viernes, 7 de octubre de 2011

MATERNITY (LXXXIII): LA ROPA INFANTIL.

La ropa infantil, ESE mundo.

Para empezar hay que explicar, que la ropa infantil es un tema que a los padres les es completamente ajeno.

Es un universo creado más allá de su entendimiento: tallas en meses, tallas en cm, unas cosas se abrochan por delante, otras por detrás, la diferencia de tejidos ese gran misterio místico ¿esto es pana? ¿Esto es algodón?, la combinación cromática, diferenciar las zapatillas de estar por casa de las que no lo son, la conveniencia de usar las botas de agua en días de lluvia y no en días de caloreta so pena de que a tu churumbel se le cuezan los pies, son incapaces de recordar el numero de pie que calzan sus hijos…en fin…un mundo complejísimo.

La ropa infantil a los padres les hace bola, pero confesad malditos, lo hacéis aposta para no tener que ocuparos. Venís con un gen malvado que os impulsa a vestir a vuestra hija de morado y verde con zuecos de piscina y camiseta de dora la exploradora para llevarla al trabajo de su madre, solo para conseguir esta frase: “cariño, me voy pero te he dejado la ropa preparada de los niños”.

A la hora de vestir a tu descendencia hay 3 opciones:

- Decidir llevar a tu niño hecho un repollo absoluto. Para ellas siempre vestidos de nido de abeja con mangas farol, chaqueta a juego, leotardos y zapatitos de princesa y para ellos pantaloncitos cortos con pinzas o largos con raya con camisa a juego, tirantes, leotardos sin son pequeños y calcetines si son más mayores y mocasines. Son lo que viene siendo niños de catálogo. La ventaja de esta opción es que la ropa es la misma año tras año, es un estilo que se lleva desde que yo tenía 3 años.

- Decidir llevar a tu niño independientemente de la edad que tenga como si fuera un adolescente carpetero petagranos adicto a la sección de moda del Cosmopolitan. Para ellas camisetas de lentejuelas si se llevan, pantalones piratas estrechos si es lo que toca esa temporada, botas de mosquetero aunque la niña mida 70 cm, camiseta ombliguera aunque sea diciembre…y para ellos pantalones cagaos, gorra de rapero y zapatillas de deporte fosforito. Son esos niños que los ves y dan como grimilla: ¿tendrá 3 años o 13 y está un poco canijo?

- La tercera opción es la que queda en medio...y consiste en rebuscar en tiendas y sortear el cursilismo supremo y la moda absurda buscando ropa bonita, barata y PRÁCTICA.

La practicidad es fundamental a la hora de vestir un niño...pero como todo no hay que llevarla a los extremos a la que son capaces de llevarla alguna gente. NO se puede llevar al niño en pijama todo el día aunque sea un bebe o aunque el pijama de spiderman parezca un chándal. No se puede.

Los niños normales corren, saltan, se pelean, trepan, se manchan con pinturas, con plastilina, se enganchan en picaportes, esquinas, ramas, armarios, con sus propios amigos o hermanos…y aunque los plastifiques completamente siempre consiguen dejar un rastro en su ropa de lo que sea que hayan comido. Por todo eso no merece la pena sufrir por la ropa ni gastarse una pasta indecente en un jersey ideal de la marca pitipín. A tu hijo le va a dar igual lo que te haya costado y aunque te pongas superserio, le amenaces con el dedo o le prometas la luna: Por Dios…no te manches ese jersey. Se le olvidará a los 3 nanosegundos y se destrozará el jersey sin compasión. Lo peor es que ya lo sabías….y te sentirás imbécil.

Por supuesto es inevitable la tentación de comprarles algo “de bonito” para usar en “ocasiones especiales”. Esta tentación es más fuerte cuanto más novato eres. Llega una nueva temporada y corres rauda a comprar lo que les hace falta para el día a día y luego “algo para las ocasiones especiales”. Con el tiempo aprendes a que esas “ocasiones especiales” son poquísimas y que realmente adornando un poco algo de diario van que se matan…y aprendes también a base de ver esa ropa colgando el armario sin ningún tipo de utilidad.

El tema del tallaje es también curioso. Los fabricantes de ropa infantil son unos seres malvados que se sientan en sillones y acarician gatitos mientras ven en una bola de cristal a madres ir y venir con ropa para cambiar a las tiendas y maquinan estrategias diabólicas:  : tu haz una talla 6-7 que realmente sea para niños de 3…y yo haré una talla de 3 para niños de 10.

Alguien que no tenga hijos dirá: pues te llevas al niño de compras y  vas probandole la ropa. Lo dicho, alguien que no tenga hijos. 

Si tienes más de un descendiente, pasado el momento absurdo de “quiero que el segundo también estrene todo porque pobrecito”…que es una completa gilipollez se llega al momento “heredar”. Parece buena idea, claro que si...pero conlleva un follón logístico cada cambio de temporada que te hace desear vivir en una isla desierta donde tus hijas puedan ir todo el día en bolas.

Llega octubre y empiezas a guardar la ropa de verano y sacar la de invierno.

Parece fácil pero no.

Primero hay que hacer una montaña con la ropa que ya no le vale a ninguno de tus hijas, para hacer esto por supuesto hay que probárselo todo y ellos jamás están dispuestos. Se pueden pasar el día jugando a disfrazarse pero el día que les dices que hay que probarse la ropa primero se aferran a su ropa como si fuera una segunda piel y luego encuentran absurdamente hilarante correr en bragas por la casa mientras tú les persigues para probarles un jersey de cuello vuelto.

Luego otra montaña con la ropa que ahora les vale y que crees calculando muy optimisticamente les valdrá el verano que viene.

Otra montaña con la ropa que el año pasado calculaste optimisticamente que les valdría este invierno y que no les entra ni de canto, ni metiendo tripa ni aunque decidas que se llevan las mangas tres cuartos y los piratas.

Otra montaña con la ropa que no le vale a tu hijo mayor pero que crees que le valdrá al pequeño el verano que viene.

Parece que ya está. Pero no.

Con la montaña de ropa que ya no le vale a ninguno…se abre otro mundo de posibilidades. ¿La tiras? ¿La das? ¿La guardas porque le tienes cariño? ¿La guardas porque a lo mejor te reproduces más? No, mejor se la das a alguien que conozcas. No, mejor a dos álguienes que conozcas…uno con niña y otro con niño.

Has elegido la peor opción…incluso peor que la de guardarla por si te reproduces de nuevo. Ahora hay que separar la ropa que puede ser para niño de la que solo puede ser para niño. Y haces otros dos montones.

Te pones de pie, los brazos en jarras. Estás satisfecha de ser tan organizada, ésta vez lo has hecho bien. Todo bajo control.

Miras a tu alrededor y te pones a llorar.

Tienes dos niñas en bragas corriendo por la casa y 6 montones de ropa.

- Cariño, ya estoy en casa ¿Que te pasa?
- Nada...que estoy haciendo el cambio de armarios
- ¿el cambio de qué?

Lo dicho…se hacen los tontos.

43 comentarios:

Chitin dijo...

Siiiiiiiiiiii!!!! real como la vida misma!
y este año ya es para nota! yo estoy sufriendo porque llegue de una vez el frio, porque la ropa de verano a mi peque le queda diminuta tras le último estirón y con estos calores no hay manera de pensar siquiera en ponerle pantalón largo, bajo riesgo de asfixia!!

Inés dijo...

Plas, plas, plas. Estoy por mandarle la entrada a mi madre, por todos los años que le hicimos pasar por eso. Yo especialmente.

PS: La ropa que yo heredaba de mi hermanO, o me encantaba, o la odiaba profundamente.

Anónimo dijo...

jejeje, no es verdad. Yo tuve el honor de enseñar a mi niña (cuando tenía 2 y pico) que había ropa que conjuntaba y otra que no. Lo pilló a la primera.
Ahora (5 años), los pocos días que me toca vestirla, ella se encarga de la selección con mucho mejor criterio que yo.

sasha dijo...

Así es, Moli, tal como lo has descrito. Yo incluso tengo fechas fijas para el cambio de armario: Puente del Pilar y Puente 1 mayo.

Otra historia: modas infantiles que jamás entenderé:

Bebés con las piernas al aire en invierno. Sé que hay un capítulo completo sobre el asunto en el "Manual del pijo", pero no puedo soportarlo, me da escalofríos ver a mis pobres sobrinos tan elegantemente desvestidos.

Sobrepeso ¿sexy?. ¿Tengo que explicarlo?

Saltarse las ceremonias. Las ocasiones son ocasiones y hay que llevar a toda la tropa acorde. No me gustó nada ver cierta camiseta de los Sex Pistols (con zapatillas artengo) en la comunión de mi niño. La llevaba otro de 7 años. Mi hija cree que lo más elegante que existe es la equipación de la selección española para diario y la del Atleti para los domingos.

Zapatos estúpidos. Supongo que hay que tragar con las zapatillas de strass, pero lo de las menorquinas, por muy finas que sean, es absurdo: se sueltan.

Abriguitos de paño y capota. No puedo con ellos, aunque entiendo que tienen sus momentos.

Como dices, vivan los hipermercados, los megadeportes los suecos y esos ingleses tan baratos que me hacen tan buen apaño.

Mahel dijo...

Genial!
Yo soy novata en esto pero no entiendo que a mi hija le regalen vestidos repollo que no puede utilizar para ir a la guarderia. También odio el rosa y los lazos, y le compro ropa de outlet. Vamos que soy una persona normalque viste a su hija de nia nolmal.

Tochi dijo...

Entre las (muchas) razones que me hacen desistir de intentar ir a por una niña, está la ropa. Sufro una crisis de ansiedad cada cambio de temporada.

Yo además le paso la del mayor a una amiga para su pequeño, y ella a su vez me pasa la de su pequeño para mi más pequeño. El infierno

A filla do mar dijo...

A mi hijo siempre le da por crecer dos tallas de zapato en verano. No gano para calzarlo!!

Y este año, además, ha crecido 4 centímetros y engordado un par de quilitos.

Cuando me puse a revisar pantalones casi me da algo. Tengo que comprarle DE TODO!!

Y como es niño, las opciones no son muchas. En su clase cada día, como mínimo, hay 2 niños con el mismo jersey, el mismo abrigo...

Virginiag dijo...

Si a eso le añades que tienes una hija "muy movida" que en menos que canta un gallo se te va corriendo por la tienda, con sus zapatos que vete a saber donde los ha dejado y con todos los zapatos de la tienda a su alrededor. Y si tiene dos años pero la talla de largo es como si tuviese tres, pero la de ancho no...
Y su padre que se piensa que le compro la ropa porque me apetece, no se da cuenta que crece y ya no le vale. Y cuando hago cambios de armario lo cuenta como si hubiese estado todo el dia de juerga, como si fuese tiempo para mi.
En fin... paciencia.

m dijo...

Me toca este finde, gracias por los ánimos...

Rachel dijo...

Toda la razón!! pero mi churri es la acepción a la regla....si querida mia..es el churri el que compra la ropa a nuestros churumbeles...el tiene un ojo bárbaro..y un gusto..moderno sin pasar a lo ordinario, asi que soy una mama afortunada.. ainsss mi churri!!!.
Pero el cambio de armario...me toca a mi.

Desde que vivimos aquí..hemos descubierto las second hand para niños...muchas mamas lo odian...pero mi hijo destroza pantalones a un velocidad de espanto...
Un abrazo

sin más palabras dijo...

Yo también empezaré este fin de semana con el cambio de temporada, seguro que para cuando termine, tengo que volver a empezar porque ya estaremos en primavera. Hoy las camisetas, mañana los pantalones, la semana que viene los jerseys, el calzado a la siguiente... Hasta el infinito y más allá.

Ana María dijo...

A mi pequesobrina le regalé este verano pasado una camiseta de bob esponja que, como diría mi abuela, le queda cumplidita (es decir, como unas dos o tres tallas más grande) pero si la hubieras visto como un fantasmita con su camiseta puesta te partes.

Yo he sido pequesobrina y pequeprima toda la vida, y lo de heredar tiene su aquel. Mi madre era de las que me llevaba con pantalones de pana cortos en invierno, y con calcetines, nada de leotardos. Descubrí los vaqueros y fui una adolescente feliz :D

Mi novio todavía no entiende cuando le digo que esos chinos son de verano y no de invierno. Por mucho que se lo diga, lo descubre él cuando se le hielan los muslos. Estoy haciendo callo para cuando me toquen los niños (suspiro)

Abrazote y ánimo con el cambio de armario

Anniehall dijo...

Juas, soy la antimadre el padre de los míos se sabe mejor las tallas y lo que miden y pesan en cada momento. Con un poco de dificultad distingue las temporadas y la ropa que les corresponde. Esto yo lo hago mejor, es cierto. Y mis niños fueron en pijama hasta que salieron del cuco.

Ir corriendo en bolas cuando les toca probarse algo debe de ser universal. Los míoa además de morise de risa gritan 'estoy en pelotinguiiiiiis'

Carmen dijo...

Jejeje... Has dado en el clavo, justito en el día! A ver si me echo la siesta post armarios!!!

Anónimo dijo...

Yo es que sigo sin saber que demonios es eso del cambio de armario. Debe de ser por que soy de Burgos, pero aqui el armario es el mismo todo el año.
En invierno uso la misma ropa que en verano, simplemente me pongo mas capas.

Ejemplo. En verano te pones una camiseta de tirantes, encima una camisita de algodon y una chaquetita. Por la mañana lo llevas todo, segun va calentando te vas quitando capas y luego por la tarde segun va refrescando te las vuelves a poner.
(Mis bolsos siempre son gigantes para dar cabida a las chaquetas y los fulares, que si no se hace muy pesado llevarlos en la mano).
En invierno es exactamente igual, pero añades el plumas por encima.
Tachan!

Vampi

Irene dijo...

Yo a esos montones tengo que sumarle el de la ropa de mi sobrina que su madre va metiendo en una bolsa sin tener en cuenta fechas ni tallas ni si la camiseta está llena de agujeros. Cuando se llena la enorme bolsa, me la da y allá te apañes.

Aldeano de palo dijo...

buff, ropa de niños, Que pereza!! Publica otro de escotes y tetas.

El niño desgraciaíto dijo...

Menos mal que mi señora esposa me ha defendido. Seré un esquirol, pero se puede saber de tallas y comprar ropa chula. Es cierto que Anniehall es la que controla qué es lo que vale y lo que no, pero yo hago lo que puedo.

El otro día fui con J a comprar un pantalón de McQueen y a devolver y cambiar ropa de una bolsa de la que Anniehall me había dicho: los leggings los devuelves y de lo demás una talla menos.

Lo demás era solo un jersey y yo ya estaba esperando que me metiera la bulla y me dijera, pero es que n tienes ojos? Si esa no era la bolsa!

Niágara dijo...

Mi madre consiguió que la falda del uniforme que me compró en 2º de EGB la pudiese seguir llevando en BUP, independientemente del cambio de ciudad y de colegio. Con mi hermana pequeña tuvo aún más mérito, porque la falda de párvulos le sirvió hasta el COU (para entonces la niña medía 170 cm). Otra ventaja del uniforme es que no había que hacer cambio de armario. ¿Alguien más ha llevado los leotardos con zurcidos y rodilleras?

Maireen dijo...

Y todo eso suponiendo que tus niñas se pongan sin rechistar lo que tú eliges comprar.

Babunita dijo...

¿Y si le dais una mano de barniz, o algo a los churumbeles?

Alber dijo...

Pamplona, mes de enero. Un frio de tres pares de cojones. Jovencísima y pijísima familia feliz de 5 churumbeles (huele a Opus que flipas) que pasea por las gélidas calles. Vestidito y leotardos para las niñas y pantalocito corto y calcetines para los niños. Mientras tanto, sus encantadores padres calzan pantalón de pana el y altas botas de cuero ella. Encima de pijos, son cursis, horteras y gilipollas, que llevan a sus hijos haciendo el ridículo y muertos de frío. Estos mismo son los que llevaban a sus bebes con esa especie de gorrillo-cofia de puntillas, realmente lamentable y ridículo, aprovechandose de un pobre infante que no es consciente de que un perro pulgoso hace menos el ridículo que el. Con la ropa tan graciosa y sencilla que hacen ahora para los críos y hay algunos que se gastan ingentes cantidades en ropita de marca realmente espantosa...que gente!!

Cris Ham dijo...

ostras,tú vives en mi casa!!,¿Donde te escondes?.¿Eres un ente o has desarrollado el increíble don de la invisibilidad?

Tita dijo...

Antes de seguir leyendo, con tu primeras frases ya le pregunte al santo:

-Oye, ¿tu sabes que numero calza la nena? (la de casi 8 años)
-Estooooo ¿un 20? creo
-¿Y la bebe? (de casi 9 meses)
Animado porque cree que acerto con la nena, hace la proporcion:
-Pues un 3?

JAJAJAJJAJAJAJA

Ya lo de dejarles la ropa preparada..¡me parto! el otro dia que se quedo con ellas, no lo hice, y saco a la bebe en pijama corto...porque le parecio un pelele precioso....

En fin. Que estoy retrasando lo de los armarios por todo lo que comentas. Menos mal que tengo una sobrina entremedias, y mi hermana ya esta esperando los vaqueros pequeños....algo es algo.

Hans dijo...

Muy acertado análisis, aunque echo en falta el estudio del fenómeno 'abuela', que da mucho juego en este contexto. Y también lo de los uniformes de colegio, que son el invento más igualitario que quepa concebir aunque parezca lo contrario, a la par que el más denostado.

Martina dijo...

Buenísimo :-)
Suscribo al 100%!

madamer dijo...

jjajajajajaj me meo Moli...te querrás creer que cuando el padre de mis hijos fue a inscribir al mayor al cole por primera vez y le preguntaron a qué edad anduvo en niño, contestó que a los 6 meses, y cuando la chica insistió, seguro?? dijo que quizá a los 5!!!

Mi exmarido se ha criado sin madre y con ella desapareción todo el historial médico e infantil de sus 6 retoños...como si los hubieran recogido de la calle, igualito...HOMBRES!!!

madamer dijo...

Aahh por cierto, estoy desenado que los de IKEA hagan una sección de ropa para niños, que ya que piensan tanto en ellos, no sé a que esperan...será una moda súper práctica no tengo la menor duda!!!

Moli he llorado de risa cuando ha llegao el ingeniero y tú a punto del ataque...me he visto reflejísima jajajajajaa

Mar dijo...

En mi familia, uno de esos montones de ropa (la ropa chula y seminueva)es de ida y vuelta: Hijo nº 1 - sobrino nº1 - hijo nº 2 y previsto-sobrino nº2. El sobrinete que viene en camino tendrá que heredar ropita de cuarta mano!!! Y hay bolsas de ropa que han hecho ya varios cientos de kilómetros.

Me encantó el post y precisamente hoy, que comencé el cambio de armarios con el tema pijamas y pantalones.

madamer dijo...

Por cierto, este finde no tengo niños, voy a aprovechar a hacer tamaña tarea :((

Fabee dijo...

Yo combino a mi hija, tutu rosa-blusita ad hoc- calcetines con adornos y zapatitos rosas, sin olvidar la tiara of course, claro que con una sola hija y sin trabajar pues es como jugar a las muñecas todo el dia, en fin, supongo que el gusto me durará hasta que empieze a comer solidos, y me manche todo con el pure de guisantes o de betabel jaja.
Saludos desde Guaymas, Sonora, Mexico.

NáN dijo...

He encontrado un solo error en tu disertación: no nos hacemos los tontos. Con respecto a esto, lo somos.

¿O es que no has tenido que frenar nunca al padre de tus criaturas porque salía de casa con pantalones tobilleros (que no fueron hechos como tales, sino que los hizo así el aumento de la barriga) con una camisa de un color que ¡no es posible juntar con el de los pantaloness, simplemente no es posible!

De acuerdo que hay metrosexuales que pernoctan en discotecas para ligar.

De acuerdo que hay unos años (digamos el período 40-45) en que nos volvemos coquetos: ¡Mamáaa, soy joven, la muerte se acerca y tengo miedo!

Pero en líneas generales, cómo vayamos vestidos nosotros o nuestros hijos nos la refanfinfla. Lo único que deseamos es que vosotras os pongáis muy guapas para joder a los amigos y para aumentar las ganas de

Anónimo dijo...

No te quejes porque todavía puede ser peor. Mi "niña" ya tiene 22 años y se cambia ella solita el armario. Y ahí está el problema: cambia el contenido del armario pero para llenarlo de ropa nueva porque ¡no tiene nada que ponerse! Lo dicho, siempre puede haber alguien peor que tú :)
Antara Celetna
buscandocomienzos.wordpress.com

XEIA2410 dijo...

"¿el cambio de qué???" Juajuajuaaaa, me recuerda al mío.
Yo, encima, compro en rebajas del outlet (lo que viene siendo camiseta de marca a precio de camiseta de Zara) para la temporada siguiente, con lo cual no compro casi nada en temporada pero también tengo que probarlo todo....
Ah, para las pruebas, la teeeleeeee!!!! Mi peque delante de la tele se lo deja probar todo, desde bañador a cálido abrigo. Y sí, parece fácil: La de la mayor al armario de la peque. Peeeroooo, hay que mirar lo que a la mayor todavía le vale del año pasado...guardar en otro cajón lo que a la peque todavía le va grande...cómo te entiendooo!!!!
Sí, es un día difícil.....cuesta ponerse.
Y para comprar, vivan las megacadenas que te dejan cambiar, devolver y demás sin hacer preguntassssss. Porque, claaaro, lo de probar in situ....ya se sabe!!!

un ratón dijo...

Si para mi es un calvario hacer el cambio de "mi" armario cuando llegue el bebe creo que empezaré a echar humo por las orejas...
Que pereza más grande
Mucho animo

Lili dijo...

Uy, uy, uy... Esta es la razón decimosexta por la que no veo el momento de tener un churumbel.
Un beso

Boticaria dijo...

Pues veréis cuando crezcan los churumbeles, tengan 15 añitos, 174 de estatura, no esté la nena anoréxica (sin estar gorda, eh?), e intente ponerse algún pantalón o camiseta de zara, pull and bear, berska o similar, y no le entre la XXL.
O cuando el nene de 11 añitos llegue a los 165 cm, y no le venga ni la talla más grande de la ropa de niño ni la más pequeña de la ropa de hombre.
Se nota que ha sido un fin de semana de compras "beborable" ¿no?

Pikifiore dijo...

Jo Moli, debe ser horrible, yo me estreso mil cuando hago el cambio de armario y solo lo hago para mí...asi que con dos princesas ya debe ser de traca...Bueno, miralo por este lado, a lo mejor con el caloraco que está haciendo no tienes que hacer mas cambios,a este paso creo que vamos a estar con las chanclas sine die...puf

Ana dijo...

Que bueno! Amen, solo diré que los bebes en pijama están muy guapetones.
Anécdota: niño y niña supermonisimos, iguales vestidos, ella con vestidito y zapatitos de charol, El con pantalón corto y medias , en diciembre. Partidazo de fútbol con mi niño y sobrinos, zapatitos de ambos niños destrozados, cuando su padre los llevo a casa a su madre le dio un patatús, eso si , los niños lo pasaron teta.
Perdón pero no encuentro como poner acentos y si a este aparato le da por no ponerlos pues a "joerse"

Anónimo dijo...

¡Que gracioso! He leido su post y he pensado ipso facto en EFE y sus post y resulta que éste le comenta.-
Mushas felicidades, amigo ingeniero de la panda del radiador. ¡Y a darlo todo en la fiesta de hoy!
Anónima Marta

Anónimo dijo...

Secillamente eres genial!!!! Se me ponen lo pelos de punta sólo de pensar en el siguiente "cambio de armario" y sus correspondientes montones de ropa pendientes de clasificación.

karla dijo...

Jojojojojo QUE descojone. Y cuanta verdad!
He llegado a ti por un link a éste post que me ha pasado mi hermana, muerta de la risa y, aunque he leído poco, y bastante en diagonal, llevo ya dos o tres partidas de caja.
Felicidades y ficho como asidua, vale?

Paz dijo...

A estas alturas no pega mucho el comentario, pero no me puedo resistir...
Como en tantas cosas, enseguida me tuve que desdecir en el tema vestuario infantil.
A.N. (antes de los niños) pensaba que lo 'más mejor' para vestir era una niña, con lo monas que están con su vestidito y su canesú. Y lo chupi que me lo pasaría comprando ropita de muñeca.
Mi mayor es un niño y heredó ropa de sus primos, que a su vez algo heredaron de los suyos y de otros colaterales...y aunque le compré cosas puntuales (ropa de salir del hospital, ropa del bautizo,..., ocasiones especiales, vamos) me di cuenta de lo que me ahorraba...no sólo de pasta, que también, sino de salir y luchar contra las tallas, que más de una vez me tocó volver a cambiar las cosas, yo que tengo alergia a los 'descambios'.
Luego con su hermana, me está costando adaptarme al mundo femenino porque la ropa de los niños es de lo más cómodo del mundo mundial y el otro día tuve que sujetarme y pensar 'si yo venía a por un vestido' porque me vi con un short y una camiseta para la nena!
Y lo de los pantalones cortos y calcetines en el invierno mesetario me parece lo peor. Al nivel de las irlandesas con minifalda y tacones en el frío enero dublinés...pero al menos ellas lo eligen!
Un tema apasionante, el de la indumentaria!