jueves, 24 de septiembre de 2009

ELLOS Y ELLAS: el sexo.

Ellos se descubren el pito, pilila, cola, colita en la más tierna infancia. Quedan completamente fascinados por ello. Les cautiva su supuesto poder y el uso que pueden hacer de él: “mira mamiiii….está de punta”.

Ellas descubren que no tienen pito y siguen a lo suyo.

Ellos en su adolescencia no saben que hacer con tantas hormonas pululando por su interior y queriendo salir. Cualquier chica es aceptable para el sexo..hay poco criterio.. Es más desahogo que disfrute.

Ellas en su tierna adolescencia no tienen ni idea. Quieren un príncipe azul y punto pelota. Son unas majaderas.

Ellos entre los 20 y los 30..siguen sin criterio. Cuanto más mejor, lo importante es conseguirlo y cuanto antes mejor. Algunos afinan exigencias pero son los menos y aunque tengan criterio si algo se pone a tiro se aprovecha. Se conforman con sobeteo, culebreo y explosión. Si consiguen sexo oral es el premio gordo. Ellos creen que el sexo sube puntos en su status personal y ante sus amigos.

Ellas entre los 20 y los 30 tienen dos opciones, aceptar todo lo que se acerca esperando que a base de prueba-error, prueba-error alguna vez se acierte o ser selectiva. La opción aceptar todo lo que se acerque hay que manejarla con cuidado y desechando completamente la idea de: si se acuesta conmigo será porque siente algo. Ellas siguen siendo majaderas. Ellas creen que el sexo les resta puntos.

Ellos a los 30…siguen a lo suyo. Lo que se deje lo cojo. Si es horrible y después de esa noche negaremos haberla conocido nos sirve igual. Ellos quieren sexo. Ellos quieren algo estable aunque lo nieguen “ yo paso de novia, prefiero varias tías..blablablabla”.

Ellas a los 30 lo tienen cristalino. En lo que esperan la pareja ideal, a la que también están esperando, ( algunas “con el velo en el bolso” como dice mi amigo J.) quieren sexo de calidad: un tío que cumpla un mínimo, nada de pichas finas, nada de traumas sexuales, nada de contarme tu vida en la cama, nada de “¿ cómo he estado?” “ ¿me darías un 7 o un 8?, nada de limpiarse con las cortinas y un mínimo de técnica. NO quieren sexo, quieren un buen amante.

Ellos encuentran pareja sin quererlo: “no, no ..bueno..ya veremos..estamos empezando..es un rollo”..y sin darse cuenta están pillados hasta las trancas. Descubren que con amor no es lo mismo..es mejor.

Ellas encuentran pareja después de currárselo a pico y pala..pero con tiento: no me quiero hacer ilusiones, a ver que pasa, seguro que sale rana. Comprueban que con amor es mejor.

Ellos y ellas forman pareja.

Ellos y ellas tienen sexo y la primera vez es un puto desastre.

Ellos y ellas engrasan la técnica y son más felices que perdices.

Ellos olvidan una pelea si hay sexo.

Ellas no quieren follar si están cabreadas.

Ellos necesitan sexo todos los días para recordar porqué escogieron estar con ellas.

Ellas no.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

vaya jartá de tópicos.

YoMisma dijo...

Parece que terminan llegando a un acuerdo...

jajaja

Todo tiene sus matices... pero muy en general esta acertado.

Lo del velo en el bolso me ha dejado muerta!!

jaja

Saludines,
YoMisma

Hilario dijo...

Se nota que este post lo ha escrito una mujer.
Seguis sin entendernos... Seguimos sin entenderos.

JuanRa Diablo dijo...

Pues una lástima ser tan distintos, ¿no? Pero yo, puestos a elegir, creo que estaría mejor que ellas fueran más parecidas a como son ellos. ¡Mucha más diversión, dónde va a parar!

(Ahora es cuando Molinos me suelta a los perros)

molinos dijo...

...ppufff...hoy no tengo ganas de batalla.

al que le guste bien y al que no le guste también.

Anónimo dijo...

Te chinchas, que no tienes pilila.
No sabes lo que te pierdes.

Don Mendo

Jezabel dijo...

Mm... pues yo no creo que seamos tan distintos, Moli. O igual tengo una suerte del copón con Rad, vete a saber :)

peibol dijo...

Me quedo con la idea de ganar y perder puntos a través del sexo, en función del género que lo protagonice. Es tristemente cierto. ¿Por qué las mujeres tienen que darle tanta importancia a una forma de pasarlo bien? Es como si sólo accedieran a bailar con el hombre de su vida :s

Aspective dijo...

Creo que está genial y refleja la realidad totalmente.
Y además escrito de forma divertida.

Laia... dijo...

Iba a apaludirte, como siempre, pero lo que me ha matado de verdad, ha sido el comentario de peibol.

Cuanto tópico, y cuanta verdad.

Anónimo dijo...

Por partes...que dijo el canibal:
No son tópicos, es la visión de una mujes escrita por una mujer.

Seguro que nuestro anónimo 1º es hombre y lo ve diferente...¿será que somos diferentes?

Hay una frase que les dice un profesor del cole de mis hijos a las adolescentes de 3º-4º de la ESO: cuidado, que cuando tu buscas romance, amor, cariño, él busca macreo... y no es lo mismo.

Clara

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

El tema da para escribir un libro...es verdad que generalizar es malo pero lo has clavado. Eso si, los tiempos cambian, lo que más valoran los tios ya no es el sexo oral...

molinos dijo...

Ilúminame Gonzalo...a ver si me animo.

Sebastián Puig dijo...

Me ha encantado y punto. De verdad.

Gilgamesh dijo...

Me ha gustado mucho. Pero qué quieres que te diga, Moli, mi sensación es que te basas más en un tópico que en la realidad, o quizá es simplemente una cosa cultural, y lo entenderás muy rápido: soy hombre y vasco :-)

Ahora te revelaré otro tópico, esta vez sobre los hombres vascos. Aquí son las chicas las que se quejan de que no les damos caña, de que somos cobardes y no tenemos nunca iniciativa (sólo de boquilla, claro, delante de los amigotes). Y creo que tienen razón. Por otro lado, yo me he pasado toda la vida rodeado de mujeres (por estudios, trabajo, y por gusto) y al menos en mis diversos círculos sociales femeninos, mi impresión es que ellas no piensan en otra cosa que en follar. En serio, hasta un punto en el que un hombre vasco atrapado entre compañeras de trabajo lenguaraces se siente intimidado y patoso (normal que ellas se quejen de nosotros).
Los hombres vascos nunca hablan de sexo con otros hombres. Si acaso, algunos alardean, que es cosa diferente (además el que alardea normalmente hace el ridículo), y casi siempre bajo los efectos del alcohol. Nunca verás, en circunstancias normales (clase, trabajo, cafetería), a dos hombres manteniendo una conversación en serio sobre sexo: que si estoy preocupado porque anoche Fulanita no quiso hacerme esto, que si tuve gatillazo, bla bla... Esas conversaciones las tenemos con las amigas, pero nunca entre nosotros. Será la herencia católica o simplemente que somos así de miedosos, como nos achacan ellas. Pero yo me siento incómodo hablando esas cosas con amigos, prefiero mil veces a mis amigas.
Sin embargo ellas van al otro extremo. Mis amistades son casi todas femeninas. Estudié una carrera rodeado de chicas, y trabajo con mujeres todo el día. No sé si será verdad ese otro tópico de que las vascas están siempre insatisfechas (esa figura del hombre vasco falto de iniciativa), pero el caso es que... ¡Te lo cuentan! A la primera oportunidad, sin avisar. En el coffee break, o durante la jornada, o yendo a casa... Todo el rato hablando de sexo. Y con todo lujo de detalles. Claro, cuando uno no tiene confianza con la chica en cuestión se siente muy incómodo. Es que piénsalo bien: ¿Para qué quiero yo saber el tamaño de la pilila de mi compañero de curro? Dime que te lo follaste anoche y ya está, pero ahórrate los detalles por favor. Y de verdad, he captado que te gusta el albañil de la obra de enfrente, no hace falta que comentes a voz en grito tus fantasías sobre lo que le harías si lo tuvieras en la cama. Y tampoco me siento cómodo si me cuentas que te encanta que hagan sexo oral, o si reflexionas sobre lo divertido que sería hacer un trío, o ya puestos un cuarteto, ¡ni siquiera te conozco! ¿No puedes hablar de estas cosas con tus amigas, más discretamente, cuando no esté yo? Pues no. Es así todo el día. Y mi novia, la peor X-D En serio, mis amigas y compañeras no hablan de otra cosa, son pura hormona desatada, y como uno es hombre, y vasco, se acojona con esos temas. Otro tópico, quizá, pero basado en mi experiencia. Y según mi experiencia, una mujer (vasca) sólo piensa en sexo, sexo, y más sexo. Al menos las de mi edad y más jóvenes. O será simplemente que los hombres vascos somos tan miedosos y cohibidos como dice el tópico.

Enhorabuena por el blog, ¡me ha parecido muy divertido! Te sigo... :-)

Xinax dijo...

en fin, después del comentario que me precede solo me queda por decir: ¿qué te pasa para no entrar al trapo?.

las mujeres no decimos lo que pensamos y los hombres no hacen todo lo que dicen.

Tópica, no?

Gilgamesh dijo...

Xinax:

Lo que me pasa para no entrar al trapo es, primero, que ya tengo pareja, y segundo, que como dice el tópico del hombre vasco, soy tímido, inseguro y calzonazos. Las chicas tienen que echárseme encima para que yo empiece a sospechar que a lo mejor les gusto (y no, eso no ocurre frecuentemente, o al menos yo no me doy cuenta) :-P

Respondo al tópico con otro tópico (y como tal generalización injusta), aunque este último basado en mi experiencia. Y mi experiencia muestra que en mi círculo social se invierte el tópico del hombre con cerebro-pene y la mujer cohibida y no interesada en el sexo.
En mi círculo, a los hombres nos interesa el sexo, y nos gusta, pero nunca hablamos seriamente del tema. Una cosa es fanfarronear con los amigos y otra cosa es hablar de sexo de verdad, pero esto último nos viene grande a los tíos (¡en mi círculo social!).
Por otro lado, las chicas que conozco son pura hormona y no piensan más que en eso, y lo cuentan, con todo lujo de detalles, no importa quién esté delante. Para un hombre que no es capaz de exteriorizar sus sentimientos e inquietudes sobre el sexo, esto es muy incómodo. Somo así de inseguros y patanes, pero ellas así de desinhibidas y lanzadas.
Puede ser que mi "círculo social" no sea representativo, pero ya digo que es mi experiencia personal. He pasado tardes abochornado cuando mis compañeras comentan hasta el último detalle de la anatomía de sus novios, me convierto en algo así como Jerry Lewis en "el profesor chiflado", se me cae el café por encima, me atraganto con las magdalenas, me muero de vergüenza si me encuentro por la calle con el susodicho...

En mi círculo social, somos los hombres los que estamos llenos de miedos e incertidumbres. Así de fácil ;-)

Anónimo dijo...

y ¿nadie va a comentar lo de limpiarse con las cortinas? jajaja

Kuin dijo...

jajajaja la has clavado...me lo dices o me lo cuentas???

Solo que no siempre termina la historia como en tu post...ya te contaré como termina la mia...va para largo...

Un beso!

Lorena dijo...

Genial, me ha encantado

Anónimo dijo...

Ahora que lo pienso creo que debí nacer hombre....y.....vasco jeje
qué bochorno¡¡¡ qué necesidad de airear nuestras intimidades, un poquito de porfavor. Que oiga, que me parece bien, si es una cuestión de vida o muerte oye, hable de lo que necesite o le apetezca pero tenga al menos la deferencia (o el buen gusto)de buscar al interlocutor adecuado. Seguro que encontrará una persona de sus mismas características que le pueda hacer las veces, y ambos alcanzar el éxtasis(éxta sí éxta no, éxta por mis güevos me la como yo, como pueden ver pertenezco a otro grupo pero no es el tema de hoy). Se trata de prestar un poco de atención y contribuir en la medida de lo posible al bienestar general. Digo yo.