lunes, 10 de mayo de 2010

MATERNITY (LI): En el coche con la familia.

Hay dos tipos de viajes en coche con churumbeles.

Aquellos en los que quieres que se duerman y aquellos en los que no quieres que cierren los ojitos.

Los de dormir.

Son aquellos en los que las horas a pasar con ellos en un habitáculo cerrado van a ser excesivas, esto es, más de dos. Te metes en el coche como si te fueras a quedar a vivir 15 días: comida, bebida, juegos, el Dvd portátil, los cds de música infantil, jerséis para que usen de almohada porque tú que habías llorado por quitar las putas sillas infantiles no sabías lo que ibas a llorar cuando tus churumbeles quisieran dormirse en los alzadores y se les quedara la cabeza colgando. Eso sí, el primer viaje te lo pasas sufriendo y dándote la vuelta para colocarles la cabeza, al segundo ya pasas y hasta te ríes cuando compruebas lo flexibles que son, que dan con la cabeza en las rodillas.

Estos viajes, básicamente, consisten en entretenerles hasta que se soban. No es fácil, hay que entretenerles lo bastante como para que no den la brasa antes de quedarse sobados, pero no lo suficiente como para que se pasen de vueltas de animación, se sobreexciten y no haya ni un momento de descanso: ¡¡¡¡máz, máz, máz!!! ¡¡qué divertido!! Si dicen eso, es que te has pasado. El punto medio no es fácil de conseguir…aviso.

Todas las necesidades han de ser cubiertas antes de que se desnuquen: comida, bebida y pis. Las de los padres y las de los hijos. El deposito siempre lleno, si por casualidad hay que parar a rellenar durante el descanso de las fieras..puede ser motivo de divorcio. Si se duermen…NUNCA hay que parar, en el momento que paras se despiertan y ya no hay nada que hacer, no volverán a dormirse. Así que una vez que han cerrado los ojos, la paz se instala en el coche, suena música sin rima, dejas de discutir con tu pareja, es más...dejas de hablar...solo quieres disfrutar del viaje….NUNCA hay que parar…el momento será cuando se despierten y entonces si...hay que parar rápido, lo más rápido que puedas porque querrán ir al baño, estarán sudorosos, les dolerá algo o cualquier cosa que haga que empiecen a hacer ruido y el habitáculo de tu monovolumen se convierta en un sitio demasiado pequeño para contener tanta armonía familiar.

Los de no dormir.

Son aquellos que suponen poca distancia pero que se realizan en las llamadas “horas fatales” por los padres. Los que no tenéis churumbeles no sabéis que eso, los que inconscientemente dijisteis “y ¿si no me pongo el condón, hoy?” sabéis de que hablo. Si. Esas horas que van de las 7 a las 9 y media de la noche: las horas del horror.

Estos viajes suelen ser en domingo, se vuelve de pasar el día o el fin de semana pero hay que acostarse pronto que al día siguiente hay cole. Ha sido un plan chulo con amigos, barbacoa, piscina o lo que sea susceptible de que los churumbeles no hayan parado y los padres tampoco. Todos lo han pasado en grande y disfrutado del día. Llega la hora de volver a casa, unos 50 km, un viaje corto...pero lo suficientemente largo como para que se soben y no queremos que se duerman. Eso sería el horror.

No quieres que se duerman porque eso supondrá graves problemas logísticos a la hora de llegar a casa.

En primer lugar, el desembarco, hay que cargarlos en brazos porque literalmente están derrengados. Además hay que llevar los abrigos o echárselos por encima si es invierno, las bolsas, los patinetes, si has llevado comida, etc. Sacar las llaves y conseguir subir a casa.

Al principio y como eres inocente, te crees que esto es bueno. Crees que podrás obviar las etapas más duras del día: baños y cenas y encamarlos directamente hasta el día siguiente. Por un momento imaginas la libertad al alcance de tu mano...a las 8 y media...los niños sobados y tú y tu pareja con tiempo para lo que sea…amarse locamente o ignorarse locamente.

Luego te desengañas. Eso no pasa nunca.

En el momento que entras por la puerta completamente derrengado por cargar con tu churumbel desde el coche, el niño cual gremlin amaestrado abre los ojos, se espabila completamente y sabes que lo peor está por llegar. Baño, cena y además no tendrá sueño…ves como tu hora feliz..se aleja en el horizonte hasta las 10 ó las 10 y media…y como a la opción amarse/ignorarse con la pareja…se añade la de odiarse.

Cuando sabes todo esto, haces todo lo posible para que no se duerman en ese tipo de viajes: pones carrusel deportivo a un volumen que parece que tienes a Pepe Domingo Castaño sentado en tus rodillas, cantas canciones infantiles como si te fuera la vida en ello, juegas al veo veo aunque sea de noche y solo se vean las luces del de delante, les preguntas el nombre de todos sus compañeros de clase, juegas a “ ¿quien os gusta más Bob Esponja o los gormitis? A pesar de que sabes que vas a terminar en una conversación trampa del tipo “pero ¿gormiti de bosque o de fuego?, les pides por favor que no se duerman…lo haces todo y más….aún sabiendo que no hay nada que hacer, en cuanto te gires para intentar no vomitar del mareo que llevas, se desnucarán y no habrá nada que hacer.

Luego está la opción mi ingeniero.

Se gira y dice: “está prohibido dormirse”. La primera vez que lo dijo casi me da algo del ataque de risa, pero el caso es que a fuerza de repetirlo algo funciona, porque las princezaz siempre preguntan: ¿Noz podemoz dormir? La respuesta es no, y se soban igual, pero ahora lo hacen en la M30 a 400 metros de llegar a casa. Esto supone que al llegar a casa están profundamente dormidas y hay que llevarlas en brazos pero el ingeniero JAMÁS las carga para subirlas. Las saca del coche y las deja de pié: antes de caerse se despiertan….tu cuerpo te avisa. ( obvia decir que debe ser algo que se pierde con la edad..con todo el pedo y 35 años te caes seguro)

Y es verdad, es sádico...pero funciona.

Ayer llegué yo sola, mil bolsas y las dos sobadas. Mi nivel de sadismo fue menor que el de amor maternal y las cargue a las dos, las bolsas y todo hasta arriba mientras me sonaba el móvil sin parar. Llamo al timbre, y sale el hombre de mi vida a la puerta y me dice: ¿SE PUEDE SABER PORQUÉ NO ME COGES EL MOVIL?

Eso sí...las horas del horror se las zampó solito.

viernes, 7 de mayo de 2010

CASI

Hace un mes.
- Me voy a ir con mis amigos un fin de semana montar en bici. Y me da igual lo que digas.
- ¿Un fin de semana a montar en bici? Vale.
- Y si no te gusta..me da igual.
- He dicho que vale, aunque conociéndoos seguro que al final no vais.
- Ya verás como si.
- Tienes tantas posibilidades de que salga ese plan como yo de ligarme a Gerard.
- Ya lo verás. ¿Quién cojones es Gerard?


Hace 3 semanas.

- El fin de semana del 7, me voy a Valladolid a montar en bici.
- Perfecto. ¿Ya tenéis todo?
- ¿Qué todo?
- El alojamiento, a qué hora os vais, el recorrido..esas cosas.
- No, pero me voy a ir. Digas lo que digas.
- Pero si he dicho que perfecto. O ¿quieres que monte una escena para parecer una bruja?

- Ja..para eso no hace falta que montes nada..ama de llaves.


Hace 2 semanas.

- Me voy de viernes a domingo. ¿Qué vas a hacer tú?
- ¿Yo?..mmm..veamos..pues a no ser que me tengas preparada una sorpresa de última hora que consista en que te vas a llevar a las princezaz contigo, me quedaré con ellas. Pero si te las vas a llevar..pues algo se me ocurrirá.
- Ja..que graciosa. ¿Qué vas a hacer?
- Pues me iré a Los Molinos..supongo. Y quedaré allí con Gerard
- El tal Gerard ¿está en la lista con Bruce?
- No lo habíamos puesto, pero si, hay que incluirlo.
- En tu lista tienes dos y ¿yo en la mía?
- No sé..tú sabrás…


Hace una semana.

- Al final me voy el sábado y vuelvo el domingo.
- Vale.
- Así que no sé si iré a Los Molinos el viernes para salir desde allí el sábado o me quedaré en Madrid, pero tú te puedes ir el viernes.
- Vale. ¿Y porque no te vas el viernes?
- Porque lo mismo tengo que trabajar por la tarde el viernes.


Hace 3 días.

- Al final no me voy, porque va a llover y trabajo el sábado por la mañana.
- ¿trabajas el viernes por la tarde y el sábado por la mañana?
- No, trabajo el sábado por la mañana pero es que además va a llover.
- Vale, así que ¿como trabajas el sábado y va a llover se ha cancelado lo de la bici?
- Si…¿qué pasa?
- Nada, nada. entonces..¿qué vamos a hacer?
- Pues no sé…porque si yo voy a trabajar pues te puedes ir con las princezaz a Los Molinos y luego voy yo el sábado.
- Vale.


Ayer a las 11 y media de la noche.

- Al final me voy.
- ¿y eso? ¿no curras el sábado?
- No, curro el viernes por la tarde, así que el sábado por la mañana nos vamos.
- Vale, pues entonces yo me voy a Los Molinos el viernes por la tarde.
- Perfecto, pues ya está el plan. Yo me voy en bici con mis amigos y tú a los molinos. ¿Ves como sí salía?
- Si, se me saltan las lágrimas de la emoción….Gerard es mío….


7:30 de la mañana de hoy.

- Al final no me voy.
- ¿ESTAS DE COÑA?
- No, al final, ayer miré el mail y como va a llover no vamos.
- Vale..entonces..¿cual es el plan?
- Creo que trabajo esta tarde y puede que mañana por la mañana, pero no es seguro.
- Ya..¿y?
- Bueno, y no nos vamos a Valladolid pero a lo mejor quedamos el domingo para ir a montar por no sé dónde.
- A ver..entonces…no sabes si curras esta tarde, mañana por la mañana ni lo que vas a hacer el domingo…¿ QUÉ QUIERES QUE HAGA YO?
- …mmm..ya te he dicho lo que voy a hacer yo…no sé….

Uyyy…lo que más me jode es que casi casi..consigo a Gerard….

jueves, 6 de mayo de 2010

CONVERSANDO QUE ES GERUNDIO

Al hablar con cualquiera es inevitable proyectar lo que te gustaría que el otro dijera. No se hace conscientemente, pero se hace. Mola muchísimo cuando ese “alguien” por algún oscuro e inexplicable proceso, capta esa proyección y te la devuelve. Auster antes de caer por la pendiente de mi admiración, lo explicó mejor que yo.

De todos modos lo normal es que tu proyección le dé al otro en un ojo, le pase rozando la oreja o directamente caiga en un hoyo que hay entre los dos y la conversación sea de todo menos interesante.

Sobre conversaciones fabulosas ya hablaré otro día, hoy voy a las que hay que evitar.


Conversaciones con nivel de comunicación cero.

Los participantes aparentan ser de la misma especie animal pero su nivel de comunicación es el mismo que entre, pongamos por ejemplo, un lémur y una lagartija.

Lémur: me voy a comprar un Q5.
Lagartija: Ah.
Tía, un Q5, que mola mazo.
¿Qué es un Q5?
¿Cómo que es?? Es un coche!!!..
Ah..Un coche..
Un Q5 con tropecientos caballos, llantas nose como, y tal y pascual y todos los extras.
¿Extra de queso también?
¿Qué?
Nada, festival del humor. ¿Y qué marca es?
¿Cómo qué marca es?? AUDI.
¿Audi? Esos son de padre, ¿no?
¿Como que de padre? Es un todoterreno que trae blablablablablabla y es precioso y lo voy a comprar blanco.
¿Blanco? Mi Ibiza mugriento blanco es horrible y el Q5 ¿No? Pues no lo entiendo.


Obviamente el lémur no ha elegido el público adecuado para su proyección sobre su coche. Buscaba una proyección de admiración y se ha encontrado con que la lagartija le manda proyecciones de indiferencia total.


Conversaciones con eco

- El jueves hay reunión en el cole y el viernes médico. Así que nos organizamos para ir cada uno a una cosa, ¿vale?
- Err..vale.
- ¿Vale qué?
- Cada uno a una cosa….
- ¿Qué cosas?
- Err..pues dos cosas.
- Ya...¿quieres que te diga con que letrita empiezan?


Claramente las proyecciones no llegan a su destino. El eco de la propia proyección en interlocutor 1 provoca proyección de sarcasmo.


Conversación competición.

- ¿Qué tal?
- Pues nada, he estado fatal, con problemas de curro, enferma y eso. Lo he pasado fatal, un horror.
- ¿Fatal? Por favor, si yo te contara..yo he estado blablablablablablabla… ¿qué te pasa ahora?
- Que tenías razón, ahora sí que estoy fatal.


La proyección llega pero te la devuelven elevada a la enésima potencia que no es lo que buscabas.


Conversación a evitar.

- Tenemos que hablar.

Ves venir la proyección tan claramente que mejor huyes.

Conversación en la que eres ignorada.

- Hola moli
- Hola JS
- ¿Qué tal?
- Bueno, pues con mucho lío porque además..pasa que…me tienes que solucionar estoy decirme si finalmente haremos esto o aquello con los libros verdes..
- Ya..vale..mira..queria que blablablablablabla.

Ni siquiera te necesitan para proyectar...

Conversación en la que tienes todas las de perder.

- Moli, ¿que te vas a poner para la boda de la semana que viene?
- Pues el vestido negro de las flores.
- Ya….
- Ya ¿qué?
- Ya nada.
- Mamá, por favor..suelta lo que sea que se están poniendo los nudillos blancos de agarrarte a la mesa y aguantarte.
- Conmigo no te pongas condescendiente.
- ¿Condescendiente? A ver, ¿qué cojones le pasa a ese vestido?
- Moli..tacos ni uno.
- ¿QUÉ LE PASA AL VESTIDO?
- Haz el favor de no ponerte a la defensiva ni histérica.
- ¿ME QUIERES DECIR QUE LE PASA AL VESTIDO? ¿ES FEO? ¿ME QUEDA MAL?
- ..nada, si te vas a poner así…nada..pero..
- ¿Pero qué?? ¡Que me vas a volver loca!!
- Sí, claro..y ahora la culpa es mía. No se te puede decir nada...
- ¡¡EL VESTIDO!!!
- Nada, pero ahora que te has quedado en la raspa porque no te pruebas este que blablablablablabla….

Este es el peor caso, las proyecciones de mi madre me acaban convirtiendo en una lagartija que responde con eco...y que por supuesto no llevará el vestido negro.

miércoles, 5 de mayo de 2010

ASI NO PODEMOS SEGUIR.

No lo entiendo. ¿A qué viene esta guerra permanente? ¿A qué viene este hacerme la vida imposible con lo bien que yo me porto?

De todas las opciones posibles os elegí. Valoré lo que había y como ya soy una profesional, me lo tomé muy en serio. Nada de elegir a la ligera. No decidí por mi famosa teoría de “ni tan”, sino que miré, remiré, comparé las características, elegí el color, el tamaño…¡¡joder, si me faltó hacer un Excel!!


Os he cuidado con mimo. Mantengo la funda, os doblo con cuidado, con amor, os seco antes de guardaros, os trato casi casi como si me importarais. Os coloco delante del espejo para que veáis como estáis de estupendas. Me compré un gorro que os hiciera destacar…incluso di de baja a vuestras antecesoras basándome en la endeble excusa de que “necesito algo mejor”.

Aún así, seguíais haciéndome la vida imposible y entonces ¡¡os traje un amigo!! Entendí que os aburríais mirando la raya del fondo, arriba y abajo, un coñazo, la línea azul y mis absurdos pensamientos día tras día, entendí que necesitabais un aliciente.Y os traje un mp3 acuático.


Y vale, veo que no os moló. Yo creí que os molaría, al fin y al cabo, seríais las únicas de la piscina poligonera con un mp3 acuático. Las demás os envidiarían y además tendríais compañía en la funda cuando os guardo en la bolsa. Por no hablar de que disfrutarías de hilo musical que ahogaría la absurdidad de mis pensamientos acuáticos. Jo, si hasta es mono..plateado y naranja.



Vale, pues tampoco os moló. Seguís haciéndome la vida imposible y hasta aquí hemos llegado. No puede ser que os cuide con mimo, os saque de la funda en una ceremonia sin precedentes en los vestuarios del polígono, os dejé apretarme tanto el cráneo, que creo que si no llevara los cascos se me saldría la materia gris por las orejas, para que luego, cuando me meto en la piscina os dediquéis a putearme.


Ayer fue el fin. Me meto en la piscina con toda mi buena intención, los Black Eyed Pies a todo volumen, sé que os gusta, da buen rollo y sirve para coger el ritmo de los 6 primeros largos…pero no..al segundo tengo agua hasta la mitad en el ojo derecho y así es imposible nadar. Intento obviar el picor horrible y no hay manera, intento cerrar ese ojo y nadar abriendo solo el izquierdo pero es casi peor, me concentro en ese guiño absurdo y nado como si fuera un botijo.


Aguanto hasta el largo 4 y paro al final de la piscina, en el lado de los tios. Mala idea, siempre se quedan mirando y preguntan algo sobre el mp3 y así os ponéis más celosas. Vuelvo a apretar la gomita de los cojones y pienso que voy a quedarme sin riego sanguíneo en la coronilla..pero da igual..a ver si consigo llegar al largo 10 del tirón.


Al ritmo de Slip way noto como mis cuencas oculares están a punto de estallar, no sé si aguantaré un poco más, pero lo intento. Tengo un dolor insoportable en el ojo derecho, la goma se me está clavando en el hueso, el cristal se ha empañado y a pesar de eso sigue entrando agua. ¡¡ no es justo..yo solo quiero nadar!!!


Como si me pongo, puedo ser muy bruta, consigo hacer los 50 largos. No hay dolor, probablemente me esté quedando sin córneas al quemármelas con el cloro, pero por mis narices que no me paro más y termino como sea.

Lo conseguí.

Cuando entré en el comedor con los ojos inyectados en sangre, una hendidura craneal nueva y una marca de gafas horrible, pero orgullosa de mi gesta deportiva, lo que me hundió fue ser objeto de mofa por parte de mis compañeros en la fila del autoservicio:

- Joder moli…no te pegues con el agua..que no es para tanto.
- Moli coño..invierte en gafas.
- Moli..venga..no llores que la comida no es tan mala…
- Moli..que mona de mapache…arruga la naricita.
- Moli..¿ de verdad los ojos inyectados en sangre son de la piscina o es un superpoder tuyo para acojonar?


Asi que hemos terminado. A la basura con vosotras. Una cosa es llevar el bañador transparente y otra cosa es ser el descojone del comedor de empresa. ¿ Un mapache?...hombre por favor..que tengo un prestigio.
He decidido solucionar el tema, le he dicho al ingeniero que me compre unas gafas nuevas, a ver si él acierta y le quieren más que a mi.

martes, 4 de mayo de 2010

FEDE

Porque no me acuerdo desde cuando nos conocemos. ¿Cuántos años teníamos? ¿10?

Porque estaba en mi primera fiesta de fin de año y me acuerdo de él mientras le perseguían con un destornillador por haberse enrollado con la novia de otro. ¿Tenías 15?

Porque me regaló una cinta de varios, con una cara Live y una cara Studio, por mi cumpleaños y todavía la conservo. ¿Tenía 16?
Porque salíamos por Madrid, quedábamos a las 5, nos matábamos a botellines en un bar en Castelló y cuando ya no podíamos más nos puteábamos para perder el autobús y llegar a casa tarde. ¿Teníamos 17?
Porque cuando salíamos de El Casino a las 7 de la mañana después de haber bailado So Lonely como si fuera lo último que íbamos a hacer en nuestra vida, me dejaba bajar conduciendo su Citroen AX. “ Yo voy muy pedo y total, tú no tiene carnet”.

Porque encontró a su chica y me gustó. Nos gustamos, y después de mil batallas ahora nos gustamos más. ¿Teníamos 19?

Porque por nuestros santos, en el mes de julio nos regalábamos una tortilla de patata decorada con kétchup. ¿Teníamos 20?

Porque se descojonó conmigo cuando me propusieron ir a la frontera del placer en un viaje fabuloso a Formigal. ¿Tenía 22?

Porque me llamó llorando desde el Santiago Bernabéu cuando murió mi padre y no sabía que decirme. Tenía 24.

Porque me llamó un día y me dijo: nos vamos a esquiar una semana. No tengo dinero, Fede. No te he preguntado eso, mañana te recojo. Fue un viaje genial. Tenía 24.

Porque me dijo: estás guapísima. Hoy ligas seguro. Tenía 25.

Porque un día apareció con su chica en casa, churros, porras y el periódico y me dijeron que iban a ser papás. Tenía 28.

Porque vino a verme a casa cuando nació M. Me abrazó y me dijo: ¿a que no era así como te lo imaginabas? Luego se atizó con el ingeniero y su chica una botella de champán y ninguno de los 3 volvió a trabajar por la tarde. Tenía 30.

Porque le llamé cuando lo estaba pasando mal y le dije: ¿voy a verte? No, no hace falta. Colgué y me fui a su casa. No hay más que decir. Tenía 37

Porque el último concierto de Bruce que fui, fue mejor porque por fin vino conmigo y le encantó. Tenía 38.

Porque me lee siempre y me comenta por mail.

Porque siempre se le saltan las lágrimas de la risa cuando le cuento mis chorradas.

Porque cuando estamos de copas, siempre apoya el codo en mi hombro. “Moli..¿Otro gintonic?

Porque nunca me llama por mi nombre. Siempre por el apellido.

Porque no todo lo que hago le parece bien.

Porque odia el chorizo, las aceitunas y el queso.
Porque por mi cumpleaños me dijo que escribiría algo para el blog. Todavía estoy esperando, pero SÉ que lo hará.

Porque cuando le veo venir por el retrovisor en la M50, siempre sé que no reconoce mi Ibiza mugriento y cuando por fin se fija en mis aspavientos, siempre sonrío y me alegra el día.

Porque es tan descerebrado que me pide a mi consejo para comprarse un mp3.




Porque me descubrió esta canción...y siempre que la oigo me acuerdo de él.

Porque hoy es su cumple.

Esto es lo más parecido a un caminito de chuches que puedo hacerte….¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS FEDE!! Tienes 39.

viernes, 30 de abril de 2010

SE ACABÓ


La putada de la astenia es que llega de repente. Me levanto un día y quiero morirme. Hago esfuerzos por “obviar los síntomas” pero no hay manera. Me arrastro días y días esperando a que termine la agonía.

La parte buena es que un día me despierto y se ha pasado. Vuelvo a ser yo.

Hoy es ese día.

Ayer tuve una conversación surrealista con un amigo absurdo, llamemosle Dr. Chamán, sobre mis procesos mentales y la navaja de Ockham. Me descojoné tanto que se me saltaban las lágrimas, elaboramos unas teorías sobre lo que es moderno y lo que no, que harían las delicias de cualquier psicoanalista y decidimos que los dos somos estupléndidos y fantabulosos.

Tengo un mp3 nuevo. He ido y he vuelto por la llanura manchega cantando a voz en grito todas las canciones que me hacen feliz. De repente ha salido ésta…( me encanta el modo aleatorio, es como yo, totalmente absurdo) y me he encontado cantando esta cumbre del horterismo y de la música moñas mientras me reía a carcajadas. ( Edc..seguro que a ti te encanta).



Mañana tengo un plan bárbaro con los de Montes. Risas aseguradas.

Y además, acabo de darme cuenta de que prometí estar un mes sin beber…y ya se ha pasado…

En el fondo, soy una tia sencilla y cualquier chorrada me hace ilusión.

ESTRENANDO CURRO

A punto de cumplirse una semana en Guantánamo el nuevo curro se ha revelado como una fuente de anécdotas de pareja totalmente inesperado.


Primer problema.

Como ya conté, ahora ya no podemos ir con pinta de “vamos de excursión a la granja”, hay que llevar pinta de ingeniero jefe. Repaso al armario del ingeniero.


- Moli, ¿cuántas camisas de las que hay aquí valen para el nuevo curro?
- …mmm..esta no, esta no, esta tampoco, esta tírala, esta ya sé que le tienes cariño pero no te cabe ni de canto, está tiene los cuellos rozados…mmmm..vale..te sirven para ir a Guantánamo 2..y una es de gemelos así que tampoco. Tienes una camisa para ir a trabajar. Tienes que ir a comprar ropa.
- ¿Me acompañas?
- ¿Yo?..pufff...

Inciso. Odio ir de compras. Nadie se lo cree, pero no me mola. Me aburro, me frustro y me canso. Voy cuando no me queda más remedio y casi siempre vuelvo cabreada. En la prehistoria de este blog, escribí sobre el tema: manual para ir de compras. Fin del inciso.


A pesar de todo, acompañé al ingeniero a buscar un look adecuado. Esto significa un proceso concienzudo de compra, completamente opuesto a mi caos adquisitivo que consiste en: uy..Me mola, está bien de precio, me lo llevo. Con el ingeniero todo lleva un proceso:


- Elaboramos lista sobre qué necesitamos.
- Escogemos área comercial
- Madrugamos.
- Recorremos todo el área comercial fichando lo que puede o no puede interesarnos y memorizamos en qué tienda hemos visto cada cosa.
- Aquí normalmente ya estoy llorando del agotamiento.
- Realizamos otra vez el mismo recorrido pero esta vez probando las prendas escogidas, comprobando precios, tallas. Yo me doy dos mil paseos buscando tallas y demás.
- ¿Lo compro? ¿No lo compro? ¿Lo compro? ¿No lo compro?
- Nunca he llevado una camisa rosa. Ya, pero es que no habías trabajado en una gran empresa de jefe. Para ir a la Nasa las camisas de cuadros estaban perfectas y los vaqueros mugrientos para chapotear en el barro también, y la chupa reflectante..pero ahora ya no.
- Volvemos a casa con todo lo necesario, el ingeniero más feliz que una perdiz y yo agotada.

Oh..Acabo de recordar que Gonzalo escribió un post sobre su estilismo. Aquí está.


Segundo problema.

El ingeniero SIEMPRE madruga mucho. Se cae de la cama a las 6 y 20 de la mañana. Antes tenía que estar en la Nasa a las 7 y media, así que pululaba una media hora por casa y se piraba. Yo aguantaba ese rato con muuucha paciencia, esperando a que cerrara la puerta para poder volver a dormir.

Ahora resulta que se cae a la misma hora pero no se va a hasta las 8 menos cuarto…durante tooodo ese rato hace muchísimo ruido y lo que es peor, cuando por fin elige la ropa, enciende la luz y me dice: ¿ estoy bien así?


- Estás guapísimo como siempre..pero..¿me dejarías dormir un poquito, por favor?

Tercer problema.

- Moli, ¿qué hago con la camisa?
- ¿Echarla a lavar?
- ¿Sabremos lavar y planchar estas camisas y pantalones buenos?
- ¿Sabremos? ¿y ese plural mayestático? Creo que “sabremos” y sino pues al tinte, pero vamos que yo voy todos los días vestida al curro con ropa de oficina y por ahora no he tenido ningún problema..¿o crees que sí?
- Vale, pero creo que voy a comprar un jabón bueno para esta ropa.
- ¿CÓMO? Tendrás valor!!!...llevo años peleando contigo para que dejes de comprar la marca blanca de detergente y tu respuesta siempre era: moli, son todas iguales. Y ahora que es TUUU ROPA…¿queremos Skip?
- No te cabrees, si te estoy dando la razón.
- Eso, encima hazme la pelota.


Cuarto problema y descojone.

- ¿Qué tal? ¿qué tal el día?
- Moli, no voy a durar ni un mes.
- Joder..¿qué pasa?
- Me han encargado que me ocupe del mantenimiento de los gamusinos australes del JS de la nueva empresa.
- ¿gamusinos australes? ¿y tú que sabes de eso?
- Lo mismo que tú. Así que en cuanto se me muera uno…a la calle.
- Bueno, tendrás ropa decente para buscar otro curro.
- Que graciosa eres…
- Papi..yo quiero una mazcota..¿ me traez un gamuzino?
- ¿ Los gamusinos me dan alergia? ¿ Tienen gluten?


Mi compi de coche ( el lémur no, mi compi majérrima con la que pinché hace mil años) me ha mandado un enlace sobre gamusinos, la parte buena es que los gamusinos australes son muy resistentes…la parte mala que los buenos buenos pueden llegar a costar una pasta completamente indecente.

Y esto solo la primera semana. Esto va a ser un descojone.