lunes, 23 de mayo de 2016

En mi habitación

Cuatro pasos (pequeños) de largo por 3 pasos (pequeños) de ancho. 74 baldosas. Las medidas de mi madriguera. Una espejo que, por alguna razón que no consigo recordar, está colgado demasiado alto para mí. Una cama de 1,35. Una mesa de cristal delante de la ventana por la que veo La Peñota, el puerto de Los Leones y un abeto que cuando se plantó nos dijeron que era de "crecimiento lento" y, ahora, 20 años después, se ha hecho enorme. Una silla de director roja. Una estantería hecha de palés de madera; y otras sobre la ventana. Una mesilla restaurada donde guardo las cosas que me importan mucho y también las cosas que no quiero ver. ¿Por qué guardo cosas si no quiero verlas? Supongo que porque es parte del proceso: primero las atesoras, luego las miras, luego duelen y hay que esconderlas, y después, cuando se vuelven inofensivas, se tiran. Me quedan cosas por tirar ahí dentro. 

No he tenido siempre este refugio. Recuerdo los primeros días, con 18 años, ordenando mis cosas, colocando, organizando y disfrutando de tener mi propio espacio, que no tenía que compartir con nadie. De aquella época recuerdo querer hacerlo "bonito" o algo así. Recuerdo noches llorando sin parar, días de no poder levantarme de la cama de resaca, tardes estudiando y alguna noche loca. No lo sentía especial ni diferente al resto de la casa, era un sitio para estar a solas pero nada más. 

"Creo que una persona impregna un sitio" leí en la expo de los Wyeth. Ahora, con 43 años, creo que por fin he impregnado este cuarto, cueva, madriguera o rincón con lo que soy. La persona que soy, que he llegado a ser, está en todas y cada una de las cosas que hay en este cuarto y yo soy más esa persona cuando estoy aquí.

En los primeros tiempos era una adolescente con un cuarto... después, mi vida ha ido pasando por aquí. Lo he compartido unos años con El Ingeniero y lo que fui estando con él también está en estas paredes, mi maternidad desbordada también ha impregnado mis cosas a la vez que me impregnaba a mí. 

Ahora ya no soy adolescente, ni lo comparto (ni creo que vuelva a compartirlo nunca) y la maternidad ha encontrado su sitio en estas paredes en las fotografías que cuelgan en la pared encima de mi cama.

La cama está pegada a la pared porque solo estoy yo, porque ya no la comparto ni creo que vuelva a compartirla. Una cama grande pegada a una pared es un lugar seguro, la esquina en la que confluyen las dos paredes y la cama es el refugio perfecto. (Por el contrario, una cama en isla en medio de una habitación siempre es sexo... por lo menos en mi imaginario particular).

Mi cama, mi mesa, mi silla, mis cuadernos de lecturas, mis fotografías, mis cuadros. Cada cosa que significa algo de verdad para mí encuentra un hueco en este cuarto. 

Me gusta el sonido de lluvia en el tejado inclinado, identifico los pájaros que escucho por la ventana, reconozco el tacto del suelo cuando lo piso descalza, conozco cada ruido de la puerta de los armarios y sé cómo cerrar la ventana para que cuando llueve del norte no entre mucha agua. Me gusta mirar los libros desde la cama y las fotografías de la pared. Y no hay mejor momento que despertar por la mañana temprano, abrir la ventana y volver a meterme en la cama a ver amanecer. 

Me gusta mi madriguera porque, como dice Andrew Wyeth, en ella no tengo que ser consciente, ni estar alerta, ni pensar; solo ser. 


23 comentarios:

Carlos Moreno Serrano dijo...

Moli, TENGO que pasarte esta canción (que quizás odies), pero es que leyendo tu entrada de hoy me sonaba esta canción todo el tiempo (y el grupo se llama La Habitación Roja y los he visto en directo).

https://youtu.be/OuXni5mrjR8?t=54s

http://www.deezer.com/track/93019392?utm_source=deezer&utm_content=track-93019392&utm_term=631666511_1463996779&utm_medium=web

Si el enlace no funciona, la canción es "Mi habitación" de La Habitación Roja.

ELISA dijo...

Vaya, chica, qué acogedor ángulo de tu guarida. Eres una chica con suerte porque sabes lo que necesitas para ser feliz y lo disfrutas porque eres consciente de ello.

Di Vagando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Calvo dijo...

Pues hacer una cama de 1,35 que está pagada a la pared no debe ser fácil.

Por cierto, si pasas mucho tiempo ahí sentada deberías cambiar de silla, por la salud de tu espalda y seguramente también por tu comodidad.

Anónimo dijo...

"...Ya no la comparto ni creo que vuelva a compartirla", lo repites, y sabes que esto aumenta la posibilidad de que donde dije Diego y de este agua no beberé, digo.

Es acogedora y está muy ordenada. Igual demasiado tradicional para mi gusto. Pero sí, eres una privilegiada.

Por cierto, otro blog se llama igual que este (hasta incluye el paréntesis), y aterricé en él buscando el tuyo. Lo gracioso es que en la entrada que leí habla de la diferencia entre la realidad que vivimos y la que mostramos en las redes sociales. En tu caso me parece que no hay tal diferencia. Te muestras como eres ( o a mí me lo parece) y nos metes hasta en tu habitación. Igual influye en que te haya leído de otra manera, pero hoy especialmente me ha encantado. Quería que lo supieras.

Enja

Oswaldo dijo...

Jamás, jamás de los jamases una "madriguera" habitada por mí pudiera lucir ni soñarlo, nunca, nunca, ni de lejos, tan ordenadita como la tuya.
Limpia sí. Pero así, con todas las cosas colocadas en su lugar y un lugar para cada cosa... definitivamente NEVER!

Eso sí... mis persianas estarían "peinaditas" y funcionando a la perfección...

Máximo dijo...

Anita cuando bajas al mundo de los mortales da gusto leerte. En esa habitación estaría el cine de las sábanas blancas.

Anónimo dijo...

Sólo escribiré una tontada....Las sillas de director son horribles para la espalda. ;)

Lo has escrito muy chulo, muy tuyo.

saludos

Marlei

Tita dijo...

Me haces pensar.

Las vistas que cuentas, maravillosas.
A veces me entra agua por la ventana. Es cierto, cuando llueve del norte.

Di Vagando dijo...

“A woman must have money and a room of her own if she is to write"

Lo has clavado. Esta frase es de uno de los ensayos que más me marcaron en su día: "Una habitación propia" de Virginia Woolf, un libro que siempre digo "hay que leer de rodillas".

Ahí va mi divague:

http://divagandodivagando.blogspot.co.uk/2011/03/mas-virginia-woolf-hay-que-leer-los.html

Muxus

di

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Voz en off dijo...

Tu habitación, tu pequeño paraíso!

Anónimo dijo...

Te he escuchado hace unas horas hablar en un programa de La Sexta. En medio de la entrevista has dicho "chorrada". ¿Alguien que dice leer tanto no ha encontrado una expresión mejor para definir lo que quería decir?

lo+ dijo...

Al anónimo si ha dicho chorrada es por que no ha considerado otro vocablo para decir en ese momento, en vivo y en directo.
Y tu, en diferido, no se te ha ocurrido mejor cosa que preguntar o comentar de la entrevista? Del blogspot? De la entrada de hoy? Te lo tienes que hacer mirar.
Y perdón, Molí, yo se que te bastas y te sobras para defenderte cuando y con quien tu consideres

Irene dijo...

Si yo tuviera esa mesa delante de esa ventana con esas vistas, cuando me sentara en la silla no podría hacer nada más que mirar el paisaje.

Cristina Mato Fresan dijo...

Acabo de encontrar en ésta entrada del blog la explicación a porqué no me identifico con mi habitación de matrimonio, con su cama doble, su armario-vestidor y baño y la considero la habitación más inútil de mi casa. Sabía que algo no cuadraba del todo, y con la descripción de tu espacio, he regresado mentalmente, al que fue mi ideal durante muchos años.

Gran fan del blog, aunque comente poco.

Anónimo dijo...

A lo+:

Calma, por favor. Dices: "...te bastas y te sobras para defenderte cuando y con quien tu consideres".

¿Defenderse? ¿De quién tiene que defenderse Moli? No creo que tenga que defenderse de mí, creo que no la he atacado. Solo he hecho un comentario. ¿No puedo expresar cuando algo no me acaba de gustar?

"si ha dicho chorrada es por que no ha considerado otro vocablo para decir en ese momento, en vivo y en directo."

De acuerdo, no ha considerado otro vocablo para decir en ese momento, y Moli es muy libre de elegir el vocablo que quiera, por supuesto, faltaría más. ¿Y yo no puedo mostrar mi extrañeza ante ello? Moli no es la primera vez que habla en directo en un medio de comunicación, yo la he oído hablar en la radio y hasta dar una charla con público en vivo ante ella. Es por eso que me resultó extraña su expresión de ayer, Moli tiene experiencia hablando en directo, además lee mucho, doy por seguro que tiene un rico léxico para utilizar tanto en una conversación en vivo como ante un teclado, por eso me resultó extraña ayer su expresión. Nada más.

"Te lo tienes que hacer mirar".

Me parece que esta frase es un poco agria. También es innecesaria. No perdamos las buenas formas, no hay motivo para ello, solo he escrito un comentario sobre algo que no me ha gustado del todo. Pido disculpas si ello ha molestado a otras personas.

"Y tu, en diferido, no se te ha ocurrido mejor cosa que preguntar o comentar de la entrevista? Del blogspot? De la entrada de hoy?".

Cada cual es libre de cuestionar lo que crea oportuno. Unas personas se fijarán en unos detalles y otras personas se fijarán en otros. ¿Por qué tengo que preguntar lo que les parezca a otras personas?

Por cierto, y dicho con todo el respeto del mundo, utilicemos el signo de apertura de interrogación cuando escribamos una pregunta en castellano. Hagamos honor a este estupendo blog en el que se habla de literatura.
Un cordial saludo.

lo+ dijo...

Pues sí , Anónimo. Para ti la pera gorda.

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

A luxindex:

Tienes toda la razón. Es así como dices. ¿Y me lo tomo a mal o algo parecido? ¿Doy una respuesta agria? Pues no. ¿Por qué tendría que hacerlo?
También te digo que mi teléfono móvil no me permite (o yo no sé cómo hacerlo, soy un tipo bastante torpe con la tecnología) poner comillas españolas. Conozco el detalle de las comillas españolas, pero cuando no puedo, no puedo. Quizá hubiese tenido que explicarlo antes de ponerlas, es cierto.
En cualquier caso, muchas gracias por la corrección. Sigamos usando la educación y el respeto.
Un cordial saludo.

Oswaldo dijo...

Anónimo 24 mayo 21:23. Dos cosas, una, ser anónimo ya es, cómo mínimo, sospechoso de actitud furtiva. No digo que necesariamente se tenga la conciencia sucia, pero se deja la puerta abierta a la posibilidad de que ese sea el motivo del anonimato.
Dos, cosa FÁCIL de hacer escondido tras el anonimato, tu redacción es agresiva: "Una persona que DICE leer tanto"
Creo, sobre todo, que este segundo punto es la causa de que hayan saltado defensores. No el hecho de criticar, ciertamente todo el mundo es libre de expresar desacuerdo con algo o alguien, pero hacerlo agresivamente, es otra cosa.

José Luis dijo...

A Oswaldo:
¿Agresividad? :-O
Me llamo José Luis, no tengo cuenta blogger ni en Google. Sí, ha sido un error firmar como anónimo. He perdido perdón por si el primero de mis mensajes podría haber molestado a alguien. Reitero mis disculpas.
Fin de este blog para mí.

sonia dijo...

¡¡¡Qué bonito lo que has escrito!!