lunes, 1 de octubre de 2012

JORNADA INTENSIVA

¿Qué mierda es esta de la jornada intensiva?

La jornada intensiva mola mucho, porque luego tienes todo el día”

¿Todo el día para qué?

Tienes todo el día para ver cómo te descompones como persona, como se te agotan las baterías y como toda tu vida se reduce a intentar mantenerte en pie y respirar.

La jornada intensiva es solo apta para gente que curra cerca de casa y no tiene hijos. Los demás somos superhéroes.

La jornada intensiva implica madrugar...
La jornada intensiva no es intensiva es superextensiva. Dura más que una jornada normal. Estás exactamente las mismas horas en el curro y además sin levantarte de la silla porque claro " es intensiva". Sin embargo lo peor es al llegar a casa de currar exactamente las mismas horas, como es “tan pronto”...hay que aprovechar. Entonces te lanzas a “aprovechar” y llenas esas horas en las que estás ya en “low battery” de cosas que hacer. “Aprovecho y voy a la compra” “Aprovecho y voy a la reunión de padres” “Aprovecho y cocino” “Aprovecho y ordeno los armarios”. Todo en la misma tarde. ¿Acaso es que antes no hacías esas cosas? Sí, claro que las hacías pero planificadas: el lunes una, el martes otra, el miércoles otra...ahora no...Ahora tienes tiempo porque tienes jornada intensiva…Una mierda.

La jornada intensiva hace intensamente feliz a tus hijos. Los que no tienen hijos no lo saben, pero cuando sales del curro y llegas a casa tu tiempo ya no te pertenece, es de tus hijos…y ahora con la jornada intensiva tienen mucho más de tu tiempo. No es que antes tuvieran poco, tenían suficiente, nunca se quejaron...pero ahora tienen más y no van a dejarte escapar. ¿Has traído la merienda? ¿Vamos al parque? ¿Jugamos al Carcasonne? ¿Nos disfrazamos? ¿Hacemos un bizcocho? ¿Vemos una peli? ¿Jugamos a las cartas? ¿Me corriges los deberes?

La jornada intensiva te hace sentir mala madre. Antes llegabas a casa y estabas con tus hijos un rato y se te acababa la paciencia y te sentías mal pero solo eran unas horas…ahora tienes toda una tarde para sentirte mal porque se te acaba la paciencia igual y porque en vez de estar “disfrutando” de esa vida familiar estás fantaseando con cómo sería tu vida si no te hubieras reproducido. Bueno, más bien fantaseas con la siesta que te estarías echando en vez de estar montando la ciudad de Hello Kitty que pronto entrará en batalla con la ciudad de los clicks.

La jornada intensiva acaba con tu actividad deportiva, esa que tanto te ha costado adquirir. Antes tenías una hora a mediodía que era solo tuya. No era del curro porque era libre y no era de tus hijos porque no estabas en casa y la aprovechabas para ir a nadar. Ahora no tienes esa hora. Deslizándote por la pendiente de lo inevitable dices: bueno...saldré a correr. ¿A qué mierda de hora sales a correr? Tienes que salir de casa a las 7 de la mañana, levantarte a las 6 y media…salir a correr significaría levantarte a las 5:45…paras este pensamiento inmediatamente. Piensas en salir por la tarde, pero para cuando los astros se alinean para darte un ratito para ti, te pones las zapatillas y sales a correr y te das cuenta de que a duras penas puedes mantener los ojos abiertos...asi que ¿ Como coño vas a subir al Retiro corriendo? Además, será peligroso...es posible que te duermas en un banco…

La jornada intensiva te quita el hambre. A las 6 y media tu cuerpo solo quiere nadar en una piscina de café, se niega a comer nada. Años de adiestrarte en la rutina de “un buen desayuno para empezar el día con ganas” y se ha ido a la mierda con unos cuantos madrugones. Contra todo pronóstico a la hora de la comida tampoco tienes hambre. Comes sin ganas, en 15 minutos, y te fascina el hecho de que hace un par de meses fueras capaz de comer primero, segundo y postre en la cantina del curro y ahora medio filete empanado y un yogur te hagan bola. Por la noche después de cocinarte el medio filete empanado para la tartera del día siguiente...con el yogur tienes suficiente.

La jornada intensiva anula el encanto de tu charla. Te levantas y todos duermen. Llegas al curro y no hay nadie y cuando llegan los que no tienen jornada intensiva, frescos, sanos, con cara de haber dormido y haber desayunado te caen mal y no quieres hablar con ellos. Por la tarde, puede que tus amigos y tu familia te llamen...pero no tienes fuerzas y también te caen mal. Todo el mundo te cae mal.

La jornada intensiva aniquila tu vida social. Es impensable hacer nada entre semana y cuando llega el viernes eres tan piltrafa humana que cualquier plan a más de 2 metros de tu sofá te parece tan duro como intentar subir el Everest.

La jornada intensiva me hostiliza con el planeta. Ahora mismo es la única ventaja que le veo, hostilizada me mantengo en pie, pero como se me pase este efecto, ya sé de qué voy a morir: de jornada intensiva.

49 comentarios:

Newland23 dijo...

Gracias por hacerme sentir afortunado :)

Bichejo dijo...

Mira que odio madrugar casi tan a muerte como tú, pero estoy muy a favor de la jornada intensiva. Los dos meses al año que la tengo soy realmente feliz, a pesar de los madrugones

ohma dijo...

Fantástica entrada!
Me has echo sonreir con tu ironía,pero has dicho verdades grandes como templos.
Muchos besos, que te los mereces.

El niño desgraciaíto dijo...

Hoy es mi primer día sin jornada de verano y se me está haciendo larguísimo!! :'(

Diva Gando dijo...

El Carcarsonne es divertido? No es demasiado lioso?

Anniehall dijo...

Y qué me dices de esos que cuando te ven irte del curro te dicen que qué suerte? Ganas de matarlos me entran.

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Y espera que salgas de casa de noche...
Es lo peor.
Casi mola irte de viaje para no tenerla...

NáN dijo...

Y encima tienes amigos a los que acusas de intensos (sin motivación alguna, por supuesto). Del intensismo no te libra ni la Caridad.

Juliet dijo...

Todos queremos lo que no tenemos. Yo aquí como una pringada hasta las 19,30h, mientras veo cómo desfilan los que se van a las 15h... me dan ganas de cometer un asesinato, con premeditación, alevosía, nocturnidad, ensañamiento y mala leche.

Aroa dijo...

Yo te lleno una piscina de café cuando quieras y otra de agua maldita al niño de comunión que sale por ahí arriba.

molinos dijo...

A ver por partes. Juliet..las 7 y media de salida ea tardisimo...el horario perfecto es de 9 a 5..nada de madrugones y tiempo por la tarde.

Gonzalo ya salgo de.noche y llego de.noche a la.ciudad imperial.

Diva...te lo recomiendo mucho...a nosotros nos lo regalo un amigo y les encanta y a mi tb.

Bichejo...tu no xuentas...llegas a casa y te desnucas en el sofa...asi yo tb quiero intensiva.

Nan...morire de intensividad pero no de intensismo

Bionda dijo...

Pues yo firmaría por tener jornada intensiva, me encanta!!! envidio a todos los que la disfrutan unos meses, yo hago partida todo el año y eso si que me ostiliza... aunque para gusto se hicieron los colores, claro.
Besos!

C. S. dijo...

Vale: al principio, mal. Pero en invierno llegarás a casa de día y eso mola bastante. Lo que me sorprende es lo de tu apetito: lo normal es meterse a las 11 un bocata de lomo con pimientos y llegar a casa a las cuatro y malcomer. ¡A casi todo el mundo la jornada intensiva le engorda! (el intensismo creo que hace perder peso, je, je)

Ana María dijo...

Keep calm, Moli!

:*

Di Vagando dijo...

De 9 a 5, horario british! Son ya muchos años y Te sé leer entre líneas: el puesto de canelonera (intensa) mayor queda adjudicado!!!

Cuando empiezas? Jornada flexible.

di

Al Neri dijo...

Yo soy más bien partidario de la jornada intensiva porque, al fin y al cabo, te deja más tiempo para ti. De hecho creo que el horario laboral español es abracadabrante, absurdo e irracional. Por no hablar de su ineficacia.

Creo que es cuestión de acostumbrarse, aunque admito que supone un esfuerzo extra importante para matrimonios con niños.

Al Neri dijo...

Ah, y si hubiera que entrar a las 9 a trabajar, le garantizo que nos acostaríamos mucho más tarde y el esfuerzo madrugador sería idéntico.

Anónimo dijo...

Te acostumbrarás y no la cambiarás por nada, te lo aseguro. Eso si, la siesta es la siesta y la tienes que convertir en sagrada desde el primer día.
Angélica

Adaldrida dijo...

Mierda: 20 veces.

TXABI dijo...

"... no hay nada más bello que lo que nunca he tenido; nada más amado que lo que perdí".

Tita dijo...

Es cierto que al principio es jodido, pero luego es la gloria. La siesta es obligatoria, aunque bien es cierto que ayuda trabajar cerca de casa, o poder venir en transporte público para dormir agusto.

La jornada intensiva engorda ¡ya te digo! Yo sólo la tuve intensiva y completa un par de veranos hasta que me reproduje (y la reducí, pero eso es otra historia) el primer verano, me dormía por las esquinas, pero aún así, prefería dormir hasta las 19.00 que estar trabajando todavía hasta las 19.00!!!

El siguiente verano estaba un poquito embarazada, y dormía desde las 16.00 hasta las 21.00. Cenaba, y otra vez a dormir muerta de cansancio porque me levantaba a las 6.00 ¡una ruina de vida!!!

Lo mejor es la jornada reducida. Te reducen el sueldo, pero todo es acostumbrarse también!!!

loqueleo dijo...

siempre me he sentido un bicho raro por odiar la jornada intensiva...es el horror la mitad de la jornada tengo sueño y la otra mitad hambre y me desarma todo el tetris familiar horario!!!

asi que sin que sirva de precedente aplauso cerrado por el post.

XEIA2410 dijo...

Como todo, es acostumbrarse. Y sí, los beneficiados son los churumbeles y tu vas arrastrá todo el día...
Yo la prefiero, a pesar de esto, pues puedo llevar a las churumbelas a la biblio, a la piscina....y las veo más, pues por la mañana no las veo nunca, igualmente. Ojalá pudiera tenerla siempre!!!

Anónimo dijo...

Yo no la cambio por nada del mundo. Trabajo de 6:30 a 14:30 a 15 minutos de casa. A las 22:00 estoy yéndome a la cama pero tampoco me pierdo nada interesante en la tele. Puedo comer todos los días en casa, estar con mi hijo y organizarme para el fin de semana no hacer nada...A mi me encanta (aunque echo de menos las siestas de antes de ser madre)
Berta

exseminarista ye-ye dijo...

Pues oiga, a mí me gusta.

Salud y eso.

Celia Escribano dijo...

jejeje, buenísimo como siempre!!!

Un abrazo

molinos dijo...

A ver...que si te puedes echar la siesta es estupenda. Si yo pudiera llegar a casa a las 4 y media ( que es la hora a la que llego) y echarme una siesta hasta las 6...probablemente me molaría más. Como es imposible..lo dicho, voy a morir de jornada intensiva.

Currar a 100 km de casa..le quita mucho encanto a la jornada intensiva, la verdad.

Eu Bermejo dijo...

Yo hoy me he dado cuenta que odio el tupper, es un timo, ni es más sano ni es más mejor, es una mierda ir cargando con un estúpido tupper. Te lo cambio por la jornada intensiva

Chirly dijo...

Fundamental: haz hueco como sea a una siesta. Despues de comer diles a tus hijas que por su propio bien necesitas media hora o tres cuartos a primera hora de la tarde para tumbarte en el sofá (o en la cama) y cerrar los ojos... Despues de eso, ¡es maravilloso! empiezas un nuevo día sin f"actor curro" en el que sólo tienes que atender a las cosas de casa que, la verdad sea dicha, y por mucho que digas arrepentirte de haberte reproducido, siempre es mucho más agradable que currar.

molinos dijo...

A ver...que lo explico otra vez.

me levanto a las 6:30.
Salgo de casa a las 7
llego a mordor a las 7:50.
como en 20 minutos de tuper a las 14:00
salgo de currar a las 15:30
llego a Madrid a las 16:30.

casi 10 horas fuera..no es intensivo..es superextensivo.

Anónimo dijo...

Hay un concepto muy importante en la vida que es saber amoldarse (sin tener que ser un "pringao") a las circunstancias y una vez conseguido la vida es más fácil. Claro que también te puedes tirar toda la vida echando pestes de todo y vivir amargado.
Lo que es un contradios es tener el curro a cien kilómetros de casa. A los toledanos (persona que vive en Toledo y viene a currar a Madrid en el AVE, argot ferrocarilero) se les ve por las mañanas con cara de pocos amigos. Es lo que hay.

Camilo

molinos dijo...

Camilo..soy un ejemplo de adaptabilidad laboral..en los libros de colores he currado de 10 a 20 horas. De 9 a 17 horas y ahora de 8 a 15:30...me adapto a todo...Echo pestes en el blog que para eso lo tengo..el resto del tiempo bastante tengo con no dormirme.

Soy tan adaptable..que llevo 12 años currando a 100 km.

Anónimo dijo...

Con todo ese trajín disfrutarás más los fines de semana en LM.
Sosiega que entre queja y queja la vida pasa volando y de repente las princesas se convierten en reinas (aunque a esta paso serán presidentas de la república) y nos damos cuenta que no hemos aprovechado las cosas que nos pasan como debiéramos.

Camilo

hitlodeo dijo...

Hola Moli.
Yo prefiero la jornada intensiva. Me permite la siesta y tiempo por la tarde.
Te lo explico: tengo jornada partida, pero me levanto a las 06:00 para poder estar en el curro entre 07:30 y 08:00, como en el trabajo en media hora porque no merece la pena un atasco para ir a casa y volver con la comida en la garganta, y suelo salir a 17:00 lo más pronto.
Entiendes porque la jornada intensiva me apasiona. Porque tengo todas las desventajas de ambas.

Bueno, también influye que mis hijos se hacen mayores y puedo dejarlos un rato solos para ir al gimnasio.

PD: mi mujer llega a casa cerca de las 22:00.

Tequila Limón y Sal dijo...

Tienes toda la razón. Ahora haces dos intensivas, la del trabajo y la de casa... tómate unas vacaciones, mujer!
Besos!

Tochi dijo...

Ýo llego a casa a las 4 sin comer, y me echo la siesta. Casi nunca me duermo, porque están lso niños por ahi dando gritos, pero media hora de estar en horizontal y leyendo es necesaria para mi salud mental... Si sigues teniendo cuidadora para las niñas, intenta hacerlo por todos los medios, no se puede vivir siempre agotado.

Anónimo dijo...

Totalemente de acuedo..................

Kermita dijo...

Moli,

Yo hace 14 años que hago jornada intensiva y te prometo que el problema no es la jornada intensiva, son los churumbeles! Mientras estaba soltera y recien casada sin enanos, la jornada intensiva era super chachi, a las 5.30 llegaba a casa y teniamos mas de 6 horas para nosotros. Ahora salgo a las 5 y tengo que recorrer media ciudad recogiendo monstruos y luego llegar a casa y prepararles cena, bañarlos (cuando me acuerdo!) y acostarlos. Para ese entonces ya si que no tengo energia ni para mirar a mi marido y yo me iria a dormir tambien, pero haciendo un esfuerzo sobrehumano, consigo apoltronarme en el sofa y leer o ver algo en la tele con los ojos cerrados... o sea que no le eches la culpa a los horarios, sino a esas hormonas locas que nos hacen creer que reproducirse es una buena idea!

Hermano E dijo...

Lo mio si que es de juzgado de guardia: nos tiramos todo el años trabajando 8:45 horas para tener sólo 2 meses de jornada intensiva, en los cuales te obligan a tomarte como mínimo 3 semanas de vacaciones. Con lo cual al final sólo "disfrutas" de 5 semanas de intensiva; peroooo... como siempre hay algún imprevisto urgente la mitad de los días no te puedes ir a las 3, sino a las 3:30 o a las 4 o a las 5:30. Y todo eso sin comer.

Y si logras llegar a casa antes de las cuatro, hace un calor infernal y lo único que puedes hacer es echarte la siesta y levantarte a las seis, que es mas tarde que la hora que volverías a casa si no tuvieras intensiva.

Lo dicho, 100% de acuerdo contigo, es un timo pero,..... lamentablemente el año que viene me la van a quitar. :(

Tita dijo...

Sabes que padres-madres tienen jornada intensiva porque son los que están roncando en la puerta del cole esperando en el coche a que salgan las fieras (mi santo, por ejemplo, o el marido de mi compi que se echa una siesta de campeonato mientras la espera a la puerta del trabajo)

Anónimo dijo...

Yo también era feliz con mis dos meses de jornada intensiva...que ni siquiera lo era porque currábamos más cada día a lo largo del año y teníamos turnos para no "regalarnos" ni un minuto de lo que marca el convenio. Y ni te cuento si ta atrapaba algún "imprevisto urgente".

Y digo que ERA feliz porque, para el año que viene, nos la quitan.

Estupenddo tó. ;)

Loli dijo...

¿Me lo dices o me lo cuentas? Yo tengo jornada intensiva todo el año y 2 turnos diferentes, en uno me levanto a las 5 de la mañana, los gallos todavía duermen, llego a casa a las 3:30 de la tarde, en el otro salgo de casa a la 1 de la tarde y llego a las 11:30 de la noche... Sniff!

Yo lo que digo es que el/la que se invento estos turnos inhumanos de trabajo SEGURO que no los tiene!!

Anónimo dijo...

Como ya han comentado, estoy a favor de la jornada intensiva, pero no de 6.00 am a 14 pm, si no como la que dejaré de disfrutar en breve: 8.30am a 6.30pm.

Esta si que es una jornada de lujo...

Arriba la flexibilización y conciliación (voluntarias, eso sí)!

Quelitas

Anónimo dijo...

Ay mujer! Pues hay gente pa todo. Yo estuve un tiempo trabajando de 6a 13 (al ladito de casa eso si, si tuviera que pillar el metro a esa hora ni por todo el oro del mundo) y me encantaba!! Llegaba a mi casita, comia, siestesilla y me quedaba con una sensacion de "es domingo y me he levantado tarde" impagable (claro que si el unico rato que puedes escamotear para ti es el mediodia.... Pues jode)

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, a lo tonto a lo tonto son 3 horas menks que tienes pa ti, despues de COmer(con mayusculas) tampoco se rinde igual y nada mas entrar a trabajae tambien se rinde menks. Lo oooooodio, si es cerca de casa mientras mas temprano mejor y no comer (picar si, que hambre si no!!) hasta salir y estoy feliz de la vida

Anónimo dijo...

Mejor eso que salir tarde con el mismo sueldo y tener que pagar a otro para que este con tus niños, no? Asi al menos puedes elegir

Cecilia dijo...

Yo siempre querré jornada intensiva, aunque tenga que madrugar. Mientras tenga la tarde libre o parta de la tarde libre. Y los fines de semana libre!! Ya eso sería la repera!!!!!

Anónimo dijo...

Yo creo que lo que necesitas es un psicólogo que te ayude a ordenar tu vida, porque veo que tienes mucho resentimiento hacia tus propios hijos. ¿Y el padre de los niños? Por que mi pareja comparte tareas y niños y somos de lo más felices... Ánimo.

Anónimo dijo...

Ayyy jornada intensiva, lo que daria yo por ello y no salir a las 19,30 que no tengo tiempo para nada.