastante mal de hecho. Durrell me parecía confuso, etéreo y hasta cursi a veces. Miller era tosco, directo, soez y a veces absurdamente provocador...casi como un adolescente llamando la atención. Además, ¿Qué tenían que ver entre ellos? ¿Por qué se habían escrito durante casi 50 años? 

Cogí el libro, pesaba. 

En la foto de portada salían desnudos, sentados a la orilla del mar en una foto de 1939. Durrell parece un joven griego al sol de Corfú...Miller parece viejo, muy viejo...pero acabo de comprobar que tenía sólo 48 años y de hecho vivió 40 años más. 

Lo abrí. 1.200 pesetas ponía en la primera página, pasta para un libro de segunda mano. 

Lo hojeé con curiosidad. 

Durrell escribe la primera carta. 
"Estimado Sr. Miller, Acabo de releer Trópico de Cáncer y siento la imperiosa necesidad de escribirle unas líneas..."
Miller le contesta.
"Estimado Sr. Durrell, Su carta también me ha desequilibrado un poco. Es usted el primer inglés que me escribe una carta inteligente sobre mi libro"

Me encantó  aquel primer intercambio y compré el libro sin dudar. Lo leí del tirón en aquellas semanas en Granada. Me enganchó la correspondencia entre esos dos hombres. Los descubrí como escritores y como hombres. Me reí, me emocioné, me indigne y vi pasar por delante de mis ojos 50 años de amistad entre dos hombres que se conocieron gracias a un libro. 

"Esto es todo Larry. Te deseo lo mejor".

Es lo último que escribió (dictó) Miller antes de morir el 7 de junio de 1980. 

Este libro ha estado conmigo desde entonces. Siempre se dónde está. No lo he recomendado nunca y nunca lo he prestado, pero es un libro especial. Cada vez que lo veo en la estantería, me acuerdo de quién era entonces, qué pensaba, qué sentía, cómo era aquella habitación de Granada y del tío que me llamó para quedar "cuando vuelvas a Madrid el viernes", pero esa es otra historia. 

"Granada, octubre de 1998". 




jueves, 20 de marzo de 2014

San Huevo Frito 2014.


Mi cocina es roja. 

El suelo es negro y tiene un ventanal enorme por el que entra muchísima luz. 

La mesa es rectangular, de madera, con 5 sillas con cojines de cuadritos rojos y azules. Encima una gran lámpara de Ikea que sólo se enciende por las noches y en las tardes de invierno cuando anochece muy pronto y las meriendas con cereales, tostadas y lectura se alargan. 

En casi el único trozo de pared que queda libre en toda la cocina, tenemos el calendario. La compra anual del calendario se ha convertido en un gran momento. Sabemos como tiene que ser: de pared, con cuadros grandes para poder escribir y con un tema que nos guste a todos. El de este año es de perros, cachorros más concretamente. Nos pasamos todo el mes decidiendo como bautizar al cachorro de turno. 

En ese calendario está el día a día de nuestra casa. Apuntamos el cambio de sábanas, el turno para preparar la cafetera, los partidos de M, las competiciones de natación, los planes de fin de semana, los cumpleaños de la intensa vida social de C, los exámenes, los médicos de M, sus ataques de asma, mis citas importantes y por supuesto los cumpleaños. 

Sin embargo, la cita más importante  de ese calendario, la primera que apuntamos todos los años con gran ceremonia y este año con un precioso dibujo de C con su maravillosa caligrafía con arabescos, es San Huevo Frito. 

Hoy, 20 de marzo, es San Huevo Frito en Molicasa y lo será para siempre. 

San Huevo Frito es como un cumpleaños, como los Reyes y tiene su ritual. 

Hoy no cenamos en la mesa de madera de la cocina, con las sillas de cojines de colores y bajo la gran lámpara de Ikea. Hoy cenamos en el salón, el menú establecido, huevos fritos con una enorme fuente de patatas fritas y de postre fresas con muchísima nata para M.



miércoles, 19 de marzo de 2014

Facebook no es para mi.


No me gusta facebook. 
No le veo la gracia. 
No lo entiendo. 

Facebook no es para mí. Me da muchísima pereza, me parece feo, incómodo y no entiendo a la gente que se pasa allí todo el día. No entiendo su lógica si es que tiene alguna. 

No me estoy explicando: ODIO FACEBOOK. 

Para mi, FB es como un centro comercial...y tengo aversión por los centros comerciales

FB es confuso y es incómodo. Parece fácil, parece sencillo, parece amigable, parece cómodo. "Muro", "compartir", "promocionar", "actualización de estado", "biografía", "amigos" y luego el más misterioso de todos, el botón "Más". "Más". Nunca hay que apretar "Más". "Más" apela a nuestro carácter ambicioso y curioso. "Más" es una ratonera, es una trampa mortal dónde te ves inmerso en un mundo de sugerencias de no sabes muy bien qué cosas y que además no te interesan una mierda...pero ya no sabes volver atrás. Funciona exactamente igual que cuando dejas que te capte la amable señorita coloca en medio del centro comercial con sonrisa sugerente y que te ofrece algo que no quieres...mientras te atrapa y acabas sin saber muy bien como comprando unas uñas de porcelana o un cepillo para limpiar alfombrillas del coche con tal de salir de allí.


FB es como el pasillo del centro comercial dónde puedes encontrarte con tu yo del pasado caminando de frente. ¿Qué necesidad? Tienes 40 años...has conseguido llegar hasta aquí, has conseguido rodearte de la gente que te gusta, de la gente que quieres. Has conseguido mantener en un perímetro de seguridad con respecto a tu vida privada a la gente que no te gusta, que odias, que quieres olvidar, que trabaja contigo y a tus ex. Y resulta que FB es la llave maestra para que toda esa gente, con todas las fotos que en su día hizo a traición y todo lo que conseguiste olvidar aparezca en tu vida en plan "Hola..¿te acuerdas de mí?". "Sí, claro que me acuerdo y por eso no quiero verte, ni olerte, ni saber que sigues existiendo....fue bonito (o no) el tiempo que interseccionamos en nuestras vidas...pero no quiero recuperarlo".  FB es ese espacio abierto del centro comercial dónde aunque tú vayas derecho a dónde quieres ir y sin mirar alrededor cualquiera puede verte y salir a tu encuentro. 

Sí, ya sé que puedes ir vestido de camuflaje en FB, con gorra, gafas de sol y caminando pegado a las paredes para que nadie te vea...pero eso es incómodo. Ni que decir tiene que yo soy esa que va de mujer invisible. 

Siguiendo con esta idea, FB nos hace gente peligrosa y psicópata y que conste que no hablo por mi que soy superequilibrada (mmmm...peligrosa puede que sí lo sea). Estar en FB después de romper con alguien es la manera más sencilla de o bien acabar siendo Glen Close en Atracción Fatal o morir por grangrena sentimental apestando a podredumbre y autocompasión entre montones de frases con tipografías cursis y vídeos de canciones sentimentaloides. Las penas de amor hay que llevarlas con discreción...SIEMPRE. FB mata a la Madame Olenska que todos deberíamos llevar dentro. 

Me fascina el comportamiento de la gente en FB. Me pasa lo mismo que en un centro comercial. ¿Por qué la gente pasea por un centro comercial pudiendo hacerlo por la calle? ¿Por qué la gente pasea por las páginas de blogs en FB en vez de ir directamente a los blogs? En FB se pasea cotilleando los escaparates y diciendo "qué bonito esto que tienes aquí en tu muro", luego se llama a otro fulano y se le dice "en el escaparte de mengano hay una cosa muy bonita". Por supuesto esa cosa ni se ha probado, ni leído ni nada....mola solo por el envoltorio. Por eso una foto en FB siempre siempre consigue muchos más "me gusta" que un texto. FB es pasear, mirar y asentir con la cabeza. Si ves algo interesante en un escaparate y decides entrar a verlo entero, a probártelo...resulta que al traspasar la puerta...te has salido de FB y estás en otro sitio: un blog, un periódico, otra web.Un sitio que siempre es mejor y que te hace pensar primero ¿por qué cojones no vine aquí directamente? y segundo "me apunto esta dirección y así no tengo que pasar nunca más por FB". Exactamente igual que cuando decides ir a comprar a la tienda que está en la calle de tu barrio  o de tu ciudad en vez de irte al centro comercial. 

Cuando decides comprarte un local comercial en FB  porque estás harto de que haya gente que te diga "¿Pero como no estás en FB? ¿Cómo no tienes página del blog en FB?" te esperan horas de agonía. Primero descubres que no puedes alquilar un localito a  nombre de tu negocio, el Master and Comander de FB te quiere a ti, tus datos, tu pasado, tus historias y tus muelas. Sorteas como puedes el campo de minas de los 2.000 formularios...te curras una página chula después de llorar lágrimas de sangre, rezar a todos los santos y jurar que a tu tercer hijo le pondras Mark de nombre. Lo consigues, estás tan agotado, tan satisfecho de haber soportado todas las pruebas que crees que el esfuerzo merecerá la pena....y que tu local comercial tendrá personalidad, será chulo, será un poco como tú y descubres que sospechosamente se parece muchísimo al otro millón de locales comerciales que hay en FB.  Sabes que lo que pasen por el escaparate no te reconocerán a no ser que miren el nombre del local...

"Si no estás en FB no existes". ¿Por qué? Estar en FB es renunciar a tu aspecto, tu pinta, tu manera de hacer las cosas y parecerte muchísimo a los demás. En mi opinión, en FB existes menos.  

Facebook es el centro comercial dónde hay que exponer la mercancía para los que ya no pasean por la calle ni por la vida real. Los que sólo van a ver y cotillear lo que pasa por el mundo. FB es el sitio dónde (intentar) dar envidia con tus planes, desplegar tu (supuestamente) maravillosa vida y hacer arqueología en tu pasado. Es impersonal y feo como todos los centros comerciales. Una vez que estás dentro no sabes si estás en Madrid, en Roma o en Washington. 


En FB nos vemos, en twitter ligamos y en los blogs nos enamoramos. 

Tengo muy claro lo que "Me gusta" a mí. 






lunes, 17 de marzo de 2014

Me he enamorado.



Se apagan las luces. Se enciende el foco. No veo nada, delante de mi hay una tía morena con el pelo largo que me impide ver nada. Suena la música. Me muevo a la derecha y te veo. 

Es un flechazo. 

Pelo blanco, chaqueta negra, camiseta verde...no veo los pantalones. Un pañuelo psicodélico al cuello anudado despreocupadamente. Hay que tener muchísima clase y estar muy seguro de uno mismo para ponerse ese pañuelo. 

Sonríes y saludas. Me tiemblan las rodillas. Sé lo que va a pasar. 

"Debería dejarte, Irme lejos, no volver. Pero es inútil negarlo: Tú me estás atrapando otra vez,  contigo sólo puedo perder." 

Mientras entro en éxtasis recuerdo mi primera memoria sobre ti. Es un recuerdo lejano, muy lejano y absurdo como casi todos los míos. El salón de mi casa, tengo 8 ó 9 años y en la televisión cantas vestido con unas mallas infames y con unos movimientos espasmódicos, descontrolados como si llevaras las dichosas mallas electrificadas. Miro la televisión fascinada intentando decidir si lo que cantas me gusta o no...mi padre pasa y dice: ¡vaya pintas, qué gamberros! 

Vuelvo al concierto y pienso que efectivamente tienes muchísima clase para que decida olvidar el tema mallas y renuncie a calcular los años que tienes ahora.  No, mejor los calculo. Es obvio, evidente e increíblemente sexy que seas ahora muchísimo más atractivo que de jovenzuelo inexperto. Me gusta. 

"Lo siento, me tengo que ir y te miro en silencio… llorando por dentro, pensando por donde salir. Sin saber que decir… Sin saber que decir…

Termino el Gin Tonic, me cambio de sitio para evitar que la tía del pelazo me impida verte. Alguien me pregunta ¿Quieres otra copa? No, no quiero otra copa. No quiero nada. No me habléis, no me digáis nada. Dejadme en mi trance particular. 

"Podría ponerme de rodillas rogarte que no me abandones aunque no eres ninguna maravilla me lo juego todo al dos de corazones"

Sonríes. Una sonrisa increíble y me voy a otro recuerdo. Salir del curro, meterme en el coche y pensar que es jueves (creo). No enganchar el mp3, buscar la emisora y escuchar tu voz hablando de música, de cine y de mil cosas más. Me daba igual que no soportara ni a la presentadora ni al otro pavo de la voz engolada encantado de conocerse. Me flipaba escucharte, aunque no estuviera de acuerdo, aunque no me molara la canción escogida. Me enamoran los tíos que controlan de cosas que yo no domino y las conectan con otras que tienen algo que ver conmigo. Hay pocos tíos así. O yo no los conozco. 

"Yo no se cómo fue que te quedaste para siempre a vivir conmigo paz para este pobre peregrino ya cansado de buscar por cualquier lugar."

Me haces bailar. Me gusta. Sonríes mientras tocas el piano. Qué sonrisa. 

"La crisis de los cuarenta la pasé tomando absenta y ahora con diez años más finalmente me di cuenta que necesito, yo necesito necesito tus manos expertas"

Ey, estás hablando de sexo...Eso no vale. Es injusto y trampa. ¿Manos expertas? Bueno, nunca he tenido quejas y tengo varios años menos que tú...mmmm..seguro que podríamos arreglarlo. Eso sí, paso de absenta.  

"Qué estoy haciendo aquí sin entender por qué. En un rincón que construí para los dos Aunque no se mentir te digo que estoy bien, el tiempo ya no juega a mi favor para escribir otro final a esta canción”. 

Me estoy poniendo muy nerviosa. Esto se está acabando y te irás. 

"Ya no era joven pero era audaz y bailaba siempre al compás no le importaba que se la echaran a suerte llegó la noche, llegó el champán, llegó la hora de la verdad y esa apuesta, al final, la ganó la muerte". 

Sonríes. Te despides y pasas por delante de mi. 

Moli, estás en trance. 
Me he enamorado. 
Pero si es bajito...
Me da igual. 
Pero si no traía banda. 
Me da igual. 
Pero si es argentino. 
Me da igual. 
¡Tiene las manos pequeñas!
Seguro que sabe usarlas...

No quise ir a saludarte. No quise ir a conocerte. No quise hacerme una foto contigo. Mejor que sea platónico. 

Me di al alcohol. 

sábado, 15 de marzo de 2014

Su lugar en el mundo


"Open door to solitude" es es la historia de Ed y un maravilloso corto de 7 minutos que merece la pena ver.

Ed Zevely tiene 68 años y cada dos meses se va solo a las montañas de Colorado y pasa allí quince días en soledad con sus caballos.

Esta es su historia, quién es él, porqué empezó a hacerlo, porqué sigue haciéndolo y qué significa para él.
"Cuando era joven todo lo que quería era un caballo. Mi tío vivía en el estado de Washington y nosotros íbamos a visitarle cada tres o cuatro años.Tenía caballos y cuando se iba al trabajo yo le preguntaba ¿puedo montarlos? y él contestaba "Sí, puedes cogerlos, puedes montarlos".

Tenía 50 años cuando conseguí tener mi propio caballo, me costó mucho tiempo conseguir y he tratado de compensar todo ese tiempo desde entonces.

Es algo extraño que no piensas cuando eres joven, pero cuando empiezas a sentirlo en tu cuerpo y no me refiero espiritual y mentalmente, lo sientes en tus músculos y en tus huesos...piensas "Vale, a lo mejor me quedan 10 veranos en mi vida..." y por eso voy cada verano y siempre que puedo a las montañas, con mi caballo a acampar, porque no quiero perder estos años que me quedan, quiero estar allí."

Contar el tiempo en veranos que te quedan es aterrador y a la vez puede ser increíblemente motivador.

"Subo a las montañas yo solo y paso allí 15 días. Es duro, salvaje, estás lejos de todo. Tienes que tener cuidado con lo que haces. Es una aventura, cada excursión, cada día es una aventura. Todos los años que he pasado allí echo de menos a  mis nietos  y verles crecer y te sientes egoísta, pero yo tengo mi propia vida y quiero compartirla con mis hijos y mis nietos, pero vas a la ciudad y no soporto ir a la tienda ni a comprar comida. Todo es corre, adelante, para... después de 3 o 4 días allí es agotador, no puedes relajarte, es una locura.

Siempre he creído que Dios creó el mundo pero le dedicó mucho más tiempo a las montañas.

La primera vez que escapamos de esa alcantarilla  y llegamos a las montañas fue  como atravesar una puerta.
Sólo tienes que subir y experimentarlo y después te vuelves adicto, tienes que tenerlo. Nunca tengo miedo cuando estoy ahí arriba. Si muero allí es un lugar precioso para morir. Si lo necesitas, vas".

Ed ha encontrado su lugar en el mundo, aquel donde es feliz, se siente él mismo y donde no tiene miedo.

¿Cuántos veranos nos quedan?

¿Hemos encontrado nuestro lugar en el mundo, el sitio dónde somos nosotros mismos y no tenemos miedo?

Publicado en PisandoCharcos.

jueves, 13 de marzo de 2014

25 maneras de ser un bloguero sin bloqueo. O algo así.


Jueves. No sé cómo se ha pasado esta semana pero es un hecho, llevo casi 7 días sin escribir nada decente para el blog, (lo de los besos no cuenta). ¿Qué hago? Me devano los sesos desde que suena el despertador. Bueno, desde mucho antes...el insomnio atroz que sufro es lo que tiene que me da horas y horas para pensar. ¿En qué? En que no se me ocurre nada para escribir. Pienso, pienso, pienso. ¿"Historia de mis vaqueros"? Mmmmm...puede. ¿"Pintadas de mi vida” sacando partido a todas esas notitas que escribo mientras voy en coche? A lo mejor. ¿Unas cuantas cosas que debe tener una buena noche de juerga? También podría ser. 

Confío en que se me ocurra algo en el coche. No. Nada. 

Recursos, recursos, recursos. ¿Qué hace un bloguero bloqueado cuando no se le ocurre nada de lo que escribir? 

Mira en la lista de “Mierdas varias que a lo mejor en un momento dado le sirven para algo”. 

“25 maneras de ser un escritor feliz”. Mmmmm...la bloguera bloqueada no es escritora, y ahora mismo tampoco aspira a la felicidad, sólo aspira a que se le ocurra alguna cosa, cualquier chorrada que la saque del bloqueo. 

Ruido de neuronas en estado vegetativo tras los GT de ayer y el poco dormir. 

“25 maneras de ser un bloguero sin bloqueo”. 

1.- Escribe. Hecho. La mejor manera de salir del bloqueo escritor es escribir. Esto no tiene misterio, pasa con todo. La mejor manera de superar la pereza a limpiar es ponerte a limpiar (o contratar a alguien o plastificarte la ropa o vivir con un maníaco de la limpieza), la mejor manera de ligar es saliendo a ligar y la mejor manera de dejar de mentir es decir la verdad. O callarte. Mierda, este ejemplo no vale. 

2.- Preocúpate menos. Cierto. Es un blog. No lo lee (casi) nadie. (Casi) nadie te conoce y (casi) nadie lo recordará después de cerrar el navegador. Alguien lo leerá, te conoce y se acordará...pero de eso ya te preocuparás luego. 

3.- Escribe lo que quieras escribir. Mal. Yo querría escribir algo maravilloso...y va a ser que no. 

4.- Bring yourself to the page. Inevitable. Molaría de vez en cuando tener una personalidad alternativa...alguien alto, fuerte, con casa en la playa y los brazos más largos.  En lo que se me concede ese deseo y me toca el Euromillones para lo de la casa, no me queda más remedio que ser yo...en el blog y en mi casa. 

5.- No te compares con otros. Sabio consejo y además ya me lo decía Molimadre “compararse es muy feo”, lo que ella no decía es “además es muy frustrante”. Hay cantidad de gente muy muy brillante por ahí que está a años luz de lo que yo pueda nunca escribir. Compararse con ellos puede ser frustrante...pero compararse con otros que hacen mierdas y sin embargo se forran también puede serlo. 

6.- Ábrete. No. Ni de coña. 

7.- Ponte metas realistas. Como acabar este post antes de que se haga de noche sin darle a “eliminar”. 

8.- Asume lo que está a tu alcance. Alehop. Triple tirabuzón carpado. Paso de esto. 

9.- No te obceques en publicar. No, no, no. Me obceco. No tengo obligación de publicar, ninguna...pero quiero hacerlo. 

10.- No hagas ni puto caso a los “haters”. En inglés suena más fino pero el sentido es el mismo. Hagas lo que hagas, publiques lo que publiques siempre habrá alguien (desconocido y anónimo) que encontrará un motivo para meterse contigo. Lo mejor es pasar, usar el “látigo de la indiferencia” como si fuera Indiana Jones. Jo, molaría ser Indiana...pero acuerdate del consejo 4. 

11.- No mires las estadísticas. Correcto. Es un buen momento para decir que google analytics me parece un invento del demonio. 

12.- “Give yourself permission to suck”. Bonita expresión, creo que se lo que quiere decir, pero voy a comprobarlo en el maravilloso mundo del traductor google. “Darse permiso para chupar”. Adoro google. Este significado probablemente me haga muchísimo más feliz...aunque pensándolo bien...y mal a la vez...creo que se necesita mi permiso y el de otro. 

13.- Lidia con tus mierdas. Esto no creo que haga más feliz a nadie pero no queda más remedio una vez que dejas de vivir en el mundo de “yo soy buenísimo y todos los demás son malvados”....creo que yo nunca he vivido en ese planeta. O a lo mejor un poco. Cuando era pequeña. Con mis hermanos. Un poco solo. Pero ya no. 

14.- Cuando algo no funciona, cámbialo. Este consejo es de autoayuda y mierdas de esas. Por cierto, tengo que hacer un post sobre “por qué la autoayuda y el pensamiento positivo están convirtiendo a la gente en amebas flipadas”. 

15.- Cuida tu cuerpo. GT, natación a saco y poco dormir. Como un roble. 

16.- ¡Qué le den al dinero! Euromillones echado. 

17.- Reconoce los límites de la vergüenza. La ajena no tiene límites. La mía propia depende del nivel de alcohol en sangre y de si he dicho “NI de coña”. A lo último que he dicho “ni de coña” es a un triathlon sprint por parejas....Ya estoy buscando bici. 

18.- Trata bien a tus lectores. Os idolatro. A (casi) todos. 

19.- Nutre a otros blogueros. Mmmm...¿esto es literal? 

20.- Piensa en el fracaso como un manual de instrucciones. Más mierda de autoayuda. El fracaso es una putada, no un manual de instrucciones. ¿A lo mejor has hecho algo mal? Vale. Pero qué pasa cuando todo lo has hecho bien y ¿fracasas? Ni instrucciones ni leches. Hay que ir al punto 13: lidia con tus mierdas y asume que vas a sufrir. Y lo que es peor, no vas a aprender nada de ese sufrimiento. 

21.- No te montes excusas. Depende. A veces. ¿Para qué? 

22.- Satisfacción a largo plazo mejor que felicidad a corto plazo. O lo que viene siendo el que no se consuela es porque no quiere, pero esto es una estupidez. ¿Cómo lo aplico? ¿No escribo nada que me saque del bloqueo bloguero pensando que la novela de mi vida se acerca por el horizonte? Prefiero la felicidad a corto plazo, abro el cajón y me zampo dos onzas de chocolate blanco. 

23.- Deja que tu voz te encuentre. Creo que en este post no lo estoy consiguiendo o quizás si...pero juraría que hay dos o tres voces ahora mismo dentro de mi. Una que dice bórralo todo. Otra que dice ya que estas termina y otra que dice ¿a quién le importa? Hay una voz más que dice..acuérdate de echar gasolina. 

24.- Ama algo de lo que haces. Si, porque sino lo hago yo ¿quién lo va a hacer? ¿quién va a amar lo que yo hago? Nadie. 

25.- TERMINA TU MIERDA. 

25 (bis).- Quiere mucho a tu yo del pasado que creo la carpeta “mierdas varias para días sin inspiración”.