martes, 23 de octubre de 2012

LIBROS ENCADENADOS: SEPTIEMBRE-OCTUBRE


 
No hice post en septiembre porque había leído poco y ahora resulta que se me han acumulado un montón, así que hoy toca post ladrillo de libros encadenados. Sé que tienen sus fans e incluso alguien lo ha pedido hace poco en los comentarios..



La inmortalidad de Kundera. Ya lo he comentado más veces, pero lo repito. Kundera no es americano pero escribe siempre la misma novela e igual que los autores americanos tienen una querencia por protagonistas masculinos digamos “peculiares”, Kundera siempre tiene en sus historias una mujer “mayor” que le inspira. En este caso la mujer es Agnes. Kundera cuenta su historia, la de su marido Paul, su hermana Laura, la de Goethe y Bettina y la de un personaje misterioso llamado Rubens con el que Kundera juega al equívoco. Es una novela curiosa por el fondo y la forma. El narrador es a la vez personaje. Utiliza una visión omnipresente con la que puede penetrar en los pensamientos y sentimientos más íntimos de los personajes y por otro lado es un espectador que sólo sabe o cree saber lo que ve. Es una historia sobre las relaciones amorosas pero no como parejas, sino como lo que cada uno es y sigue siendo aunque esté en pareja. La narración avanza dando curvas, ascendiendo y descendiendo, con la historia de Goethe y Bettina como una especie de carretera secundaria, de vía de servicio donde descansar de la historia principal.

Le veo unos cuantos fallos pero es una lectura que me ha gustado. Con Kundera me pasa que o me desasosiega o me dan ganas de decirle “ a ver..que todo esto es mucho más sencillo”. Este libro ha tenido el honor inaugurar mi nuevo cuaderno rojo de lecturas y me ha dado para un par de posts, uno sobre la curiosidad y otro sobre el camino.

Es parte de la definición de sentimiento el que nazca de nosotros sin la intervención de nuestra voluntad, frecuentemente contra nuestra voluntad”.



La bandera invisible de Peter Bamm. Un libro en préstamo y que me recomendaron cuando hace más de un año colgué el post de lecturas sobre la II Guerra Mundial. Peter Bamm fue médico de la Wermacht,  cuenta su experiencia en la estepa rusa cuando comenzó la operación Barbarroja y cuando fue evacuado de Crimea. Pasa el final de la guerra en en Prusia oriental asistiendo al imparable avance ruso hacia Berlín. Al final, consigue huir a Copenhague.

Bamm lo escribió en 1952 y tiene el tono exacto que comparten los libros de esa época; frio y distante. Supongo que Bamm necesita coger esa distancia para que no le duela, la única manera de contar esa experiencia es hacerlo como si lo viera desde fuera. Son experiencias que le ocurrieron a él, es un libro autobiográfico pero sin embargo no parece afectado emocionalmente ni al contarlo / escribirlo ni cuando le ocurrió. Cuanto es inevitable narrar algo dramático o que le desborda, utiliza siempre el plural “estábamos agotados”, “casi no dormíamos”, “la desesperación nos acechaba”. Expresar el dolor de manera compartida es una manera de diluirlo. En la parte final sobre Prusia, no consigue distanciarse tanto y es más emocionante y mucho más real.

En general me ha gustado porque es un testimonio directo, de primera mano de alguien que estuvo allí y que lo cuenta 7 años después, mirando esa experiencia desde el conocimiento del horror que sus compañeros infringieron al mundo y los horrores que eso provocó. Lo cuenta y además tiene que vivir con ello y justificarse en cierta manera sino delante de los demás, sí delante de sí mismo para poder seguir viviendo. Creo que por eso insiste tanto en su preocupación por salvar vidas fueran de quien fueran y su desprecio hacia “los otros” que son los miembros de las SS. Es curioso también como llama a Hitler “ el hombre primitivo”, en ese tono de distancia hacia Hitler me ha recordado a Speer en sus memorias.

La muerte es algo duradero


“Mundo del fin del mundo” de Luis Sepúlveda. Este libro lo compré por 0,50 € en el mercadillo de fondos de la biblioteca de Los Molinos que montaron este verano.

En este caso es la historia de un joven chileno que vive en Europa y que tras leer Moby Dick y quedarse flipado consigue que sus padres le dejen viajar para embarcarse en un ballenero. Muchos años después, vuelve a la costa chilena convertido en un joven periodista preocupado por el medio ambiente a investigar las actividades de un ballenero japonés que ha intentado cazar ballenas de manera ilegal en aguas chilenas. Es una mezcla de relato de aventuras, de recuerdos, retrato de personajes, leyendas, descripción de paisajes y amor por el mar y la naturaleza. Sepúlveda tiene una prosa sencilla pero muy descriptiva y muy rica en matices, con palabras curiosas que mola leer: “ un chico que patiperreaba”. Patiperrear es una palabra chulísima.

“Desprecio lo que ignoro” es el lema de curiosos filósofos de la destrucción”

“La epopeya del bebedor de agua” de John Irving. Esta novela se la compré a un niño en las fiestas de Cicely este verano. Es una memez de libro, completamente prescindible y que no aporta nada. No voy a extenderme. El personaje principal puede recordar remotamente a “Conejo” de Updike pero se queda a años luz. Fred Bogus es un tío inmaduro que da bandazos por la vida hasta resultar cansino y detestable…te dan ganas de pegarle durante todo el libro o de solucionarle su “problemilla de huevos” cortándoselos. Un horror.


“Encuentros con el otro” de Ryszard Kapuscinski, comprado en la Feria del Libro Antiguo de Otoño en el Paseo de Recoletos. Es un libro muy breve que recopila 4 conferencias dadas por Kapuscinski entre 1990 y 2005. El tema de todas ellas es “El Otro”, entendido tanto como individuo como colectivo formado por todos aquellos que me son extraños. Las cuatro conferencias repiten conceptos e ideas ( Kapuscinski como todos, hace refritos y aprovecha cosas) pero he sacado unas cuantas reflexiones interesantes. Confieso también que algunos conceptos filosóficos sobre todo de la tercera conferencia se me escapan totalmente. Sobre este no me extiendo ahora..porque creo que escribiré un post exclusivo sobre él.

Dejo esta idea porque ya escribí sobre esto aunque peor que Kapuscinsky por supuesto.

Pero no solo el viaje como forma de vida libremente elegida es infrecuente. También la curiosidad por el mundo. La mayoría de la gente no la tiene. La historia conoce civilizaciones que jamás mostraron interés por el mundo exterior. África nunca construyó una nave con la que descubrir lo que había más allá de los mares que la bañaban. Sus gentes ni tan siquiera intentaron llegar a la vecina Europa. Más lejos aún fue la civilización china: pura y simplemente se separó del resto del mundo con una muralla. Europa será una excepción, pues es la única que desde sus mismo comienzos griegos muestra una gran curiosidad por el mundo y un deseo no solo de conquistarlo y dominarlo son también de conocerlo. Y en el caso de sus mentes más preclaras, única y exclusivamente de conocerlo y comprenderlo”.



“Bilbao-New York-Bilbao” de Kirmen Uribe. Este libro llevaba por lo menos dos años en mi estantería. Fue un regalo de Jefe Supremo por un día del libro y ahí lo había dejado, sin mucho interés, hasta que ha llegado su momento y me ha “llamado” desde la estantería.

Me ha flipado y eso que iba con mucha prevención. Literariamente es una novela sobre cómo se escribe una novela. De hecho más que como una novela, lo veo como un cuaderno de historias, anécdotas, recuerdos y reflexiones cuyo único punto en común es el mismo Uribe. No es un escritor espectacular con una prosa prodigiosa pero por eso mismo también me ha gustado. Es sencillo, directo y consigue contar ( casi siempre) lo que pretende. A pesar de que todo le concierne, todo gira en torno a él, no se muestra, se enseña un poco pero con mucho pudor, como con vergüenza. Me ha recordado también a Auster, creo que su influencia es innegable en la manera que tiene de hilar las historias a través de conexiones y casualidades muy a la manera “austeriana”. Me ha recordado también a Pinilla en su amor y reconocimiento al mundo familiar, a las tradiciones arraigadas de nuestros padres y nuestros abuelos que se han perdido y de las que solo queda el recuerdo y es cada vez más débil.

Es una lectura sencilla, amena, tierna, entretenida y que recomiendo. El original es en euskera y a propósito del euskera cuenta una anécdota que me ha gustado sobre lo que le dijo Philip Levin ( que no sé quien es) sobre su idioma:

Vuestra lengua parece el mapa del tesoro” me descubrió.” Si desenfocas el resto de las letras y percibes solo las ex, parece como si te guiaran por la ruta del tesoro”. Me pareció que aquello era lo más bonito que se podía decir sobre un idioma que no conoces, que se asemeja a un mapa del tesoro”.

Yo he aprendido Orbela, una palabra preciosa. Si algún día tengo una casa con nombre..es posible que se llame Orbela. 
Y con esto y un bizcocho hasta la siguiente entrada de libros encadenados.

19 comentarios:

Bichejo dijo...

De vez en cuando entro en tu archivo de libros para cotillear sobre qué vas a escribir en el siguiente "libros encadenados" y este mes no me llamaba nada la atención, hasta que llegaste a John Irving, que me flipa bastante, en general.

Aunque la epopeya ésta no me la he leído, voy a buscarla a ver si me llevo un disgusto o te hago una réplica. Veremos.

El niño desgraciaíto dijo...

A mí la inmortalidad me gustó bastante, aunque hace ya años y años que la leí. Hace mucho que no leo a Kundera y, de hecho, lo último que intenté leer fue La Broma y lo dejé.

El del mundo del fin del mundo me llama, me lo apunto. El de Bilbao - Nueva York - Bilbao tiene buena pinta.

El niño desgraciaíto dijo...

Ya me he hecho con los dos...

Mayanoboken dijo...

Al borde de las lagrimas!!! Este verano lei el libro de Kirmen!!! Coincido contigo, no es el mejor libro del mundo pero tiene su punto. Y por cierto, en euskera hay muchas palabras preciosas pero eso de que menciones un libro que he leido y ademas, te guste la frase que me gusta y ademas, del idioma que hablo,...... ME GUSTA!

Meryone dijo...

Jo, La epopeya del bebedor de agua es prácticamente lo único que no he leído de John Irving y ay,duele. Lo compré en francés el año pasado (con otros dos que sí había leído y releí) y cualquier día me atrevo pero lo de no estar ya en la francofonía da pereza para leer traducciones en francés...

Y nada, que sigo leyendo todo pero hace mucho que no saludo.

A. Sandler dijo...

Me encantan tus "libros encadenados".

Marisa dijo...

Moli, muero por un despelleje-libros encadenados de la saga de las 50 sobras de Grey... POR FAVOR, POR FAVOOOOOOOOOOOOORRRRRR.....

Tita dijo...

A la saca!

No sé cuando los leeré, a lo mejor en el próximo siglo, pero alguno caerá

Besos

Anónimo dijo...

Hay tres novelas de tres escritores vascos que son una pasada. Las tres han sido Premio Nacional de Narrativa. Una de ellas es Bilbao-Nueva York-Bilbao. Las otras dos son Obabakoak de Bernardo Atxaga y Tranvía a SP de Unai Elorriaga. Las tres diferentes, las tres escritas en euskera, las tres una gozada. No te pierdas las otras dos.

Hans dijo...

Ah, John Irving, cuántos problemas causas. Éste no me dijo gran cosa, cierto, y no es el primero con que me pasa. Hace muchos años, yo era súper-fan, probablemente tengo su bibliografía completa, pero, siendo rigurosos, lo más fantástico suyo que he leido es A prayer for Owen Meany, traducido como Oración por Owen. Esa novela es completamente sensacional. La primera vez que la leí debía tener como veinte años. Eso, y Garp, es excelente. Principes de Maine tiene su aquél. Luego debe reconocerse que tiene cierta tendencia a la repetición conceptual. Pero, a pesar de vender libros como un cosaco de Irkutsk, tiene algo.

TXABI dijo...

... ves como tus "encadenados" sí que tienen su público ?.
Que no falten nunca a su cita mensual, o como mucho, bimensual.

_Xisca_ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Biónica dijo...

Tengo Kirmen Uribe pendiente, me has animado.

Y el euskera, y no lo digo por ser vasca, de verdad que es una lengua bellísima. Pena que sea algo difícil de acercarse. Pero no más que el alemán.

Eso y la (mala) fama que le quieren poner a mi euskera :-D

molinos dijo...

A ver...fans de Irving que habeis salido de vuestra cueva. Yo he leído más libros de Irving..no han aparecido aqui porque fue antes de empezar el blog: El mundo según Garp, una mujer dificil, La Cuarta Mano, Principes..etc y me gustaron mucho. Por eso compré el de la Epopeya..por eso y porque costaba 1 euro. Es una pérdida de tiempo, tiene muchas de las cosas que luego contará mejor en novelas posteriores...se le nota como se va desinflando y como no se cree lo que está contando. Es además una novela con una estructura complicada que se le va de las manos muchas veces, resultando pelin confusa aunque en realidad al lector le da igual porque ha dejado de interesarle. Que este libro sea malo no quiere decir que no tenga otros buenísimos.

Comentaristas vascos..gracias por vuestras aportaciones..con Ataxaga tengo un grave problema de rechazo personal por una ocasión que le vi en unas conferencias y le habría pegado por la desidia, el desinterés y el desprecio a la audiencia..pero Obabakoak me lo han recomendado mucho...ya le llegará el turno.

Biónica..lee a Uribe que te molará..

NáN dijo...

Ignacio Echevarría, mi crítico de referencia y urgencia, abandonó El País (o lo echaron), y yo aproveché para irme con él (como lector), por hacer una crítica terrible sobre Obabakoak. Como el autor era "de la casa", quisieron obligarle a rectificar. Prefirió irse con su dignidad intacta.

Ayer tuve que analizar un cuento de Atxaga (sin saber que era de él) y me despaché a gusto, poniéndolo como uno de los peores textos que había leído en tiempos.

Juntando las dos cosas, me parece que ese señor ni me va a gustar ni me va a no gustar, porque prefiero no leerlo.

Esta vez, Molinos, me pillas a contrapié.

Anónimo dijo...

Señor NáN permítame una amigable corrección:
La crítica que motivó el abandono (o despido) de su crítico de referencia Don Ignacio Echevarría en el suplemento cultural Babelia del diario EL PAIS no era una crítica de Obabakoak.
Obabakoak es de 1988 y el señor Echevarría salió de EL PAIS en 2004, dieciséis años más tarde y por una crítica a la novela, sí del señor Atxaga, pero titulada "El hijo del acordeonista" (que por cierto no he leido). De verdad que Obabakoak es otra historia. Para mí que Atxaga con Obabakoak rompió el molde. Luego no ha escrito nada igual.

La salida de Echevarría de BABELIA....Ay PRISA, PRISA....

NáN dijo...

Tienes razón, Anónimo, y te lo agradezco de veras. Hasta me has dado ganas de leer Obabakoak. Me informaré cuidadosamente, leyendo un par de páginas en una librería, porque el cuento, que si era de ese autor, era realmente infumable.

El Mundo tiene Prisa y ya no sabemos el ABC ni nadie tiene la Razón (salvo el señor Lara, claro).

Gracias de nuevo.

maría dijo...

Solo me he leido el de Kirmen Uribe y en VO que tiene mérito...ombligismo vasco a tope...no me interesó nada. pero para gustos están los colores

Anónimo dijo...

Moli, has leido cincuenta sombras de grey? Me gustaria saber tu opinion y la de los descerebrados(Of course)..