miércoles, 24 de junio de 2015

Un abrazo

"No me beses, abrázame fuerte". 
"Abrázame y déjame llorar hasta que me duerma".
"Dame un abrazo y deja que me haga pequeña".

"Dame un beso de verdad, con abrazo", le digo a las princezaz. 

Nada consuela como un abrazo y hay pocas cosas más íntimas y más personales que abrazar a alguien. En un abrazo te tocas mucho, aunque sea un abrazo de esos de tíos,  de palmearse la espalda como si quisieran palparle la médula ósea al otro. Entonces, si es algo tan íntimo y que hacemos con tan poca gente, ¿por qué narices firmáis los mails con "Un abrazo"? 

Recibo un mail de alguien a quién no conozco o conozco muy muy ligeramente. Correcto, simpático, amable, interesante y, al final, "Un abrazo". Me quedo clavada en esas palabras, "un abrazo", con las orejas de punta, como un perro perdiguero. Intento imaginarme abrazando al remitente y a duras penas lo consigo. Empiezo a pensar en qué pondré yo de despedida cuando conteste. Ni de broma pondré un abrazo, no me visualizo siendo acogida en los brazos de ese desconocido/a. ¿Un beso? Si el semidesconocido ha puesto un abrazo a lo mejor un beso le parece demasiado íntimo... aunque no lo sea. ¿Un saludo? Si pongo eso me siento José Luis López Vázquez en una película de los años 60. "A los pies de su señora"

Cuando yo era pequeña, se saludaba a la gente que conocías con un solo beso y a los desconocidos se les estrechaba la mano en un apretón más o menos caluroso, dependiendo del grado de conocimiento. Sólo a algunas señoras muy cursis se les daba dos besos. En algún momento, entre mi niñez y mis veintipocos, todo cambió y muchas veces me encontré en la violenta situación de darle un solo beso a alguien que se quedaba con la cara cruzada esperando el segundo. El beso único desapareció, el apretón de manos desapareció y el gesto absurdo de los dos besos se instauró para saludar a conocidos y desconocidos. 

Bien, me plegué a la nueva fórmula de cortesía de los dos besos (falsos) con choque o roce de mejillas y dejé el beso único para los de amor verdadero o para los niños. El apretón de manos quedó relegado a ocasiones muy muy oficiales y muy muy serias. Entendí el nuevo protocolo y todo iba bien. 

Pero llegó el mail y sus despedidas y me encuentro en un mar de dudas. Si el mail es de mucha confianza, lo normal es que no lleve ni despedida o ponga algo inconveniente, como "que os den" o "no te soporto". Si es de amor verdadero, pues "Un beso", "Un beso enorme", o "Besos (todos)", o cualquier otra cosa de ese estilo. Si es un mail de amistad, pues "muchos besos". Pero, ¿qué pongo si el destinatario no es un Ministro pero tampoco es mi amigo? 

Me resisto a poner "Un abrazo". Me imagino encontrándome en persona con ese semidesconocido y abrazándolo, y noto cómo mi cuerpo hace la cobra y se resbala de esos brazos. No puedo poner "Un abrazo" sin sentirme violenta o mentirosa. 

La mayoría de la gente que se despide con "un abrazo" lo hace con buena intención (y seguro que no le ha dedicado horas a meditarlo como yo) pero también sé que cuando los encuentre nos daremos los dos besos absurdos y pasaran años (si es que eso sucede) antes de que compartamos un abrazo. 

Un abrazo implica tocarse mucho, rodearse, acogerse, sentirse, sostenerse. ¿Por qué lo ponemos en los mails? ¿No lo pensamos? ¿Deseos reprimidos? 

Deberíamos instaurar el "Dos besos" como fórmula de cortesía. Tendría todo mucho más sentido y yo me sentiría muchísimo menos violenta imaginando gente a la que tengo que abrazar. Soy capaz de imaginarme dando dos besos a prácticamente todo el mundo, pero abrazo a muy poca gente. Soy de poco tocar y me da mucho pudor. 

Eso sí, si firmo un mail con "Un abrazo" eso es exactamente lo que significa, que quiero abrazarte. 

33 comentarios:

Iraide dijo...

Moli, me ha encantado tu artículo porque cada vez que me despido en un correo electrónico me quedo inquieta: "un saludo" me resulta frío, como rancio, "un abrazo" parece denotar demasiada confianza... A veces, si intercambio muchos mails con una persona, la despedida va mutando, y "un beso" ya me parece el culmen de la intimidad, quizá porque soy vasca, jejeje. Ahora se lleva mucho lo de "un cordial saludo", y me parece una solución muy elegante aunque un poco decimonónica.

En ocasiones también tengo que mandar correos en alemán, ¡y ahí es mucho más sencillo! Emplean un lenguaje muy, muy correcto, amabilísimo y protocolario. Eso sí, luego cuando te ven en persona, sobre todo entre la gente joven, te abrazan y quedas engullida por sus cuerpos teutones. Es lo primero que me chocó cuando estuve allí: pensamos que son más fríos en sus maneras, pero los dos besos son más distantes que el abrazo.

P.D.: ¿Y qué me dices de la gente que te aprieta la mano y para tirar de tu brazo y encasquetarte dos besos? ¡Eso sí que ofende!

Krika Alcaide dijo...

Pues muy buena reflexión oye. Yo no me había parado a pensarlo pero es cierto que cada vez que me despido por escrito, ya sea email, carta o washap, pongo también exactamente lo que quiero poner. Si es una persona que no conozco mucho pongo "un saludo" o "saludos", si es un conocido puedo poner besos y si pongo un abrazo me pasa como a ti, que eso exactamente es lo que le daría a la otra persona ;-)

Claudia dijo...

A mí "un cordial saludo" me parece un absurdo importante. Si mandas un saludo siempre va a ser cordial. Y si no es cordial, pues directamente no lo mandas. Además lo de "un cordial saludo" es una traducción literal del alemán "mit freundlichen Grüßen" y a mí me suena bastante petulante. A los alemanes les queda muy bien en los mails formales y serios porque tienen su código para redactar mails y cartas. Pero que yo sepa en España estos formalismos se han ido perdiendo. No sé si con razón o no. Sin embargo, tengo a veces la sensación de que en España lo de mantener las formas (ya sea por escrito como verbalmente), un buen tono y no pasar rápidamente al insulto se ha perdido. Me voy por los cerros de Úbeda, lo sé, pero opino que al final todo acaba siendo lo mismo. Enhorabuena por el post, Moli!!! yo también le doy muchas vueltas a este tema. Yo aunque no te conozca te mando mi clásico: bss no son besos de verdad porque están abreviados, ja,ja!! ;-)

Marta Máster dijo...

Hola. me gustó mucho esta reflexión que haces sobre las fórmulas de cortesía también en los e-mails. Considero que el abrazo es un acto para gente muy cercana y no voy abrazando a nadie que no sea muy íntimo. Tampoco me gusta dar dos besos aunque esté de moda porque considero que sólo se los doy igualmente a mis cercanos... cuando me presentan a alguien saludo pero ni pongo la cara y como mucho estrecho la mano... es ridículo soltar dos besos a gente que no voy a volver a ver en mi vida... en los e-mails otro tanto de lo mismo... suelo ser muy formal en los escritos y me despido con un saludo, neutro y por cortesía... puedo pecar de borde pero cuido mucho las formar coloquiales con quien realmente es cercano a mí... Me reitero en lo que te escribí al inicio, un gran post... seguimos en contacto

Alberto Secades dijo...

Si lo de "un abrazo" te desazona, cuando firman con un genérico e indeterminado "abrazos" (que se suponen muchos) debes alcanzar un paroxismo próximo al desquicie.
Es un suponer, por supuesto.
Pero alguien tenía que decirlo.

SergioRuiz dijo...

Me ha encantado su post Sra. Moli.

Un abrazo,

Sergio

:-)

Mamá en Bulgaria dijo...

Uishhh yo sólo me despido con algo que implique contacto físico si tengo amistad con la otra persona, si la aprecio. Si no, "un saludo" y va que chuta, es educado, es neutral y nadie puede quejarse no sentirse ofendido por ello.
Me ha encantado la reflexión!

Anniehall dijo...

También me resisto a los abrazos como fórmula de despedida aunque reconozco que a veces lo pongo si no quiero poner un beso. Creo, como tú, que un abrazo es mucho más íntimo que un beso pero sé que para mucha gente sobre el papel es una mera fórmula (aunque luego no abracen a nadie más que a los íntimos) así que me pliego a su código cuando no me queda otra.

Yo uso 'Un saludo' o 'saludos'. Me parece lo menos malo sin entrar en intimidades. Aunque a partir de ahora te odiaré mucho porque me voy a ver convertida en Lopez Vazquez cada vez que lo escriba 'un esclavo, un amigo, un admirador, un siervo' o, peor, Agustín González en Volver a empezar 'Gervasio Losada para servirle'.

Y lo de que ya no se salude a nadie con un apretón de manos lo llevo fatal, sobre todo en lo profesional. No me gusta nada regalar besos.

Voz en off dijo...

A mí me gusta acabar con mil gracias si me han hecho un favor, gracias por su atención si he pedido algo, y los besos y los abrazos quedan para los amigos!

Anónimo dijo...

Para despedidas las de los franceses, del muy formal "veuillez agreer Monsieur, l'expression de mes sentiments distingués" es decir algo así como reciba, señor la expresión de mis sentimientos más distinguidos (menos mal que los sentimientos son distinguidos...), al menos formal "Bien à vous" (soy todo suyo!!!)

Hace tiempo un tipo bastante loco me escribía mails de trabajo que terminaban en Salu2. No está mal no?

A mi me gusta el inglés Kind Regards

Caporala

Cristina dijo...

:D Siempre me he preguntado eso desde que lo vi en un correo de su jefe a mi pareja. WHAT? ¿Pero es que os abrazáis? Pero bueno, soy una seca y tampoco gusta poner besos ni soporto tener que dar dos a gente que no conozco o que conozco o casi nadie, en realidad.

Opto por cosas como "Que tengas un buen día" o similares aunque no sean protocolarias, pero son sinceras.

Ale, buen día, Moli ;)

Bichejo dijo...

En lo laboral, tengo pegado a la firma automática "Un saludo", paso de pensar. El 80% de la gente con la que me escribo no se merece ni eso.

A los amigos, un beso, o besos. Besotes si quiero chinchar y nada muchas veces.

Los correos personales con la cuenta del trabajo pueden acabar con un

"Bss

Un saludo."

que es un poquito esquizo.

Como siempre, separada al nacer con Annie: los besos en el entorno laboral deberían prohibirse.

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Para el curro, saludos. Muchas gracias, un saludo si hay motivos para dar las gracias. Tengo las 2 plantillas con la firma, es automático. En la vida real siempre me ha dado un asco horrible besuquear a desconocidos (y a algún q otro conocido), si no queda más remedió le doy los dos besos al aire, procurando mantener la mayor distancia posible (con los años lo he perfeccionado bastante, aunque tengo q reconocer q ha generado bastantes situaciones cómico/bochornosas). Por escrito los besos solo a las personas a las que de verdad me apetece dárselos. Abrazos me sueña raruno, raruno, ¡quita bicho!

sonia dijo...

Los abrazos son maravillosos,deberíamos abrazarnos todos muchísimo más.Por cierto, me encanta la fotografía.Me encanta.Y me encanta la historia de amor entre sus protagonistas.

madia leva dijo...

Me encanta abrazar, me encanta que me abracen....pero por supuesto si lo siento. Abrazo a la gente que quiero, siempre. Y si lo escribo es porque siento que en ese momento daría ese abrazo. Lo de los dos besos protocolarios de prsentacion lo odio, y aun más si sé que a esa persona no la voy a volver a ver. Intento evitar los besos protocolarios a toda costa, aunque parezca antisocial.

BlaseZ dijo...

Aún recuerdo la primera vez que fui a obra, con mi jefe. Me presentó a los operarios como su compañera, después de darles la mano. Y entonces les fui a saludar con un apretón de manos. Y entonces me quedé con la mano colgada, porque todos se quitaron el casco y me dieron un par de besos. Y entonces flipé.

Muy raras todas estas costumbres que cada cual reinterpreta a su modo, sobre todo cuando ese modo te hace sentir incómoda. Tiés razón.

Blase dijo...

Aún recuerdo la primera vez que fui a obra, con mi jefe. Me presentó a los operarios como su compañera, después de darles la mano. Y entonces les fui a saludar con un apretón de manos. Y entonces me quedé con la mano colgada, porque todos se quitaron el casco y me dieron un par de besos. Y entonces flipé.

Muy raras todas estas costumbres que cada cual reinterpreta a su modo, sobre todo cuando ese modo te hace sentir incómoda. Tiés razón.

Miss Hurry dijo...

Nadie se ha despedido jamás con 'un abrazo'. Como has dicho sería muy raro.
Yo siempre me despido con un beso a los amigos y familia y con 'un saludo' para el resto.
P.D.: trabajé con una chica que si luego me veía por la tarde me daba dos besos, ¡como si no nos hubiésemos visto hace un rato!. Lo odiaba :)

Rataflau dijo...

... cuando escribes tu primer mail del día y le vas a dar a enviar y de pronto te paras a pensar cómo te has despedido...

En el curro, un saludo cordial (un cordial saludo me suena mal), o gracias; en mails personales, "taluego", "lorvemo", "besos, abrazos y apretujones" si es amor verdadero... y todas las variantes posibles de esas, y a veces ¡Alehop!

Rataflau

Entre Madrid y Buenos Aires dijo...

Pues cómo de mal llevarías vivir en Argentina... igual que yo... ;-) justo el otro día hablaba yo de los besos, que no abrazos, en el trabajo.
Soy de las que en los mails varía la despedida dependiendo del destinatario, y con todo y con eso, igual que a otros muchos lectores, como he podido comprobar, me asaltan siempre dudas de si he hecho lo correcto o era lo que verdaderamente me pedía el cuerpo.
A veces el saludo (en singular o plural) es más frío que el abrazo (en singular o plural) y recurres al abrazo como una simple regla de cortesía queriendo mostrar una mayor pero ligera cercanía; más distancia que con los besos, que sin lugar a dudas quedan reservados y racionados.
Es curioso ver no sólo cuales son las reglas de cortesía del entorno en el que te mueves, cómo han evolucionado a lo largo de los años y cómo varían en función de culturas y países. El espectro es amplísimo!
Sin más, me despido.

Moni dijo...

Un beso. Un solo beso. Cuando ya todo el mundo daba dos besos él sólo daba uno. Dejaba a los que no lo sabían, con el segundo beso "colgandero". Pero los que si lo sabíamos nos sentíamos especiales. Con él siempre te sentías así, especial, porque él era así, especial. Por eso se fue tan pronto...
Siempre me remueves por dentro, Moli, aunque no lo sepas... aunque sólo hables de las despedidas en los mails... Gracias... o no.
Un beso.

HombreRevenido dijo...

Muy bueno, sí señora. Está claro que la fórmula "un abrazo" escrita es muy diferente a lo que supone un abrazo de verdad. De todos modos, yo sólo lo usaría con gente muy cercana (aunque en la efervescencia de un email a quién no se le ha escapado una despedida "demasiado efusiva")

En el trabajo y con gente no muy cercana: Mi apuesta es "Saludos".
Con su variante: "Gracias y saludos", cuando la otra persona te dice, te avisa, te cuenta, te da, te indica, etc.

Y al hilo de los comentarios: "un cordial saludo" curiosamente es mucho más frío que "un saludo". El "cordial" es tan formal que crea distancia. Te saludo pero en plan serio y porque no queda otro remedio.

Blanco Humano dijo...

Curiosísimo lo de las despedidas. Decimos "un abrazo" porque "un beso" (o 'besos') nos parece más íntimo, cuando en la realidad es justo al revés.

Pero a mí lo que me vuelve loco es lo de los encabezamientos. ¿CÓMO COJONES SE ENCABEZA UN CORREO ELECTRÓNICO? Antes teníamos encabezamientos estándar pero ¿y ahora? Me vuelve loco eso.

Deberíamos instaurar saludos y despedidas sinceras, pero nivel autista. En plan "un saludo desganado", "apretón de mano flojito como de cura" o "te planto la mano para que no me intentes dar dos besos". Nos haría mejores personas.


PD: MUY FAN DE "A los pies de su señora". Lo pienso recuperar para los correos a los colegas. O incluso el "viva usted muchos años" de la república.

Vicente Carrasco dijo...

Interesante post, ahora plantéate los encabezamientos, suelen ser igual de falsos o mas que las despedidas, los "estimados", "queridos", etc...

Yo creo que tantos los encabezamientos como las despedidas no pasan de ser meras fórmulas de cortesía, vacias de contenido, mas bien frases hechas que algo meditado. Es como cuando le dices a un amigos "vete a tomar por culo" (con perdón), tampoco estás deseando realmente que se vaya a practicar sexo anal pasivo con devoción, es simplemente una frase hecha, como esa miles.

Atentamente (aunque realmente no estoy atento porque veo la tele mientras te escribo esto).

Aquello noerayo dijo...

Pues yo creo que se dan muy pocos abrazos y por eso la gente se siente más sola.
Necesitamos calor humano,a veces hasta de un desconocido.
Un saludo.

Oswaldo dijo...

"Sin más a qué hacer referencia se despide, Oswaldo..." así de seco, frío y formal suelo terminar mis escritos de trabajo. Al fin y al cabo, curro es curro y no me mezclen las cosas.
Los besos y los abrazos para quien conozca mucho, preferiblemente que lo quiera lo suficiente y que no me parezca asquerosito. Hasta el apretón de manos puede resultar asquerosito en alguna de esas manos que son frías y muy húmedas. O si la persona viene llegando de pasar dos horas en el metro en hora pico. ¡Ni me dé la mano, hágame el favor!

El tema de los besos es sexista. Dos chicas u hombre y mujer pueden saludarse o despedirse con uno o dos besos reales, al aire o por escrito.
Es decir que si eres una chica puedes saludar o despedirte con besos cuanto quieras de quien quieras.
Si eres hombre el caso es distinto. Si es siquiera posible que el único o "uno de" o "algunos de" el o los receptores de tu escrito pertenezcan al sexo masculino, los "besos" se convierten, automáticamente, en "abrazos".
Si el saludo o despedida es en vivo y directo ante el otro masculino macho... ¡Ni hablar! Por supuestísimo que nada de besos.

¡Ni que fuéramos rusos...!

ELISA dijo...

Pues es cierto que despedirse con abrazo perturba o crea dudas y al hilo de la encantadora pareja de cine me vienea la mente la cancioncilla..."todo te lo puedo dar, menos el amor, baby.." :))

Nisi dijo...

Yo me despido con un abrazo en los correos de trabajo a gente a la que abrazo cuando la veo, es decir, a unos pocos y que no veo en el día a día. Con la gente más cercana del curro, ni me despido, pongo mi nombre y me quedo tan ancha.

Tita dijo...

Yo me fijo mucho en las despedidas de la gente por e-mail. No quiero pecar de seca, ni de cariñosa.
Saludos es la forma más aséptica, el comodín, que vale para todo aquel con el que no has compartido ni café ni rato.
Besos es muy íntimo, y sólo doy uno (nunca dos) o si acaso uno y muy repetido (tipo vieja) a los cercanos, los amores como tú dices. En e-mails y blogs sólo si nos hemos leído lo suficiente.
El abrazo no se lo niego a nadie, pero como soy muy tímida, me lo suelen ofrecer por e-mail primero para que yo responda igual, y solo si lo siento. También me siento rara cuando viene de alguien con única relación laboral de por medio.
El abrazo apretao lo doy a todo el que se deja en persona, o a desconocidos del mundo virtual a los que por un minuto, me gustaría dárselo de verdad y en persona. Cuando el abrazo apretao va en un e-mail, es porque ese es el asunto. No una despedida.

¡Besos!

Shelly dijo...

Jajajaajaja apretón de mano flojito como de cura que comentó Blanco Humano. Sería excelente poner algo de ese tipo.

Pedro Castiñeiras dijo...

Acabo de leer en un correo de la universidad «Recibe un atento saludo» y he venido a esta entrada a buscar consuelo. No es el principio del fin, es ya el fin muy avanzado. No hay consuelo posible.

Gracias de todos modos.

Pedro

Laura Morrón Ruiz de Gordejuela dijo...

Hola Ana,
No me preguntes como he ido a parar a esta entrada tanto tiempo después. Podríamos decir que me ha surgido la misma duda que a ti.
Y me he dado cuenta tras leerte de que me harto de abrazarme con gente...
Tu blog es esa fuente donde leo y consulto reflexiones sobre la vida cotidiana que siempre me parecen deliciosas.
Llevas toda la razón, he dado muchos besos pero poquísimos abrazos. Creo que abrazos de verdad solo con las personas que quiero muchísimo y me une un gran lazo.
Tendré que revisar mis despedidas...

Besos