miércoles, 29 de junio de 2016

Las madres mienten


Por primera vez en tu vida te has ido de viaje tú sola. Una primera vez a lo grande: has volado sola con destino a otro país, a casa de gente que no conoces y sin hablar ni una palabra del idioma.

–¿Quieres ir?
–Si.
–¿Seguro?
–Segurísimo. 

El viernes, cuando paseábamos por el aeropuerto haciendo tiempo antes de que cogieras tu vuelo, te miraba y a ratos me parecías mi niña pequeña, mi niña pequeña que siempre serás. Otros ratos te observaba sin saber quién eres. Arrastrando tu maleta rosa como si te pasaras la vida en los aeropuertos, con tu acreditación colgando, las gafas de sol puestas y un moño creado de la nada que me a mí me hubiera costado una media hora frente al espejo con un resultado más cercano a un nido de murciélagos que a ese cuidado peinado/despeinado que tú consigues hacerte en 5 segundos. Me fascina el estilo que tienes y la seguridad que desprendes con 10 años. No tengo ni la más remota idea de dónde lo has sacado. Si no fuera porque eres mi pequeño clon pensaría que me dieron el cambiazo en el hospital.

Mientras nos probábamos todos los perfumes del Duty Free, mirábamos todos los bolsos de las tiendas y comprobábamos que en ninguna de las 20 cafeterías vendían palmeras para merendar charlábamos de todo.

–Mamá, ¿tú qué crees que me van a decir?
–Pues no lo sé, pero no te preocupes que vas a estar bien.
–¿En Italia comen pizza?
–Claro
–¿Y pasta?
–Me estás preguntando tonterías.
–¿Y crees que yo les gustaré?
–Les vas a encantar y vas a estar fenomenal.
–¿Seguro?
–Pues claro que seguro. ¿Tú crees que te mandaría si no estuviera segura de que vas a estar bien?
–Ahá. Esa camiseta no te queda bien. 

Ahora que no estás, que ya te has ido y que andas por los Alpes montando a caballo e intentando chapurrear italiano te puedo decir que te mentí. Un poco y porque era necesario.

Ahora que has tenido un día de bajón y el amigo italiano y yo hemos sufrido por ti en la distancia puedo decirte que te mentí. No sabía si ibas a estar bien y lo ibas a pasar fenomenal, lo creía pero no lo sabía.

Lo que sí sabía y sé con certeza absoluta es que eres una valiente y muy dura. Sé que tienes un orgullo a prueba de bombas que muchas veces me saca de quicio y que, sin embargo, te ayuda en otras muchas ocasiones. Sé que eres muy simpática, muy divertida y que tu amiga italiana va a adorarte.

Sé que lo vas a pasar en grande, que ya lo estás haciendo. Pero el viernes te mentí un poco.

¿Estás nerviosa? -te pregunté el viernes.
No -me contestaste con tu cara de ¿por qué iba a estarlo?

Y de verdad no lo estabas. Yo sí, un poco. Por primera vez desde que naciste hace casi 11 años era la primera ocasión en la que pasaba por una experiencia nueva contigo, una experiencia que no he pasado con tu hermana.

Creía que iría bien, que sería una súper oportunidad para ti. Lo creía pero no lo sabía.

Ahora sé con certeza absoluta que eres una valiente.

Y te confieso dos cosas, las madres mienten y  me alucina que seas mi hija.

7 comentarios:

Fernando dijo...

Menuda campeona está hecha ;)

fiorella dijo...

Seguro que será un viaje inolvidable para ella, y para vos también. Un beso

NáN dijo...

Si te hubiera asesorado, te habría dicho que le dijeras que se come pasta al mediodía o por la noche, pero que solo en los enclaves turísticos se puede comer pizza al mediodía. Algunos italianos me han comentado que cuando empezaron a ver gente comiendo pizza al mediodía sentían arcadas, como me pasaba a mí cuando veía turistas cenando paella por la noche. De hecho, las pizzerías solo abrían generalmente de noche. Las trattorías, de día y de noche.

¡Siglos de costumbres de paella al mediodía en el levante español y de pizzas por la noche en Italia echados a la basura! ¿Qué será lo próximo que nos traiga la globalización, que nos aficionemos a ver Reality Shows en la tele?

*******

Te entiendo. Dejar a nuestro tierno infante en un medio de transporte para que se vaya lejos, ¡sin nosotros!, durante dos semanas resulta, durante unos minutos, devastador. Pasados esos minutos, ellos se acuerdan de nosotros en determinados instantes, para disfrutar como bestias la mayor parte del resto del día... Y nosotros (en mi caso yo, porque mi pareja en esas épocas veraniegas se pasaba 28 de cada 33 días trabajando fuera de España)... sonriendo beatíficamente de estar solo en casa. ¡Salir por la noche sin regresar para pagar a una canguro y que el Nen despertara en media hora!

marthabaz dijo...

ay, te entiendo perfectamente... mi hija se va a su primer campamento, va sin amigos conocidos, y llevo mintiéndole ya dos semanas, con mi mejor cara de mentirosa... luego me acuesto y ya me quito la máscara :D

Ana-Cestaland Ana Monente Mozaz dijo...

Sospecho q tu hija sabía que le mentías un poquito.
Como cuando recuerde las casetas que le dejaba el ratoncito Perez...
Hay cosas que una madre tiene que hacer...

Anónimo dijo...

Moli, las madres mientes, por supuesto, pero los hijos también....

Eliahh dijo...

En mi caso fui la primera vez fuera a Inglaterra con 12 años. Iba en grupo, pero la familia de acogida sólo estaba pendiente del dinero que les daban por mí para manutención y de que no me duchara en su mismo cuarto de baño.
Lo pasé mal. Incluso un día volví tan tarde que creyeron que me había escapado.
Mientras tanto en España, mi abuela murió. No me lo contaron porque pensaron que me afectaría para mal.
Me puse mala, tuve que ir al médico.
Y sin embargo lo recuerdo como la primera gran experiencia de mi vida, seguida por los campamentos de verano.
Hice amigos que me duraron un montón de años y algo de inglés aprendí. También aprendí a decir "curva" (puta en polaco, muy importante), que los italianos son unos babosos y que había algo llamado Europa fuera de mi entorno, con extranjeros que no eran tan distintos a nosotros.
Seguro que a mis padres les costó un montón, pero fueron valientes como has sido tú ahora.
Y ella también. ¡Enhorabuena!