martes, 16 de abril de 2019

¿Cómo alguien como tú va a tener una depresión?

La mujer que me cuenta que su hermana tampoco puede tener una depresión. Los tres jovencitos, tan jóvenes que casi parecen protagonizar Los Goonies ,que se acercan a preguntarme cómo me curé, la chica que me cuenta la historia de su familia, de su madre, y de cómo ella no puede ayudarla más, no sabe qué hacer. La madre que me dice que ella tampoco podía querer a sus hijos pero que nunca se atrevió a decirlo. El hombre que llora mientras me cuenta  que él se separó de su mujer porque no podía más, porque era él o hundirse con la depresión de ella. Llora lágrimas calmas que le empañan las gafas y que se seca con un pañuelo de tela porque es uno de esos hombres que aún lleva pañuelo.  Lloro con él y trato de consolarlo mientras le dedico Los días iguales que él ha comprado para ella.  La chica que me dice que mañana mismo irá al médico porque no puede más mientras su novio detrás de ella me mira con alivio. 

Lo mejor de las charlas, lo mejor de hablar de mi depresión son las personas que vienen a contarme sus historias. Ojalá pudiera hacer más por todas ellas.  

Mi charla en el Tedx Ciudad Vella de Valencia. 


33 comentarios:

Alberto Secades dijo...

Gracias.

Elvis dijo...

A veces duele querer ayudar y no poder o, simplemente, no saber cómo.
Saludos.

Maribel dijo...

No hemos venido a este mundo a ayudar a nadie. Hemos venido a ayudarnos a nosotros mismos y a crecer como personas. Con eso es suficiente. Con el trabajo que has hecho contigo te has ayudado a ti, y además a tus hijas, a tus padres, a tus amigos... eso ya es muchísimo.

Todo lo que venga añadido, es un regalo.

Besos!

Pd: yo también presto el coche y dejo 20 euros para pasar el fin de mes... no me refiería a ese tipo de ayuda.

Ana dijo...

Gracias por tanto: por dar visibilidad, por compartir tus sentimientos, por explicar la enfermedad...

lolo dijo...

Preferiría no haber vivido la "experiencia" pero sí me ayudó para algo: sé cómo soy bajo las púas del erizo. Y me sirve para querer y entender a otros. Prefiero pensarlo así. Beso.

Sonia dijo...

Gracias por hacerlo público y dar testimonio para que esa enfermedad no sea una gran desconocida

Besos

Anónimo dijo...

Gracias Molinos. Frivolizamos mucho con el sufrimiento. Nos creemos todo poderosos. No damos espacio a nada que no tenga una solucion rapida. Lo de Animate, pon de tu parte, es lo mas cruel que se puede oir. Pero ojo, lo he oido tambien para enfermos de cance, como si tuvieramos superpoderes mentales para curarnos de depresiones y tumores. Gracias por la difusion.

Anónimo dijo...

Voy a aprovechar esta publicación para decirte lo muchisimo que me gustó tu libro, y eso que lloré con muchas de sus páginas. Has puesto en palabras todos esos sentimientos que un día tuve yo y que no conseguía explicar, me cansé de justificar porque ir a trabajar me causaba esas crisis de ansiedad, porque lloraba al abrir el armario para vestirme, porque no me entraba la comida, porque cada pequeña actividad de la vía diaria era como subir una montaña, porque me faltaba el aire. Es difícil entender una depresión, pero más difícil es vivirla porque ¿cómo vas a tener tú una depresión?. Por eso gracias por tu libro, gracias por contarlo como lo has hecho.
S

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho tu charla, y me anima a leer el libro aunque me da mucho miedo volver a recordar esa época vivida. me he sentido acompañada en algunas de las cosas que yo sentía, y sobre todo en lo que me decían los demás... A veces somos analfabetos emocionales cuando se trata del sufrimiento del otro, aunque lo hagamos con buena intención.
Muchas gracias

María dijo...

¡Muy bien!
Es como llevar siempre puestas unas malditas gafas negras como la noche, ver todo a través de esos cristales y no poder quitártelos de encima. Se te va la luz. Pero se sale, llega un día, si te empeñas en ello, en que vuelves a ver las cosas tal como son y a estar fuerte para enfrentarte a lo bueno y a lo malo de la vida: con un par. Enhorabuena por ser como eres.

sonia dijo...


A mí me has ayudado Moli.Gracias por seguir escribiendo,haciéndonos sonreir,reir,llorar,reflexionar.Y hablar de ello.

Anónimo dijo...

Hay que exprimir y sacar provecho de las malas experiencias.

Anónimo dijo...

Pues lo siento mucho Molinos , pero vaya canto a la irresponsabilidad y al misticismo. La depresión no se toca,no se huele, no se elige,no se sabe lo que dura y le puede pasar a todo el mundo. ¿ Perdona?, ,¿ estás hablando de la depresión o del espíritu Santo?,¿hacemos algo para que Mordor no se prolongue sine día o mejor nos vamos todos juntos a rezar? No habléis, ni siquiera animéis, vamos a dejarla ahí ahogándose en su propio vómito mientras los no deprimidos le cuidamos los hij@s y respondemos a las preguntas. Porque no es verdad que todo el mundo pueda tener una depresión: primero hay que tener una hermana que te apoye, un trabajo que te permita la excedencia y un ingeniero que se ocupe de la intendencia. No, no todo el mundo puede tener una depresión: ni de coña. Eso no te lo crees ni tú. Mi madre ve esta charla y, con el debido respeto, se parte de risa si no te pega antes un bofetón por declarar públicamente que te importaba una mierda tu pareja y tu familia. Y como mi madre, muchos y muchas, pero,claro, qué sabrá ella de las nuevas patologías del alma si no sabe ni lo que es una CharlaTed.

Mariluz dijo...

Justo ayer escuché a un sicólogo decir que las enfermedades mentales no "existían", se refería a que no son la causa y sí la consecuencia y que la depresión es tan variada como las personas que la padecen. Cada experiencia es única y desvalorizar los síntomas de alguien no hacen si no demostrar lo solos que nos encontramos cuando estamos tan débiles. Gracias por tu fortaleza para desnudarte delante de la sociedad sabiendo que ese exponerte va a hacer que te sigamos juzgando y gracias por hacer que podamos entender de alguna manera un sufrimiento así los que no sabemos en carne propia lo que es.

Anónimo dijo...

En tu entrada hablas de mujeres , madres y esposas. Incluso cuando aparece un hombre que llora, en realidad lo hace por la depresión de su mujer. Ah: y también un novio aliviado. Por curiosidad, ¿ tienes datos de la incidencia de la depresión según el sexo? Porque , a tenor de lo que cuentas, diríase que la depresión, le puede pasar a todo el mundo femenino y al masculino también pero de rebote.

Anónimo dijo...

Ante todo, y aunque sea innecesario decirlo, admiro tu coraje para trasmitir e intentar desmitificar la banalidad y el desconocimiento que existe con respecto a la depresión.
Me temo que como se puede ver en el comentario de algún que otro anónimo, no siempre es fácil. Nadie daría por hecho, por ejemplo, que coger una neumonía dependiera de ti, a nadie se le ocurriría preguntarte cómo has caído en ella o cómo has podido permitir que te suceda. Pero la enfermedad mental está estigmatizada por muchas razones y principalmente por una tradición de superstición e ignorancia que situó a esta enfermedad como una dolencia de un alma descacharrada y relacionada con el diablo, el pecado y la debilidad de carácter. Si a esto se suma el desconocimiento del funcionamiento del cerebro aún hoy en día, tenemos un fantástico cóctel para escuchar una sarta de bobadas e inexactitudes acerca de una enfermedad que lo es pero que confundimos con un estado de ánimo cada dos por tres. Una depresión se convierte de este modo en algo propio de alguien consentido que puede permitirse el lujo de dejarse llevar por ella sin pensar en nadie más que en sí mismo.
Una cosa es cierta, tuviste suerte en tener una red de apoyo que te permitió encarar tu enfermedad como tal (como la hubieras tenido si te hubieras roto una pierna y hubieras estado inmovilizada) y poder curarte. Entiendo que hay mucha gente que no la tiene y entonces la posibilidad de que su enfermedad acabe en suicidio sube bastantes enteros. Porque ésta es otra parte que no se menciona, que se calla y se oculta por desconcierto, imagino y quiero pensar. Nos desconcierta que otro ser humano pueda trascender el instinto de supervivencia y acabar con su vida, nos espanta y horroriza esta idea y eso sin meternos ya en materia religiosa o en siglos de cultura que proviene de ella. A las cifras de suicidios nunca se les da relevancia mediática, parece ser que para evitar efecto imitación, y me cuentan que algunos de ellos se disfrazan como simples accidentes. Pero es un hecho que la principal causa del suicidio se relaciona con la depresión y no creo que éste hecho ayude a la compresión de una enfermedad que nunca es algo buscado, que no depende del individuo y que exige atención, tratamiento y red de apoyo familiar como cualquier otra enfermedad.
Y sin embargo aquí estamos, hablando de lo evidente como si estuviéramos descubriendo América. Más que el porqué de la depresión habría que preguntarse el porqué de este hecho.
En fin, ante el miedo y la ignorancia sólo queda lo que tú andas haciendo: informar y echarle coraje para acabar con lo uno y con la otra. No necesitas oírlo de mí pero sigue en ello. Imagino que ya lo sabes.

Marga

Anónimo dijo...

Comparar una depresión con una pierna rota, cuyo protocolo exige tan sólo el reposo indispensable para el soldado óseo y en principio no posee relevancia mayor o una pneumonía que es fácilmente tratable y prevenible, con algo tan etéreo, misterioso, mental e inasible como una depresión , hombre, Marga, no sé yo hasta donde estas analogías de andar por casa dan de sí. Por no hablar de que a un enfermo no mental sí que se le pueden exigir responsabilidades. Puede de hecho que lo que haya pasado no venga del cielo o sea mala suerte sino que se haya roto la pierna o pillado una pneumonía haciendo el imbécil y en ese caso por supuesto que son pertinentes los reproches.

Respecto a la enfermedad mental, pues como lo que parece es que se trata de evitar el mal mayor, el suicidio, pues mejor será andarse con pies de plomo y esquivar el espinoso tema de la responsabilidad del paciente en el avance de su propia enfermedad. Pero de ahí a afirmar que una depresión es como cualquier otra enfermedad o que exige atención, tratamiento y red de apoyo como un esguince de tobillo, pues igual no.

Anónimo dijo...

Pues yo lo del libro lo entiendo: son 200 o 300 páginas exorcizando los propios demonios, llenas de detalles y precisiones necesarias , incluso te da a tiempo a explicarte a ti misma qué te ha pasado. Pero esto de la charla erigiéndote en una especie de portavoz de los depresivos para las masas me parece una auténtica frivolidad.Tú sabrás.

Anónimo dijo...

Alucinantes anonimos enfervorecidos que, por otro lado, escriben mogollon. Supongo que contra el tierraplanismo no se puede luchar. Enfermedad mental, depresion, suicidio, a estas alturas, parecia que no, pero hay que seguir insistiendo en que segun la OMS ( no el espiritu santo) es una enfermedad. Una enfermedad grave. El resto es opinologia y porque no decirlo, tiempo libre para escribir parrafadas.

Anónimo dijo...

Veras anónimo, pues igual si. No establecía comparativas entre enfermedades, intentaba exponer la idea, y ya veo que no de forma apropiada al menos para ti, de que la depresión es una enfermedad y no un estado de ánimo pero tampoco una dolencia misteriosa e inasible. Que algo nos parezca inexplicable no significa que no exista la explicación y mucho menos que haya que rellenar esa falta de explicación con conceptos esotéricos y misteriosos y señalando la responsabilidad del enfermo como principal causa. En fin es una idea recurrente en este y otros temas sanitarios la de que "la actitud todo lo puede" y vaya la actitud ayuda (parte de esa actitud pasaría por seguir las indicaciones del facultativo y cumplir los tratamientos. Y sí, tambiėn no ser imbėcil pero eso ya es más complicado y cosa muy personal) pero desde luego eso tan, de nuevo, inasible y misterioso como la actitud no cura se ponga como se ponga la "coelhización" del mundo y en este tema no iba a ser menos.
Nuestra responsabilidad también como enfermos llega hasta donde llega se trate de cáncer, tobillos o mentes averiadas. Parece ser que a las enzimas, la química y demás chanchullos corporales que se trae nuestra fisiología les importan bien poco estos debates. Y la depresión, insisto, forma parte de la fisiología y no de las dolencias espirituales. Aquí y no a ninguna parte era donde quería llegar, lamento si no supe hacerlo en un principio.
Marga

Anónimo dijo...

Hola Marga, creo que hay un componente quimico incuestionable en la depresion mayor. De hecho, se trata con quimica. Me ha parecido entender, por algun comentario ( quiza no el tuyo) que la madre de nosequien se iba a descojonar de la depresion, que a ella con esas memeces. Eso me ha sonado como del paleolitico. No tengo mucho mas que añadir. Es que estamos de acuerdo: la depresion es tan fisiologica como una ulcera. Buenas tardes.Esta muy bien que se hable de ella.

Anónimo dijo...

¿ La OMS? ,¿ se refiere usted a esa organización que ha tardado 30 años en dejar de considerar la transexualidad una enfermedad mental o a la que está a punto de considerarlo un neurótico por su adicción a Juego de Tronos? A ver si lo entiendo: una institución politizada que se limita a hacerse eco de los consensos psicológicos normativos con décadas de retraso convertida en criterio de autoridad. Lo del Espíritu santo es absurdo pero figurado. Usted sin embargo cree firmemente que la OMS es la punta de lanza en la investigación sobre la enfermedad mental. Pues vale: pues molt be.

Anónimo dijo...

Supongo que la Oms es un sitio chungo. No se Marga, es posible que esten muy retrasados en su vision de las cosas. He perdido el hilo del debate. Un saludo

Anónimo dijo...

Sin ánimo de ofender a los que defendeis la vertiente mecanicista, creo que no es adecuado presentar la depresión como cualquier otra enfermedad y mucho más desacertado aún me parece equipararla a un lance tan somático como una úlcera. Y no es porque lo crea yo:es porque no lo cree nadie. No lo cree el enfermo , no lo creen sus allegados y mucho menos aún lo cree el gran público. Nadie va a terapia por una úlcera, nadie escribe un libro intentando explicar su úlcera ni prepara una charla pidiendo que seamos pacientes y acompañemos al enfermo de úlcera en su larga travesía.

Creo que ni por su naturaleza ni por sus efectos puede hablarse de la depresión como de una enfermedad más a no ser, claro, que consideremos que u tiburón blanco es un pescado más. Todo el mundo intuye y percibe que en una depresión, aun cuando pueda hundir sus raíces en la fisiología, estamos ante la existencia de un problema cualitativamente diferente y eso es seguramente lo que aterra: que es incalibrable.
Tenemos las drogas, tenemos los protocolos, tenemos las terapias y, aunque jamás consigamos entender por qué personas que aparentemente lo tienen todo entren en barrena porquesí, tenemos al menos la suerte de haber desarrollado estrategias para sacarlas.
Pero hay que entender también que se sufre mucho al otro lado.Una persona deprimida no sólo se destruye a sí misma: arrasa también con todo lo que tiene a su lado. Acércate tú luego y dile a esa madre, a ese marido o a ese hijo que lo que les está pasando ha sido un malentendido con las enzimas, un desbarajuste químico como cualquier otro.

Oliver

Anónimo dijo...

Bueno, no pretendia simplificar con lo de la ulcera y quiza me he pasado de frenada ( by the way, antes de pensaba que la ulcera era una expresion somatica, sencillamente, y ahora se sabe que sin bacteria - helicobacter pylori- no existe). La depresion es incalibrable, inabarcable y tiene sus compomentes multicausales ( como muchas otras enfermedades) que la hacen compleja. No pretendo establecer una causalidad ni dar una preponderancia quimica tampoco psicologica ( aunque creo que en las depresiones mayores por estres postraumatico esta bastante fundamentado que los neurotransmisores estan fundidos del esfuerzo realizado para mantenerse con vida) Pero si queria decir, para el publico que piensa que es una cuestion de desgana o mala actitud, que no lo es. Que como bien dices arrasa y tambien cuesta vidas. En la epoca de mis padres se pensaba que una depresion era una tonteria. Y me alucina que algo de esa idea perviva. Mi afan simplificador solo tiene como target la gente que piensa es una gran chorrada de gente ociosa. Solo eso.

María dijo...

Yo he tenido una depresión por circunstancias adversas ( no todas lo son por eso), y el diagnóstico fue " dificultades adaptativas", o sea , que hay personas que por cosas mucho más fuertes no la cogen. También es verdad que como no tenía que ver con la química cerebral, salí por mis propios medios, sin tomar las pastillas que me recetó el psiquiatra al que acudí, por supuesto.

Anónimo dijo...

Pues he vuelto a ver la charla de Molinos y confieso que sigo sin enterarme de cuál es el exactamente el mensaje aparte de " no tenéis ni idea de lo que es una depresión y yo sí porque la he pasado y además mi depresión es como el paradigma de todas las depresiones porque la gente normal se deprime por minucias, por asuntillos como que se le ha muerto el perro o le han dado calabazas o no le han subido el sueldo, pero lo mío es otra cosa: yo es que " SOY " una depresión. Ahí con el verbo ser en todo el centro, en modo lógica identitaria. Me parece un poema narrativo muy bien montado y ensayado para epatar a las audiencias, pero juro que sigo sin saber cuál es el propósito comunicativo aparte del de establecer jerarquías entre las depresiones. Están las depresiones y luego estaría la de Molinos y con esa no se juega. Yo no sé si ese era su propósito o es que le ha quedado así o si son las limitaciones del formato youtuber, pero si lo que vas a contarme es que la gente usa alegramente el término "depresión " como si nada, pues, fíjate tú, menudo descubrimiento:¡la gente poniendo en práctica el uso coloquial del lenguaje!, ¡inaudito!, ¡qué será lo siguiente! Pero si lo que quieres hacer es usar el plural de la tribu para aumentar el efecto dramático - creemos que la depresión tal, pensamos que la depresión cual- pues tampoco porque ese bloque monolítico del que me hablas sencillamente no existe.
Que yo entiendo que se quiera hablar de la propia depresión y visibilizarla pero igual hay un modo de hacerlo menos categórico, uno en el que la depresión identitaria sea solo un modelo entre muchos y en el que no haya que presumir además que el público se chupa el dedo.

Anónimo dijo...

Creo que el mensaje es contar lo devastadora que fue su propia experiencia personal y tambien creo que eso puede ser muy util a mucha otra gente. Fin.

Anónimo dijo...

Yo sólo entro para desmentir dos afirmaciones que se han realizado en esta vídeocharla y no, ninguna de ellas es " no tenéis ni idea " o " lo estáis haciendo todo mal".
- La primera dice que todo el mundo puede sufrir una depresión.
- La segunda que no existe ningún tipo de persona susceptible de tener una depresión.

La verdad es que la primera afirmación no es tan falsa. Lo que ocurre es que sufre de una utilidad de ascensor.

- Puede que llueva mañana.
- ¿ Usted cree?
- Yo no lo descartaría. Todas las atmósferas con abundancia de hidrógeno y oxígeno son susceptibles de generarla.
- Visto así, mejor será coger el paraguas.

Respecto a la segunda, digamos que tampoco es estrictamente falsa sino tan sólo estadísticamente disparatada.

Podría ofrecer pruebas para lo que digo pero como en las videocharlas nos movemos todos un poco en el nivel porqueyolovalgo,pues tampoco quiero yo ahora desentonar.

Descerebrado legendario.

Anónimo dijo...

Respondiendo a la pregunta que has elegido como título para el post , voy a decir que yo no te la habría hecho. Tu perfil de hecho - mujer en la cuarentena viviendo en un país desarrollado,largamente casada o emparejada con estudios universitarios, desarrollo laboral, estabilidad económica e hijos adolescentes- tiene que estar en el top 10 de los que pasan por consulta. Lo cual, faltaría más, no quiere decir que todas las mujeres en tu situación vayan a pasar por una depresión, pero tampoco estaría bien ignorar los guiños que nos lanza la estadística. Para cualquier enfermedad hay grupos de riesgo y tú estabas en uno de ellos.

Montse

Anónimo dijo...

Parece complicado encontrar un consenso en para el gran publico en torno a la depresion, vas a las guias medicas al uso ( merck, vision de la oms) que quiza usen parametros retrasados ( lo digo de verdad, porque puede ser) y no aparece ninguna de las causas señaladas en el comentario de arriba. Causas que no discuto, por otro lado. En fin.Supongo que los psiquiatras tienen clara la casuistica.Espero.

Anónimo dijo...

No entro en la depresión de Molinos y menos aún me atrevería a imaginar qué puede haberla causado porque, aparte de aquellas que responden a un evento traumático más o menos evidente, los psiquiatras tienen que estar tan interesados en contarnos las causas de una depresión como los ingenieros en en explicarnos las causas de la gravedad. Mientras el paciente/puente no sé hunda, a quién le importa, pero quería decir que con este nuevo mantra que se está poniendo tan de moda " todo el mundo puede tener una depresión " creo que deberíamos tener un poco de cuidado, y no sólo porque sea una obviedad informativa, sino porque los eslóganes que decide promocionar una sociedad nunca son neutros ni inofensivos: tienen consecuencias. Visibilizar una enfermedad que se supone estigmatizada puede tener efectos beneficiosos para los que la padecen siempre que el número sea suficiente y estén realmente marginados, pero ¿ es así? Permitidme que lo dude. Ni la incidencia de la depresión es tan alta ni los que la padecen son encerrados en guetos. Afortunadamente no vivimos en la edades oscuras así que permitidme que dude de la magnitud de ese estigma o de cosas tan estrambóticas e hipermodernas como " el derecho a estar enfermo " que debe de ser como " el derecho a que la gente te crea cuando lo dices ". Uhmm. No sé. Suerte con ello. Hay gente muy incrédula por ahí. A mí en cambio me preocupa que después de machacarlo cien mil veces blogueros, youtubers y divulgadores compulsivos mi hija de ocho años acabe creyendo no sólo que " todo el mundo pueda tener una depresión " sino que es una especie de rito de madurez o forma parte del ciclo de la vida. Así que os ruego por favor que tengáis mucho cuidado con lo que visibilizais y con cómo lo visibilizais o que, si se acabara demostrando que el estigma no es tan sangrante como imagináis, considerarais incluso la posibilidad de seguir con vuestra vida sin más como hace cualquier ciudadano.

andandos dijo...

He escuchado atentamente toda tu actuación. Me alegro de que la hayas dejado atrás. Un abrazo.