viernes, 20 de abril de 2012

ESCÚCHAME...SI QUIERES

No soy rubia con rizos.

Llevo el pelo corto. Tengo canas que no se ven.

Tengo unos pies preciosos y las orejas pequeñas. Mis manos también son pequeñas y llevo las uñas cortas.

Tengo los ojos marrones y miro fijamente cuando me hablan.

Sonrío.

Para ver de lejos llevo unas gafas rojas de directora de cine lesbiana catalana. Tengo unas gafas de sol como las de Bruce.

Tengo un diente roto.

Todo esto os lo tenéis que creer porque lo digo yo.

Que tengo voz de niña buena, podéis comprobarlo si queréis. Escuchándome. Mi primera colaboración ¡chispas! en un programa de radio. Si lleváis tiempo leyéndome..os sonará de lo que hablo..por que es este post.


Si os habéis imaginado que tengo voz de mujer fatal…absteneos.

Este post ha sido posible gracias a la ayuda y paciencia de Oscar Ray.

jueves, 19 de abril de 2012

MOLIDOCUMENTALES: LA PÁNFILA

En la anterior entrega de esta serie hablamos del Amigo Soltero, circunscribiéndolo a él. El capítulo de hoy está dedicado a ella, La Pánfila. No hay tíos pánfilos, hay tíos sosos, tíos blandengues, tíos sin sangre en las venas...pero no son pánfilos...aunque pensándolo bien todos los tios tienen una étapa pánfila hacia los 16 que gracias a Dios superan para pasar a otra cosa que será buena, malo o regulera...pero nunca será panfilismo.

¿Cómo es una pánfila?

Una pánfila no es una tímida, es una petarda. Los menos observadores y más comprensivos pueden llegar a decir…”déjala...es que es tímida”. No, alguien tímido no saca de quicio. Una pánfila te saca de quicio y provoca que tus nervios se pongan de punta...tan de punta que crees que se te van a salir de la piel...si es una de las buenas hasta te chirrían los dientes.

Una pánfila tampoco es una lánguida. Las lánguidas son un coñazo, parece siempre que se están resbalando y hablan como si se les hubiera dormido la lengua y tuvieran anestesiadas las encias, arrastrando las palabras y siempre en tono bajito.

Una pánfila tiene una voz aflautada con un timbre que va más allá del adjetivo desagradable y un tono siempre muy por encima de lo tolerable por el oído humano. Es un tono que da grima...a mi me provoca lo mismo que rascar con la uña en una pizarra o morder una toalla. Una grima que te cagas. La pánfila además no es consciente de cómo su voz taladra y perturba a los que la rodean y cuando de vez en cuando se crispa por algo, siempre alguna absurdez y majadería, grita. El grito de una pánfila te retrotrae inmediatamente al salvaje oeste, ves una casa de madera, una tía con un vestido de flores pequeñitas, cuello cerrado, delantalito y una campana gritando: a comerrrrrr. Te dan ganas de sacar un rifle y matarla.

Una pánfila anda con pasitos cortos, como si llevara los cordones de los zapatos atados entre sí. Tiki, tiki, tiki, tiki…Donde tú das 4 zancadas, ella da 23 pasitos y tiki, tiki, tiki…la oyes venir por el pasillo y ya estás tenso…abrirá la puerta y dirá: Buenossss díassssss.

Una pánfila siempre es de piel clara, pero clara tirando a traslucida. Un color de piel que se lo ves en la cara y al cometer el error de imaginar la piel del resto del cuerpo acabas con cualquier atisbo de lujuria que vayas a poder tener en los próximos 3 días.

Una pánfila siempre tendrá algo de ropa de color rosa bebe. A ser posible una chaquetita de punto o una blusita con cuellito y manga corta. Una oda al cursilísimo. La pánfila puede ser cursi o no…pero su cursilísimo, en caso de tenerlo siempre tendrá un puntito de horterez.

Una pánfila es indetectable para la mayoría de los radares masculinos. Los tios consiguen no verlas y por eso el nivel de tolerancia hacia el  panfilismo es mucho mayor entre el universo masculino que entre las tias. Las mujeres detectamos una pánfila y se nos pone el pelo de punta.

Una pánfila puede tener pareja por supuesto. Es un hecho este inexplicable. Las mujeres podemos entender el atractivo que una lagarta, una leona, una borde, una tímida,  una antipática puede tener para el mundo masculino. El atractivo de una pánfila es algo completamente incomprensible. Ni siquiera recurriendo al viejo truco de imaginarla en la cama se explica. Una pánfila en la cama debe ser lo más parecido a chuscarte una almohada.

Una pánfila siempre se sienta en el borde de la silla…si es bajita le colgarán las piernecitas y si es alta...tendrá las manos sobre las rodillas con pinta de no saber qué hacer con ellas. Una pánfila mira fijamente con los ojos muy abiertos, no es capaz de procesar lo que ve correctamente pero mira muy fijamente. Mira como una foca monje.

A una pánfila siempre parece que le pasa algo en el pelo…como si no fuera suyo o no supiera qué hacer con él. Es un efecto difícil de describir pero fácil de captar.

Una pánfila recurre mucho al efecto eco incrédulo. Le comentas algo y automáticamente lo repite como un loro con su voz de pito provocando una reacción brutal en el interlocutor que tiene que seguir la conversación sufriendo ese efecto retardo y conteniendo las ganas de agarrarla de la garganta y golpear su cabeza contra la mesa. La pánfila provoca un nivel de agresividad raramente conseguido por otros especímenes.

Suele ser más simple que un cubo. Todo ha que explicarlo como si estuvieras en Barrio Sésamo. La parte buena es que si a base de repetir y repetir, consigue aprenderlo...no lo olvidará nunca y lo irá repitiendo eternamente.

Por supuesto carece por completo de criterio y espíritu crítico. Esto puede ser bueno si consigues soportarla lo suficiente como para hacerle aprender algo. La parte mala es que si viene con algo aprendido de serie no la apearás de ese burro ni a leches. “Noooo...eso no es así, la tierra no gira alrededor del Sol”.

Una pánfila es mojigata. Otra vez la ves con vestido de flores en la cabaña del oeste…y sabes que antes de decir polla, puta, follar o tirarse un pedo se caerá muerta sobre su mecedora de madera. Cuando oiga esas palabras a su alrededor, el estupor cubrirá su carita de piel blanca y pondrá los ojos en blanco…” Ay qué horror...qué cosas dices”. Una pánfila dice “ Joooo”.. arrastrando mucho la o y poniendo boquita de piñón.

Una pánfila no aporta nunca nada. Sólo crea crispación y tensión ambiental. A una pánfila nunca se la echa de menos…cuando la escuchas marcharse...tiki, tiki, tiki...notas como todo tu cuerpo se relaja y la tensión abandona tus mandíbulas.

Lo peor de una pánfila, lo que más consigue sacar de quicio..es que es inmune a la ironía o el sarcasmo. Le dirás algo tremendamente brillante e irónico y con el culito apoyado en el filo de la silla, la mirada de foca monje y la voz de flautín de afilador te dirá algo como: es que no te he entendidoooooooo.

En ese momento, dejarás volar tu imaginación y pensarás en lo que molaría verla tropezando con sus propios pies bajando por las escaleras y cayendo rodando con su pelo perturbador y su rebequita rosa….mientras desde arriba y con tu mejor sonrisa de psicópata le dices: ¿ te has hecho dañoooooooo?

Huid de ellas o compraos unos tapones. 

miércoles, 18 de abril de 2012

CREED EN LA CHICA DE LA CURVA.

Esta es una historia complicada. A ver si soy capaz de contarla bien y los descerebrados que lleguen al final capten toda la secuencia de casualidades.

Domingo 1 de abril.

Estoy viendo Alaska y Mario mientras me como un bocadillo de tortilla. “Eh…esa chica que sale ahí en la editorial con Mario...es Virginia!!! ¡¡La conozco es de Los Molinos!! Cojo el teléfono…

- Molihermana… ¿estás viendo Alaska y Mario?
- No...¿en qué canal es?
- En mtv.
- Yo no tengo MTV...
- ¡¡Si tienes MTV!!! ¡¡Ponlo, ponlo, ponlo!!!!
- Vale, vale...ya….a ver…¡¡¡ COÑO ES VIRGINIA!!!!
- Siiiiiiiii….eso era lo que tenías que ver.
- Que fuerte ….me parto.

Viernes 13 de abril.

- Hola Moli… ¿qué tal la Semana Santa en la caza de laz montañaz?
- Bien, bien y vosotros? Que tal minicuñado y Little Red?
- Pues nada guay...y estuve con Virginia.
- Ah...y ¿le dijiste que la habíamos visto?
- Si y acabamos hablando de tu blog y me dijo que a ella se lo habían pasado en su curro...en la editorial...que le habían dicho “tienes que leer este blog que seguro que conoces a la tia que es de Los Molinos”. Moli tía eres famosa…
- Joder...que fuerte...flipo.

Lunes 16 de abril.

Ping. Sobrecito de correo en una cuenta que no uso nunca (la de Paco).
Asunto: “Algo que te hará sonreír

Pensamiento: mierda de spam…pero con el día que llevo voy a ver si es un alargador de penes, si soy la rica heredera de una pareja sin familia que tiene un racho en Sudáfrica o si un acaudalado pero torpe ejecutivo me ofrece una remuneración de unos 6.000 $ al mes por reenviarle paquetes de vez en cuando.

“Es un placer escribirte para decirte esto: ¡Eres la ganadora del viaje a París para dos personas! Muchas felicidades. El jurado, compuesto por tres editoras de Espasa, Miryam Galaz, Olga Adeva y Belén Bermejo y el Director de comunicación y marketing de la editorial, David Cebrián, ha decidido que tu frase ha sido la mejor de todas las recibidas a través del concurso de Facebook.”

¿UN VIAJE A PARIS?? ¿UNA EDITORIAL?  ¿ UN JURADO? ¿UN CONCURSO DE FACEBOOK?....una especie de aleteo de recuerdo empezó a gestarse entre mis neuronas y recordé en un flash un tuit donde leí algo como “Contesta y gana un viaje a Paris”…Si, algo puse…pero ¿qué había que contestar? ¿qué dije? Y ¿HE GANADO EN SERIO???

Seguía teniendo dudas...asi que contesté algo así: “Esto es en serio????? Ni me acuerdo de la frase....XD. Estoy flipando.”

Iba por la calle descojonándome y me llamaron. Aroa, la adorable responsable de comunicación creo que flipó un poco  cuando le dije

-¿A qué había que contestar?
Había que contestar a la pregunta ¿qué hace sonreír a las mujeres?
- ¿Y qué puse? .- pensé..a saber la barbaridad que se me ocurrió en ese momento que no recuerdo para nada.
- Pusiste: “A mí me hace sonreír una peli de los Monty Phyton, un libro de Bill Bryson, Bill Murray en 'Atrapado en el tiempo', encontrarme con un ex y ver en su cara que piensa: estás estupenda y un buen GT con la mejor compañía
- Vale, si...esa soy yo. Y ¿He ganado en serio? ¿Un viaje a Paris?

Después de colgar entré en un bucle de pensamientos raros en plan.. ahí firme con mi nombre de verdad, no saben que soy Molinos…mmmm...bueno da igual…¡¡HE GANADO UN VIAJE A PARIS!!!!

Martes 16 de abril.

Llego a la sede de Espasa, más feliz que una perdiz. Desde que trabajo en el páramo de Mordor, el centro de Madrid me parece el colmo del glamur un martes por la tarde. Todo es bonito, la Cibeles, el Paseo de Recoletos, los coches, los taxis,...hasta el parking.

Me reciben increíblemente bien, bueno...supongo que así es como se recibe a una GANADORA…porque ¡¡¡si!!! Por fin puedo decir esa frase…¡¡SOY LA GANADORA!!! La última vez que gané algo fue un cuarto premio con 11 años en el colegio,  por ir disfrazada de paquete….mi progresión ha sido lenta pero exitosa obviamente….

Hola…
Moliiii…que bien conocerte. Somos superfans de tu blog, lo leemos siempre y hemos hablado mogollón de ti...nos encanta El Empotrador y los molidocumentales y todo...y bueno...yo creía que eras rubia con rizos.

Casi me desmayo. ¿ Molí? Pero ¿yo no puse mi nombre? ¿Fans de mi blog? ¿Las editoras de Espasa son fans de mi blog? ¿EL empotrador? Dios mío...qué imagen doy y lo que es peor, la gente se cree que los empotradores caen de los árboles y para nada pero no es el momento de pensar en esto, lo más preocupante es … ¿TENGO PINTA DE RUBIA??

Balbuceo algo como...pero entonces... ¿sabiaís que yo era Molinos? No, claro que no. Lo hemos sabido esta mañana porque nos lo ha dicho V. y hemos flipado claro porque todas sabíamos quién es Molinos y te leemos mogollón.
Joder...que casualidades tiene la vida…

Oye Moli...una cosa… ¿tú eres amiga de NáN, no?
Si... ¿tú eres Aroa su adorable vecina y amiga?

Flipo.

Pero vamos que he ganado un viaje a Paris y 3 libros más. Que he estado en Espasa y que todos fueron encantadores conmigo a pesar de que no soy rubia y con rizos.

¿Qué debéis aprender de todo esto?

Que si es posible ganar un concurso en Facebook…es posible que la chica de la curva exista.

Millones de gracias a Espasa y especialmente a Myriam y Belen que aguantaron mi cháchara una hora. 

lunes, 16 de abril de 2012

ENSAYO SOBRE LA COCA-COLA

La cumbre del éxito.

De pequeños la Coca-Cola es el colmo de la sofisticación. Es el alimento prohibido. Es el Paraíso. Es la Tierra Prometida. Es la poción mágica.

Venderías un par de dedos de tu mano porque te dejaran beber Coca-Cola sin tener que cumplir los 25 requisitos que parece que es necesario cumplir para ello: que no haya cole al día siguiente, que sea por la mañana, que te hayas portado bien, que te lo hayas comido todo, que vayas a ser bueno, que te comas la fruta, que te comas el bocadillo, que no lo tires, que no manches….Por Dios...qué vas a beber Cocacola no manejar cianuro. Lo peor es que cuando cumples con todo eso…te dan un sucedáneo “Coca-Cola sin cafeína”.

Es una bebida tannn especial, que los mayores intentan alejarte de ella con malas artes. Te ofrecen bebidas de colores y con burbujas...algo para darte el cambiazo, pero tú no te dejas engañar. Esos naranjas, esos amarillos, esos colores chillones no tienen ni la mitad de atractivo que esa bebida oscura que no te dejan probar. Si los mayores no beben Fanta...obviamente es que es una mierda.

La indiferencia.

Cuando ya tienes unos 10 o 12 años la Coca-Cola ya no es tan “especial”. Puede beberla más a menudo, los mil y un requisitos se han reducido bastante porque a tus padres ya les da bastante igual que no pegues ojo y se convierte en una bebida habitual. Deja de ser exótica, prohibida y prodigiosa.

La instrumentalización

Poco después (para tus padres se supone que mucho después), empiezas a investigar que se puede hacer con la Coca-Cola, con qué se puede mezclar. Ya no es una bebida mágica. En tu imaginario hay bebidas mejores ahora mismo, pociones mágicas que sabes que tienen mejores efectos secundarios que los estupendo eructos que se consiguen con la Coca-Cola. Ya no quieres beberla, no te apetece…ahora solo la utilizas. Esas nuevas bebidas prohibidas tienen un sabor digamos peculiar que las hace intolerables por si solas pero mezcladas con Coca-Cola descubres que puedes trasegarte cantidades ingentes y conseguir esos deseados efectos secundarios... Mágicamente hace que el peor vino de mesa del universo que por sí solo es capaz de secar la hierba del jardín e incluso matar cucarachas, se convierta en una bebida digerible. Lo mismo ocurre con el whisky, ron y Martini baratufos con los que uno empieza a adentrarse en el mundo alcohólico.

La Coca-Cola pierde hasta su nombre propio…pasa a llamarse “mezcla”. A partir de ese momento la pendiente hacia el desprestigio más absoluto no hace más que agudizarse.

El linchamiento.

“¿Bebes Coca Cola?” En la pregunta ya va implícito el desprecio más absoluto hacia ti.

Llegará alguien en tu grupo, normalmente un carajipi recalcitrante, diciendo algo como “¡¡La Coca-Cola es una bebida americana!!! Arrepiéntete….es una bebida del imperio yanqui que la usa para colonizarnos...¡¡no la bebas!!! El carajipismo aboga normalmente por la vuelta al botijo y a la leche...a ser posible directamente de la ubre de la vaca. Esta aversión contra el americanismo de la Coca-Cola no se aplica igual a otras cosas igual de americanas...pero ese es otro tema.

El mismo carajipi u otro puede llegar otra vez ¡¡¡ Arrepentíos!!! La Coca-Cola es una bebida producida por una multinacional...las multinacionales son malas, quieren lobotomizarte y quitarte la voluntad…¡¡no la bebas!!! Haz algo minoritario y revolucionario y rompedor…fabrica tu propio zumo de arándanos.

Luego vienen los agoreros médicos. Los preocupados por los males para tu salud que puede tener la Coca-Cola. “La Coca-Cola es malísima” La Coca Cola da gases. La Coca cola puede deshacer un diente. La Coca-Cola es corrosiva, alguien conoce a alguien que una vez vio como un clavo se deshacía dentro de ese burbujeo tan sexy…imagina lo que podría hacer con tu estómago.

Por supuesto, la Coca Cola tiene su rinconcito del odio en el mundo de las fundamentalistas del embarazo. ¿Estás embarazada?? ¡¡NO bebas coca cola!!!...¡¡es malísima!!!...¡¡ es excitante!!! A ver, qué es Coca-Cola y me estoy tomando una lata...no voy a nadar largos en los depósitos de la fábrica de Atlanta. Y me está excitando más oírte decir gilipolleces que hacerme una transfusión de Coca-Cola.

La restitución.

Después de ese momento de desprestigio y linchamiento. La Coca-Cola vuelve a su ser.

Ya no necesitas la Coca-Cola para sentirte mayor. Ya no bebes mezclas absurdas que tengas que enmascarar para poder tragarlas. Manejas internet, tienes un iphone, conduces un coche japonés y tu ropa está hecha en China...asi que no crees que vayas a estar más colonizado por beber Coca-Cola. Tienes colesterol, la tensión alta, puede que algo de sobrepeso, te estás quedando calvo, tienes más empastes de los que puedes recordar, tienes arrugas y canas...asi que la Coca Cola moleste un poco a tu pared intestinal tampoco te preocupa.

La Coca-Cola vuelve a molar. Te mantiene despierto sin perforarte el píloro como el café de la máquina del curro, te sube la tensión cuando estás que te arrastras y sirve como poción mágica cuando no puedes beber porque te toca conducir.

Y además, todos todos...nos sentimos un poco “mayores” cuando bebemos Coca-Cola y no tenemos que pedir permiso.