miércoles, 23 de noviembre de 2011

MOLIDOCUMENTALES: EL CORTEJO LABORAL

Hay distintos tipos de cortejos, dependen sobre todo de la edad, la experiencia y el carácter de cada uno.

Ligar en el curro se parece muchísimo a volver al colegio y tener 16 años, pero con la experiencia de tener casi 40.

Para empezar el cortejo, el curro es un sitio idílico. Tienes a tu disposición 5 días con sus 8 horas (como poco) en un espacio físico cerrado, donde el objetivo de tus flechas amorosas está perfectamente identificado y localizable.

- Sabes que el objetivo estará ahí esos 5 días a tu disposición, ya sea para abrasarle o para adorarle...lo que sea que toque en la fase del cortejo.
- Tu objetivo no puede huir. Tiene que estar ahí, es su obligación. No es un bar donde puede dejar de acudir, ni un gimnasio, ni un parque…está atrapado.
- Los horarios y las rutinas son conocidos. EL objetivo no puede escaquearse, como mucho podrá dejar de salir a fumar o esconderse tras una columna en el comedor, pero sabiendo que no hay escapatoria.
- El objetivo tampoco puede dar un móvil y un mail falsos para librarse del buitre sin tener que entrar en una conversación muy cansina en la que siempre se incluyen palabras como: oportunidad, injusticia y amigos. Los datos del objetivo suelen estar en la intranet.
- Tampoco se puede ser superborde con el cortejador...a lo mejor tienes que currar con él por lo que sea y ante todo hay que ser profesional, asi que lo que se impone es una sonrisa que diga: “podemos trabajar juntos pero ni un paso más de esa raya que acabo de pintar alrededor de mi mesa”.

Una vez que el cortejador tiene perfectamente localizado el objetivo, comienza el cortejo propiamente dicho. Lo mejor es que se parece muchísimo al que se hacía en el colegio.
En los libros de colores tenemos ahora mismo un caso de libro de cortejo laboral. Tenemos un ÉL y un ELLA.

Primera etapa.
Hacerse el encontradizo
EL da paseos sin motivo por la zona cercana al objetivo, ELLA. Esta etapa es muy divertida para los demás habitantes de la pradera, que somos testigos de sus acercamientos y somos conscientes de que sus posibilidades son nulas. Por supuesto no le decimos nada al cortejador, somos malvados. Nos dedicamos a descojonarnos de ELLA ...” ehh…acaba de pasar tu enamorado y te ha mirado poniendo ojitos”….

Segunda etapa.
Acercamiento con una excusa laboral muy endeble.

 “Hola... ¿eres la que controla que los libros verdes estén bien??”...es que verás…necesitaría tu ayuda.

ELLA flipa en colores…

Sus compañeros cabrones de la pradera nos descojonamos y como el cole nos mandamos mails con corazones y mensajitos. Grandes risas mientras ELLA intenta no mirarnos para no descojonarse también.

Tercera etapa.
Acercamiento en plan colegas.

.-  hola...¿que tal?
- ¿que tal el fin de semana?
-  Me gusta tu jersey…
ELLA contesta cortésmente. Los cabrones de la pradera se mandan mails contestando a las preguntas de ÉL…” Pues verás...me he pasado el fin de semana con un maromo espectacular y no he salido de la cama”….” Lo que te gusta de mi jersey es lo que hay debajo…pillín”….

Cuarta etapa.
Un clásico de todos los tiempos: el acercamiento musical.
Te he traído música para que las escuches...creo que te gustará….

Este paso provoca un ataque de nostalgia en los cabrones de la pradera, miradas al techo y todos rememoran aquellas cintas TDK grabadas artesanalmente y en las que se invertían horas pensando la música, el orden de las canciones, escribiendo las carátulas para que quedaran chulas y pensando cual sería el mejor momento para entregar ese perfecto regalo cargado de significado.
Las risas solo estallan cuando el cortejador se va...y ELLA se gira con un pendrive en la mano y completa cara de incredulidad.

Quinta etapa.
Cortejo a la hora del rancho.
El comedor es como el patio del cole. No hay normas, ambiente distendido, conversación que no es estrictamente laboral, oportunidades de temas personales. El problema es conseguir sentarte en la mesa adecuada. El cortejador observa primero la hora a la que ELLA baja al comedor, observa con quien come ELLA y luego corre con la bandeja para coger sitio en su mesa…siempre al lado o enfrente de ella. Solo admite esos dos sitios, sentarse en la otra punta de la misma mesa es mala opción, solo sirve para frustrarse por la cercanía inalcanzable. En caso de conseguir sentarse donde quiere su conversación es solo para ELLA. El resto de la mesa intenta meter baza solo si ELLA lo pide con una mirada muy suplicante…hay veces que incluso ni por esas. Los de la pradera siguen siendo unos cabrones también en el comedor.

Sexta etapa.
Otro clásico: la indiferencia controlada.

Tras unos días de cortejo por doquier, el cortejador cambia de táctica. Decide pasar. No aparece por la pradera y si lo hace deliberadamente mira hacia el otro lado para no ver a su objetivo. Cambia sus horas de comidas e incluso puede llegar a tardar horas en contestar un mail puramente laboral…

…castiga a su objetivo con el látigo de su indiferencia esperando que así ELLA se de cuenta de su ausencia y lo eche de menos.
ELLA respira aliviada. Los cabrones de la pradera son los que le echan de menos porque se lo estaban pasando en grande.

Séptima etapa.
Dar celos.

La indiferencia controlada deriva hacia el intento de dar celos, que ELLA vea que él es un tío de recursos, que no está desesperado y que ELLA debería dar palmas con las orejas por ser objeto de su atención porque él puede estar con quien quisiera.
EL aparece por la pradera y se suma como quien no quiere la cosa a un corrillo de otras ELLAS. Charla despreocupadamente, ríe con ganas y en alto para que se le oiga, si pudiera hasta se atusaría el pelo…hace todo lo que se conoce como hacerse el interesante...pero ayyyy…no puede evitar girarse para comprobar si ELLA está siendo consciente de sus manejos.
ELLA ni se entera enfrascada en sus tareas. Los cabrones de la pradera sí se percatan, se descojonan y se mandan mails en plan “que astuto...está queriendo dar celos, creíamos que no sabía lo que hacía y resulta que tiene un plan …”

Octava etapa. Pues no respiro y me hago el digno.
Ahora mismo estamos aquí…veremos cómo evoluciona. Las opciones son varias:

- EL encuentra otro objetivo y se dedica a él empezando por el paso 1. Los cabrones de la pradera esperamos que sea alguien de esta manada para así seguir pasando el rato divertidos y hacer este interesante trabajo de documentación.

- EL redobla su cortejo con nuevas tácticas: cartas anónimas, invitaciones a planes externos al curro, ramos de flores, bombones, mariachis….Los cabrones de la pradera somos muyyy partidarios de esta opción.

- ELLA cae rendida a sus pies, se enamoran y se hacen pareja.


Mmmm...a los cabrones de la pradera esto solo nos mola si van a dar el espectáculo en el ascensor transparente de los libros de colores.

33 comentarios:

Pétalo dijo...

Ay...pobrecito, XD

José Antonio Peñas dijo...

Pero esto qué es ¿Cortejo en la pradera o el comienzo de Astérix legonario, con obelix yendo al bosque a por florecillas azules?

¿El es grande, pelirrojo y de torax bajo? ¿Ella delicada, rubia y con novio parisino?

Descripciones, queremos descripciones

Bichejo dijo...

Yo no sé qué es, pero algo está haciendo mal.
Y de eso algo sé. Me casé con el que se sentaba en la mesa de al lado!!

Igual tiene un último cartucho en la comida/cena de Navidad, pero yo no lo veo nada claro...

Efe Morningstar dijo...

Ohhhh, yo he pasado por eso y, como soy humilde y generoso, acepté las flores, las copas y todo lo demás. Todo monez, claro.

Cofcofcof.

Salamandra dijo...

Perdona, pero los cabrones sois muy poco cabrones. Yo ya habría intervenido en el bonito y complejo mundo del mensaje/obsequio anónimo.

¿Es que no teneis servicio de cartera interna, piltrafillas?

Salamandra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CECILIARUIZ dijo...

JAJA, no va conmigo , lo mio fue por internet, muy bien descrito, ese ritual de especies.

florci dijo...

He entrado por aqui leyendo y entrando en los enlaces de otro blog y tengo que decirte que me ha encantando el post anterior a éste dedicado a quienes todos sabemos estaba en primera plana el 20N.

No me queda más que aplaudir, porque me he quedado impresionada leyendo la claridad con la que te expresas, la naturalidad y la forma tan clara de explicar lo que te produce lo que has visto, estoy completamente de acuerdo en todo, subrayo todas y cada una de las palabras de ese post.

Y bueno, también he leido este y me he descojonado, porque tienes razon, ligar en el trabajo es como volver al colegio pero con la experiencia de más edad, me ha encantado también, tienes mucha razón y lo adornas con humor.

Me ha gustado mucho tu blog, me pasaré por aqui.

un saludo!

Sara_ dijo...

Nosotros hemos vivido algo de eso pero empleada-hijo del jefe.
Y lo que nos hemos reído, y nos seguimos riendo, que a picajosos no nos gana nadie XD

http://enredandosinparar.blogspot.com/

Eva dijo...

¿Has visto que te has convertido en una estrella entre las mamás "naturales"?
http://www.crianzanatural.com/forum/forum_posts.asp?TID=163860

Y alguna aún espera encontrarte por sus foros
juas juas juas

Ana María dijo...

Yo superfán de los mariachis. Si hay que hacer pasar ridículo a alguien, los mariachis son siempre la mejor opción para el tímido.

Para el que te cae mal, o el asunto va por otros derroteros, forever la tuna. Cuantos más tíos en mallas y con cintitas de colores colgando de sus capas, mucho mejor.

Dentro de la última etapa, ¿también puede revelarse si la otra tiene otras preferencias sexuales... y ÉL se queda chafado?

Saber esto me inquieta, Moli.

Te mando besos a la pradera :)

javi dijo...

¿ELLA lee este blog?

¿Esta soltera?

¿Me la presentas?

Y no te descojones, que yo no trabajo con los libros de colorines

Sophie dijo...

Virgencita del chaleco de pana. No le queda ná al maromo, si la chica no tiene maripositas en el estómago no tiene nada que hacer, que se retire dignamente. Si no lo hace, merece todo el escarnio, toda la mofa y la befa por parte de los cabrones de la pradera que sois...

PD: tiene cojones la Sorayita, con los puntos frescos y ahí dando "ejemplo".

JuanRa Diablo dijo...

Carne de post en boca de una cabrona de la pradera xDD

Anónimo dijo...

Si te lo pasas de puta madre en el curro cabrona!!!!
Ay, esas cintas grabadas, eso sí que era un regalo....

Fdo: payasa mejicana

HombreRevenido dijo...

Como dice Bichejo, queda la última etapa, la novena y definitiva. La cena de empresa.

Ese es el momento de quemar las naves. Sus posibilidades... las típicas, ese 1% de milagros que a veces provoca el alcohol.

Anónimo dijo...

Uf. Las cintas de tdk regrabadas... que palo.
Me has recordado todas las que me llego a grabar el que hoy es mi marido... :D

Aunque sinceramente nunca las valoré ni lo mas minimo. Soy lo peor.

Pikifiore dijo...

Ainsss, qué entretenido, cómo mola!!Qué envidieja me da tener ambiente laboral, mi pradera está desértica y no tengo mucha gente alrededor a la que espiar...

Hans dijo...

Qué perrucia eres, escojonándote de la alopecia del 'astuto merodeador' XDDDDD.
Yo creo que la reflexión fundamental es la tendencia marginal al patetismo que tiene la maniobra de cortejo cuando no es correspondida; cuando sí lo es, tiende a ser más bien cursi. También debería reflexionarse sobre el hecho de que el pobre hombre, encima, estará convencido de la discreción de sus actos y la brillantez de sus estrategias... olvidando que lo primero que debería hacer es sacarse la cera de los oídos: las carcajadas deben sonar fuerte en esa pradera.
En fin, lo de las cintas tedeká (y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra) me ha resultado enternecedor, siquiera por nostalgia.

Gato dijo...

A mí me pasó una vez...Y una cena de empresa le llevó a la apoteosis, inventando una poesía alcohólica sobre la marcha, de la que recuerdo el fragmento de "tus negras pestañas, mariposas negras que cuando baten sus alas..."

No hicieron falta cabrones de la pradera, me despollé yo misma.

Tita dijo...

Joder, que aburrimiento...en mi oficina solo hay un maromo, y todas incluida él estamos pillados....aunque eso no tiene mucho que ver

¡lo que nos estamos perdiendo!

Kobal dijo...

Y lo que mola ser un cabrón en la pradera. Genial como siempre Moli.

Anónimo dijo...

Es verdad, la cena de empresa! ese es un gran momento para los acercamientos y para descojonarse de los que emprenden acercamientos!
Tengo que decir que he vivido en el trabajo muchos y variados cortejos; los ha habido torpes y discretos, pero de todos nos hemos pispado porque éramos unos cotillas tremendos; los ha habido fallidos, claro, pero por suerte algunos acabaron en el catre, para escándalo y diversión del resto, y algunos romances entre jefe-empleado han dado muuuucho que hablar. Ay, qué tiempos, cómo lo pasábamos... la de mails que hemos mandado comentando la jugada, la de tiempo que hemos perdido acechando y escuchando conversaciones ajenas... luego dejé esa empresa, o más bien ella nos dejó a todos en la calle, y nunca más he vivido la adolescencia en la edad adulta de manera tan intensa. Que viva el amor en horario laboral.

Juliet dijo...

Jope, se me ha borrado el comentario.
Repetimos:

Los de la pradera podríais colaborar y amañar el Amigo Invisible para que les toque juntitos o algo....!! SI!!!

En la empresa para la que trabajo, son todos un poco lelos.

Una vez surgió el amor Secretaria-Jefecillo, y los jefes supremos los reunieron y les dijeron: o el curro o el amor. Y la Secretaria se fue... Ahora están casados con tres hijos. Pero vamos, q triste.

Por eso, ahora que hay un nuevo romance, lo llevan en super mega secreto, o eso creen ellos! Pq me he enterado hasta yo, que estoy en otra planta.... jajajajajaja

Esther dijo...

Aqui vivimos algo parecido...EL debía ser el único que no sabía que ELLA era lesbiana...casi deja a su novia antes de saber nada(pero la novia le perdonó, ahora tienen un niño)...No me pude descojonar, me daban ganas de llevarlo a casa, darle un caldito caliente, y explicarle la situación para que dejara de hacer el ridiculo. Ahora son muy buenos amigos; y él secretamente espera que los demás no nos hayamos enterado de nada :D

MiuMiu dijo...

¡Jajaja, qué bueno! Este es el tipo de cosas que echamos de menos quienes trabajamos en casa... menos mal que hay blogs como este que ayudan a que la soledad (de la traductora, en este caso) sea más llevadera. Gracias, Moli, ¡acabo de descubrirte y ya soy fan!

Goethita dijo...

Yo en el trabajo no, pero en la juventud,en un macro-botellon, con todos sentados en circulo, un chico me grito (ME GRITO!!) desde el otro lado:
"oh, goe, hoy he soñado contigo"
Yo me hice la loca cuando note que TODOS se habian quedado callados (como perracas) y escuchaban atentamente, y el chico:
"me decias que me querias, era muy bonito"

Era de noche, pero mi rojez no paso desapercibida... que c*br*n el tio!! vaya bochorno...

eva dijo...

ais, esos grandes momentos de descojono general y común que unen al personal mucho mas que el estar sentado unos al lado de otros durante dos años XD

Chirly dijo...

Me recuerda a cuando era joven, timido y pringao. Todavía siento el cruel descojone y la profunda humillación de las amigotas de ELLA en clase. Que, por cierto, debe resultar igual de doloroso que el descojone, murmulleo y cachondeo vario que os treis "los de la pradera".

L'hel·lènic dijo...

Recuerdo que mi abuela, persona sensata donde las había, cuando salían estos chismorreos en la sobremesa de los domingos, siempre decía: " Dónde se cuece la olla, nunca pongas la...". (Los puntos suspensivos hacen alusión a lo más obvio que rima con olla).

A filla do mar dijo...

Yo lo sufrí y es un horror.

Hasta me regaló bombones en forma de corazón, el día de los enamorados!

A(punto) dijo...

..yo creo que todo lo supera, la que cree que la están cortejando, porque la dejan un libro en la mesa con una nota y cuando piensa que tiene un admirador secreto resulta ser su jefa que está haciendo limpieza del despacho....jajajajajajaja

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Yo pensé que exagerabas...y hoy en la fabrica del pollo frito hemos pillado a una parejita...intercambiando la cinta TDK (yo prefería las BASF) en versión 2011...