martes, 6 de septiembre de 2016

Cuando los gorrones son noticia

Estoy escribiendo cosas serias, o intentándolo, y he descubierto que para escribir cosas serias necesito una enorme cantidad de tiempo a mi disposición para perderlo, brujulear, dispersarme y, entonces, mágicamente, cuando estoy rozando la desesperación y el "¡No puedo, no puedo, no puedo!", la inspiración me atraviesa y escribo como una maníaca un montón de horas sin parar. 

Ya sé que necesito todo ese tiempo "perdido" y he decidido cambiarle el nombre y llamarlo "calentamiento". Dudé si llamarlo "rutina de entrenamiento" o "training time" pero me entró la risa. El problema del calentamiento es que a veces me gusta tanto que me disperso y acabo escribiendo otra cosa. Otra cosa distinta a las cosas serias que intento parir. 

Y eso me ha pasado hoy: brujuleaba por ahí y me encuentro con este titular, "El lujo de vivir sin dinero", y la cara de una mujer muy sonriente con gafas de sol, foulard, flores en la mano y una hilera de repollos. Lo primero que pienso es que todo eso vale dinero, o mejor dicho cuesta dinero. Ni siquiera los repollos se cultivan gratis. 

Intento resistirme, volver al brujuleo de calentamiento pero es demasiado tarde; la inspiración se me clava entre ceja y ceja y dice: escribamos una tontería sobre esto, un divertimento, una frivolidad. 

—No, no. Tenemos que escribir cosas serias.
Pues no respiro -dice la inspiración- conmigo no cuentes. O tontería o me piro. 

Me rindo. Pincho en el titular y no doy crédito. La historia no va sobre cómo gastar menos, reducir el consumo, ahorrar, hacer un uso responsable de lo que tenemos; objetivos, todos estos, interesantes e inteligentes. La historia va sobre una tía con una jeta del tamaño de Australia que es curiosamente el país en el que vive. 

Jo se llama la interfecta y básicamente vive de gorronear. Básicamente no, vive de gorronear a sus amigos. Después de leer su historia, puedo afirmar y afirmo que Jo es la típica amiga parásita. Lo ha debido ser siempre, toda su vida, pero ahora, con 47 años, se ha profesionalizado y ha hecho de su vicio, el gorroneo vital, una actividad a admirar. 

Por partes y resumiendo: Jo con 47 dejó el trabajo (20 horas a la semana), dejó su piso de alquiler y ¿se lanzó al monte? No. Jo es una gorrona, no Mowgli. Jo vive ahora en la granja de unos amigos, come de lo que da la granja de sus amigos (los famosos repollos) y otras personas, tiene luz porque curiosamente se agenció una placa solar antes de decidir no gastar pasta y tiene teléfono porque un colega le paga la línea. Viaja en autostop y cuando ha tenido que ir al médico pues se lo han pagado. Y lo cuenta todo en un blog que escribe chupando wifi por la cara. 

Una gorrona de libro. Apuesto a que en Wikipedia están ahora mismo poniendo su foto detrás del término "mucho morro". 

¿Cómo ha conseguido Jo ser noticia? Pues vendiendo la moto, haciendo humo, diciendo "seguid la luz". Jo dice que ya no gasta dinero para reducir su huella ecológica, para no consumir. 

Es imposible no dejar ninguna huella ecológica en el planeta, la dejamos nosotros y un escarabajo pelotero sin wifi, eso para empezar. Segundo, me parece estupendo optar por una vida sencilla y reducir al mínimo el consumismo, pero dejar de pagar por tu teléfono para que lo pague otro, usar el coche de otro justificándote con que "total el otro ya hace gasto" y vivir en casa de tus amigos esperando que te traigan la comida no reduce tu huella ecológica para nada. Sigues siendo tan "tóxica" como lo eras antes, exactamente igual. 

Jo es una gorrona de manual pero nosotros somos idiotas porque vivimos en una sociedad que hace noticia a una persona con más cara que espalda y que con un tema muy grave, el aprovechamiento de los recursos naturales, el agotamiento del planeta y el descontrol consumista, se hace un traje a medida para vivir gorroneando.  

20 comentarios:

Javier Calvo dijo...

"El lujo de vivir sin dinero, siempre que tus amigos tengan de sobra".

Dalia dijo...

Lo que más me fascina es que la tipa trabajaba ¡¡¡20 horas por semana!!! y aún así andaba agobiada. Además de gorrona, floja.

Carioca dijo...

Yo leí el "artículo" y lo flipé en colores; Intentar vender una vida bucólica, básica y romántica en un lugar remoto de Australia... Eso si, siempre que la generosidad de sus amigos no se agote, al menos hasta ella lo reconoce. Eso en mi pueblo se llama egoismo además de gorrón.

regaliz dijo...

En verdad os digo que: ¡ me encantaría ser así de caradura y tener unos amigos tan pacientes!!!! Y sobre todo, no sentir ningún complejo de culpabilidad por eso de vivir del cuento.... ( por cierto, ¿qué habrá hecho de la pareja y la hija?)

Pilar dijo...

Solo hay que leer los comentarios a la noticia. Demasiado poco indignada te veo...

HombreRevenido dijo...

Yo creo que sus amigos la están cebando para comérsela después.
Si no es difícil de comprender.

HombreRevenido dijo...

Por cierto, lo del "calentamiento" es fundamental.
A mí también me pasa.

Anónimo dijo...

En fin! Yo, si fuera su amiga...ya no lo sería!
Pilar

Irene dijo...

Lo leí y pensé lo mismo. Esta no vive sin dinero, esta es una jeta con todas las letras.
Debería poner "El lujo de vivir sin dinero...propio"

Judith Garcia dijo...

tienes mas razón que una santa... esto del eco-hippismo se nos ha ido de las manos. Está muy bien ser consciente, vivir con menos, etc, ok a eso pero hay cosas que ni siquiera se mencionan en el artículo. ¿De donde saca la ropa y calzado que lleva? en algun momento sus zapatos se romperán y deberá comprar unos nuevos, no? y como lava esa ropa? el detergente cuesta dinero y dudo mucho que lo lave en el río, ergo... los electrodomésticos, la electricidad, el agua corriente?

Dice que ha tenido cáncer de piel y que los especialistas se los pagan los amigos. Toma ya. ¿Y los medicamentos? ¿Y las cremas de protección solar que todo el mundo debe usar pero más todavía una ex-paciente de cáncer de piel que vive en Australia?

Venga ya.... una jeta, totalmente!

NáN dijo...

Vive como un cura de los que viven con su sobrina.

TheEarlyBird dijo...

Los "warm up time" son los q no tenemos en el día a día. Vamos como locos d una cosa a otra sin poder reflexionar en nada. Sin poder filtrar noticias. Sin contrastarlas.
El trabajo se ha afinado por otros hasta tal punto q nos convierte en maquinas q no piensan. Para algo bueno q tiene el ser humano, pensar, lo tiramos y volvemos a ser animales.
Solo los afortunados por inteligencia o circunstancias personales pueden darse cuenta.
Para mi este post es un ejemplo d aclarar un bait click.

Sal dijo...

A mi esta gente que piensa que esta por encima del resto por aprovecharse de los demás...
Esta mujer lo que hace es vivir sin SU dinero (ya usa el de los demás). Y también tiene razón con lo de que no contamina, ya contaminan otros por ella.

javi dijo...

Te imagino leyendo la noticia toda roja de indignacion...

Anónimo dijo...

Yo también leí el artículo sobre esta parásita y adivina que ... pensé en ti, pensé verás tu como coja esto moli, jejeje.

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Jo es una aficionada: http://www.elmundo.es/baleares/2016/07/04/57753b86268e3ebb3b8b4650.html

Anónimo dijo...

Y lo peor es que cualquier día escribe un libro sobre el tema y se hace millonaria.

CiriKaerMorhen dijo...

Tócate los c*****s, Mariloli... Encima de gorrona, mentirosa o, mejor dicho, ignorante. No es que reduzca su huella, es que la traslada a otros. Cuando usa sus aparatos. Cuando necesite que alguien la vaya a buscar y hacer tres trayectos con un vehículo, uno para ir a por la señorita, otro para devolverla a su casa y otro para ir ese santo Job a la suya.

Y encima lo de usar el internet de los amigos. Mira, hijamía, no. Eso es gorronería de toda la vida. ¿Que quieres reducir tu huella y de paso ahorrarte unos dineritos? Pues cada vez que necesites internet, ve a un ciber, pagas por media hora, una hora o lo que sea y estás allí en vez de robarles tiempo y dinero a tus colegas, que además seguro que cada vez que vas te ofrecen un café o una birra. No, si tonta no es, la mujer. Aprovechada un rato largo, pero tonta ni de lejos.

Argh, cómo me sulfuran estas cosas... Pero me encanta cómo lo cuentas e ironizas sobre el tema xDD