lunes, 10 de junio de 2019

Los gañanes y el fútbol femenino

A mí no me gusta el fútbol, me aburre. No consigo entender su belleza ni su interés por mucho que lo intente y lo he intentado con fuerza porque mi hija mayor, María, lo ha amado desde que era muy pequeña. 

Diez años acompañándola en esta afición y sigue sin gustarme. Intento concentrarme en el partido cuando voy a ver alguno (los menos posibles, lo confieso) y pronto me encuentro mirando a otros espectadores, contando las ventanas de las casas que se ven al otro lado del campo,  atenta a la jugadora a la que se le caen los calcetines todo el tiempo o cronometrando el tic de otra  que se aprieta la  coleta cada treinta segundos, en lo que sea menos en el partido. 

Pero lo intento, leo todo lo que cae en mis manos sobre fútbol femenino y cuanto más leo y cuanto más conozco más me interesa la historia del fútbol femenino y más me encabrono.  
«Se trata de un experimento social. ¿Podrá la maquinaria propagandística del sistema hacernos creer que el fútbol masculino y femenino están al mismo nivel? Muy interesante».
Lo primero que he descubierto es que los hombres se sienten amenazados, ridículamente amenazados y que, además, hablan sin saber. Su argumento suele ser «el fútbol femenino es un invento del feminismo feminazi que lo único que quiere es hacernos creer que a las mujeres les interesa el fútbol». Lo que viene siendo no tener ni puta idea y ponerte a hablar por hablar porque el fútbol es tuyo y de tus amigotes y cómo osa alguien venir a hacer pis en tu rinconcito de testosterona. 

Te pones a leer y resulta que las mujeres llevan jugando al fútbol más de cien años, ¡Cien años! En 1894 Nettie Honeyball fundó el primer equipo de fútbol femenino y en 1895 se jugó el primer partido entre dos equipos de mujeres. ¡Vaya! Parece que las feministas de ahora tenemos muchas ganas de incordiar, las mismas que tenían las de hace ciento veinte años cuando se pusieron a jugar al fútbol al poco tiempo de que empezaran ellos a darle al balón. 

También entonces los energúmenos de la época se parecían mucho a los de ahora e iban a los partidos a insultar, a gritar e incluso a agredir a las mujeres. Los energúmenos de entonces mandaban más que los de ahora así que según iba creciendo la afición por el fútbol femenino más nerviosos se iban poniendo y así fue como en 1921 se prohibió a la mujeres jugar al fútbol en Gran Bretaña, en 1930 en Francia, en 1941 en Brasil y en 1950 en Alemania. Las excusas para prohibir el juego fueron cosas como que ponían en duda la sexualidad de la mujer o que podían comprometer su capacidad reproductiva. Es curioso como trabajar dieciséis horas al día encargándose de los hombres jamás se ha cuestionado como un posible problema para la capacidad reproductiva o simplemente para vivir sin deslomarse.  

Durante cien años ellos han vivido tranquilos gozando de sus partiditos, sus pachangas, sus fanatismos y todo iba sobre ruedas hasta que ¡alehop! tenemos fútbol femenino en los medios de comunicación y claro se han sentido heridos en su estúpido orgullo de macho. 
«El último mundial femenino no le interesaba a nadie, pero ahora la mejor jugadora del mundo no va a la selección porque no cobran como los hombres. Si la gente disfruta y quiere pagar por ver fútbol femenino me parece muy bien, pero nos lo están forzando de manera antinatural. No esta surgiendo un interés sino que se está promocionando algo para lo que no hay demanda».
El gañanaco que se cree que él ve lo que quiere en la tele porque él decide, por que él tiene capacidad de discernimiento suficiente para no verse influenciado por nada ni nadie. ¿Se ve más fútbol masculino en la televisión? Eso es porque él quiere, porque los hombres juegan mejor y no porque haya montado todo un negocio de venta de derechos entre televisiones, clubes y empresas que gestionan esos derechos. Podría explicarle que si esas empresas y esas televisiones quisieran él decidiría "libremente" ver petanca polaca en su televisión pero no serviría de nada porque el verdadero gañán del fútbol masculino jamás sale de su cuevita de confort en la que un hombre es mejor, vale más y cobra más porque sí, porque Dios lo quiso así. 
«Pues ya ves, hemos pasado de que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres, a que el fútbol que hacen las mujeres por narices nos tiene que gustar lo mismo que el de los hombres».
Dejando de lado su claro posicionamiento en contra de que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres me fascina su argumento de niño de tres años «pues a mí no me va a gustar el brócoli porque mi madre me diga que me tiene que gustar». A ver, chaval, el fútbol femenino no tiene que gustarte, ni siquiera tienes que verlo, ni conocer su existencia, lo único que tienes que hacer es dejar que exista y no dejar de respirar de indignación absurda. ¿No te gusta el fútbol femenino? Pues muy bien. A mí no me gustas tú (ni tampoco el fútbol femenino) y no voy a tu casa a decírtelo. Abstente de dejar ese comentario en cada crónica periodística sobre los partidos de la selección. 
«Yo juro que lo he intentado, pero ni en mis peores pesadillas me imaginé que jugaran al fútbol tan mal. ¿Y quieren ser profesionales, vivir de jugar al fútbol? Mi equipo de categoría regional de hace 20 años les ganábamos a estas chicas. Y jugando con cuidado, procurando no meterles el pie un poco fuerte ni chocar con ellas, para no hacerles daño».

Por supuesto. Tú y tus colegas jugáis mejor al fútbol, claro que sí. Y sois Premios Nobel. Y califa en lugar del califa porque tenéis cojones y ya está. Y por eso estás en el sofá, rascándote los huevos y mandando foto tetas por wasap mientras esas chicas a las que insultas juegan un campeonato del mundo.  
«Ha sido un tostón soporífero. Y porque son chicas. Si fueran chicos, les caía la del pulpo en los diarios deportivos» 
Y aquí volvemos a lo mismo. Si las mujeres hacemos algo supuestamente de hombres tenemos que hacerlo perfecto porque si no es así ¿para qué osamos perturbar la paz de los hombres inmiscuyéndonos en cositas que solo son suyas? Si queremos ser jefas pues tenemos que ser las mejores, si queremos ser políticas tenemos que ser fabulosas, si queremos ser jugadoras de fútbol todos los partidos tienen que ser memorables porque todos sabemos que ellos, en todo lo que hacen, alcanzan la perfección absoluta.  

En Nueva York está empapelada con cartelones gigantescos de la selección americana de fútbol femenino. Nike patrocina a la selección y tiene toda la primera planta de su tienda en la Quinta Avenida dedicada al mundial. Nike no es una ONG, va a donde está la pasta y me temo, gañanes españoles de medio pelo, que la pasta va a estar en el fútbol femenino. 

Lo siento por vosotros que vais a sentiros amenazadísimos diciendo memeces como que el dinero de los hombres se lo están dando a las chicas... como si en algún momento de vuestra existencia hubierais estado cerca de disfrutar, si quiera mínimamente, del dineral que ganan esos hombres a los que idolatráis. 

A mí no me gusta el fútbol pero vosotros sois patéticos.  

PS: todos los entrecomillados están sacados de los comentarios a la crónica del primer partido de la selección en el mundial  de los partidos en El País. 


23 comentarios:

Sonia Mariner - La caja en blanco dijo...

Suscribo palabra por palabra ¡estupendo! Y extensible a cualquier otro deporte tradicionalmente "patrimonio" de los hombres. Con tu permiso lo comparto. Besos

Beatriz dijo...

Me ha encantado jajaja voy a guardármelo y a lo mejor me imprimo varias copias y las reparto como pasquines a todos los que oiga decir cosas en esa línea

Anónimo dijo...

Hola...
Interseccionas el subconjunto zopencos con el subconjunto "opinadores en infiernet" y te sale lo que te sale.

Me gusta poco ver fútbol (me gustaba jugar) y no hablo de fútbol con forofot@s. Pero no es nada nuevo. Lo habrás visto con tu niña en cada grada desde hace años (y si no ha jugado en ligas mixtas, te habrás librado de bastantes cabreos más y Poyo de terminar agarrando por la pechera a algún tontochorra).

El resto, como todo, es opinable. Lo de Nike en USA (allí, el deporte masivo femenino es el fútbol hace 20 años. Su selección ha ganado Mundiales (casi todos) y oros olímpicos... no creo que tengan la misma estrategia con los deportes que allí son "masculinos" (fútbol americano y beisbol, principalmente). Así que tampoco atan los perros con hotdogs.

Lo curioso, es que probablemente esto sea basicamente cosa del fútbol. Porque aunque el rugby es un juego "aún menos femenino" ;-P en las gradas no hay insultos, ni faltas de respeto, ni diferencias.

Allí juegan juntos hasta los 16 años. El seleccionador dice que es parte de la clave de los éxitos de la selección absoluta (bajad alguna vez a verlas al Central de Ciudad Universitaria... es gratuito, el ambiente es chulo y si hay una tarde de luz bonita, el sitio tiene un encanto especial).

Y cuando nosotros (mi equipo de señores mayores) vamos a verlas, lo único que podemos comentar es lo buenas que son siendo tan insultantemente jóvenes.

Ser viejo y que te resbalen las gilipolleces no tiene mucho mérito; lo complicado debe ser intentar trasladarlo a alguien de 14 ó 15 años a quien pueden machacarle la ilusión por disfrutar de algo. Mucha suerte.

Un saludo

(Moli... "gañán" es el mozo que guía y cuida de bueyes... es algo tan bonito desde que leí Alfanhuy, que me parece que no puede ser usado como insulto)

molinos dijo...

Sonia y Beatriz, muchas gracias. me alegra que os haya gustado.

Anónimo, en las ligas mixtas tuvimos pocos problemas, muy pocos. La mayoría de los padres eran muy educados y de hecho animaban mucho a María. Siempre hay algún energúmeno pero menos que en las ligas solo masculinas. Y sobre los insultos, merluza es un pez y bien usado merluzo es un insulto fascinante. Gañanaco, para mí, describe perfectamente a este tipo de opinador.

Hermano E. dijo...

En la tienda de Nike de los Campos Elíseos la pasada semana también tenía el lugar de honor dedicado al futbol femenino (casi le compro a mi hijo una camiseta de chica, no te digo mas, menos mal que venía mi Santa).

Por otra parte lo del futbol es sencillamente asqueroso. No hay otra cosa en este pais. Ayer era imposible poner cualquier radio generalista, yo pensaba que se había acabado ya la liga pero resulta que todavía juegan en segunda, y un torneo de nations league no se cuantos y las clasificaciones para el europeo, y la puta madre que les parió.

Mi hijo y mi hija han jugado de niños en varios deportes de equipo, y la mala educación y mostrenquez de los padres que iban a animar/insultar a los partidos no la he visto en ningún otro. A veces insultaban hasta a sus propios hijos, es que lo recuerdo y me altero.

Anónimo dijo...

"Gañanaco, para mí, describe perfectamente a este tipo de opinador"
Te compro el argumento. Aunque en la C-LM norte usaríamos más un "gañanuzo".

Abrazo grande y suerte

HombreRevenido dijo...

A mí me apasiona el fútbol y, obviamente, me gusta el boom del fútbol femenino, porque significa que las chicas disfrutan jugando al mejor deporte del mundo (al menos de los que yo he participado).

Dicho esto, el mundial de fútbol femenino es uno de los grandes acontecimientos deportivos. Yo he visto unos cuantos y me alegra que cada vez lo descubra más gente.
Las chicas juegan muy bien. Como juegan muy bien al tenis, al voleibol o a lo que sea.

Tiene un gran futuro el fútbol femenino. Se pongan los 4 tontos de turno como se pongan.

Molinero dijo...

Esta vez no tienes razón, obviamente si te vas a los comentarios de elpais o del marca vas a flipar, pero es que pásate por los comentarios de cualquier otra noticia de esos dos mismos sitios y ahí si vas a alucinar en colores, ya sea fútbol masculino o petanca. Mi hermano y yo tenemos el juego de buscar el comentario mas gañan del marca cada semana y es como si para comentar te hicieran sumar 2 + 2 y si aciertas no te dejan.
Como jugador de fútbol amateur que participa en 2 equipos y está en 4 grupos de whatsapp de compañeros de fútbol he visto dos reacciones:
1-Indiferencia absoluta, es decir, no se está hablando del mundial por puro desconocimiento, yo me he enterado hace dos días de que se jugaba.
2-Respeto máximo, hay que decir que de un tiempo a esta parte la calidad del fútbol femenino ha subido muchísimo (empieza a haber dinero y las chicas pueden entrenarse al máximo nivel sin tener que tener otras profesiones y eso se nota), no he visto ni un solo comentario despreciando la calidad y la capacidad de las jugadoras, al contrario, el que las ha visto anda mandado videos de golazos.

Mitxel dijo...

Me ha gustado tu entrada hasta emocionarme.
Soy padre de una niña de 9 años que por alguna extraña razón ama el futbol.
Juega en el equipo del pueblo y sigue la liga femenina y, como no, ahora el mundial y disfruta de ello. Y sufro viendo el contraste entre la ilusión de las mujeres desde pequeñas para jugar al deporte que les gusta, sin mas ideologias, con las opiniones rastreras, mal intencionadas, con mala baba de esos gañanes a los que no les interesa nada el futbol femenino, pero no pierden ocasión de echar toda su bilis sobre él.
Gracias por la reflexión

Anónimo dijo...

Lo siento señora, pero no puedo estar de acuerdo. Le agradezco que tenga abiertos los comentarios y que me permita expresar mi humilde opinión.

1. No entiendo la necesidad de estar comparando siempre fútbol masculino y femenino, sin disfrutar de ambas cosas. Desde una orilla puede haber cierto sentimiento de amenaza, pero desde la otra un cierto complejo de inferioridad. Tampoco creo que sea justo elevar a la categoría de norma al gañán de tasca, que, por desgracia, ha habido y habrá siempre. Personalmente, creo que la aceptación y la normalidad sobre el fútbol femenino son máximas, por encima de censurables excepciones.

2. Lo anterior no quita que en España se esté ofreciendo una cobertura al Mundial femenino por encima de sus 'méritos' actuales. Ya le gustaría a la petanca. No creo que la gente vea fútbol masculino masivamente (también aficionadas, por cierto) por decisión de las TV. Son las TV y empresas las que hacen negocio aprovechando ese caudal. De la misma forma que la telebasura es rentable, porque es masiva. Las TV no son ONG, hacen su negocio. Por otra parte, la Liga femenina española cuenta ahora con el respaldo de Iberdrola por cuestiones de imagen (no seamos ingenuos, en el actual panorama apostar por lo femenino lleva asociado un plus positivo desde la imagen de marca). El día que Iberdrola se baje del barco... Espero que no pase, dicho sea de paso. Esta misma semana un responsable de Panini confesaba que el 90% de los quiosqueros estaban devolviendo los cromos del Mundial femenino por la ausencia de ventas. A eso me refiero con lo de equiparación forzada, las cosas creo que deben llevar su ritmo natural.

3. Al menos en España la asistencia media a los estadios es anecdótica a excepción de un par de equipos. En Primera división, digo. Se han buscado récords de asistencia dándoles una pátina de logro festivo y regalando o poniendo entradas a precios simbólicos. Pero si comprueba la asistencia media en los campos, a día de hoy sigue siendo muy baja como para tener la repercusión que tiene en TV. Que no me parece mal, pero al menos que se reconozca que tal vez se trate de una burbuja puntual. Ojalá no, y evolucione y haya llegado para quedarse.

4. Comparto la opinión de Nadal. En determinados sectores (no, por supuesto, en una oficina o un trabajo normal) debe primar lo que se genere. No podemos pretender que la mejor jugadora femenina cobre lo mismo que Messi, porque, al menos a día de hoy, no lo genera (debate aparte son las barbaridades que cobran los futbolistas, que ése es otro cantar). Si observa un partido de tenis de cualquier torneo, mire las gradas (a excepción de las finales). Pruebe a comparar un partido de octavos de final femenino y uno masculino. Lo sé por propia experiencia, las gradas están semivacías en el grueso de los partidos femeninos. Y de audiencias de TV mejor no hablemos. ¿Deben equipararse los premios en este caso? ¿Cobra lo mismo Nicole Kidman que un actor (hombre) de perfil medio-bajo? Por supuesto que no, y me parece bien. ¿Cobra lo mismo una top model que un modelo hombre? No, porque no lo genera. En estos campos, me parece lógico. Dicho esto, nunca se comenta, pero por ejemplo en el bádminton Carolina Marín cobra más que su homólogo (número uno) masculino, y me parece bien, porque lo genera. La nadadora Mireia Belmonte sería otro ejemplo inverso que nunca se comenta. Y hay más.

Perdón por el tocho. Lo dice un aficionado al fútbol y al deporte en general, que también está disfrutando del Mundial femenino. Un saludo cordial.

Anónimo dijo...

Lo verdaderamente machista es considerar que el fútbol femenino tiene que ser significativo porque lo es el masculino.

Por otra parte, las mayores barbaridades que se oyen en los campos de fútbol infantiles provienen de las madres. Pero oye, la culpa será del patriarcado.

jota dijo...

Muy bueno anónimo, muy bueno

Anónimo dijo...

"Y por eso estás en el sofá rascándote los huevos y mandando foto tetas por wassap " Creo que hay formas de encabronarse
y criticar el gañanismo sin rebajarse a su altura. No hace falta ser tan soez porque tú, a diferencia de los mamelucos de los que hablas,te piensas las cosas dos veces y no escribes sólo lo que te pide el cuerpo, ¿no?.

Anónimo dijo...

No veas cómo te has puesto simplemente porque un gañanaco de Lo País ha insinuado que el fútbol femenino es un rollazo. Tienes razón: las madres sois una plaga. El hombre no habrá estado muy acertado pero si tu primogénita no jugara al deporte rey no habrías concentrado tu atención en ese artículo precisamente dentro del mar de artículos dedicados a alabar el auge, el talento y la pujanza del fútbol femenino, que son absoluta mayoría por cierto,como ya otros comentaristas antes que yo te han amablemente indicado. Tantos que hasta que se pregunta uno cómo hemos podido sobrevivir todo este tiempo sin él. Incluso a mí que me revienta el fútbol en general, me ha dado por pensar que tal vez el fútbol femenino tenga una magia, un misterio, una camaradería, un noséqué que me haga replantearme mi aversión histórica al balompié. Todavía no he empezado a documentarme con la bibliografía de las pioneras, eso sí, esa parte de investigación te la dejo a ti.

En cualquier caso, yo no me preocuparía demasiado. Ese hombre es una rémora de otro tiempo y no va a durar mucho más en Lo país. Gracias a ti, a otras personas encabronadas, a las mamás enfurecidas y a las becarias de periodismo pronto la línea editorial de Lo país será monolítica: el deporte femenino será fascinante 24/7 y los niños maltratadores potenciales desde los cinco años. Pero bueno a ti qué más te da si tú tienes dos hijas. Bastante tienes con living la adolescencia loca, ir a conciertos insufribles y poner freno a los mongolos descarriados que se meten con tus niñas. Mejor es que te concentres en lo importarte.

Anónimo dijo...

La visión sobre este tema debe ir un paso más allá. Y es que no se trata de “hombres vs mujeres” ni nada parecido, esa lectura es equivocada y corta. Lo que está pasando con el innegable boom del fútbol femenino en los medios es tratar de imponer (aún más) el fútbol en la sociedad. Por si tuviéramos poco con el de chicos, ahora más dosis… y es que los medios publicitando de manera exagerada en los últimos tiempos el fútbol femenino lo que buscan no es ayudar a las mujeres y visibilizar su deporte, si no imponer por completo el dichoso fútbol.

Pan y circo!! Nada nuevo…

Anónimo dijo...


Respecto al comentario del anónimo anterior, puntualizar tan sólo que " los medios " ya no existen. Los medios ya somos nosotros.Ahora, además de lectores y espectadores, todos somos productores, influencers y opinadores. De ahí que " los medios " sean cada vez más cobardes y uniformes. En cualquier momento, les puede llegar una shitstorm en forma de post, trolleo o regañina blogueril con consecuencias económicas devastadoras así que no les queda otra que autocensurarse. En todo caso, lo único que tienen que hacer los medios es tirar de los hilillos de baba que destilan los papás y las mamás de las guerreras del fútbol en los grupos de wassap. No hace falta mucho más. No hay mejor material mediático que el orgullo por los logros y las proezas de la propia prole. Ahora simplemente nos queda asistir al mismo tostón heroico de siempre pero en versión femenina. El pan y el circo puede modularse desde arriba, claro, pero es una materia prima esencialmente antropológica. We get what we deserve.

Anónimo dijo...

Si no me tocan las palmas por mi salida del tiesto, digo en Twitter que los comentaristas anónimos no leen y ya puedo seguir tranquila desde mi superioridad moral. Nininini. Me encantan estas reflexiones maduras ante la falta de argumentos. Y, por cierto, también leo sus entradas sobre libros, porque soy un gran lector. Saludos. Le seguiré leyendo siempre que no pierda el norte.

Anónimo dijo...

Lo inquietante de Molinos no es que desprecie las aportaciones de los comentaristas anónimos como si formáramos un grupo compacto sino esa cosa infantil y pretenciosa que lleva a algunas personas librescas - aquellas que han construido su vanidad sobre la literatura- a imaginar que leer más que el resto garantiza una mejor comprensión de la realidad. Leer más te haría de alguna manera más cabal, más sabio, más sexy, más todo.

Descerebrado legendario

Anónimo dijo...

"Fútbol femenino" es como la amistad entre mujeres: una contradicción en los términos. Las mujeres tienen que dedicarse a la danza, el yoga o el canto para ser femeninas.

Anónimo dijo...

Tomar los foros de comentarios de una noticia como representación del pensamiento masculino es un error.

Anónimo dijo...

La pasta va a estar en fútbol femenino. Qué suerte ir por la vida con esos dones de vidente.Tiene que ser el efecto wanda-nike-iberdrola porque tanta candidez emociona.

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho el post! Gracias! Son alucinantes los comnetarios de ElPais. O quiza no, ya no se. Suerte tiene tu hija de tenerte. Me descojono, con el anonimo enfadado, madremia la peña jajaja

Un abrazo!

Josefina dijo...

Madre mía, algunos comentarios. ¿Será posible que todavía haya alguien tan retrógrado y casposo como para mantener el estereotipo de que las mujeres no pueden ser amigas? Le compadezco si las mujeres que ha tratado en su vida no le han dado otra visión. O quizá nunca ha tratado de verdad a ninguna mujer de verdad.
Por otra parte, muy bueno el post. Le va a encantar a una amiga que juega en la selección española de fútbol sala, que han ganado en Febrero el Campeonato de Europa.