martes, 24 de mayo de 2022

Contra la creatividad

 

Hace muchísimos años cuando empecé a escribir había un concepto que estaba de moda: la originalidad. En aquella época remota, algunos novios dejaron de bailar el vals en las bodas para pasar a bailar pachanga, o Pulp Ficton o un tango, por ejemplo. En nombre de la originalidad las novias iban de rojo o le ponías a tus hijos nombres imposibles que les acarrearián, en el futuro,  sesiones de terapia y muchas dudas sobre el supuesto amor incondicional que sus padres les tenían. A fuerza de querer ser originales se alcanzaron cotas de mamarrachismo impresionantes (photocall, carros de chuches, fiestas para saber el sexo de tu bebe..etc) y nada volvió a ser original porque se trataba, tan solo, de ser diferente. Mejor dicho, se trataba de creer que uno mismo estaba al margen de las convenciones, de lo que hacia todo el mundo. Nadie pensó que si la moda era no seguir la tradición, nadie estaba siendo original. 

Con mi habitual perspicacia he detectado que lo que se lleva ahora no es ser original, es ser creativo. Puede parecer lo mismo pero no lo es. En la búsqueda de la originalidad se trataba de diferenciarse, de hacer algo distinto cuyo valor estuviera en separarse de lo que hacian, decían, pensaban los demás. Confieso que en su día, en una boda en la que Norma Duval y su marido iban vestidos del mismo color verde hospitalario incluidos corbata y zapatos de él,  pensé que no había nada más aterrador que esa búsqueda de la originalidad pero, una vez más, me equivoqué. La creatividad como valor absoluto es Godzilla mientras que la originalidad era solo el monstruo del Lago Ness. ¿Qué es la creatividad? Pues básicamente consiste en dar un valor absoluto a cualquier mierda que alguien hace, piensa, escribe, dibuja, cuenta o transforma en un esquema de trabajo en equipo. ¿Por qué ese libro, ese podcast, ese cuaderno, esa pintura, ese artículo, ese guión, ese dibujo, ese team building o ese disfraz tiene valor? Porque es creativo. Porque alguien lo ha hecho y ha puesto "esfuerzo". Me llevan los demonios con la creatividad. Me parece fenomenal dar rienda suelta a todas las mierdas que se nos ocurren a todos: pintar, escribir, hacerte una falda con tiestos, una receta de macarrones con garbanzos, piñones, melocotón y sardinillas en escabeche, un collar de piñas y melones, un guión sobre un tipo que se enamora de una serpiente y descubre que es su propio pene disfrazado para hacerle ver que es gay, las sandalias botas, los jerseys de cuello vuelto sin mangas, las novelas infumables fruto de fantasias nocturnas que te hacen creer que eres Premio Nobel. Todo bien. Todo creativo. Todo una mierda pinchada en un palo. Y quiero poder decirlo sin que la gente me mire con cara de, por dios Moli, ¿no ves que se ha esforzado y ha sido creativo? 

¿Y qué? Es que esforzarse automáticamente da valor a lo que haces. Si así fuera yo sería ahora mismo campeona del mundo de Pilates. Cada lunes, me arrastro a la clase con un esfuerzo sobrehumano. ¿Es así? No. Soy, probablemente, la peor alumna de Pilates de todo Madrid, de España incluso. 

«Ey, hay que dejar que la gente sea creativa» Correcto. Hay que dejar que la gente sea creativa pero no dejarla creer que su creatividad es artística, interesante y mucho menos valiosa. Una vez, yo me sentí creativa e intensamente maternal, y en un ataque de amor por mi hija María fabriqué un camello de los Reyes Magos con un tubo de papel higiénico. ¿Fue creativo? Muchísimo. ¿Tenía valor? Ninguno. De hecho creo que si mi hija va alguna vez a terapia probablemente ese camello salga a relucir en alguna de las sesiones como el objeto que más vergüenza le hizo pasar en su infancia. ¡Por dios, hasta a mí me dan ganas de llorar cada vez que me acuerdo! 

Y ese es el verdadero problema de la creatividad. De la originalidad, de los intentos de la gente por ser original te podías reir, podías criticarlo, contra la creatividad no se puede decir nada. Es un valor intocable, absoluto, fundamental. Y por eso todo el mundo quiere ser ahora creativo. «Ay, yo con tu trabajo me aburriría porque a mi lo que me gusta es ser creativo» «¿Estar en una oficina todo el día? Yo es que necesito ser creativo, crear cosas, dejar volar mi imaginación» Cuando luego, esa gente,  deja volar su imaginación y crean cosas,  esas cosas son como los dibujos de tus hijos de tres años. No por lo bien o mal que estén hechas sino porque no se puede decir nada malo de ellas, todo lo que puedes comentar es: «ohhh, es precioso, cómo te has esforzado». Si les comentas algo como «no me gusta, creo que en fin, el mundo podría pasar sin esto» o cualquier otra cosa, se ofenden y dicen «Es que soy creativo». 

¿Y qué, Mari Carmen, y qué? 

Decir que «eres creativo» no te convierte en Picasso, ni en Philip Roth ni siquiera en Agatá Ruiz de La Prada. Decir que eres creativo porque te sientas un rato a realizarte haciendo cualquier mierda que te hace feliz no convierte lo que sea que hagas en algo valioso para el mundo. A lo mejor es valioso para ti y eso es estupendo. Tu manuscrito de novela con un sospechoso tono autobiográfico te ha hecho feliz a ti y es creativo porque lo has escrito tú pero el mundo no lo necesita, no lo quiere. Haced lo que queráis, sed libres, pintad monas o pitos, escribid poemas o novelas, guiones espantosos y canciones vergonzantes. Sed felices pero, por dios, no digáis que sois creativos y, sobre todo, espabilad, coño, todos hacemos mierdas sin ningún valor.

Y no pasa nada. 

12 comentarios:

Di Vagando dijo...

Tocas varios temas. He entendido bien si me parece q tu idea-fuerza es “sé creativo si quieres pero no me des la brasa”? Si así fuera, nos habríamos quedado sin obras q nos han hecho muy felices. Quién puede compartir?

Dos. La creatividad no es categórica: está, como casi todo, en un espectro. Hay gente que tiene mucha, gente que nada, y el resto en medio. Me cuentan que en un test de evaluación del autismo (la falta de creatividad puede ser un síntoma), se les pone a jugar con unos muñecos y a que desarrollen una historia. El q hace la evaluación comienza con una narrativa y la persona autista, si tiene este síntoma, simplemente copia de alguna manera lo q el evaluador ha contado, o hace una historia muy básica, muy concreta, sin metáforas ni abstracción. Con esto quiero decir que hay gente q es más o menos creativa q otra, y q te puede o no gustar lo q hacen, vale. A ellos probablemente les hace feliz crear, vs. a un autista q le hace feliz (y es el mejor) en identificar y seguir patrones. Dos formas de estar en el mundo.

Tres. Mi visión es q todos escribimos desde la biografía (más o menos enmascarada), vivida en primera persona o no, soñada, observada, whatever. Pero aparte de eso, una nota de género: por qué las mujeres todas hacemos “autoficción”, fíjate otra pesada q nos cuenta su vida y los tíos sin embargo son geniales, mira qué neurótico tan gracioso. Anda q no escribía Philip Roth (al q amo) su vida. Un tipo creativo q si no llega a compartirlo, no nos habríamos reído tanto.

Vuelvo al título: por qué en contra de la creatividad? Quien la tenga, q la disfrute, como decía Oscar Wilde, tú siempre puedes cerrar el libro o el browser 😊

Hugs

di

molinos dijo...

Di estoy en contra de que cualquier creatividad sea valiosa. De que nadie acepte críticas porque han sido creativos. Cada vez lo veo mas: bueno, a ti no te gusta pro ha sido creativo. ¿Y que? Que alguien sea creativo o crea serlo. No estoy en contra de que la gente lo comparta pero entonces que aceptencriticas.

Fliparias con las cosas que me encuentro.

Di Vagando dijo...

Pero eso es nivel escuela primaria, en la q se premia el esfuerzo, mira qué bien, nene, toma una pegatina de estrella. Perfecto, pero enseguida comienza la vida real (ya en secundaria, diría yo) en la q te empiezas a llevar hostias, y en la vida adulta ni te cuento.

Ahora entiendo q escribes desde la posición de alguien a quien le llegan múltiples proyectos (mierdas) y has de evaluar, y esa gente está aún en primaria y tú no puedes "cerrar el libro" como hacemos el resto. Te va en el sueldo evaluar a esa panda? Si no, ni lo abras claro; si sí, es un trabajo :). De todas formas, yo alucino con cosas q han pasado todos los filtros y ahí están, publicadas, exhibidas, proyectadas o lo q sea...

Anniehall dijo...

Amen

Agustí dijo...

Una deformación más del lenguaje. Hace algunos años, los creativos eran aquellas personas que trabajaban en las llamadas Agendas de Publicidad diseñando campañas; vamos, los Mad Men. Poco a poco empezaron a llamarse Agencias de Creatividad, asociando esa palabra a la imaginación e inventiva para crear nuevos conceptos o ideas. Hoy todo el mundo es creativo, o fashion, o influencer, o healthy, de la misma manera que todo es amazing y las fotos awesome, pero lo que más abunda son los "creatinos" y sus "creatinaciones".

Ana dijo...

Totalmente de acuerdo!! Yo flipo con la cantidad de gente que hoy en día escribe un libro y la mayoría no ha leído uno en su vida...pero son creativos!!

el chico de la consuelo dijo...

La creatividad es un concepto del grupo de la proactividad.
A mi me gusta mas ser reactivo.
Otro tema es el de me lo merezco pq me he esforzado
Abrazos comentaristas puretas de este blog ;)

Anónimo dijo...

Deberías crear una nueva etiqueta para rajar del género humano sin justificaciones : " Misantropía y otras hierbas ".

muiñovello dijo...

El texto se explica por si solo, el título queda cojo. Y despreciar el esfuerzo que hace una hormiga, que se lleva al hombro una carga muy superior a su masa no es de despreciar.

Lo que haga la mediocre versión de homo sapiens que somos, con esa palabra (y con la de esfuerzo) ya es harina de otro costal... me simplifico "contra la creatividad" y "contra el esfuerzo" me parecen poco creativos y poco esforzados...

Si se trata de denunciar el timo de la estampita llamado escultura invisible, por ejemplo, ya estamos en otra galaxia de mentecatos (los "autores" y los seguidores)...

Carmina dijo...

¡Wow! Otra vez (y ya he perdido la cuenta de cuántas van) en que parece que me has leído la mente. Pero contado con más arte. Mira, ese concepto también debería entrar en juego en esta reflexión. En Andalucía usamos mucho la expresión. "Tiene mucho arte", "está hecho con mucho arte". En estos ejemplos "arte" no se puede sustituir por "perfección", ni `por "gracia" o nada que se me ocurra ahora. quien tiene "arte" es a la vez creativo, original, revolucionario incluso, y al mismo tiempo necesario, valioso. Ahí lo dejo, antes de que me haga un lío.

Anónimo dijo...

Muy de acuerdo en que esforzarse no tiene que verse como algo excepcional.

Hecho en falta en lo que escribes el término o concepto “talento”. Esta también muy sobado y manoseado, pero creo que es clave.

Tienes talento, te esfuerzas y lo que haces, por novedoso, por diferente, porque viene a llenar un espacio hasta ahora hueco y vacío, porque es la ostia, porque arrasa y gusta y conecta con gente, porque has dado en la tecla, porque hace “clic”, entonces sí, llámate creativo y lo que tienes y cultivas es creatividad.

No tienes talento….pues está complicado y como decía por aquí alguien antes: eso que haces puede ubicarse dentro de un amplio espectro…desde una auténtica bazofia hasta algo bastante aceptable, incluso válido, útil y original. Pero de ahí a que tú seas creativo y cultives la creatividad, hay un mundo…porque lo que haces será original, distinto o incluso algo muy trabajado, pero ello no te convierte en alguien creativo. Y como bien dices, si te hace feliz hacerlo, hazlo. Pero no pretendas ser aclamado por ello. Pero hazlo, También muy de acuerdo. Si es escribir en un blog, aunque no te siga nadie, ni te lean, habrá merecido la pena porque te hizo feliz. Y a los demás si no nos gusta pues lo dejaremos pasar que esta vida es muy corta y el tiempo es escaso y valioso.

Nos pasa con muchas cosas, con muchos términos: los sobamos tanto que pierden su significado.

Mi punto: Creo que sin talento no hay creatividad.

Un ejemplo: los anuncios de televisión: la mayoría son repeticiones más o menos trabajadas. Desde las burbujas de Codorniu o Freixenet, hasta los anuncios de detergentes. Pero un día estás viendo la tele y aparece un anuncio de coches donde no ves el coche, solo paisaje y una mano al viento: el anuncio de Te gusta conducir. Esto último es…genial!…lo de los detergentes….pues eso.

Si tu trabajo es el de filtrar y te llega mucha insustancialidad y muchos días mueres de hastío y aburrimiento….piensa también en el día en que tienes delante un mirlo blanco, un diamante, un aroma nuevo y fresco…ese día tiene que ser…como el chupinazo de San Fermin!!…al menos sí que tiene que compensar tantos días grises y opacos.

Un saludo Molinos.

Fdo: Aquel viejo blog Marlei.

Anónimo dijo...

Originalidad, mi ultimo gran trauma es un "amigo" que escribiendo de su autoficción, se dedico a contar mi vida, líbreme Dios de los "originales", podía haber contado la suya, en fin, ejem ejem