viernes, 28 de abril de 2017

Detéctame esto, Securitas Direct

Querido Jefe Supremo de Securitas Direct, 

Le escribo esta carta desde la honda preocupación que siento por su negocio porque sospecho que, usted, es ajeno a lo que está ocurriendo. Me cuesta imaginar como es posible que no sea consciente del desaguisado que se está cociendo en su propia casa y sólo alguna desgracia, del tipo auditivo como la que aquejaba a Beethoven o del tipo solitario como la de Robinson Crusoe, en cuyo caso tendré que meter este mensaje en una botella, podrían explicar el hecho de que usted permita su actual campaña publicitaria. 

Mire, no sé como decirle esto pero se lo voy a decir: Sus cuñas de radio constituyen, sin duda alguna, una de las más, si no la más espantosa, equivocada, innecesaria y sobre todo contraproducente campaña de marketing que he sufrido nunca. Se estará preguntando usted, ahora mismo, si soy soy experta en la materia. Para nada, no sé nada de marketing ni de publicidad pero Sr. Jefe Supremo, yo soy su público objetivo y odio con toda la fuerza de mi ser a su empresa.

Soy perfectamente consciente de que sus alarmas están pensadas para gente que, como yo, vive en una casa con cosas dentro a las que tiene cierto cariño aunque no valgan un pimiento y me inquieta pensar que las atroces cuñas de radio con la que está bombardeándome, a mí y a los que son como yo, que son miles, no sólo no consiguen convencerme  de comprar sus alarmas sino que me provocan un rechazo brutal, una hostilidad sin límites y deseos irrefrenables y muy firmes de correr a comprar la competencia. Hay días, incluso, que tengo ganas de coger todas mis cosas, amontonarlas y prenderles fuego con gasolina mientras grito «Toma esta, Securitas Direct, TOMA, TOMA, ya no necesito tus malditas alarmas»

Se estará usted preguntando ¿tan horribles son? No, no son tan horribles, son lo peor que se ha hecho nunca en forma, fondo y sobre todo cantidad. ¿Sabe usted la cantidad de dinero que está tirando en cuñas de radio solo para que la gente les odie? ¿Por qué esa manía de ofender a sus potenciales clientes creyendo que no tienen memoria a corto plazo y necesitan que ustedes les acojonen cada 20 minutos con sus cuñas? 

Primero fueron a por los que eran unos despreocupados de la vida con la cuña en la que la madre llama por teléfono a regalarles una alarma. Bien jugado pensé, seguro que hay gente pensando «con tal de que mi suegra no se meta en mi vida, compro yo solo la alarma». 

Después fueron a por los que tienen un negocio con la terrorífica cuña sobre robos en tiendas que acaban en destrozos, cierre temporal de negocio, pérdida de stock y los protagonistas viviendo debajo de un puente por las deudas. Si tus habichuelas dependen de tu negocio, entiendo que te aterraras y compraras la alarma. 

Agotadas estas dos vías sus secuaces, Sr. Jefe Supremo ,idearon más maldades, acudiendo a los instintos más básicos del ser humano. Para la envidia idearon la cuña de «Marisa, vamos a cambiar la alarma porque todos los de la calle tienen securitas direct y no vamos a ser nosotros los únicos que no» «Dale Paco, que se note que somos como los demás». Ahí, apelando a la envidia vecinal de adosado que, como todo el mundo sabe, saca a relucir lo peor de cada casa.

Para el miedo a perder el trabajo idearon la cuña del acojone. «¿Y Merche?» «Se ha cogido unos días porque le entraron a robar en casa y tiene mucho miedo y está regular». Inmediatamente, el oyente no piensa en Merche, ¿a quién le importa Merche?, piensa en qué significa "cogerse unos días". ¿Merche se ha cogido vacaciones del susto? ¿se ha ido de baja? ¿eso no tendrá consecuencias en su trabajo? ¿qué le pasaría al oyente si hace eso? Mejor se pone la alarma, a ver si va a entrar un ladrón a robarle su mesa de ping pong y su llavero de Batman y se queda sin trabajo del susto. 

No contentos con esto, acudieron a un tercer instinto básico y fundamental de la humanidad: las ganas de coger vacaciones. «Me vuelvo a casa, Mari Carmen, me ha llamado mi madre y me han robado». «Pero si tienes todo pagado» El oyente, que acaba de pagar su apartamento en Torrevieja, entra en pánico. Además de la talegada por el cuchitril resulta que va a tener que volverse a casa a toda prisa porque le han robado la lima de uñas y el pimentero de recuerdo de Praga. 

¿Ya? No. Las mentes diabólicas siguieron ampliando el espectro de público objetivo. Primero fueron los que no querían que su suegra se metiera, luego los que tenían negocio, luego los que se habían comprado chalet, luego los que tenían un curro, luego los que ahorraban unas perrillas para irse de vacaciones. ¿Qué quedaba después? Los que tienen familias felices. 

«Los ladrones saben que vas a salir a cenar en Nochebuena con tu familia, a celebrar las fiestas y aprovecharan esos momentos en los que no hay nadie para entrar a robar» 

Vamos a ver, ¿se puede ser más ruin? ¿Sabe usted las peleas familiares por organizar las cenas que ha ocasionado esta cuña? «Manolo, dile a tus hermanos que este año cenamos en casa» «Tarde, ya ha dicho mi cuñada Elvira que en su casa»

¿Y después de arruinar las familias felices? ¿qué quedaba? La gente que no va de vacaciones, que no tiene dinero, que solo sale con el mantel y la tortilla los sábados por la noche al merendero. 

«Con la llegada del buen tiempo hacemos planes al aire libre y los ladrones aprovechan para robar» 

No se vaya todavía, aún hay más. ¿Qué era lo que quedaba? ¿Qué reducto de población se resistía a su asedio? ¿Quienes eran los últimos irreductibles? La gente sin trabajo, sin vacaciones, sin familia, sin amigos, los ermitaños. 

«Los robos más peligrosos son los que se producen cuando estamos en casa, compra nuestras alarmas con detección anticipada de ladrones»

Estimado Sr. Jefe Supremo, tenga cuidado. Usted está a dos cuñas de radio de vender alarmas para los propios ladrones. Una sofisticada tecnología que detecte los pensamientos delictivos del ladrón mientras recién levantado se mira al espejo, se rasca el culo y piensa en robar en casa de Mercedes, «Paco, Paco, deja de pensar en eso que es delito y te mando a la policía», y acabar así con su propio negocio. 

Y yo, yo estoy a dos cuñas de radio de comprarme un pañuelo y un antifaz y hacerme bandolera, sólo por fastidiar.  

Atentamente, 

22 comentarios:

Salamandra dijo...

jajajaja esta vez sí, Moli, me has llegao :-)

Aunque entiende que a los pobres secuaces les piden llegar a objetivos, en realidad son las putes-ramonetes de esta historia ... si no usas el comodín del miedo en todas sus acepciones ... cómo coño vas a vender alarmas???

Amaya Ascunce dijo...

Todas las mañanas en el coche esperamos ese escalón más que asciende el creativo de esos anuncios. No solo es que te roben, es que encima tu madre se muere de la angustia y duda sobre si joderte las vacaciones o no avisándote del robo, ¡ese tipo es un retorcido!

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luxindex dijo...
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Blanco Humano dijo...

Sé que nunca digo esto pero ESTE TÍTULO ES FABULOSO.

En serio, muy fabuloso.

NáN dijo...

¿Cómo decías que se llaman los que maniobran para extender el terror?

Como no oigo radio, no sabía de esto, pero al terminar de leer el post tengo el vello corporal como escarpias.

Máximo dijo...

Yo nunca pensé que cinco millones de personas votaran a Podemos. A partir de eso todo es posible... con Securitas o sin ellos.

Migas de Palabras dijo...

Moli lo has bordado!!
Yo tampoco soporto a esta compañia. Todo el santo dia metiendo miedo en el cuerpo, inoculando inconscientemente a la población ese temor, esa forma de vivir mirando con recelo cada movimiento ageno.... Mira me tienen más que cansada, yo no tengo alarma ni la necesito pero juro que jamás se la compraria a ellos.

Tita dijo...

A mi el que más me hostilizaba es el que dice Amaya. No los puedo soportar.
Y me da miedo...porque también me hostilizaba Jazztel con sus 2.000.000 de llamadas y ahora soy clienta! arggggg

Aloe dijo...

También ofrecen alarmas puerta a puerta

Molina de Tirso dijo...

Solo escucho radio sin publicidad, así que no conocía la cuña, pero me he reído mucho y me he sentido identificada. De vez en cuando, aparece algún anuncio en TV que no puedo soportar, en cuanto asoma la cambio. Me pasa pocas veces, porque además tampoco les hago mucho caso, pero es que hay cosas realmente estomagantes. El último ni me acuerdo cuál fue, pero la madre de todos los anuncios repulsivos era el de MediaMarkt (o como se escriba). Duró años y años, aunque me consta que a mucha gente le pasaba lo que a mí.
Saludos

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
el chico de la consuelo dijo...

Plas plas plas
Ya te lo he dicho en tuiter:odio eterno a securitas direct. (Pongo el nombre pa q los buscadores enganchen mas este post, hacedlo todos).
Javi Nieves y Mar Amate luchando por el buenrrollismo matutino y estos jodiendo la marrana.
Securitas Direct yo tambien te odio

admini dijo...

Son sumamente odiosos...
Pero el que más odio de todos los de seguros es el que muestran a unos mojigatos, caprichosos, niñatos, quejicas y pazguatos conductores sentados en una silla en medio de la nada, teniendo una pataleta infantiloide porque les han subido el seguro, si ellos son muy buenos conductores, y luego se van de morros...
Arrgghhhh! Cambio de cadena instantáneo.

Saludos!

C.S. dijo...

Además del pañuelo y el antifaz necesitarás también practicar el acento albano-cosovar. En el imaginario Securitas los ladrones son casi siempre grupos organizados de albano-cosovares.

Anijol76 dijo...

La mayoría de los días llegó a la oficina odiando muy fuerte a Sacuritas direct. Te entiendo muy bien. El de todos los vecinos lo tienen me da ganas de gritar ¿y si tu vecino se tira de un puente tú también?

Toy folloso dijo...

Yo veo aquí un despliegue como para vender una alarma a todo quisque. Y a quien no la necesita -por pobre o por vivienda/negocio seguro-, ya pueden irle blandiendo cuñas coercitivas....

Antonio Pérez Verde dijo...

Detección anticipada?? Jajaja! Me imagino a los ministros saliendo del Congreso y toda la alarmas de los vecinos sonando a la vez...

Antonio D. dijo...

El marketing se está volviendo tan enrevesado como los seres humanos. Que hablen de mi, aunque hablen mal. Y lo malo es que lo consiguen.

Antonio D. dijo...

La publicidad va de la mano de la sociedad, por eso se está volviendo tan fea y retorcida. Que hablen de mi aunque sea mal. Lo malo es que lo consiguen.

sasadogar dijo...

Ciao Moli,
me siento identificada con la hostilidad que nos causa esta campaña de publicidad. Qué cosa más rastrera; ya lo decía alguien sabio, es más fácil extender el miedo que la esperanza.
Tremendos los anuncios y el bombardeo continuo por las mañanas en la radio; el otro día lo comentamos con mi marido, ¿qué significa una alarma con detección anticipada?, ¿pero que tomadura de pelo es esta?, de verdad es una vergüenza como engañan a la gente.

A gusto siempre leyendo tus opiniones
besos desde la capital del Turia

Anónimo dijo...

Muy muy muy muy bueno!!! No puedo estar más de acuerdo!! Los niños en el coche están aterrorizados cada vez que escuchan las dichosas cuñas!!! Ojalá ardan los responsables de dichas cuñas!!