martes, 23 de marzo de 2021

Los personajillos y las señoras

Hace muchísimos años, dieciséis para ser exactos, un tipo entró en mi despacho. Me levanté para saludarle y nada más verme de pie me dijo: «¿pero dónde tienes tú el niño? ¿En las tetas? Porque vaya tetazas se te han puesto.»

Han pasado dieciséis años y todavía recuerdo la sensación de indignación y bochorno que me provocaron aquellas palabras. ¿Qué tipo de personajillo de mierda eres para hacer ese comentario? ¿Qué falla en tus conexiones neuronales para que tu cerebro piense esas palabras y nada en tu mente te haga echar el freno? 

Recordé estas palabras y estas sensaciones al ver, ayer, a otro personajillo, pequeño, minúsculo, diminuto en su capacidad cerebral, un Tiñoso en toda regla leyendo en unos papelitos una supuesta ocurrencia machista dirigida a la ministra Yolanda Diaz. A mi personajillo le puedo reconocer que, por lo menos, improvisó. Su imbecilidad, mala educación y falta de respeto fueron improvisadas. Él era siempre así y le salía solo. El personajillo de ayer tuvo que apuntarse la gracieta machista porque ni siquiera era capaz de improvisarla. Se puede ser machista, pero ser machista a propósito, habiendo estudiado para serlo y encima tener que leerlo es de una incompetencia suprema. Apuesto a que cuando sale del baño, ese personajillo, muchas veces se echa mano a la bragueta porque no se acuerda de si se ha cerrado la cremallera. No puede dejar nada al azar, bastante tiene con respirar sin atorarse. 

Mi personajillo y el de ayer esperaban éxito después de sus intervenciones. ¿Qué éxito?  Mi personajillo probablemente una sonrisa por mi parte o, quién sabe, quizás una carcajada y un «Ay, como eres». El personajillo de ayer esperaba un coro de risas, un «José Luis, qué ocurrente», en sus más locos sueños imaginó que la Ministra se enfadara y en sus fantasías más lujuriosas que la Ministra llorara. El personajillo de ayer quería la fama, sus minutitos de gloria que para eso se había pasado el domingo sentadito delante del ordenador escribiendo con dos dedos, imprimiendo y subrayando en fosforito sacando la lengua para no torcerse. Casi me enternece pensar como se acostó con los folios metiditos en su folder, y al cerrar los ojos, con sus manitas sobre su edredón y el pijamita de botoncitos y cuello,  pensó: mañana me van a felicitar todos. Angelito. 

Mi personajillo se encontró con que yo me giré, le miré y le dije: sal de aquí ahora mismo. Se sorprendió mucho, vociferó algo sobre que iba a hablar con mi jefe y le cerré la puerta en las narices. Nunca más volví a dirigirle la palabra. Si llamaba a mi teléfono, al descolgar y escuchar su voz, le colgaba. Si, por una casualidad me lo cruzaba por un pasillo o en su ciudad, miraba a través de él, como si fuera transparente. Aún hoy, lo sigo haciendo. 

El personajillo de ayer se encontró con la Ministra tratándole como si tuviera once años y fuera el gracioso de la clase. «Manolito, pide perdón porque eso no tiene maldita la gracia». Y cuando Manolito pidió perdón pero su pequeño orgullo testicular le hizo acompañarlo de un «pero», la Ministra le volvió a tratar como si necesitara que le cogieran la manita para pintar palotes: «Manolito, puedes hacerlo mejor, tus amiguitos y tus padres se merecen que seas mejor»

Yo estoy muy orgullosa de mi reacción con aquel personajillo y aplaudo a dos manos, en pie, a la ministra por la suya. Lo que se merecían ambos era un sonoro insulto, uno contundente y poderoso, ese que sonaba en nuestras cabezas, en la mía y en la de la ministra, a gritos y con luces de colores, pero a un personajillo lo que más le revienta es el desprecio ,que subrayes su insignificancia, su patetismo, su pequeñez. 

Pero como yo no soy la ministra voy a decirlo: el personajillo de ayer es un gilipollas integral. 

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuánto subnormal hay que aguantar y además, los ofendidos por las "feminazis" (que a saber qué intentan expresar con esa palabreja) son ellos.

Teka

Anita dijo...

Bravo. 👏👏👏👏👏👏

Phaskyy dijo...

Hace ya muchos años, un compañero de trabajo se acercó a mi y me miró el escote. Yo llevaba un pequeño pendiente q unía las dos partes y lo cerraba un poco. Me dijo que qué era eso y le dije q un pendiente. Me dijo q por qué no lo quitaba a lo q yo le respondí:
-Me lo quito con una condición
-Qué condición?
-Que te lo pinches en un huevo.
Nunca más.
FIN

Anónimo dijo...

El mejor post, y mira que los tienes buenos...

Anónimo dijo...

"En el año 2016, Mariló Montero decidió denunciar ante el Instituto de la Mujer a Pablo Iglesias después de que se filtrara una conversación en la que el líder de Podemos aseguraba que "la azotaría hasta que sangrase". Unas palabras por las que la periodista se sintió vapuleada "física, moral, profesional y verbalmente" y por las que, dos años después, Iglesias ha perdido perdón."

sonia dijo...

Gilipollas integral.

Anónimo dijo...

Me faltan manos para aplaudir te. ¡¡Madre mía, qué cantidad de pwrsonajillos absurdos, despreciables y absolutamente imbéciles nos cruzamos en la vida!!
Bravo Ana Ribera. Por favor, publica este texto en todos los sitios posibles. Es digno de circular por tierra, mar y aire.
Carmen

Anniehall dijo...

No hay mayor desprecio que no hacer aprecio, es así.

Anónimo dijo...

Simplemente admiro a Doña Yolanda Díaz por haber sido capaz de no responderle simplemente "Señoría, es usted un puto imbécil".
No creo que yo hubiese podido tener esa sangre fría.

Anónimo dijo...

Fatal lo del personajillo y despreciable lo del otro personaje, sin embargo caracterizar a algunos como pichas finas es un anecdótico y desenfadado ejercicio de descripción, sin más, claro...
Ah, eso, que es tu blog y escribes lo que quieres.

andandos dijo...

Me parecen muy bien tanto el fondo como la forma. Y la contundencia.

Un abrazo

Eva Mª. Serra dijo...

Bueníiijimo jajajaja... Pero Molinos, que tu indignación dure ¡lo justo!

Anónimo dijo...

Vuelves a destilar demasiada hostilidad. Da igual sobre lo que sea. Pero es tu blog y escribes lo que quieres y muy bien que haces, faltaría rien de plus.
No te leí cuando lo de Iglesias a Mariló Montero.... lo buscaré a ver si encuentro tu hostilidad ahí también.

Anónimo dijo...

Algunos viven preocupados de que todo sea previamente comparado con lo que ha hecho Iglesias. Me encanta.

Anónimo dijo...

Que asco Molinos. Tu personajillo, mucho asco. Pero mira, yo creo que lo de Yolanda es otra cosa distinta. Ella daba cuenta de una información muy importante, creo que lo buscaba el tipo del Pp, es hacerse un Trump, un Steve Bannom. Evitar que se hablara de lo importante, conseguir que se hablara de su groseria. Y por desgracia lo consiguió. No son cosas casuales, están pensadas, están escritas en un papel.

Pablo dijo...

Empiezo a ver como positivo que algunos personajillos minúsculos se pasen por aquí a rebuznar lo de "¿Por qué no dices nada de lo de Pablo Iglesias con Mariló Montero?.

Lo veo como un síntoma de que ya no se sienten habilitados por la sociedad para argumentar lo que argumentaban hasta hace bien poco: cosas como "¡qué exageradas sois!", "solo era un comentario graciosillo sin maldad", etc, etc.