miércoles, 18 de julio de 2012

ENSAYO SOBRE EL CALZONCILLO

Tras mis sesudos ensayos sobre los sujetadores y el tanga, ha llegado el momento de dedicar unas líneas a los calzoncillos. Podría parecer que no hay mucho que decir, pero no…es un mundo enorme sobre el que reflexionar.

El calzoncillo es una prenda que cae bien. Es campechana, amable, parece inofensiva. Incluso hace sonreír: dices calzoncillos y sonríes. Pues no os llevéis a engaño: No es tan simple como aparece...todo un mundo se esconde detrás de él. Provoca inquietudes y reflexiones varias si se le dedica tiempo.

En la escala superior de la familia de los calzoncillos está el calzoncillo largo con camiseta añadida y botonadura frontal de color blanco sucio o rosa desteñido. Sólo se ha comprobado su existencia en pelis de vaqueros y únicamente se aconseja su uso si eres Robert Redford o Paul Newman en “Dos hombres y un destino”. O…Lee Marvin…

Dentro del mundo calzoncillo tobillero sé que existen unos para gente que va a la montaña a pasar frio y esas cositas tan “extremas”. Para mí, no cuentan como calzoncillos porque se parecen sospechosamente a las mallas térmicas para correr…así que es ropa de deporte y no valen. Su uso, como en el anterior caso, debería ser muy muy restringido tanto en el tiempo y en las ocasiones como entre los individuos susceptibles de llevarlos.

Después vendría ya el grueso del mundo calzoncillar: bóxers de distinto largo a medio muslo, a la rodilla, slips con una variedad infinita de longitudes, apreturas y anchos de cintura, con tirantes, con unos elásticos como de faja de señora, hay ¡tangas! y hay coqueras…que no son exactamente calzoncillos pero que nos valen para esta lista. No solo hay variedad de forma...también hay variedad de tejidos y de colores: lisos, de colores, estampacos con lunares, con cuadros, de rayas, con superhéroes, con imposibles combinaciones geométricas…todo un mundo de luz y de color.

Para empezar...igual que cualquier hombre cuando se pone un hombre tiene muchísimas posibilidades de mejorar su aspecto físico, cualquier hombre en calzoncillos tiene muchísimas posibilidades de empeorar su apariencia.

¿Por qué?

Primero, saber qué tipo de calzoncillo lleva un tío es complicado. (Descarto jovenzuelos con pantalones cagados a la altura de las rodillas, hablo de tíos, tíos...de hombres). Nada en su apariencia externa da pistas sobre el tipo de calzoncillos que usa (descarto a Nadal que obviamente lleva unos pequeños y apretados). Cuando por fin ves los calzoncillos que usa un hombre, es una completa sorpresa que puede ser estupenda: joder, que bien usa bóxers de cuadritos (o lo que sea) y le quedan fenomenal…o puede ser espantosa: joder...lleva unos como los que usaba mi abuelo pero con spiderman…Mi consejo es llevar ensayada una cara de imperturbabilidad absoluta y sólo en el caso de éxito absoluto sin calzoncillos hacer las correspondientes alabanzas o los chistes adecuados para la ocasión.

Otro problema de los calzoncillos es que parecen fáciles de manejar, parecen accesibles pero encierran una trampa y nunca mejor dicho. A las pruebas me remito, pero en un momento de exaltación erótica extrema…las braguitas salen disparadas sin contemplaciones mientras que el calzoncillo, y más si es del tipo slip, tiene que ser manejado casi como plutonio porque soltar la goma del elástico en mal sitio puede tener repercusiones muy desagradables…exigen mimo y delicadeza a la hora de sacarlos de la escena de acción o su venganza será terrible.

Más problemas. Estamos hartos de ver noticias en las que dicen que la mayoría de las mujeres no saben cuál es su talla de sujetador. Bien. Pues desde aquí lo digo, pocos hombres saben cuál es su talla de calzoncillo…pero les da igual.

Si les están demasiado grandes, tienen la suerte de que con los pantalones sujetándoles no se les caerán y además van cómodos, nada les aprieta, nada les perturba. Ellos están felices y dicharacheros, pero tengo malas noticias; un tío con un calzoncillo grande y colgón perturba muchísimo y si además es de un color indefinido tipo blanco “roto” o amarillo desvaído el efecto antiseducción se eleva hasta el infinito. Si es un bóxer de rayas o cuadritos te dan ganas de sacar la cesta de paja y hacer un picnic usándolo de mantel…

Si alguno está pensando en que entonces siempre será mejor llevar el calzoncillo pequeño se equivoca. Constreñido a un mínimo espacio...todo parece más grande...pero luego hay que mantenerlo fuera de ese espacio. Comprendo que al ir apretado te ves más poderoso, más potente, pero el observador externo piensa: madre mía, ¿como puede tener riego sanguíneo en las piernas yendo así de apretado? O peor si lo que tiene cabe ahí…Dios Mío... ¡es un picha fina! … El mundo está lleno de pichas finas embutidas en calzoncillos enanos…y es otra cosa que no se olvida.

La elección del calzoncillo y la talla es por tanto un tema espinoso. El tipo de calzoncillo que lleva un tio es una incógnita hasta el último momento, una buena elección puede hacerle salir por la puerta grande, pero una mala elección permanece imborrable en la retina. NO digo que sea un tema insalvable..otras “habilidades” pueden hacer olvidar ese mantel a rayas o ese mini slip...pero disfrutemos de las habilidades porque sí y no para anular los efectos antilujuria de la ropa interior.

Por último unas reflexiones breves:

- ¿ cómo se dobla un calzoncillo? ¿ se dobla?
- ¿ Hay que plancharlo?
- ¿ Por qué si un tio se pone el calzoncillo delante de un espejo, una vez que se lo ha colocado..siempre, siempre, siempre..se recoloca la goma, pone brazos en jarras y se gira levemente?
- ¿ El calzoncillo o los calzoncillos?

Y la duda que más me corroe:  para ir al baño ¿ se utiliza la abertura frontal que tiene o es más común sacarla por encima del elástico?

Ya lo dije al empezar…el calzoncillo es un enigma.

lunes, 16 de julio de 2012

SONIDOS

Silencio.

En la casa no se oye ni un ruido. 

Duermo. 

Unos pasos. Se abre una puerta. Arrastra el tope y lo coloca sujetando la puerta. Arrastra los pies. La puerta del baño. La tapa del vater. El agua corriendo. La puerta del cuarto de los niños que se cierra. Pasos bajando las escaleras. La puerta de la cocina. La puerta del armario de las tazas. Cierra el microndas. Ping. La puerta del armario del azucarero. La cucharilla removiendo. Sube las escaleras. Arrastra los pies. Quita el sujetapuertas. Cierra. 

Estoy despierta. 

Me quedan 20 minutos para seguir en la cama. El viento. Pájaros. Por el sonido de las ramas sé si es viento de norte que deja las nubes enganchadas a las montañas o viento que achicharrará. El tren que llegará a menos viente a la estación pasa por la falda de La Peñota.

Me adormezco. 

La puerta otra vez. Pasos descalzos. Otra vez la puerta del baño. El grifo. Ruido de afeitado. La cuchilla contra el lavabo. La cortina de la ducha al deslizarse. Corre el agua. El bote de gel al suelo. Pienso en que no salga nunca, en no ir a currar. Cierra el grifo. Cortina de ducha. Puerta abierta. Pasos que ya no se arrastran. Se cierra la puerta. 

Se me agota el tiempo. 

La puerta otra vez. El tope. Pasos enérgicos. Con zapatos. Las escaleras. La puerta de la cocina. La puerta de la calle. Tuca y Turbón que ladran. " Coño...que pesados sois por la mañana. Fuera". Los aspersores. La puerta del jardín. Se abre el coche. Arranca. Pobrehermano se va. 

Me levanto,  lloro. y comienzan mis sonidos.

viernes, 13 de julio de 2012

EL BLOG, EL BLOG, EL BLOG.

El blog me ha hecho mejor persona. Sé que resulta difícil de creer. Los que me conocen y me quieren pensarán: qué va..sigues siendo la misma tocapelotas de siempre. Los que no me conocen y me quieren pensarán: qué va..seguro que eres así desde siempre, escribir no te hace ni mejor ni peor. Los que no me conocen y me odian y aún así, pierden el tiempo pasando por aquí pensaran: ¿mejor? pues con lo mierda que eres no quiero ni pensar como eras antes.

 
El blog me ha hecho mejor. Me hace mejor. Es una apreciación completamente personal, pero es mi percepción y con eso me vale.

Empezamos por lo más obvio. El blog me ha hecho escribir mejor. Supongo que es como todo, cuanto más practicas, mejor lo haces..( excluyo de este “todo” el correr…). Cuatro años y medio escribiendo prácticamente a diario, me ha hecho mejorar. No quiero decir que escriba bien ahora, ni que todo lo que escribo ahora sea mejor que lo que colgué hace años, pero en general consigo escribir mejor, ordenar las ideas y sacar alguna conclusión. Por otra parte, escribo posts más largos que cuando empecé, no sé si porque tengo más que decir, porque le he cogido el gusto o porque he perdido el miedo y no se cortar.

 
El blog me ha hecho ver las cosas que (me) pasan de otra manera. Alguien me dijo que había desarrollado “ mirada bloggera” y si, puede que sea así. Ahora cuando me pasa algo, cuando leo, cuando pienso, cuando veo una peli, escucho una canción, discuto, me divierto, lloro o lo que sea, siempre puedo pararme y verlo desde la perspectiva del blog. No es que lo piense conscientemente, pero al mirar esa “cosa que (me) pasa” salta el post. No todo lo que me pasa puede ser un post, unas veces porque sé que no podré contarlo, otras veces porque me veo incapaz y otras sencillamente porque no.

El blog me ha hecho leer mejor. Bueno, a lo mejor esto no es consecuencia del blog, pero ahora tengo un sitio donde expresarlo. En los últimos cuatro años he leído muchísimo, y he podido ir contándolo aquí. Además, al tener el blog, mucha gente me ha recomendado libros a los que yo no hubiera llegado sola, así que el blog ha ampliado mucho mi horizonte lector y eso me ha molado mucho. Lanzarme al mundo de los comics, o descubrir a Amelie, o a Amos Oz, o a Houllebecq, Orwell o Koestler, han sido grandes cosas a las que he llegado por el blog.

El blog ha hecho que los que me conocen me vean de otra manera. En el día a día no hay tiempo para contar muchas de las cosas que escribo en el blog. Otras veces hay tiempo pero no la oportunidad o el estado de ánimo o el tono. En el blog escribo lo que me apetece cuando me apetece y el que me conoce, llega, las lee y la siguiente vez que nos vemos puede comentarlo conmigo…para bien o para mal..pero ha/ hemos tenido la oportunidad de que conozca ese pensamiento, esa reflexión o esa completa gilipollez.

El blog me sirve para ordenar mis ideas. Pensamientos que pululan por mi cabeza absurdamente sin ningún tipo de organización y que al agarrarlos para darles una posible forma escrita se ordenan mágicamente. A veces se ordenan y digo: esto es una gilipollez, pero otras veces, se colocan, toman forma, se posan, los escribo y cuando los veo escritos digo: joder..que bien me ha salido y qué razón tengo. Por supuesto hay ideas que tuve hace 4 años que ahora no me convencen tanto pero eso no importa…las cosas cambian..

El blog me sirve para desahogarme. Me indigno, escribo sin control y después me siento mejor..es como una terapia.

El blog me ha servido para agudizar el ingenio. Pensar en nuevas maneras de contar las cosas, en crear personajes basados en la gente que conozco, enmascarar situaciones reales para que sigan siendo identificables pero a la vez resulten equívocas me lleva a intentar ser más ingeniosa. Unas veces no lo consigo, pero otras veces me sale de puta madre.
El blog le ha dado nueva emoción al correo electrónico. Un sobrecito, nuevo mensaje…y nunca sé si será un nuevo descerebrado que me escribe porque le ha gustado, porque no le ha gustado, porque ha escuchado a Bruce y se ha acordado de mi, porque ha visto recetas de celiacos, porque quiere pedirme algo, porque quiere que hable en la radio…lo que sea…pero es emocionante..y mola mucho.

El blog es me sirve para recordar. Por un lado buceo en mis recuerdos para sacar algo que contar y descubro anécdotas que tenía olvidadas o que permanecían ahí en el fondo de mi cabeza sin ninguna utilidad..salen a la superficie y las tengo ahí para cuando hagan falta, vengan a cuento o simplemente me apetezca contarlas. Además, como llevo ya 4 años, hay cosas que han pasado durante este tiempo que probablemente si no hubiera escrito se habrían olvidado..sin embargo aquí están, fijadas para siempre..para bien o para mal.

El blog me ha hecho tener una disciplina y eso está bien para alguien con nula Fuerza de Voluntad, mantener una disciplina de escritura es un logro.

El blog servirá a laz princezaz para conocerme. Algún día leerán todo esto y les horrorizará y le gustará a partes iguales, pero me conocerán más, para lo bueno y para lo malo.

El blog me ha servido para atreverme a hacer cosas nuevas, para descrubrir cosas nuevas, para interesarme por asuntos que ni sabía que existían.

Y lo más importante del todo, aunque parezca una estupidez, el blog me hace tener ilusión cada día…

Asi que sí, gracias al blog he crecido y soy mejor.

jueves, 12 de julio de 2012

MOLIDOCUMENTALES: EL LIGUE MENTIROSO COMPULSIVO




Llega un día en que eres una leona experimentada y con un bagaje de relaciones a tus espaldas: unas lamentables, otras estupendas, otras para olvidar, otras para recordar…todo el catálogo de posibilidades.

Estás sola y tan a gusto. No es que no quieras tener un ligue, amante, amor de tu vida, pero has aprendido que sola se puede estar perfectamente y no pasa nada.

Y justo ahí, cuando estás tan a gusto contigo misma y tus circunstancias aparece el ligue mentiroso compulsivo (LMC) a joderte la vida.

El LMC tiene casi siempre más de 40 años y muchos de ellos tienen más de 50. Inexplicablemente han conseguido llegar a esa edad bajo un aspecto de tíos respetables, confiables y con criterio. Nada en su aspecto físico ni en su forma de comportarse deja ver que estás ante un mentiroso compulsivo. Según mis observaciones y por si os sirve de algo, si un tío lleva pantalones color quisquilla tiene muchísimas posibilidades de ser un LMC.

Antes de continuar hay que explicar que el LMC no es un gran mentiroso. Suele ser torpe, atolondrado, olvida las excusas dadas, se contradice y balbucea, pero a cambio tiene una fe inquebrantable en sus propias trolas incluso en las que resultan contradictorias entre sí.

Otra característica del LMC es que está dotado para la actuación: es capaz de de afligirse hasta el patetismo cuando le dices que está mintiendo. Si a esto le sumamos que no tiene ningún sentido del ridículo, es muy posible que la leona se encuentre poniéndose muy seria con un tío de 50 palos con un pantalón de color quisquilla que llora desconsoladamente de rodillas, mientras le manda wasap de amor a la vez que le propone matrimonio en las Seychelles….

¿Cómo se llega a eso?

Así.

El LMC llega a la vida de la leona. Gracias a mis observaciones he comprado que suele llegar del entorno laboral o de un entorno raro. Quiero decir, el LMC nunca a va a ser a alguien del círculo de amigos más cercano, ni un amigo de un hermano, ni un amigo de una amiga…más que nada porque entonces alguien pondría sobre aviso: cuidado con mengano que es un mentiroso o contarían su vida y no habría espacio para elucubraciones fantasiosas.

El caso es que llega y es encantador, porque ser un mentiroso compulsivo no está reñido con ser divertido, inteligente e ingenioso. Además, le gusta la leona y está dispuesto a conquistarla, así que se lo curra. Poco a poco y sin prisa.

La leona tampoco tiene prisa porque está tan a gusto sola, y además ya es leona experimentada y no quiere caer en gilipolleces: liarse con uno del curro es un lio, liarse con uno de clase de taichí con el que no tienes nada en común parece arriesgado…liarse con un ex compañero de instituto que acaba de volver a la ciudad es un poco regresión al pasado. Todo eso lo sabe, pero coño, su ego es débil y está encantado con las atenciones que recibe por parte de LMC.

Al final cae. Con toda la prevención y todo el rollo de “solo somos amigos”, .al final cae, y se lía con él.

Comienza entonces la actuación estelar de LMC. Empieza a dar explicaciones raras y complejas totalmente innecesarias. Dice cosas completamente contradictorias que sumen a la leona en un mar de dudas, Si no sabéis de qué hablo y creéis que miento...transcribo una conversación típica. (Si esto fuera tele pondría “recreación basada en hechos reales”)

Cama. Después de…todo es relax y amor en el aire.

- Cariño...no me quiero enamorar de ti porque nos haríamos mucho daño.
Ella piensa... ¿a qué coño viene esto del amor? Nos hemos acostado y tenemos una edad., esto no es la cenicienta. Como pasa de meterse en una conversación de ese tipo, finge un ronroneo de qué sueño tengo.
- Mmmmmm
- Eres especial, muy especial, nunca he conocido a nadie como tú y el hombre que se case contigo tendrá mucha suerte…

Salta la primera señal de alarma:  Pero, pero, pero... ¿a qué coño viene esto? ¿Este tío es idiota?? ¿Estamos en la cama y nombra a otro? Si lo que está esperando es que le diga que después de él no va a haber otro...lo lleva cristalino. Como el ronroneo no ha funcionado, la leona tiene que optar por roncar o volver a la batalla sexual para mantenerlo callado.

La leona mosqueada por este tipo de conversaciones…y los pantalones color quisquilla, empieza a hacer sus deberes. “Este tío es raro, así que paso de engancharme. Muchas risas, algún beso, jijiji, jajaja…y a otra cosa”. Se repite como un mantra: paso de engancharme, paso de engancharme, paso de engancharme.

LMC, continúa con su campaña de acoso y derribo. Las maniobras encantadoras se suceden a las frases raras, las promesas de amor eterno van seguidas de absurdas explicaciones sobre el dolor en el amor. Los 250 mensajes diarios, se suceden a desapariciones totales propias del hombre invisible.

Ejemplo típico:

Cariño...me gustas muchísimo, estoy loco por ti, pero esto va a ser un lio y nos vamos a hacer daño...asi que es mejor que lo dejemos. ¿Me acompañas a ver un piso a ver si nos gusta y nos vamos a vivir juntos?

La leona empieza a estar desquiciada. El tobogán del amor mola, el tobogán emocional está muy bien, pero que te hagan crecer un nido de mariposas en el estómago para al momento siguiente echarte una tufarada de spray anti bichos, hace peligrar la salud mental de cualquiera.

Y justo en ese momento, a la leona le entra el “instinto femenino”, se le enciende una luz y dice: este tío me la está metiendo doblada, he hecho la gacela herida.

Y le pilla.

Oye...LMC…
Dime amor de mi vida...
Ya bueno, es que he estado pensando en eso y he decidido que mejor lo dejamos, porque esto va a ser un lio, total solo es un enganche y así, no nos hacemos daño y todos tan contentos.
No me digas eso…nunca he conocido a nadie como tú, que me hiciera vibrar así… todas las demás me han hecho mucho daño…y
Ya…pero mira que cosas pasan. Tengo aquí tu libro de familia, la foto de tu novia, sé los nombres de tus siete hijos y tengo copia del piso en Marina D´or que tenéis en régimen de multipropiedad con tus cuñados.
Eso es mentira...no sé quién te ha contado eso...pero es todo mentira. Puedo explicártelo… ¿nos alquilamos un piso?
Eres un completo majadero.
Estás loca por mí…
Y un gilipollas….

LMC no se da por vencido, es otra de sus características. Un buen LMC es inasequible al desaliento, aunque tiene su lógica. Un tío que es capaz de llevar unos pantalones de color quisquilla es de otra pasta. Acecha en cualquier esquina, está detrás de cualquier wasap, avasalla con mails de amor, manda flores, escribe cartas. Si además es del curro, la leona no puede esquivarlo completamente. .

Y por fin...llega la traca final. Dejas a un LMC sin control y cava su propia tumba, chapotea en su propio barro.  Puede suceder asi: la leona está en un baño, oye entrar a alguien. Es LMC y le oye al teléfono: cariño…no digas bobadas, yo no tengo nada con esa chica, te juro que eres el amor de mi vida...te lo juro.

 
La leona sale del baño con una sonrisa en la cara...."Hola..."

LMC dice: déjame que te explique...no es lo que tú te crees. Vayamos a conocer a tus padres....

Porque lo bueno de liarse con un LMC es que él solo hace tantas gilipolleces que la leona se desengancha sin dolor, pasada la sorpresa inicial, respira hondo y dice: de la que me he librado.

Acto seguido, coge el móvil y llama a su amiga: la próxima vez que te diga que me mola un tío, pregúntame de qué color lleva los pantalones.