martes, 28 de junio de 2011

LPDR: 40. La crónica para los ausentes

Queridos integrantes de la panda que no pudisteis acudir al magno evento. Ya os lo digo, no os habéis perdido nada. Como siempre, todo horrible. Mal organizado, aburrido, poca bebida, poca comida, sin conversación…en resumen una pesadilla de fin de semana.

Como a lo mejor no os lo creéis os voy a contar como ha sido para mí, la versión de los demás me temo que os la perderéis porque no tienen blog.

Para empezar el sitio que había buscado Julito digamos que pillaba un poquito a trasmano. A mí me tocó ir con dos ingenieros, el mío y el otro. Recuperé el placer de ir de viajar en el asiento de atrás sin ir embutida como en la ruta del curro. De la conversación no participé mucho porque no sé nada de “pinos escayolados”, “encinas preparadas”, “caza con hurones” ni “hectáreas de sotobosque”.
Intenté reconducir la conversación hacia cosas frívolas y divertidas pero pasaron olímpicamente de mí. Disfruté del paisaje, la provincia de Palencia en la zona de Cervera es espectacular de bonita y la subida al puerto de PiedrasLuengas y la bajada es una pasada…aunque eso sí, hay tantas curvas iguales que te sientes un poco Bill Murray en el día de la marmota.

El ingeniero conducía y para el final del viaje digamos que estaba un poquito hasta los huevos. Ya le conocéis no se cabrea nunca pero cuando lo hace:

A Julito nada de decirle que qué bonito es esto, hay que decirle que esto está a tomar por culo”.

Julito por su parte nos llamaba a cada rato. No por amor ni preocupación, si no porque nosotros llevábamos la cena y los que ya estaban por allí estaban atacando los sobaos del desayuno.

Por fin llegamos y ya sabéis, a comer y beber como si no hubiera mañana. Todo tipo de bueneces (lástima de pizzas porque no había horno) y luego copas, chocolate, pipas y derivados del petróleo saborizados. Las mismas conversaciones de siempre con los mismos chascarrillos de los que llevamos descojonándonos mil años. Y no os lo vais a creer...volvieron a contar la anécdota de Parla y Tomás Gómez y el bombero no se la sabía.

Ah sí, vino el bombero. Ya sé que no viene nunca pero esta vez sí vino. Y os lo digo, menos mal que no habéis venido, se os habría caído un mito como a mí. Un bombero, un tío aventurero, de esos de hacer cosas de peligro y salvar vidas y molar mil. Pues agarraos…hablando de lo de las canoas del día siguiente dice: “yo es que lo que no soporto es llevar el culo mojado”…

…lo sé, lo sé…una revelación durísima. Un tío duro que se va a trepar por el Himalaya y salva gatitos y ancianitas…y no puede llevar el culo mojado. Os lo digo, si lo llego a saber no voy. No se puede jugar con los mitos de la gente así, desmontándolos en un abrir y cerrar de ojos.

¿Y el sábado? Pues ya sabéis desayuno como en un hotel...el ingeniero hasta cortó fruta y todo. Oh y casi se me olvida. Como habíamos llegado de noche cerrada, la casa rural podía haber estado perfectamente en medio de un basurero porque la montaña está muy bien...pero os lo digo, de noche no se ve nada. Pero el sábado…casi me da un colapso al abrir la ventana del cuarto y ver esto…¡¡esto se avisa!!

Eso sí, el ingeniero me dijo: no te vayas a emocionar y a decirle a Julito que esto es precioso. Lo que hay que decirle es que está a tomar por culo.

Y puestos a poner pegas, pues la verdad...con esas vistas te sentías un poco Heidi. ¿Hay algo peor que sentirse como una huerfanita absurda que dice “Pichii, Pichiii” mientras corre descalza por un prado? Si, si...lo sé...un bombero que no se quiere mojar el culo.

Luego a las canoas, ya sabéis el plan excusa para irnos al quinto pino a chuzarnos. Para empezar y como siempre, Julito dijo que en media hora larga estaríamos allí y ¿sabéis qué? otra vez era mentira, al llegar al destino me había crecido el pelo de lo que habíamos tardado.

Lo de las canoas estuvo divertido, la verdad. Una vez que asumes lo ridículo de la situación, claro. Llevas una pinta infame con un chaleco salvavidas canijo para bajar por un rio que no cubre más de medio metro en la mayor parte del descenso. Llevas un bidón blanco donde tienes que meter tus pertenencias más valiosas e imprescindibles para ese descenso de aventura, a saber...la camiseta, los pantalones, el agua, la cartera, y las llaves del coche. Hay que asumir que cada vez que lo abras, tu pareja…ingeniero...te va a decir: cierra bien. Y luego hay que asumir la regresión al más fabuloso infantilismo que vas a tener en el momento en que te encuentres con la canoa en el agua.

Dar gracias a Dios que os habéis ahorrado el espectáculo de vuestros amigotes haciendo el gañán con las piraguas. Tíos de 40 palos, con canas, padres de familia numerosa…jugando a los coches de choque con las canoas, jugando a salpicarse, picándose por ver quién gana, empujándose a las ramas….en fin…bochornoso y aburridísimo como podréis imaginar.

Cuando empezaron a dar muestras de agotamiento quisieron parar a bañarse. El descenso eran 12 km y se me ocurrió preguntar cuánto llevábamos...lo bueno de ir con ingenieros es que calculan distancias: “1 km y medio como mucho”, me dijeron. Pero claro, tanto hacer el gañán estaban exhaustos.

El baño…en fin…no os digo nada...pero... ¿sabéis que el agua fría encoje, no?..Pues la del rio estaba más allá del concepto frio. Eso sí…nos bañamos todos…con dos cojones.

Luego resultó que en los bidones blancos aparte de nuestras posesiones más preciadas había también comida. Si, si...pero no os emocionéis: un bocadillo de queso, una manzana y una corbata de Unquera. 3 alimentos que apetecen siempre muchísimo y que apenas hacen bola, ni dan sed.

Con fuerzas renovadas emprendimos los últimos 6 km. Estuvo bien pero tampoco os penséis que fue nada del otro mundo...un rio increíblemente bonito, peces a mogollón, el bosque llegando hasta la orilla, el cielo azul, el sol brillando, una mama pato con sus patitos, el sol brillando…Y 8 canoas con 15 energúmenos haciendo el gañán. Lo que os digo, un horror.

Al terminar las canoas, tuvimos que irnos a la playa. Creo que era muy bonita, yo no la vi bien porque me empezaron a llorar los ojos. La cosa fue que empezaron y ya no pararon en 4 horas y parece que no, pero duele un huevo llorar sin querer. Lloraba con Candy Candy…con lágrimas rodando por mi cara sin parar, hubiera molado si no fuera por el dolor insoportable.

Aún así, no os creáis que me quejé. Me porté como una campeona y disimulé muchísimo, para eso sirven las gafas de sol. Fui a la playa, bajé la cuesta casi a ciegas, me bañé en el mar con las sabias palabras de molimadre en mi cabeza “el agua de mar es buenísima para todo”, intenté dormir en la toalla, fui un prodigio de discreción y sufrimiento silencioso.

Al final sin embargo, se demostró que los ingenieros son gente astuta y me dijeron: haz el favor de irte a urgencias.

Incluso mi ingeniero se acojonó y decidió no obviar los síntomas. Me llevó al médico y resulto que me había quemado los ojos con el sol. Ese que brillaba tanto. Y sí, llevaba gafas y sí, son buenas y sí, había otros sin gafas a los que no les pasó…

Aún así y como soy una tía con las prioridades claras, esa noche me mediqué y luego me tomé unos gintonics. Eso sí, también soy una tía prudente y la caminata a la solanera que se pegaron al día siguiente, me la ahorré. Sé que vosotros hubiérais hecho lo mismo.

En fin, no os habéis perdido nada y por supuesto os hemos echado muchísimo de menos, cabrones.

Para Santos y Pit.

17 comentarios:

Tita dijo...

Ostras ¿soy la primera?

¡Bueno bueno, vaya un horror de finde! No se lo desearía ni a mi peor enemigo!!

Jamás había oido lo que te ha pasado en los ojos ¿seguro que no miraste fijo fijo a la bola amarilla esa?

Cuidaté...

Ayer no pude comentar el post de tus princezaz, no me dejaba. C me mata ¡es la bomba! y a M...po dió, no la dejes suelta que nos la hace algo este mundo cruel!!! Bueno, si la sueltas, que sea de la mano de C. ¿eh?

El niño desgraciaíto dijo...

Tal y como lo cuentas se ve que fue un aburrimiento total, se ve que no hicisteis más que sufrir y sufrir... ;-)

Babunita dijo...

Está demostrado cientificamente que el gin-tonic es una bebida medicinal. ¿Para qué sino lo inventaron los ingleses?

Anónimo dijo...

Los ojos se pueden quemar??? Dime ahora mismo, PorFavorTeLoPido, que solo fue una patraña para ahorrarte la caminata del dia siguiente!
No tenia ni la mas remota, oiga.

Soy fanS del "ni se te ocurra decirle que es bonito, se le tiene que decir que esta a tomar por culo"

Isabel

javi dijo...

Ehmmm, eran 12 km de descenso, llevaban 1.5 km como mucho y luego reemprendieron los ultimos 6 km...

¿Esto no te lo estarás inventando todo sobre la marcha, maja?

Anónimo dijo...

¿Llevabas gafas y se te quemaron los ojos?...mmm...¡Ya se!
Mirabas por el rabillo la manguera del bombero...¡por ahí te entró el sol!

Gonzalo desvariando en la Europa profunda

Pikifiore dijo...

Uyy a mí lo de los ojos me pasó el año pasado y parecía un zombie...rojiiisimos se me quedaron. Ahora bien, si te sirvió para ahorrarte la pateada bajo la solana, al menos tuvo algo positivo.
Qué gracia lo del bombero,jajajaja.

Lo que diga el espantapájaros dijo...

Te quemaste los ojos??!! Es la primera vez que lo oigo... Lo que no te pase a ti! Qué río bajasteis?? Es que, por lo que narras, parece el Sella (yo también sufrí el bocata de queso con la manzanita).

Anniehall dijo...

Tres alimentos que apetecen siempre muchísimo y que apenas hacen bola, ni dan sed... me muero de risa, mis hijos me miran como si estuviera loca.

Salamandra dijo...

¿EncoJe? ¿en serio? ¿CON JOTA?

;-)

Bichejo dijo...

Vamos, que un rollo...si es que no sé para qué vas.

Que sepas que la vista es sospechosamente parecida a la del sitio donde vacacioné (en Potes, claro) el año pasado

Miss Hurry dijo...

Pobres! qué mal lo pasásteis!

Portorosa dijo...

:D

Eres la única persona que conozco, aparte de Miguel Strogoff, que se ha quemado los ojos.

Anónimo dijo...

Ha sido un fin de semana muy duro en el norte, especialmente el domingo. La temperatura en la costa era de 40 grados, un calor pegajoso, indecente.
La escasa brisa no llegaba más allá de diez metros en la playa. Si tenemos en cuenta que con marea baja puede haber cien metros de la arena al agua...
Por otra parte esas salidas de fin de semana a sitios lejanos dejan casi siempre una sensación rara que yo no sé explicar pero tú si serías capaz de hacerlo.
Por tanto me inclino a pensar que dices la verdad y que no lo has pasado bien, pero bueno la vida es así no?
jubiladodecadente

molinos dijo...

Tita, felicidades por la pole. XD. No me quite las gafas en todo el dia no me lo explico...

ND..tú me conoces, ya sabes que soy una martir total.

Babunita, es muy medicinal, no como la cerveza que empapuza y no cura nada.

Isabel, por lo visto si. El médico de Potes me dijo " abre loq ue puedas los ojos"..los miro con una lucecita y me dijo" una quemadura solar y de las buenas". Inexplicable pero duele que te cagas.

Javi. Hay que explicartelo todo. Paramos cuando llevábamos 1, 5 km a darnos un baño, luego cogimos las canoas hasta mitad de trayecto donde paramos a comer y luego los otros 6 km. ¡¡purista!!

GOnzalo..no te lo voy a tener en cuenta..que la Europa profunda es muy dura. ( y no me hagas chistes con mangueras y durezas que te veo venir)

Pikifiore..que conste que iba mentalizada para la pateada pero con los ojos asi era imposible.

Lo que, bajamos el Deva. El menu delicatessen debe ser algo habitual por lo que veo.

Annie..lo peor es que no dejamos ni la raspa de esa comida tan apetitosa.

Salamandra..¿ eso es todo lo que tienes que decir? Ahora lo corrijo..con J:

Bich..el sitio era Tarrio o Tarriano o algo así..a 15 km de Potes más o menos ( segun Julito)

MissHurry..menos mal que hasta que no cumplan 80 no haremos otra igual..XD

Porto, no sé que me hace más ilusión si que digas que me conoces o que me compares con MIguel Strogoff...XD.

Jubilado..la caloreta del domingo era de cortarse las venas..claro que llegar a Madrid a las 11 y media de la noche con 32 grados..fue mucho peor. De todos modos creo que podría acostumbrarme a un plan asi una vez al mes..

apple dijo...

Vamos que os lo habéis pasado fatal para no repetir. Lo de los ojos no lo había escuchado en mi vida.

Hermano E. dijo...

Muy bueno el post, as usual...

Menos mal que lo he leido en casa: algunas frases me las he apuntado para soltarlas a la hora del café ("derivados del petróleo saborizados") , y con el párrafo del bocata de queso me he desgañitado a reir.

Una pregunta: los chalecos salvavidas ¿no apestaban? Yo he montado varias veces en canoas, y los puñeteros chalecos siempre desprenden un olorcillo a eau de chotuno que no veas. ¿afectará a su flotabilidad lavarlos? A ver si la llorera te vino por eso.

Finalmente muchas gracias por la fe inquebrantable en los ingenieros. Lastima que en mi unidad familiar pocos compartan tu vision. ¿No te apetecería quedar una tarde con mi mujer y explicarle un poco todas las cualidades del marido ingeniero? Ella la verdad es que no aprecia las ventajas.