viernes, 2 de julio de 2010

CONDUCIENDO: Probabilidades, Pepe y comics.

He venido conduciendo con una tormenta encima de mi coche desde el km 10 hasta mi destino. Es más, la nube de tormenta sigue encima de mi despacho. Me recuerdo a esos episodios de la Pantera Rosa en los que va con la nube encima y haga lo que haga le llueve.

El caso es que jarreaba pero bien por la carretera. No me importa, soy buena conductora y conozco el camino de sobra, pero hoy me ha dado por tener un pensamiento pseudocientífico. Llevo 10 años conduciendo para venir a currar, una media de 160 km al día..Nunca he tenido un accidente. Según esa cosa misteriosa que es la probabilidad (combinaciones de 3 elementos tomados de 3 en 3 sin repetición...creo que todavía tengo pesadillas con esos problemas), ¿cada día que pasa tengo más posibilidades de darme una leche conduciendo? O ¿la probabilidad parte de cero cada día? Por supuesto siguiendo este hilo he llegado a un punto de NS/NC…y he dicho cuando llegue al curro, le pregunto a Efe..El gurú de las matemáticas.

Para abstraerme de ese pensamiento tan tétrico me he puesto a pensar en el fascinante mundo laboral. En la evolución que sufre un curri cualquiera desde que empieza a buscar curro hasta que con un poco de suerte y dando mucho la brasa consigue llegar al cielo laboral de los expertos.
Tenemos un curri cualquiera, por ejemplo llamémosle Pepe. Pepe está en paro, por supuesto porque no se lo merece, los jefes le tenían manía, blablablablabla. (Es una fábula..Así que no hay crisis ni nada de eso..antes de que vengáis con la realidad a joderme el cuento). Pepe mueves sus contactos, esto es..da la brasa hasta la extenuación a su primo para que este llame a su compañero de jimjazz en el gimnasio de su pueblo que a su vez conoce a un curri en RRHH en una empresa X donde hay un puesto libre de curri de nivel 0. “Por favor, por favor, por favor..tío, hazlo por mí”. Tras una impresionante sucesión de llamadas y demás, consigue, no se sabe muy bien como, ese trabajo.

Y entonces empieza la transformación. En apenas una semana, el curro que era “justo lo que yo necesito, es el trabajo perfecto y además pagan bien y tengo buen horario”..resulta que ya no nos mola tanto. ¿Por qué? Porque a Pepe le ha entrado el virus de “desciendo de la pata del Cid” combinado de “pues yo también me lo merezco”. Es decir, resulta que las atribuciones que tiene en su nuevo curro, las cosas que tiene que hacer que son su responsabilidad y por las que le pagan…no le parecen suficientemente interesantes para su excelsa persona.

Por supuesto, esto no se traduce en: “esto está chupado, voy a hacerlo de puta madre y así se darán cuenta de lo que molo”…sino en “a mí esto no me gusta, yo podría hacer más cosas porque además...el de al lado hace cosas con un boli bic y le pagan más que a mi que las tengo hacer son con lápiz y yo me merezco un rotulador”. Resultado de este proceso: las cuatro mierdas que tiene que hacer Pepe, no las hace, porque considera que él está por encima de eso. Se pasa el día en la cafetería comentando lo bien que haría él el trabajo de los curris de nivel 2.

Pepe, por supuesto,..jamás ve que a mayor remuneración, mayores son las responsabilidades. No te pagan un suelo de responsable de rotuladores de colores si lo que haces es manejar lápices sin mina. Las posibilidades de cagarla con los rotus son mucho mayores y por eso te pagan más. A Pepe eso se la sopla, él quiere más pasta, plaza de parking, móvil de empresa y despacho. Lo que no quiere son las responsabilidades ni tener posibilidades de que nadie le regañe.

Pepe es pesado y sigue teniendo al primo que conoce a alguien en jimjazz, así que persevera en su escalada laboral y por arte de magia llega a experto de primer nivel. Y vaya por Dios...tampoco estamos a gusto. No tenemos despacho con ventana...¡¡será posible!!¿Y ahora como controlo si los demás expertos están o se han pirado ya? Además...un momento...me han dado los rotus de colores... ¿qué hago con ellos? Oh ya sé…como tengo un par de curris de nivel 0 por debajo me voy a dedicar a pasarles los marrones...al fin y al cabo YO SOY EXPERTO.

Y ahí está el tío, como un campeón...en la cúspide del mundo laboral a base de ser un brasas envidioso, siendo un jefe cabrón e ignorante.

Eso sí, Pepe nunca estará contento, él considera que merece ser Califa en lugar del Califa… (Y esta es, con mucho, la referencia más friki que he hecho en este blog durante toda su existencia)
NO he encontrado el capítulo de la lluvia de la Pantera Rosa..pero este es el que más me gusta. Quiero ir a Bizarre Book Shop. ¡ Qué buen nombre para una libreria!





Para el próximo día: tipos de expertos..pero ahora me vuelvo al l coche que sigue jarreando. Pensemos que la probabilidad se resetea y estamos en 0.

22 comentarios:

Portorosa dijo...

Pues yo conozco a Iznogud.

Jo, la llevo clara contigo de jefa.

Estás hablando de personas caraduras, yo creo. Que harán el caradura en cualquier circunstancia.

SPEEDY-TXABI dijo...

Esperemos que ese tal Pepe (y todos los "pepes" del mundo mundial, que los hay a mogollón) un día descubran que...
"algún día, en cualquier parte, indefectiblemente, has de encontrarte contigo mismo; y solo de ti depende el que ese sea tu momento mejor o la más amarga de tus horas".
En su/sus casos, está claro con lo que se van a encontrar...

Teresa, la de la ventana dijo...

Cómo me suena la historia de Pepe... En cuanto a la Pantera Rosa, siempre fue una de mis favoritas en cuestión de dibujos animados. Hasta el punto de que tengo su música en el móvil...

el chico de la consuelo dijo...

Puffffff que sensible estoy con el tema... (con el de pepe no con el de la tormenta).
Y te has dejado la varible "no estoy aqui por ser sobrino sino porque me lo merezco..."
Y la otra de "En este pais está lleno de funcionarios que no dan pique y no como nosotros que estamos en la empresa privada...(dejan de decir (de papa))"

me paro que me lanzo y me veo en el paro llamando a mi primo que tinene un comapñero de jimjazz.
viñeta de forges

Anónimo dijo...

Lo de Pepe me ha parecido magistral: la gente que se acuerda sólo de los derechos y nunca de los deberes (por resumirlo de algún modo) me saca de quicio. Que muchos de los que te rodean en el trabajo sean de este perfil es fatal para la higiene mental.

Lo de la probabilidad me suena vagamente que es algo así como probabilidad no condicionada, lo del reset, vamos; pero como no soy matemática, mejor te lo explica algún experto en la materia :P

Marty Ryan

El niño desgraciaíto dijo...

Yo entiendo que lo de las probabilidades se pone a cero cada vez que inicias un viaje, como el cuentakilómetros.

Er-Murazor dijo...

ECDC, tal como yo lo veo, moli no ha dicho que todos los jefes sean Pepes. Ha dicho que hay algunos (no me mojo con si son muchos, eso que lo diga ella) que son así. Extremo este último con el que yo estoy totalmente de acuerdo, por otra parte.

Igual que lo de los funcionarios. Habrá muchos que no den pique, pero de los otros también te encuentras alguno de vez en cuando.

PS: Lo de la probabilidad se lo dejo a Efe, ya que lo prefieres, que yo estoy de vacaciones.

Juanjo ML dijo...

Sí, se pone a cero, ese día...

Respecto a Pepe, llega a jefe precisamente por su actitud, los que nos pasamos la vida cuestionando nuestra valía no pasamos nunca de curritos salvo que nos pongan una pistola en la sien y nos demuestren que está cargada.

javi dijo...

Mete una bola roja en un cesto con 99 bolas negras y menealas bien. Sacas una bola, ¿cual es la probabilidad de sacar la bola roja? Vuelve a meter la bola que has sacado y menealas bien. Sacas otra bola, ¿cual es la probabilidad de sacar la bola roja? Asi ad nauseam...

Y no soy Efe.

Anónimo dijo...

La probabilidad se pone a cero cada vez para esa vez. Es decir, la probabilidad de que te salga cara al tirar una moneda es 0,5, la de que te salgan 2 seguidas 0,25, pero si has tirado la moneda 99 veces y te ha salido siempre cara, la pobrabilidad de que te vuelva a salir cara en la siguiente tirada es 0,5 otra vez, aunque la probabilidad de que te salgan 100caras seguidas sea... muy pequeña, la que sea.Así que no te preocupes, todos los días, cada día, tienes la misma probabilidad de matarte :)

Yo también conozco a Iznogud, me encanta. Seré una friki y no lo sé?
Tochi

NáN dijo...

Vamos a ver si me olvido de Pepe y pasamos a la Estadística Recreativa Experiencial. Dada mi edad, y el hecho de que llevo jugando a la Primitiva desde muchos anños antes de que la inventaran, ya me tendría que haber tocado o estar a punto de...

Pues no, señora mía. Estoy convencido de la lotería les toca siempre a los mismos (véase Fabra o, anteriormente, el concejal Matanzos del ayun de Madrid). Así que el dársela debe ir también por la misma tendencia.

Es más, mi retoño tiene un amigo que se da una leche en la moto. Se cura, cobra el seguro, se compra una moto más grande y se da otra. Se cura, cobra el seguro, se compra una moto más grande y se da otra.

Va por la cuarta moto, pero como es listo esta vez se ha comprado una Vespa.

"Ella" dijo...

La probabilidad de que no te pase nada con el coche se resetea cada día (como han contado Javi y Tochi con lo de las monedas y las bolas), sin embargo la probabilidad de que no te pase nada con el coche muchos días seguidos se va complicando.

Volviendo a la moneda, la probabilidad de sacar cara es 0,5 (independientemente de cuantas veces tires la moneda), sin embargo la probabilidad de sacar cara
- 2 veces seguidas es: 0,5 x 0,5 = 0,25
- 3 veces seguidas: 0,25 x 0,5 = 0,125
- 4 veces seguidas: 0,125 x 0,5 = 0,0625

etc...

La diferencia de ésto con el coche es que la probabilidad base de que tu no te pegues una leche con el coche se acerca mucho a 1 (como demuestra que no te hayas dado un golpe nunca), así que aunque cada día se incrementa la posibilidad de dartela, el incremento es tan nimio que probablemente se pueda considerar despreciable.

Además hay cosas (como que te caiga un rayo encima), que son mucho menos probables si no te han pasado nunca antes. ;)

Anónimo dijo...

Lo del curro no es tan sencillo como lo cuentas.

MALVANTESA.

Anniehall dijo...

A mí esta mañana un camión casi me echa de la m30. Luego he venido todo el camino pensando en la muerte. Mejor pensar en el mundo laboral, aunque sea triste. Cuanto más incompetente más alto llegan, salvo excepciones.

NáN dijo...

Y ahora lo de Pepe. Creo que los primeros escalones de la gestión, por necesidad de funcionamiento de la empresa y siempre que no haya enchufados nacidos para que se fogueen en el puesto, los pueden ocupar gente competente que sabe cómo funcionan las cosas.

A partir de ahí, los lobos: gente que centra su vida en escalar. Tngamos en cuenta que a los jefes los nombra un jefe superior, que solo se siente agradado por aquellos que le dicen "qué bien lo haces qué buenas tus medidas qué pena que haya gente que no las quiera entender, como fulanito, menganito y zutanito".

La cualidad esencial, ser sumiso con el de arriba y feroz con los de abajo. ¿Cómo van a tener tiempo para entender las operaciones de la empresa, si esas las hacen unos curris a cambio de 4 perras?

Excepciones, sí, pero como las brujas, que haberlas hailas.

Efe Morningstar dijo...

Como ya te han dicho, Moli, se resetea. La historia previa no cuenta absolutamente para nada (en un mundo ideal sin ponis), salvo para decir cosas guays como que nunca has tenido un accidente.

Cada vez que digo algo similar ("Jamás me han puesto puntos", "jamás me he roto un hueso") en el margen de una semana rompía la racha.

Pero eso no son matemáticas, eso es Dios, que es un malvado cabronazo vengativo y chungoperas.

Chirly dijo...

Tu eres buena, tia... muy buena.

José Antonio Peñas dijo...

¡Sí¡ ¡Ese episodio de la tienda psicodélica es una obra maestra!

En cuanto a la estadística, tu asunto es complejo: la probabilidad de un accidente al azar (meteoritos que caen inadvertidamente, jabalíes que entran en la calzada huyendo de un galo hambriento…) no se acumula, luego el marcador se pone a cero cada vez que te pones en marcha. Se trata de sucesos que son independientes de cualquier otra circunstancia.

La probabilidad de que tú cometas un error de conducción, de momento, permanece estable: si eres buena conductora no vas a dejar a serlo, y la posibilidad de que tre confíes en exceso se compensa con el aumento diario de experiencia. A la larga el equilibrio se descompensará con los años, porque con la edad irás perdiendo reflejos, agudeza visual, capacidad de reacción… pero eso será dentro de unas décadas, no mañana.
La probabilidad de un accidente por avería aumenta a medida que el auto que usas va envejeciendo: por mucho que pase las revisiones pertinentes, el desgaste sigue ahí y se acumula. EN teoría al comprar un coche nuevo la probabilidad de avería vuelve a reducirse, pero eso no es cierto del todo, porque los coches nuevos son más complejos y en consecuencia hay más posibilidades de una avería (más complejidad, más probabilidad de fallos)

Sumado todo ello el resultado es que hasta que tus capacidades físicas mengüen (y dado lo esplendoroso de tus pies parece que aún te quedan tiempos de gloria) no hay un mayor riesgo de accidente hoy de lo que lo hubo ayer o lo habrá mañana

Su dijo...

Es verdad, lo has descrito perfectamente. Cuando miras alrededor en casi cualquier empresa, te das cuenta de que está llena de inútiles, es algo que no me cabe en la cabeza.

Y sin ánimo de parecer feminista, ese tipo de ascenso es muy difícil en una mujer. Si eres mujer tienes la obligación de saber de verdad, y aún así te cuesta ascender (Por no hablar de los sueldos...).

Y lo del coche, mejor a 120... ;)

Besos!

Anónimo dijo...

Er Murazor... no me he explicado porque precisamente era eso lo que quería decir...
Cuadrillas de sobrinos que no han pegado un palo al agua y que son los que más se meten con los funcionarios, cuando tendrían que mirarse a si mismos...
ECDC

Sheldon dijo...

Supongamos que la la probabilidad no se resetea cada día.

En este caso, cuantos más accidentes hayas tenido, menor será la probabilidad de que tengas nuevos accidentes.

Teniendo esto en cuenta:

1. Un buen método para evitar accidentes sería estampar el coche contra una columna antes de salir de casa. Así, ya habrías tenido el accidente del día y viajarías mucho más seguro. Por si acaso, yo lo estamparía dos veces.

2. Las aseguradoras, en vez de penalizarte, te bonificarían por por haber tenido muchos accidentes.

2 es claramente falso, luego la premisa inicial es falsa. Definitivamente, la probabilidad se resetea al salir de casa.

Corolario adicional. Comerse una columna en el garaje no te da inmunidad. El día que estrené mi coche, lo rasqué contra una columna al salir de casa y luego le rompí el morro contra un pilote de hormigón. Después de esto, 4 años sin ningún percance. Así de caprichoso es el azar.

Anniehall dijo...

Éste es mi Sheldon!!