lunes, 17 de octubre de 2011

MATERNITY ( LXXXIV): Durmiendo con su enemigo.

 
Los niños durmiendo son tan monos.


Tan monos. Tan tiernos.

Las caritas relajadas, la piel tersa, los pelos revueltos, el chupete en la boca, tumbados en poses como si se hubieran caído desde un quinto piso, abrazados a gatos, muñecas, Buddys, Buzz Light Years, Hello Kitty, un castillo de Lego, un cuento…un diploma de la policía. Con esos pijamas tan monos, de superhéroes o de princesas…

Y ese olor,a ternura, a amor total…

Para cualquiera, tenga o no tenga hijos, no hay mejor momento para superar amor maternal o deseos de reproducirse que cuando se entra en el cuarto de unos niños que llevan un rato durmiendo, es todo idílico.

Si ya te has reproducido los miras y piensas: que ogro soy…los gritos que les pego y la de veces que querría apagarlos…y sin embargo son tan monos…creo que si abro la boca me va a salir una cascada muy rosa de babeo de amor.

Si no te has reproducido, los ves y piensas: qué exagerada es la gente, con lo monos que son, seguro que no es tan horroroso tener hijos y compensa todo.

Y todos hacemos lo mismo, nos acercamos y les arropamos.

Lo cual es una completa gilipollez y un acto reflejo provocado por la contemplación de pelis americanas donde madres y padres entran en cuartos infantiles, apagan una lamparita con forma de seta, estrella o cohete espacial, arropan a dulces niños, cierran la puerta como si fuera una bomba a punto de estallar y se van por un pasillo blanco a su cuarto a echar un polvo de amor.

Ja.

Los niños durmiendo en su cama son ideales, angelitos tiernos y dulces. Los niños durmiendo en tu cama son tu peor pesadilla. En su cama durmiendo te mueven a querer reproducirte en serie, a repoblar el planeta y durmiendo en la tuya mueven a ligarte las trompas.

Cuando son bebés, hay gente muy partidaria de meterlos en la propia cama...”es que es un coñazo meterlo en la cunita, total le doy de mamar o el biberón y ya se queda conmigo” “es que tiene mocos y así vigilo que no se ahogue” “es que ya me he levantado 10 veces y así lo tengo cerca”.

Estupendo, una opción (mala) como otra cualquiera. Quiero decir que la opción de levantarte 25 veces, pasearte por tu casa, acercarte a su cuna/cama, gatear bajo la cuna para buscar el puto chupete, calmarles y luego intentar abandonar la habitación sin que se despierten es horrible, es cansada y deteriora mucho la relación de pareja,  aparte de crear lesiones de codo muy serias: “Quieres levantarte de una puta vez que yo ya me he levantado 15”.

Pero la opción de meterles en tu cama para pasarte el resto de la noche durmiendo en el borde por temor a aplastarles mientras con un ojo vigilas que tu pareja en su famoso doble giro con tirabuzón no clave a tu hijo contra el colchón...tampoco te garantiza el descanso.

Cuando son más mayores y hay que meterlos en tu cama por un caso de fuerza mayor que hace imposible que sigan durmiendo en su cama, podría parecer que es más fácil, pero tampoco. Los niños tienen una capacidad increíble de pegarse a ti mientras duermen, convirtiéndose en estufitas humanas que hacen que la temperatura de la cama alcance niveles incompatibles con el sueño. Además son como pequeñas lapas y se te incrustan en los riñones, te meten los pelos en la nariz o se duermen encima de tu brazo cortando el riego sanguíneo.  Tras varios infructuosos intentos de alejarlos de ti por lo menos 30 cm…y así poder dormir algo decides que esto es absurdo.

La opción menos mala es intentar devolver al churumbel a su cama. Dependiendo del churumbel, se dejará o no se dejará, pero optando porque se deje o esté tan cuajado que no vaya a despertarse, el cargar con un peso muerto de 20 kilos a oscuras, tratando de evitar que se abra la cabeza contra los quicios de la puerta, la pared del pasillo y la litera (que conste que a mí no me ha pasado) probablemente te despejará tanto que no consigas conciliar el sueño de vuelta a tu cama.

Si por el contrario tu churumbel es de los cabrones que una vez que han conseguido llegar a la cama paterna, se sienten califa en lugar de califa y dicen que ni de coña vuelven a su cama...la opción es irte a dormir a su cama. Es decir, te rindes, te rilas..el niño gana, pero tu tienes que dormir algo. Y oh sorpresa…descubres que la cama dónde tú has dormido durante un montón de años (y hecho otras cosas) es incomodísima.

Entras en un bucle de pensamientos muy raros, porque son las 5 de la mañana, no has pegado ojo y estás metida en una cama de 80 cm con un edredón de princesas. Piensas, madre mía...yo he dormido en esta cama con otro y ahora soy incapaz. ¿De verdad que yo dormía en aquel entonces? A lo mejor es que no dormía y ahora me lo imagino…pero da igual...yo lo que quiero es volver a mi cama.

Y entonces comprendes que has alcanzado la sabiduría suprema, cuanto más grande la cama mejor.

La putada es que tu hija pequeña parece que lo ha descubierto antes que tú.

28 comentarios:

Niágara dijo...

Reconozco que de pequeña era un mal bicho durmiendo y que me hacía hueco a base de empujones cuando me tocaba compartir la cama con mi tía o mi hermana. Me gustaba dormir sola y a mis anchas (lo de mis padres ni se me cruzaba por la imaginación). Con mi tía funcionaba, con la cobardica de mi hermana ¡ni de coña!

Sprocket dijo...

Moli, esto es providencial. Llevo tres noches seguidas con el nene en la cama.
Tres noches seguidas casi cayéndome o despertándome justo cuando me voy a caer por la sensación de ingravidez.
Hoy en el trabajo tenía dolor de cabeza de no haber podido dormir.
Grandes y sabias palabras las tuyas.

Ana María dijo...

Nada de colecho.
Nada de niños durmiendo con padres.
Nada de "pero si es sólo esta vez".
Nada de venir a dormir por la mañana a la cama de los padres.

Nada de fundamentalistas diciéndote que eso, antes, era lo normal. Claro, y tener 15 hijos y joder la planificación familiar del municipio entero, también.

Mi enfado supino de hoy ha sido leer la noticia de que el contagio del sarampión se ha disparado, con padres hippies que deciden que vacunen otros. Me toca a mí un adolescentito sin vacunar, me pega la rubeola y me ha jodido el cuerpo, por tener padres hippies.

Eugenesia preventiva, les daba yo ¬¬

(¿Una mala noche?
Te mando un abrazo fuerte, que yo tampoco tengo el día muy católico...)

Salamandra dijo...

Little princess se viene a nuestra cama cuando tiene pesadillas. En la última soñó que yo me moría (qué mona) así que vino hecha un mar de lágrimas y se quedó a mi lado despertándome cada vez que yo me quedaba frita porque "pensaba que estaba muerta".

Encantador

TXABI dijo...

Cada uno en su cama... y no hay más que hablar, que para eso, la de cada uno es SU cama.
Y puedes levantarte de la tuya 15 veces... o ninguna: el llorar les ensancha los pulmones y el no ir "a ver qué le pasa" les jode su estrategia combativa de desgaste; y qué bien duermen después de una buena llorera !!! (acaban agotados...).
Recordad que estos enanos saben latín incluso antes de aprender a respirar...
Ea, he dicho !.

Tita dijo...

No hay opcion buena salvo que cada bicho este en su cama, eso esta claro.

Ajo y agua mientras tanto, no nos queda otra...

(lo de buscar el chupete a tientas bajo la cuna...me ha llegado a la patata!)

Rachel dijo...

has clavado mi noche pasada!!!!
muy bueno.jiji

Luz dijo...

Qué bueno Moli!!! por todo eso he pasado yo..y por dos veces, quería dos hijos que se llevarán poquito tiempo y, joder!!! si lo pienso mejor me quedo con uno! me has retratado...ánimo!!

LA VIEJA ENCINA dijo...

Hola no me conoces soy Silvia del blog La vieja encina. Estaba dandome una vuelta y he tropezado con el tuyo.Hacia muchisimo tiempo que no me reia tanto. Tal vez sea porque yo pasé por eso ya hace mucho, a mi me haga tanta gracia.Comprendo que a los que lo estan pasando ahora maldita la gracia que les hace. Disculpadme por ello.Solo me queda felicitarte por tu blog. Me pasare de vez en cuando. Un beso y animo.

Diva Gando dijo...

Y da igual cuantas veces lo cuentes y lo expliques, sólo se aprende a través de prueba y error, sufriéndolo en carne propia.

Qué se le va a hacer. Somos así. Y eso que estamos avisados.

Pikifiore dijo...

No es lista ni ná tu hija,jajaja.

Pilar dijo...

Cada mochuelo en su olivo, sin duda.

Eso sí a quien le guste, pues eso, a ello.

Anónimo dijo...

Arroparlos cuando duermen, ja!!!
Mi hijo dormía tan mal que hasta que cumplió seis años (seis!!!) no nos atrevíamos a entrar en su habitación, ni frio, ni calor, ni mocos ...

Juanjo ML dijo...

Hoy le digo a mi mujer que la semana que viene me voy de viaje y Barrabás muy serio me pregunta "¿puedo dormir con mamá cuando tú no estés?" le digo que sí y se pone a dar botes de alegría, le pregunto que si no le da pena no verme y me dice "no porque voy a dormir con mi mamá" y se acerca, me da un abrazo y me dice "papá, eres mi colega del alma"

Amaranta dijo...

Los codos de mi hija son un arma de destruccion masiva, su padre y yo nos vamos a los bordes para que no nos llegue.
Mi hermana dio por saco hasta los siete años, mi padre siempre cuenta que se iba al trabajo a descansar. Tiene anecdotas buenísimas ahora nos partimos pero entonces..........NO

Anónimo dijo...

lo del chupete... ¡ufff, la de veces que se pierde, el cabrón, justo cuando más lo necesitas! Yo he pasado tres veces por eso. Noches blancas, las llamaba yo. ¿Y cuando paseaba con mi niña en brazos a las cuatro de la mañana y entonces parecía que se estaba durmiendo y yo me sentaba en el sofá y justito cuando ponía el culo la-puñetera-niña soltaba un alarido y vuelta a empezar...? ¿eh?
Pues ahora me acuerdo con nostalgia de todo eso. ¡Seré tonta!

Rosa

BLN dijo...

Como madre de adolescentes te digo, Moli, lo peor no te ha llegado, lo peor es cuando te despiertas y la cama de tu hijo está vacía a las 3:00h y te despiertas a las 4:30h y otra vez a las 5:00 y entonces el deseo más grande que tienes es que te estuviera dando la brasa en tu cama como cuando era pequeño.

m dijo...

Jolín, nosotros llevamos unas semanas con el pitufo pequeño malo y estoy SEGURA de que el mayor le dejó un DVD (tipo peli de Superman I cuando le mandan de Kripton a la Tierra) con todo tipo de información útil para manipular a sus padres, los segundos vienen resabidos de la tripa.
Y lo de buscar el chupete bajo la cuna a oscuras... ya puedes tener 50 chupetes... da igual, acabas bajo la cuna. Mi hijo encima se cabrea mogollón si intentas calmarle poniéndole el chupete y lo manda a tomar por...
Lo dicho, sí, llevo varias "noches blancas", se nota, ¿verdad?

Tochi dijo...

Yo todas las noches valoro abandonar a mi chiquitín precioso en una gasolinera.

Anita dijo...

Mi hija nunca ha dormido con nosotros, no por nada, porque no ha cuadrado. Siempre ha dormido muy bien y las noches malas que nos ha dado se cuentan con los dedos de una mano.
Pero este verano, ya con 9 añazos, aprovechando que no estaba su padre se vino a dormir conmigo.¡Una y no más! Se pone en el medio de la cama,es todo codos y rodillas y, además, he decubierto que habla en sueños.

Por cierto, la ilustración, preciosa.

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Eres un monstruo...lastima no tengas diez años mas y yo hubiera leido esto hace once o doce años...

Esther dijo...

Hola Moli, soy P. y tengo 13 meses, y yo también he descubierto, a mi tierna edad, (muuucho antes que tú), que es mejor una cama grande que una cuna. Mi mamá eligió la opción (fantástica) de ponerme en su cama cuando me despierto en medio de la noche. Ahora soy consciente de ello y me despierto justo justo cuando ella empieza a pillar el sueño, que no quiero que la pobre duerma sóla, porque sino “ese señor” (a.k.a. “papá”) que duerme al lado suyo se pega mucho a ella y no la deja dormir. Una vez en la cama procuro colocarme, siempre, siempre, siempre, en perpendicular a ella, así mi madre tiene cerca mi cabecita y “ese señor” mis pies, no quiero que ninguno me eche de menos durante la noche. Como mamá entonces se retira al filito de la cama no sé si la tengo cerca o no, así que me despierto para comprobarlo y cuando la veo en la penumbra me tiro encima de sus costillas para que ella sepa que yo, también estoy cerca y no se asuste. Ayer me tiré encima suyo tantas veces que mi madre termino diciendo algo así como “mecagontóquierodormir P.!!”; soy un bebé, pero no soy tonto, la noto disgustada; la miro, la reto; are you talking to me mom?, caidita de pestañas, sonrisita de sinvergüenza...ja, he ganado!! Me castiga con un beso de super mamá y decido dormir. Mañana más, y mejor.

Anónimo dijo...

Madre mía como te lean las colecheras xD

Yo jamás he dormido en la cama de mis padres. No tiene demasiado mérito porque yo era (soy) una marmota y me quedaba frita en cualquier lado (una vez llegé a dormirme en dos sillas de plástico unidas por una toalla y al lado de un amplificador mientras mis padres bailoteaban con el resto xD). No obstante mi hermano era un ángel salido del infierno que no dormia absolutamente NADA y mi madre le tenía en la cuna al lado de su cama, pero nunca en la suya. No logro entender cual es la razón de que duerman pegados a tí, yo tendría pánico de aplastarles...

Besos!
Diana.

Tita dijo...

Diana, algunas colecheras ya la hemos leido, y no pasa nada.

A mi cama se viene mi hija mayor cuando se va su padre por las mañanas. No me da guerra, se duerme encima de una aguja y no molesta. La pequeña de 9 meses la he metido a media noche a tomar teta, y si me despertaba, la pasaba de nuevo a su canasto, sobre todo cuando me encontraba en el borde y asi como Moli explica, sin dormir. Ahora ya no quiere estar conmigo en la cama ni de blas. Se ve que la doy calor ¡pa que veas!

Tengo muy claro que cada mochuelo en su olivo duerme mejor, y que eso no implica que si hay que colechar un tiempo, a veces, o siempre (cada uno que haga lo que quiera)pues se colecha y punto. Total, dormir del tiron ya no lo vas a hacer, ni cuando sean adolescentes....

Hans dijo...

Hay una serie e recomendaciones que cuando ees padrw primerizo deberían tatuarte en un brazo. Esta es una e ellas. Cada uno en su cama y Dios en la de todos. En casa lo conseguimos en buena medida en su momento, pero lo cierto es que a mi hija pequeña le sigue gustando intentar dormir en nuestra cama cuando yo no estoy... Ah, la infantil ternura (diabólica)

Kobal dijo...

Yo cuando veo a un niño pequeño solo pienso en Herodes, no tengo vena paterna.

Portorosa dijo...

(Te comento aquí, que el último post está abarrotado)

Tanto este como el siguiente (el de la regla) son, dentro de la comicidad que te suele caracterizar, muy muy graciosos, Moli. A veces te sales.

Y oye, que a ver si nos conocemos la próxima (15 de noviembre...).

Moehba dijo...

Hola Moli,

Encontré esto y me acordé de ti y de este post.
https://images.nonexiste.net/popular/wp-content/uploads/2012/02/Kamasutra-for-parents.jpeg

¡¡Saludos!!