lunes, 30 de junio de 2014

Lecturas encadenadas. Junio.

Junio ha sido un buen mes en cuanto a lecturas. Han caído 7 libros como 7 soles y eso que algunos eran tochísimos y he tenido entretenimientos variados como la mudanza para el veraneo franquista, el teatro frustrado de las princezaz y cosas variadas que escribir. 

Empecé el mes con El océano al final del camino  de Neil Gaiman. Tras la maravillosa velada que pasé con él, no podía esperar a empezar mi libro dedicado. 

“El océano al final de camino” es un cuento. Es la historia de un hombre que vuelve a su “casa” tras muchos años y se pone a recordar como era él con 7 años y una especie de aventura con personajes malvados y unas brujas buenas que le salvan. 

Es el tipo de historieta que puedes inventarte, (yo no, por supuesto) para contar cada noche a tus hijos. Una historia fantástica pero imbricada en el mundo real, en la cotidianidad para hacerla más densa, más real y que les de muchísimo más miedo. Y que tú puedes terminar con un "colorín colorado este cuento se ha acabado" pero que en una novela siempre tiene un final difícil, cuando no absurdo y mal llevado. 

De Gaiman sólo había leído “Coraline” y “Misterios de un asesinato” que habían sido regalos de alguien que me conoce muy bien y que ademas me dijo:  “Gaiman como novelista es regulero pero estos dos te van a gustar”. Tenía razón, Gaiman tiene ideas, ideas muy buenas, es un gran orador y la velada con él fue maravillosa y me enamoró totalmente, pero su escritura no tiene nada especial, incluso a veces tira a simplona. 

Como lectura para adultos no aporta más que entretenimiento sin ningún tipo de trascendencia, iba a decir que era como ver Mary Poppins, pero Mary Poppins es mil veces mejor. A pesar de todo esto, guardaré mi ejemplar dedicado como oro en paño. 
Te voy a decir algo muy importante: por dentro, los adultos tampoco parecen adultos. Por fuera son grandes y desconsiderados y parece que saben lo que hacen. Por dentro, siguen siendo exactamente igual que han sido siempre. Como cuando tenían tu edad. La verdad es los adultos no existen. NI uno solo, en todo el mundo.”

Neurozapping   de José Ramón Alonso llegó a mi casa por sorpresa. “Mami, tienes un paquete, seguro que es un libro”. 

Televisión y neurociencia. En capítulos breves y tomando como excusa diferentes series de tv: Los Simpsons, The Big Band Theory, The Sopranos, Mad Men, Breaking Bad, Dexter, Las chicas de Oro, José Ramón Alonso nos introduce en el mundo de la neurociencia a través de algunas enfermedades como el síndrome de Asperger o la tartamudez,  nos habla del futuro de la crionización,  de los psicópatas, los niños superdotados, el olfato perdido, el cerebro de las abejas, los ojos biónicos y Colombo o la mentira y sus procesos y House. 

Es un libro entretenido y bastante curioso. Es una manera diferente de ver la televisión, es partir de algo conocido y masticado como las series de tv para llegar al mundo enormemente desconocido de la neurociencia. Eso sí, si no has visto alguna de las series completas, mejor saltarte el capítulo porque Alonso destripa la trama completamente. 

En el capítulo sobre Mujeres desesperadas y el supuesto síndrome que ha tomado el nombre de la serie y que consiste en la necesidad de perfección en todo que se exige a las mujeres, me ha gustado esta reflexión:
Lo que sin duda permanecerá es un problema entre la imagen ideal de la mujer  y la real en una sociedad donde las mujeres con sobrepeso están estigmatizadas o son invisibles y se les sigue sometiendo a una presión continúa en un grado que no se aplica de igual manera a los hombres; dónde la sociedad exige más y más a las mujeres sin que a cambio se les deje alcanzar la cima en las estructuras de poder económico, político o social. A veces se achaca demasiado rápido una interpretación machista, pero la realidad es que las revistas de mujeres que muestran esa imagen estilizada están normalmente escritas por mujeres y dirigidas por mujeres.”
Chump Change  de Dan Fante. Después del cuentecito de Gaiman y la ciencia de Alonso, nada mejor que una novela para chapotear en el fango de la destrucción humana: alcohol, drogas, destrucción personal, desolación, amargura... el catálogo completo del lado oscuro. Descubrí este libro en el blog Ruta 142 (que ya estáis tardando en leer) y decidí sacarlo de la biblioteca porque me convenció la reseña y porque ya había leído a John Fante, padre de Dan y me apetecía verlo desde otra perspectiva. 

Es una historia oscura, sórdida y brutal que cuenta los últimos días de la vida de John Fante contados por su hijo. Dan es alcohólico, poeta y se encuentra completamente desubicado cuando vuelve a Los Angeles tras salir de una clínica de desintoxicación para acompañar a su padre. 

Dan bebe hasta perder el sentido, se masturba, carga con un perro viejo y enfermo, pierde completamente el control y ve morir a su padre. Inmerso en una espiral de autodestrucción brutal, se da cuenta de que aunque creía que sí, nunca se está preparado para perder a un padre. 
“Si conseguí, en cambio, sentir su aliento espeso y congestionado que salía a resuellos. Yo sabía que ya no podía oírme, que su corazón valiente pronto se detendría, que moriría sin haber sabido siquiera que su hijo Bruno había estado allí. Finalmente, antes de soltar su mano, se me escapó un “te quiero”. Al pronunciarlo sentí algo parecido al pesar, aunque no era exactamente eso. Era algo de una profundidad mucho mayor, acaso el vértigo ante un pozo que nunca volvería a llenarse.”
El sentido de un final  de Julian Barnes. Este libro pasó a mi lista de “libros por leer” después de leer una elogiosa reseña en el blog de Di y lo saqué de la biblioteca pensando que me iba a encantar. 

Un horror. Con Barnes me pasa una cosa curiosa, hay libros suyos que me flipan y otros con los que haría una hoguera en el jardín de mi casa hasta que no fueran más que cenizas. Este caso es de los de la hoguera. Es una historia espantosa de aburrida con un final truculento que deja completamente frío, y sin embargo, eso no es lo peor. Lo peor es que parece que Barnes lo ha escrito a trompicones, acelera, luego frena y se para, y luego vuelve a acelerarse para no contar nada. No hay nada fluido ni en la historia ni en como está contada. De este libro saqué la cita y la inspiración para el post sobre el misterio. Poco más que decir, no lo leáis, es una perdida de tiempo absoluta. 

Pero Barnes siempre deja alguna joya, como esta cita.
“Pero el tiempo..., el tiempo primero nos encalla y después nos confunde. Creíamos ser maduros cuando lo único que hacíamos era estar a salvo. Pensábamos que éramos responsables pero sólo éramos cobardes. Lo que llamábamos realismo resultó ser una manera de evitar las cosas en lugar de afrontarlas. El tiempo... que nos den tiempo suficiente y nuestras decisiones más sólidas parecerán temblorosas, nuestras certezas fantasiosas.” 
Muy cierta. 

Reportajes   de Joe Sacco. Hace unos años, un descerebrado me recomendó a Joe Sacco, le hice caso y leí “Gorazde” que me flipó. Este año, Pobrehermano pequeño pidió por Reyes este libro y se lo cogí prestado. 

Sacco es un periodista que en vez de escribir, dibuja sus reportajes. O un dibujante de comics que hace reportajes. En este tomo se recogen sus reportajes sobre Irak, la India, la inmigración africana en Malta, el problema en Palestina, los refugiados de Chechenia y lo juicios por crímenes de guerra. 

Sacco viaja a todos esos lugares y trabaja como cualquier otro reportero o corresponsal, pero en vez de ir con un bolígrafo, un ordenador o una cámara, dibuja lo que ve, aquello de lo que es testigo y lo que le cuentan. Sacco se muestra a sí mismo dentro de sus crónicas como un personaje más porque es muy consciente y así se lo quiere hacer saber o notar al lector, que su presencia, que la presencia de un periodista, de un observador “perturba”, introduce un elemento extraño en la escena, haciendo que los protagonistas se comporten de otra manera. Sacco advierte de su presencia y trata al mismo tiempo de acercarse lo máximo a la “verdad”. 

Hay que leer a Sacco para recuperar un poco la fe en el periodismo. 

Flores en la nieve   de Gregor Von Rezzori, también sacado de la biblioteca por recomendación de Elena Rius. 

Von Rezzori escibe sus memorias centradas sobre todo en su infancia. Divide el hilo narrativo en los cinco personajes más importantes de su niñez, para con cada uno ir añadiendo datos a la historia hasta componer el cuadro completo de su vida. Habla de Kasandra, su niñera, de su hermana, de su madre, de su padre y de su institutriz más querida. 

La mayor parte de la historia se centra en los años entreguerras, los años en los que se estaba aprendiendo a vivir con la nueva realidad construida tras la I Guerra Mundial. Era una realidad débil, era evidente que el antiguo régimen había sido arrasado pero el nuevo era demasiado indefinido como para generar confianza. Es una historia sobre una época perdida, cargada de nostalgia y en cierto modo de incredulidad. Para alguien que creció en los años de entreguerras, escribir sobre esos años en los años 70 del siglo XX debía ser casi como escribir sobre otro planeta. 
“Hay quien atesora en su seno, como una joya secreta, los momentos hermosos del pasado; otros los van arrastrando como un presidiario su bola de hierro. En las naturalezas sensibles, ambas cosas van asociadas.”
Todo lo que una tarde murió con las bicicletas de Llucia Ramis, también sacado de la biblioteca por recomendación de Elena Rius. 

Llucia Ramis tiene 4 años menos que yo, unos abuelos belgas cuyos antepasados montaron unas minas de zinc en Asturias y muchos recuerdos de su infancia.Cuenta su infancia, sus recuerdos, su adolescencia y como ha cambiado la percepción de sus padres y sus abuelos con la edad. Todo tiene una pátina de nostalgia y de lugar común. No me ha gustado pero se lee rápido y entretenido. Es una buena lectura de verano.
“Los adultos intentan preservar la inocencia de los niños, y los niños jugamos a que la preservan: son ellos quienes hacen el ridículo. Después, su inocencia, y a ellos la nuestra, nos parece derepente inadmisible.”
Termino el mes con Cuento de viejas  de Arnold Bennet. Un novelón con todo lo que esa palabra significa. Bennet tuvo la inspiración para esta historia mientras cenaba en un restaurante. Allí vio a dos señoras mayores y pensó que esas mujeres mayores que ahora estaban llenas de manías, en algún momento habían sido jóvenes cargadas de ilusiones y con toda la vida por delante. 

La novela es justo eso, la historia de dos jovencitas, dos hermanas, desde que tienen 15 años hasta que mueren. El transcurrir de sus vidas con todas sus miserias, sus nimiedades, las cosas que parecen importar muchísimo en un momento dado  y cuando pasa el tiempo no son nada y el llegar al final sin saber como te has convertido en un viejo. 

Lo que más me ha impresionado es que para Bennet, yo con mis 41 años, sería una mujer vieja. Un pensamiento deprimente. 


Y con esto y un bizcocho hasta los encadenados de julio.





20 comentarios:

Bichejo dijo...

Blogger desayuna comentarios.

Me pido Bennet y Alonso. Por suerte el resto no me llaman nada, que se me ha ido de las manos lo de la balda de pendientes

José Ramón Alonso dijo...

Hola Moli

Gracias por la mención y muchas gracias por todas esas puertas que abres. Ya sé un par de cosas que voy a buscar en la biblioteca o librería esta semana.
beso

José Ramón

Albert dijo...

Oh, el esperadísimo post de lecturas encadenadas!!
Totalmente de acuerdo con la novela de Gaiman. Se lo regalé a mi mujer, que mientras lo leía me decía: " Si es un libro infantil"; y yo "que no, que estaba en la sección de literatura fantástica...". Y cuando se lo acabó, lo cogí y en dos días le di la razón y me gané una colleja por haber dudado de ella.
Sacco me gusta muchísimo.
Tomo nota del de Dan Fante; también he leído alguno de su padre. Y creo que voy a cerrar la lista de lecturas de vacaciones ya. Menos mal que de tus lecturas de junio no me ha atraido ninguno más.

Di Vagando dijo...

"The sense of an ending" un horror!!! Solo se me ocurre como posible explicación q la traducción sea tan "tiesa" ("El sentido de un final" no suena bien) como la traducción del título.

Parece q no te ha gustado la historia pero eso no es relevante-y lo sabes (a quién le importa q no le interesen las ballenas para amar Moby-Dick?)- cuando está formalmente bien escrito y tiene reflexiones como las q tiene ese libro. Así q te lo tendrÁs q currar más para persuadirnos de q no vale nada... :)

Sugiero q se lean mi divague :) para tener otra opinión antes de descartarlo... [Conflicto de intereses: Todos] :):

xx
di

Nisi dijo...

Tengo el de Gaiman en el estante de libros que leer antes de final de año y será el primero que lea de él. A ver, siento mucha curiosidad, he leido opiniones muy variadas.
De los otros, me atrae en el de Neurozapping. Cuanto menos, curioso.

Anónimo dijo...

Gracias,Moli,por tus recomendaciones
Para que veas que te hago caso,me he
cogido dos de tu querido Steinbeck:
Diario de una novela:Al este del Edén(estoy en ello)y El largo valle.El del poni,estaba en catalán,
así que ese no.Besicos,
Sonia.

NáN dijo...

Trato de poner un poco en perspectiva lo que más me llama la atención: la diatriba por Barnes. Que Di la considere espléndida y a ti no te haya gustado. Granta, la mejor revista de literatura del UK, apoya mucho a los escritores suyos, en las listas que repite cada cinco años aproximadamente. Hace más de 25, se refirió a Ian McEwan, Julian Barnes, Martin Amis, Kazuo Ishiguro y Shalman Rusdhie. Un brillante quinteto al que Herralde bautizó en su día como el 'dream team' de las letras inglesas. Pero ahí hay ya dos que no son de origen británico. Luego añadió a Kureishi, de origen paquistaní, y más tarde a Zadie Smith, hija de un inmigrante pero nacida en UK.

Que de los 7 citados, solo 3 sean británicos de pura cepa nos debería alertar. Creo que el “gran pecado” de la literatura británica es el fuerte anclaje que tiene en las “novelas de ideas”. Y a Barnes se le nota bastante. A mí me parece espléndido, pero no a todos. Me gustan más los “venidos del exterior”, cierto. Como me gusta mucho más el realismo depurado y exprimido de los estadounidenses. Es decir, los que “cuentan historias” frente a los que “cuentan pensamientos”.

Creo que en una cesta de libros no debemos prescindir de ninguno, aunque los de las ideas parezcan, narrativamente, menos brillantes.

Anónimo dijo...

yO me pido Sacco y Alonso.
El de Barnes lo lei, rescatado de tu lista de pendientes y me gustó.
Aunque de él prefiero "Amor, ectéra", "Hablando del asunto", "La mesa limón" (sobre todo.
Otra vez gracias y ¡feliz veraneo!
Nati

Anna JR dijo...

Que conste que yo comenté ayer pero algo debí hacer mal... decía que te ha quedado un post genial, que me gusta mucho cómo cae cada cita perfectamente como si fueran cortes de voz insertados en vídeo sobre libros... muy chulo...

Y que para este momento vital mío me pido dos trocitos de dos citas: "Creíamos ser maduros cuando lo único que hacíamos era estar a salvo. Pensábamos que éramos responsables pero sólo éramos cobardes". Y por qué no.... toda la cita sobre los adultos, entera.

Me llaman mucho los Fante. Porque me molan los novelones de grandes dramas, ambientes reprimidos, destructivos... Anoche por fin acabé con La paga de los soldados de Faulkner y ni te cuento..... Sólo me falta echar a todo el mundo de casa una tarde de estas y ponerme Esplendor en la hierba o algo por el estilo... un GT, 'toda la calor' y una buena llorera terapéutica. XD

Besos!!!

Goethita dijo...

No me gusta comentar textos que están sacados de contexto porque al faltar dicho contexto se pueden interpretar erróneamente, pero es que estoy bastante alucinada con lo que he entendido con el texto de Mujeres desesperadas.

Igual me equivoco pero yo ahí entiendo que está diciendo que esa visión de la mujer ideal es culpa, no de la sociedad machista, sino de las revistas de mujeres escritas y dirigidas por mujeres(en las revistas de hombres, por ejemplo, o en la tele, o en los periódicos,o en el cine, todas las mujeres que salen son gordas, celulíticas, con arrugas y el pelo estropajoso, pero vete al Vogue ¡todas perfectas!). En primer lugar, las revistas y periódicos (aunque yo sí creo que influyen en cierto modo en la forma de pensar y puenden hacerlo positiva o negativamente) son un espejo de la realidad, reflejan y dan lo que la sociedad les pide, no se lo inventan de la nada, y esa sociedad es machista (¿o una sociedad en la que se veta a la mujer en poder económico, político y social no es una sociedad machista? No, no ¡Son los gnomos de los calcetines! ¡Que la han hecho así!). En segundo lugar, ¿de verdad este eminente neurocientífico me está diciendo que la culpa de que las mujeres busquemos un ideal inalcanzable es de las propias mujeres? ¿que lo hemos elegido? ¿que por tanto es lo que queremos? ¿ser unas desgraciadas siempre insatisfechas sin alcanzar ese ideal? ¿Eso significa que también es nuestra culpa que nos esté vetado el poder económico, político y social? ¿Eso no es machismo? ¿Me precipito al llamarlo machismo? Claro que me precipito. "presión continúa en un grado que no se aplica de igual manera a los hombres; dónde la sociedad exige más y más a las mujeres sin que a cambio se les deje alcanzar la cima en las estructuras de poder económico, político o social" ¡eso no es machismo! ¡la perjudicada no es claramente la mujer(y por tanto el beneficiado el hombre) ¡Es... otra cosa! ¡Cosas que pasan! ¡Casualidades! O peor ¡son las malvadas mujeres! ¡se lo han inventado ellas porque son idiotas y les encanta sufrir! ¡No se lo impone la sociedad! NO, QUÉ VA

No es "una interpretación machista" es MACHISMO en estado puro. Cuánto influyen las revistas de moda en ese machismo es otra cosa, pero esto es como culpar al verdugo y no al que impone la pena (en realidad es mucho peor, es culpar a la víctima de su situación). Es simplista, innecesario y para mí asqueroso, por mucho neurocientífico que sea el tipo. Querido tipo listo,el machismo es un tema complejo, si no quieres hablar de él no lo menciones, pero no le quites importancia ni digas que es culpa de las que lo sufren. Es cruel y jode mucho. Hasta las narices de que se le quite importancia al machismo y que parezca que las desigualdades entre hombre-mujer tienen otras causas "desconocidas". Cualquier otra causa en realidad parece que gusta más. Pues no. Es machismo. MA-CHIS-MO.

Goethita dijo...

Ah. Moli, perdón por el offtopic y creo que me ha salido un rollaco, no? Es que me emociono y los escribo del tirón y ni me doy cuenta. Sorry! Si es demasiado largo no lo publiques! Besis!

José Ramón Alonso dijo...

Buenos días, el neurocientífico intenta defenderse. No he dicho que el machismo sea culpa de las que lo sufren (y los que lo sufren). No he dicho eso en ningún momento así que me siento indignado y ofendido. Así que, por favor, discute lo que yo digo y no me adjudiques expresiones que no he dicho para hacer tu mítin. Lo que he dicho, y está en el párrafo que ha recogido Moli, es que no es un tema hombres-mujeres porque hay hombres y mujeres a los dos lados del problema.

Goethita dijo...

Perdona, tienes razón, lo de "neurocientífico" y demás ha sido muy feo por muy parte. No debería haberlo dicho. Te pido disculpas. El tonito sobra claramente.

Ya he dicho que igual estaba interpretándolo mal, que es lo que pasa al sacar las cosas de contexto. Lo que he escrito, mi mitin, es lo que he entendido yo, no pretendía afirmar que era lo que tú decías. Y sí, sabía que se iba a tomar como algo panfletario y pesado, pero en fin, ante cosas que creo importantes prefiero comentarlas aun a riesgo de ser pesada. Si no me da la impresión de que me callo por no molestar, por no meterme en líos, por no caer mal y por pura cobardía.

Yo he leído esto: "las mujeres con sobrepeso están estigmatizadas o son invisibles y se les sigue sometiendo a una presión continúa en un grado que no se aplica de igual manera a los hombres; dónde la sociedad exige más y más a las mujeres sin que a cambio se les deje alcanzar la cima en las estructuras de poder económico, político o social." Ahí yo entiendo que estás diciendo que a las mujeres en esta sociedad se les exige más y se les da menos. Eso significa que la mujer es la gran perjudicada (y por tanto el hombre el gran beneficiado). Eso es lo que es el machismo. El poner al hombre en una situación ventajosa respecto de la mujer. Hay mujeres y hombres en el problema, por supuesto, pero hay un beneficiado y un perjudicado. No es lo mismo. Para mí. No era mi intención ofenderte (vuelvo a pedir disculpas por el tono) pero no estoy de acuerdo con tu visión. Y sí, esto viene de antes y de muchos textos que he leído en los que parece que el machismo es lo de menos y que los papeles hombre-mujer de nuestra sociedad surgen de la nada. Me parece importante para cambiar las cosas empezar a llamarlas por su nombre.

Y bueno, sé que no es excusa, pero ni se me ha ocurrido que pudieras leer este texto, he sido muy hiriente contigo innecesariamente y me disculpo por ello. Perdona otra vez.

José Ramón Alonso dijo...

Disculpas aceptadas. Cometo muchos pecados pero creo que el de machismo no es uno. Mi capítulo del libro precisamente criticaba una sociedad que es injusta con las mujeres y que las lleva a esa "desesperación" de las habitantes de Wisteria Lane. Por otro lado, no creo en las culpas colectivas y como también intentaba sugerir hay hombres que luchan contra el machismo o al menos no caen en él y mujeres que refuerzan todos esos estereotipos estúpidos. Ponía el ejemplo de los temas que tratan y los enfoques que dan muchas revistas "para mujeres" donde la directora, las redactoras y la mayoría de los lectores son mujeres. Ni más ni menos. Un saludo cordial

Anónimo dijo...

Si tengo que juzgar en base al párrafo que ha escogido Moli, usted, José Ramón Alonso, dice exactamente esto: (cito textual lo que usted sabe perfectamente que ha escrito):

"Lo que sin duda permanecerá es un problema entre la imagen ideal de la mujer y la real en una sociedad donde las mujeres con sobrepeso están estigmatizadas o son invisibles y se les sigue sometiendo a una presión continúa en un grado que no se aplica de igual manera a los hombres; dónde la sociedad exige más y más a las mujeres sin que a cambio se les deje alcanzar la cima en las estructuras de poder económico, político o social. A veces se achaca demasiado rápido una interpretación machista, pero la realidad es que las revistas de mujeres que muestran esa imagen estilizada están normalmente escritas por mujeres y dirigidas por mujeres.

Se le da una interpretación machista no, es machismo.
No pensé que el nivel del debate fuera a bajar tanto hasta el punto de tener que leer como argumento para negar el machismo que las mujeres sometidas dentro de un sistema social machista tienen conductas machistas y repiten estereotipos que las sociedad machista les inculca. Decir que como está dirigido a mujeres y hecho por mujeres no es machismo, es absurdo. Lo es, es machismo y no es una interpretación, revistas y medios que perpetuan estereotipos y roles machistas que presentan una imagen de la mujer cuyos únicos intereses son superficiales, que presentan a la mujer como objeto, eso es indudablemente machismo.

Usted en ese párrafo dice exactamente que se le achaca demasiado rápido una interpretación machista a algo que indudablemente es machismo, y en base a eso que usted dice (ahí está textual) se le juzga.

P.D: Dudo que pueda decirse, sin faltar a la verdad, que una percepción tan subjetiva como la suya está apoyada en algún campo de la ciencia. No nos haga creer pues que opina como neurocientífico en este tema y reconozca que es su opinión subjetiva, háganos el favor.

Efe Morningstar dijo...

"No he dicho que el machismo sea culpa de las que lo sufren (y los que lo sufren)."

Me descojono.

NáN dijo...

Desconozco el resto del libro, por lo que supongo que el discurso, dado el título, estará cuidadosamente avalado por los conocimientos ampliamente compartidos por los neurocientíficos. El extracto que se ha puesto, no cumple esa condición. E incumple con ello la norma de que un científico solo puede hablar y presentarse como tal cuando relaciona el tema con SU especialidad. Cuando no es así, tiene todo el derecho a opinar, como lo tienen los escritores, actores, gente famosa, el zapatero remendón de la esquina de mi casa, etc., etc. Cuando no es así, se entra en lo que se llama “el papelón del primo de Rajoy”, catedrático de física, pero que no tiene ni idea de la diferencia entre “clima” y “temperatura” y mete la pata hasta el corvejón ("Yo sé poco de este asunto, pero mi primo supongo que sabrá. Y entonces dijo: He traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?"). Un experto en epilepsia podría decirle a su paciente que en los años que le ha tratado ha tenido una media de 8 ataques, +/- 20%, anuales: o sea la pauta (semejante al clima); pero no le puede decir si al día siguiente tendrá un ataque (el suceso, semejante a la temperatura). Confío en que el resto del libro no sea así y, de esa manera, no sobraría el “neuro” del título “neurozaping”.

Y como lo que se nos ha presentado es un extracto no avalado por una base científica de la neurociencia, los lectores tienen todo el derecho a opinar y hasta enfadarse si la opinión del escritor del libro les parece. Desde MI opinión, la sociedad sí es machista, aunque algunos hombres nos hayamos rascado al menos la piel más rugosa y fea del machismo.

No me cabe duda de que si, en el asunto de las revistas femeninas subimos un escalón de poder y nos encontramos con el Consejo de Accionistas que gobierna cada revista buscando beneficios, desaparecerán en gran parte las mujeres directivas, cediendo su puesto a hombres.

Tampoco me cabe duda de que la gran mayoría de las mujeres aceptan el mundo machista tal como es y cumplen sus roles, aunque solo sea interesándose por las mujeres famosas que tan bien viven, visten y se perfuman (disfrutan de la contemplación de aquello de lo que ellas carecen). De no ser así, viviríamos ya en un mundo sin diferencias de género en cuanto a la vida cotidiana y laboral.

patricia casado ortega dijo...

Mira que suelo coincidir contigo mucho en muchas cosas (empotradores incluidos) pero a mí el de Barnes me gustó mucho. Jo.

lo+ dijo...

Alucino....estaba preparado?? Este mes es el mes de interelaciones blogueras?
Me he perdido.
Espero encontrarme en los siguientes posts/encadenados....por este voy a pasar agradeciendo, como siempre, tus encadenados.

Violet dijo...

Hola! Hace mucho que te leo, aunque nunca hasta ahora me había decidido a comentar. El tema de Gaiman me ha empujado a ello, jeje.

Sobre lo que comentas de que como novelista no tiene mucho de especial, tengo que hacer un matiz. Yo pensaba exactamente lo mismo (de hecho, lo conocí con los cómics y sus libros también me dejaban algo fría), y todo cambió radicalmente cuando comencé a leerle en inglés. No sé qué tiene su prosa, pero el caso es que pierde casi toda su gracia cuando se le traduce. Me sucedió con Coraline, que sin sorprenderme especialmente en castellano, me encantó en inglés. The ocean at the end of the lane lo leí directamente en inglés y me apasionó. Pues eso, solo un matiz, porque además es una impresión que ya me habían comentado varias personas.

Bueno, pues a ver si a partir de ahora me animo a comentar más! Hasta luego! ^_^