martes, 22 de diciembre de 2015

El síndrome de la Señora Robinson

Hace muchos muchos años, en uno de esos momentos absurdos e idiotas de mi vida, decidí autoimponerme una norma. 

"Nunca me gustará, ni me liaré, con alguien que sea más joven que mi hermano pequeño". 

Me sorprende que ya tuviera claro por aquel entonces que puedes liarte con alguien que no te gusta. Por otro lado, teniendo en cuenta que esta decisión la tomé hace muchos años y que me llevo 10 con mi hermano pequeño, supongo que en su momento era una norma para no lanzarme a corromper menores. Repasando aquel momento vital me doy cuenta de que debía estar borracha o extrañamente eufórica para creer que cualquier menor iba a fijarse en mí. 

La cuestión es que han pasado un porrón de años desde aquel entonces. Pobrehermano Pequeño y yo seguimos llevándonos 10 años pero, ahora mismo, los hombres que son como él tienen la edad que yo tenía cuando nació mi segunda hija. 

Antes de que este post se desmande, quiero aclarar que no me gustan los hombres más jóvenes que yo, nunca me han gustado. Bueno, vale, mi primer novio era casi dos años más joven que yo pero de eso hace mucho, fue una mala idea desde el minuto 1 y yo era idiota. Me gustan los hombres mayores, no vetustos pero mayores que yo desde luego, y la cuestión es que últimamente no paro de encontrarme con jovenzuelos. 

El proceso es más o menos así:

- Conozco a un hombre o leo una entrevista o le escucho en la radio, o cualquier otro encuentro casual. Ni me planteo cuántos años tendrá, porque doy por hecho que su rango de edad estará entre los 38 y los 58. 

- De pronto el susodicho, en el transcurso de una reunión de trabajo, unas cañas con amigos, un par de mails o lo que sea dice algo que hace que me ponga como un perro de caza. "Estoy terminando la carrera", "Cuando yo hice la ESO", “¿Qué es un hulahop?”, "Jennifer Anniston es vieja" o "Yo jugaba con los Pokemon". Se me eriza el pelo, las orejas se me despegan de la cabeza y dejo de prestar atención a la conversación, porque mi cerebro empieza a hacer conjeturas. A lo mejor tiene hermanos pequeños o un síndrome de Peter Pan muy agudo, o es capaz de viajar en el tiempo...

- Para salir de dudas no queda más remedio que aplicar el Test de Pobrehermano Pequeño, que es como el Test de Bechdel pero adaptado a mis circunstancias. 

Pero, ¿cuántos años tienes? 

28, 30, 27. 

Oigo mis engranajes cerebrales chirriar calculando fechas de nacimiento. Por mi cabeza pasan efemérides: Naranjito, Barcelona 92, mi primer novio, mi primer pol... mi primer coche y entonces llego a una conclusión espeluznante: Dios mío, estoy tomando cañas con alguien que se lleva más años conmigo que con mi hija de 12 años. 

Automáticamente, ese hombre deja de ser un hombre y se convierte en un tipo entrañable al que me veo poniendo un colacao. Al mismo tiempo, una banda sonora toma posesión de mi cerebro: Simon y Garfunkel y sus armonías vocales suenan en mi cabeza a todo volumen: Hey, hey, hey, hey.... 

Me visualizo con canas (visibles), cruzando las piernas, fumando y por un nanosegundo pienso si ese jovenzuelo me ve como una vieja corrupia, aunque yo me sienta joven y estupenda. Después visualizo al susodicho mirando a mi hija y, antes de que me entren ganas de matar, tarareo el estribillo y me reengancho a la conversación de curro, las cañas o lo que sea, pensando que a lo mejor la norma de Pobrehermano Pequeño fue algo inteligente que mi yo del pasado hizo por mi. 

El test del Pobrehermano Mayor como cura del Síndrome de la Sra. Robinson y de la tentación de empezar a fumar. 



22 comentarios:

ELISA dijo...

Jaja! qué bueno! es tal como dices y pasa a todo el mundo, creo. Cuando ví por primera vez El Graduado la Sra. Robinson que parecía muy mayor y ahora la veo joven :))

Raf dijo...

Qué pereza más grande y que ganas que a los hombres se les trate igual. El micromachsimo está en todas partes.

sonia dijo...

Ja,ja,ja a mí también me suena esa canción en la cabeza,y luego,no me la puedo quitar en todo el día.
¡Qué estilo la Bancroft!

Voz en off dijo...

Hoy creo que estás confundida Moly! Y por qué no más joven? Ellos también lo hacen.

Salamandra dijo...

Como estés mínimamente de buen ver dentro de tus edad ... los jovenzuelos no te miran en absoluto como a una vieja corrupia. Les das un morbo apabullante. No deja de sorprenderme (porque en nosotras la cosa no funciona así, sino a la inversa) pero ... así es, nena.

molinos dijo...


ELISA la Sra. Robinson tenía ¡35 años! en la película. Alucina.

Sonia, la música es infernal....una vez que empieza a sonar ya no la apagas.

Raf, ¿Qué micromachismo? ¿Dónde está? Yo los trato igual, simplemente no me gustan más jóvenes. Te aseguro que si llega el momento en que me gusta uno más joven me dará exactametne igual los años que tenga.

Voz en off...no me gustan más jóvenes porque no me gustan. No se trata de que me parezca mal, me parece estupendo pero por ahora no me van.

Salamandra....:)) estupendo. Es bueno saberlo.

HombreRevenido dijo...

¡Pero si tú eres jovencísima!
No me creo que pueda haber gente 10 años menor.
¿Qué será lo próximo? ¿gente con edad negativa?

Efe Morningstar dijo...

Ja, yo pensé más o menos lo mismo en cierto momento. "¡Cómo voy a liarme con alguien más joven que mi hermana pequeña! ¡Qué locura!"

Dos colacaos duró ese espíritu.

Paz dijo...

Lo del colacao lo pienso yo en las mismas circunstancias.
A los veinte me negué a enrollarme con uno porque tenía...dieciocho!!!
Luego ya con el tiempo me puse la norma de que no sólo podían haber nacido en la década de los setenta!

Choca esos cinco, eres una crack!

Pablo dijo...

Pues yo creo que las más mayores que yo tienen su punto.
He dicho.

Marta dijo...

Pues yo hoy discrepo. De más joven me gustaban mayores que yo, pero ahora, en los cuarenta se ha invertido mi inclinación y los prefiero de treinta.

Pablo dijo...

Las más jóvenes que yo también tienen su punto...

Anónimo dijo...

Yo también tengo la norma de "nadie de la misma edad o más joven que mi primo". Le llevo cuatro años (yo tengo 24 y él cumple 20 ahora en nada), así que mis opciones se reducen drásticamente, pero bueno... Aunque en mi caso se trata más de una cuestión de aspecto que de edad en sí; quiero decir, seguramente, me podría liar con uno de dieciocho si aparentase veintiocho, pero no con uno de veintiocho si aparenta dieciocho. No me gustan con cara aniñada, lampiños, etc. Y como por lo general, los de treinta ya no tienen cara aniñada y llevan barba, pues...

Pablo dijo...

Y las que son como yo... también tienen su punto.
He dicho

Blanco Humano dijo...

Está naciendo gente muy pequeña sin ninguna necesidad, yo solo digo eso.

el chico de la consuelo dijo...

¿y porque dices q no te gustamos los q tenemos menos de treinta?

Asier dijo...

Salamandra tiene razón. Todos los tipos que yo conozco (insisto, todos) de jovencitos fantaseaban con cuarentonas sin excepción.
El que es transparente para las jovencitas es mi menda. Eso que me ahorro en juegos de seducción lamnetables por mi parte.
Hale, besitos y cuidado con las burbujas.

Toy folloso dijo...

Los tíos nos empezamos a fijar en damas tres años más jóvenes que nosotros, bajando.
Sí que, para yogurines, la sección de lácteos del super....

Anónimo dijo...

A mí antes me gustaban los hombres mayores que yo, pero ahora que la mayor soy yo sólo me gustan jóvenes y cuanto más, mejor.

Anónima vieja verde.

Maribel dijo...

Yo el otro día me descubrí observando a unos jovenzuelos en una cancha de basquet jugando a alegremente... y pensando en lo majos que estaban... no tendrían más de 18 años. Lo sé, soy lo peor.

Solo por el hecho de usar la palabra "jovenzuelo" ya debería estar jubilada o retirada en un asilo.

María Docavo dijo...

Yo a los 28 salí tres meses con un chaval de 18 y es una de las cosas más divertidas que he hecho en mi vida. Y para colmo desde entonces nunca he tenido reparos en lo que a la edad se refiere: si es 3 años menor, perfecto, si es 8 años mayor, también perfecto. También me ha servido para no juzgar las relaciones de los demás. Por no hablar de otros detalles más íntimos, siempre lo digo y siempre lo diré: a lo largo de tu vida tienes que tener al menos una aventura de ese tipo.

Oswaldo dijo...

Pablo suena razonable tres veces.

Moli, que la Mrs. Robinson de la película, señorísima mayorísima, haya tenido apenas (apenitas) treinta y cinco años, a estas alturas de MI vida, parece sencillamente cosa de locos.