viernes, 11 de diciembre de 2009

VOLANDO Y AMERIZANDO


No me mola volar. No es que me de miedo, que me da, sino que no me mola. Pongo un pié en el aeropuerto y empiezo a ponerme nerviosa.

Hace años, antes de venirme a los libros de colores, curraba en una cosa superguay de la que no tenía ni puñetera idea pero que implicaba viajar todas las semanas, hospedarme en hotelazos y ganar una pasta. Por aquel entonces no me daba miedo, iba y venía en avión tan pichi.

Cuando empecé a viajar con el ingeniero, a él le daba pánico. Él , que se duerme hasta de pié contra el quicio de una puerta, era capaz de estar las 8 horas del vuelo a Nueva York sentado como un palo, sin desabrocharse el cinturón y sin ir al baño mientras se le ponían los nudillos blancos de agarrarse al reposabrazos. Espectacular.

Al poco de ese viaje decidió que no podía ser, que él, un tío de ciencias, tuviera ese miedo irracional a volar. Optó por terapia de choque: se tragó en dos semanas y en tandas de 3 capítulos diarios todos los episodios de la increíble serie de National Geographic: “ Mayday Catástrofe aérea”.

En cualquier persona normal, el visionado de esa serie hubiera significado la decisión de no montar nunca jamás, no ya en un avión, sino de no salir de casa. En el ingeniero fue justamente al contrario, según él: “ he comprobado que se tienen que dar tal cúmulo de problemas para que un avión falle, que estadísticamente la posibilidad de tener un accidente es muy remota, así que ya no me da miedo”.

Por supuesto, a mi ahora me da pánico y eso que solo he visto un par de capítulos. No me mola ni llegar al aeropuerto, es poner un pie y me siento como una delincuente despistada.

Primero llego al mostrador de facturación y mientras rebusco en cualquier resquicio de mi bolso, cartera, bolsillos, por mi mente pasa el siguiente pensamiento: “me he dejado el dni en casa no podre volar el ingeniero me mata” y cuando estoy al borde de las lágrimas lo encuentro en su sitio. Se lo entrego al empanado de facturación que me mira con cara rara, porque sí, lo sé..en el dni tengo una pinta que parezco una terrorista.

Guardo el dni en el bolsillo del abrigo y cierro la cremallera. Sé que hasta que llegue a destino tendré unos 3 ó 4 más momentos de pánico con el dni.

Luego coges la maleta y se la enseñas al empanado para que vea que tiene el tamaño justo para no facturar. Absurdo. Ahora nadie factura, 160 tíos entran en el avión con su maletita para descubrir que no hay sitio para todas esas maletas, así que al final cogen la tuya y la facturan sin cobrarte. Esto debe tener una explicación, pero no la desconozco.

El control de seguridad es un descojone. Es la cosa más surrealista que se ha visto nunca. Como tengo aspecto de ser poco de fiar, llego con mi más dulce cara de madre de familia y sonriendo, pero inexplicablemente al ogro responsable del control le parezco siempre sospechosa: fuera las botas, fuera el cinturón, desdobla el bajo de los pantalones ( si, no me los coso y los llevo doblados, soy un desastre), y por supuesto cacheo a conciencia. Y luego el bulldog con mucho tacto te pregunta: ¿ LLEVAS AROS EN EL SUJETADOR?

¿Qué se contesta a eso? Porque si lo piensas bien, un aro de sujetador puede ser un arma homicida y lo mismo la tía quiere desarmárlo y yo necesito mis aros asi que opto por una mentira: “no me acuerdo” y espero que me haga despelotarme…pero no, eso parece convencerla.

Luego viene el peregrinar de puerta en puerta de embarque, que van cambiando aleatoriamente sin previo aviso. Pone Bristol y de repente ya no lo pone. En la era de la tecnología, supongo que habrá un tio con un ordenador delante que pueda decir “donde pone Bristol vamos a poner que cambiamos la puerta a la 30 ”, pero no..el tío dice, “mejor voy a poner un inquietante fondo azul que suma en la incertidumbre a los 160 absurdos que llevan una hora haciendo cola”. Apuesto a que el tío ni usa el ordenador..tiene unos listados en papel y va tachando con rotus de colores y se descojona mientras por las pantallas ve a la gente correr sin rumbo por el aeropuerto. ( mmm..lo mismo ese curro mola)

¿ Y las instrucciones de seguridad? “En el improbable caso de que haya que amerizar”. La palabra amerizar mueve a la risa histérica incluso a alguien como yo, completamente falto de conocimientos de física,pero ya si la unes a “ improbable”..directamente induce al pánico. Supongo que algún gurú psicólogo pensó que improbable tranquilizaría a alguien cuando es justamente al contrario.

Porque vamos a ver: ¿Es improbable el hecho de que haya que amerizar? Eso sería una buena noticia significaría que todo va sobre ruedas y no es necesario esa maniobra tan complicada. Pero ¿y si lo improbable es que consigamos amerizar? Eso sería muy malo, y como ya he comentado, veo chungo que un avión caiga y americe posándose como una mariposa. Así que lo veo más en plan..” si de puta coña conseguimos amerizar y no nos hundimos hasta el fondo del océano”…lo que no es nada tranquilizador.

Mientras reflexionaba sobre este dato e intentaba controlar mi risa histérica, me puse a mirar las instrucciones de seguridad del vuelo, ( soy una pasajera muy disciplinada) y fue peor. Carcajadas completamente fuera de tono salieron de mi boca sin control. Resulta que según esas instrucciones una vez que has conseguido un improbable amerizaje en el mar..y has logrado salir del avión con tu flamante chaleco salvavidas..tienes que tirarte al mar y hacer el corro de la patata con tus compañeros. ( Ver ilustración adjunta)

Como tengo una mente calenturieta, miro el dibujo y pienso: yo preferiría balsa, es endeble pero parece más segura y menos fría que agarrarte a cualquier tío que no conoces de nada en el agua helada del Atlántico. Y supongo que lo mismo pensarían todos, asi que se entablaría una batalla sin cuartel por la balsa. En el dibujo hay unos tíos perfectamente tranquilos con su chaleco observando desde el ala, están con pinta de decidir si van a balsa o a corro. Todo el mundo sabe que eso no es real, el avión se hunde a plomo en un torbellino que lo chupa todo..¿ el que ha dibujado eso no ve pelis? Me troncho con el dibujo.

Bueno, pues ni amerizamos ni nada..pero todas estas chorradas me dieron para un tontipost.

Varios:
- Hoy voy a ver el zulo de MAK con la superheroína que quiere tomar posesión del territorio enemigo.
- Tengo finde de juerga completa. El lunes tendré holgura craneal así que no creo poder escribir hasta el martes.

17 comentarios:

javi dijo...

¿Preferirias esta?

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Te comprendo en todo yo le tengo mucho miedo a volar. Cuando de verdad descubres el miedo a volar es cuando el piloto dice: "Señores pasajeros, por una averia en un hidraulico hemos de volver al aeropuerto de salida", llevas diez minutos volando, sabes que un hidraulico puede ser cualquier cosa...Y las azafatas palidecen y dejan de sonreir...

Xinax dijo...

jolin, Javi.. que crueldad!.
De momento no me da miedo volar, e incluso en ciertos momentos, hasta parece que domino el abstruso lenguaje de los del control de seguridad del aeropuerto... pero vamos, dame un par de post como éste, y empezaré a cuestionarmelo.

Por cierto, mima a tu editora, hay algún detallín por pulir....jijijijijijijijiji

Mónica dijo...

A mi también me da muchísimo miedo viajar.. es algo que espero superar algún día...

Besos

Pilar en Córdoba dijo...

hola Molinos¡¡
me acabo de hacer de tu fansclub así que aquí me tienes para comentar lo que quieras :-)... si no te importa...

he volado poco, y creo que siempre da miedo... donde hay peligro hay miedo, y aunque peligro hay en todas partes... en un avión colgado en las alturas, por diosssss¡¡¡

hay maneras de exteriorizarlo, eso sí, poniéndose tieso, blanco, mudo... o charlando y comiendo como hago yo, jajajaja.

saludos desde la sierraenlared

Pétalo dijo...

Ay por dios, lo del corro de la patata me ha matao. Jajajaja. A mi no me da miedo volar.
1. Porque no volar implica no salir de esta isla de mierda jamas.
2. Porque si me muero allá arriba, no creo ni que me entere.
Conclusión, si me muero pues me morí.

Bichejo dijo...

Me estás diciendo que en 2011 tampoco habré superado el miedo???

No mola!!!

Senechaux dijo...

Al hundirse el avión, que seguramente no se hunda tan fácilmente, no crearía un remolino que te arrastraría.

¿Más tranquila ahora?

Anónimo dijo...

Yo soy de las de hacer un pulso conmigo misma de lo que llego a apretar las manos del paniquillo que tengo solo de sentarme y atarme ese ridiculo cinturon.
Pero, o vuelo o no salgo de casa, asi que.... a volar!
Eso si, rezando para no oir "Señoras y señoras, les habla el comandante Janeiro, Belen Esteban zorron"

Isabel

Diva Gando dijo...

A mi por lo general no me daba miedo, hasta que empecé a ver que los pilotos o eran de mi quinta o más jóvenes y allí ya me acojoné un poquitín. Ahora me da mas miedo el pensar que si el avión la palma, menudo fregao dejo en casa. Que agobio!

Me he identificado totalmente con los momentos de pánico. Son tal cual los cuentas y suceden siempre, hagas lo que hagas.


Otra cosa, aún en el caso de que por casualidad el vión amerizara y la gente saliera ordenadamente como es de recibo, a la temperatura que está el agua del mar la gente no aguanta viva ni 45 minutos, hagan el corro de la patata o jueguen a churro, mediamanga, mangaentera...

molinos dijo...

Javi...eso es mucho más real, a mi me tranquilizaría la verdad.

Gonzalo, la desaparición de la falsa sonrisa de las azafatas es un síntoma malísimo.

Xinax..a ti nada que no te gusta que te conteste.

Monica yo vuelo aunque me de miedo, otra cosa es absurdo. Quedarte sin viajar por eso es un atraso..y además de algo hay que morir.

Bienvenida Pilar.

Petalo, lo dicho hay que volar porque sino no vas a ningun sitio.

Bich..no, no lo superas. Ya te contaré más cosas de tu yo del 2011.

Senechaux, bienvenido/a...eso me tranquiliza pero le quita emoción...

Isabel, lo del cinturon es fascinante..pero yo me lo abrocho que se me ponen las piernas moradas de falta de riego.

Diva, a mi el avión miedo pero el aeropuerto me pone histérica.

IronHide dijo...

El miedo a volar es tan irracional como cualquier otro terror de los que se adquieren por las buenas, sin razones objetivas.
El miedo al aeropuesto es, sin embargo, una simple tontería.
Sigue siendo más peligroso subir en bicicleta o moto que viajar en avión. Con la ventaja de que en caso de accidente, en avión no te quedas tetrapléjico.

Jean Bedel dijo...

Estoy contigo jefa, no entiendo a la gente que dice que le gusta volar. Salvo la rapidez en el desplazamiento (ahora con los AVE's a determinados sitios tampoco es que tardes muchísimo más) lo demás son todo problemas e incomodidades, salvo que tengas la pasta suficiente para agenciarte un Bussiness o similar. Además, que estar a 10.000 m de altura va contra natura.

JuanRa Diablo dijo...

Qué precioso espectáculo debe ser, no me digas que no: un enorme avión posado como bella mariposa gris sobre las aguas y a su alrededor círculos concéntricos de seres humanos flotando cogidos de la mano y cantando aquello de !Al corro manolo, mi padre está en los toros"

Joder, lo que me he reído. Yo también pertenezco al club de los Panic To Fly! y la palabra improbable que la eliminen YA!!

Esther dijo...

Me solidarizo mucho con el tema del post.
Creo que yo además, voy más allá. Es poner un pie en el aeropuerto y SÉ que son mis últimos minutos de vida, el avión se cae fijo. Facturo, me quedan menos minutos de vida.
Control de seguridad; una vez hasta me hicieron llorar (eso sí, me encerré en un baño para que no me vieran hijosdep.......tratarme bién, es que no sabeis que me quedan pocos minutos de vida??!!).

Me siento por el aeropuerto “se que voy a morir en breve”, miro al de al lado y pienso; “tampoco se caen tantos aviones, y si hoy se cae uno, porqué tiene que ser el mío y no el de este señor que tengo al lado”. Entonces SÉ que se va a caer el mío, por mala.

Me drogo. Me subo al avión. Despegamos. Voy a morir. (a veces he llorado también).
No se ha caido, bién. Quitan la señal de los cinturones, bién. Voy a pedir vino, entre el trankimazín y media botella de vino en el cuerpo entro en extasis. Si no me quedo frita el resto del vuelo, por lo menos ya no me importa que se caiga.

Si no consigo llevarme a semejante trance de felicidad entro al baño....y dentro del baño no se porqué me da la falsa seguridad de que allí no me va a pasar nada...es como si estuviera dentro de una caja negra y si se cae ahí voy protegida...me quedo casi todo el vuelo dentro. Ridículo, lo sé.
(y escribir comentarios en post de hace dos años también, pero este tema no podía dejar de comentarlo, en fín, voy a empezar un blog con mis experiencias voladoras, creo que dan para un rato)

molinos dijo...

¡¡Esther!!! Comenta en post antiguos que hace muchísima ilusión!!!! Me parto con lo de quedarte en el baño en plan caja negra...jajajaja

Esther dijo...

:)