miércoles, 7 de octubre de 2015

Mankell y yo


Hace 12 años tenía 3 jerseys premamá que estaba deseando estrenar (aunque eran prestados), unos vaqueros de embarazada nuevos y unos billetes en coche-cama para ir a París.

Hace exactamente 12 años ya trabajaba en los libros de colores, en unas oficinas prestadas en un edificio prestado. Justo debajo había una librería a la que bajé, en una incursión desesperada, a comprarme un libro para el viaje a París. 

En medio del escaparate estaba "La quinta mujer", de Henning Mankell. Un tomo de bolsillo, blanco y azul, de la editorial Quinteto. Un libro gordo que decidí comprarme porque me duraría todo el viaje. 

No sabía quién era Mankell, ni de qué iba la historia ni, por supuesto, había oído hablar (porque todavía no había surgido) del "fenómeno de la novela negra nórdica". 

Empecé el libro esa misma noche en el tren. Me senté, le di al Ingeniero la copa de vino de cortesía que nos habían puesto y me sumergí en la vida de un comisario de policía sueco que vivía en una ciudad de la que jamás había oído hablar y que parecía no comer ni dormir jamás. 

De aquel viaje a París recuerdo el buen tiempo, sujetarme los vaqueros con tirantes porque me empeñé en estrenarlos a pesar de no llenarlos. Recuerdo perderme en el Louvre, pasar 5 horas bajando, andando, de la Torre Eiffel y caminar con los brazos en alto para que el alien de 7 meses que llevaba dentro (y que resultó ser M) dejara de encajarse en mis costillas. Recuerdo nuestra habitación llena de terciopelos y cortinajes, y una bañera enorme que El Ingeniero llenaba cada noche para ver si yo conseguía relajarme. 

Recuerdo leer a Mankell en aquella bañera y en la cama enorme. Recuerdo el miedo y el horror por la historia que investigaba Wallander y recuerdo decirle al Ingeniero: tienes que leer esta novela, te va a encantar. 

Hace 2 días murió Henning Mankell y me dio una pena inmensa. Muchísima. Hacia años que no leía nada de él, pero sus libros, todos, los de Wallander y todos los demás, ocupan un lugar especial en nuestras estanterías. Después de “La quinta mujer”, compramos todos los demás, según iban saliendo o los íbamos encontrando. Los leímos en desorden, los compartimos, los regalamos. Hicimos que mis hermanos y mi madre los leyeran. 

En el año 2008 viajamos a Copenhague y todos, por unanimidad, decidimos que teníamos que cruzar por el Puente e ir Malmö. Era la primera vez que viajábamos al escenario de la vida de un personaje que había llenado nuestras horas de lecturas y también muchas de cháchara. 

Mankell ha muerto y tengo una sensación muy rara. Muy rara. Con Mankell viajé a Paris en coche cama y con uno de sus libros empecé mi primer cuaderno de lecturas en enero de 2006. Un cuaderno de lecturas que de alguna manera me llevó a empezar este blog. 

El lunes llegué a casa y fui sacando uno a uno todos sus libros de la estantería. En unos pone Moli, en otros pone El Ingeniero, todos con su fecha y el sitio donde lo compramos. Me alegré infinito de no leer en electrónico y ser una romántica del papel. Cada libro me recordó al momento en que lo leí. 

Después le mandé un mensaje al Ingeniero:

- Ha muerto Henning Mankell. 
- No jodas. 

Pues sí. 

23 comentarios:

sonia dijo...

Vaya casualidad,hace dos días que cogí en la biblioteca un libro suyo,me lo estoy empezando y me está gustando.
Bueno,RIP.

Anónimo dijo...

Muy buen homenaje a un escritor para mi desconocido, pero al que indirectamente le estoy muy agradecido.

Qué duro afrontar la muerte, pero qué importante vivir con esa intensidad con la que vives.

Un abrazo guapa!

ELISA dijo...

Entrañable.

Nisi dijo...

No he leído nada de él, pero me estás animando. Curiosamente, sí que he hecho ese viaje de Copenhague a Malmö (donde cené reno, jeje). Y me encanta leer libros en los que aparecen lugares que conozco. Otro punto más a favor de leerlo.

Anónimo dijo...

Pues si... Una pena

Hans dijo...

Compré el primer Walander de rebote hace ni sé cuánto. Y luego todos los demás. Me apasionó. Llegado el final del último, cuando Mankell da curso al fin, cuando todo se desvanece, pensé que al propio Mankell le pasaba un poco. Lamento mucho su merte.

el chico de la consuelo dijo...

Voy a hacer pregunta de novicio de policiacas. Se pueden leer en desorden? Tengo robado El chino en papel y en digital el resto. Me apetece empezar por el papel, qué me recomienda Dtra Francis ???

MATT dijo...

Hacía mucho que no leía nada de Mankell y dos días antes de su muerte, sin saber por qué, me apeteció un libro suyo. Así que la noticia de su muerte me pilló leyéndole. Son casualidades tontas pero que dejan con sensación rara.
Me ha dado mucha pena su muerte...

Anónimo dijo...

Me enamoré de él hace tanto tiempo...
Yo los leí en desorden, no pasa nada, aunque la historia personal supongo que pierde.
Creo que es el mejor, era.
Esther

ro dijo...

Siento algo parecido. Lloré al enterarme y ahora al leerte he vuelto. Llorar.

Besos.

Silvia dijo...

Yo también me sentí muy triste cuando me enteré de su muerte. Además justo el domingo pasado leí una entrevista que le hicieron en el XL Semanal y en la que hablaba de su enfermedad y de como se estaba enfrentando a su destino. No pensé que iba a ser tan pronto.
En esta entrevista descubrí que no solo era un excelente escritor si no también un hombre solidario y comprometido, que desarrolló una bonita labor humanitaria en Mozambique. Esto me hizo admirarlo todavía más.
No se me ocurre mejor homenaje que volver a encontrarme con Wallander en cualquiera de sus libros.

Marta dijo...

No sabía que había muerto, pero es una gran perdida, a pesar de que la saga Wallander ya estaba finalizada. Yo también los tengo todos y es uno de lo grandes, por no decir el que más.
Yo los leí desordenados, porque como siempre, no los tradujeron en orden, sino que creo a partir del éxito de este de La quinta mujer, tradujeron los anteriores, y a partir de ahí ya sí los fueron publicando en orden.

@El chico de la consuelo, yo te recomiendo leerlos en orden, aunque los 10 primeros se pueden leer más o menos desordenados, pero te pierdes el hilo conductor de la vida del protagonista y algunas cosas más. El chino es el nº12 de la serie, que es el penúltimo, así que mejor no.

bal dijo...

Tristeza enorme... hace mucho que no lo releo. Ahora será con tristeza. La misma que sentí con la última página de Wallander

anonima porteña dijo...

tristeza..... lei todos los Wallander, y algunos de los otros........... me encanto tu historia de tu primer Mankell..... mi primer Mankell fue Pisando los Talones, me lo paso mi mama, que murio de lo mismo, hace 4 meses...

Lola dijo...

¡Qué precioso post Moly!

Me lo apunto.

el chico de la consuelo dijo...

Muchas gracias marta, te haré caso pq a mi lo q mas me gusta de las policiacas es lo no policiaco. Pero a veces sucede q los libros primeros son flojetes y hasta q llegas a lo q te gusta te has zampado cuatro como dijo jenna jameson

Saramaga dijo...

Me encanta este post. Me encanta leer en papel y voy a leer a este señor muy pronto. Eso es así.
Besos

madia leva dijo...

He leído tu post y de pronto ese libro me ha sonado mucho. Me he puesto a rebuscar entre mis estanterías y lo he encontrado. Lo más seguro es que lo haya leído, porque los libros que compro los leo, pero leo tanto que luego olvido. Así que no recuerdo nada del libro. Pero ya no lo devuelvo a la estantería. Se queda en la columna de los libros por leer (con un niño de 19 meses la columna va creciendo en vez de ir bajando). Me encantan los libros. Pero no consigo recordar lo que leo cuando pasan unos años. ¿No te pasa eso también?

Anónimo dijo...

"...hasta q llegas a lo q te gusta te has zampado cuatro como dijo jenna jameson." QUE BUENO.

El Anónimo de la Lámpara

Anónimo dijo...

Un post muy sentido, Moli. A mí me pasó lo mismo el lunes pasado cuando me enteré, aunque ya sabía que era algo que iba a ocurrir pronto.
También empecé por La quinta mujer, y desde entonces todos los de Wallander y alguno más han desfilado por mis manos/ojos.

Gracias por este post/recuerdo.

Rísquez dijo...

Es curioso, yo le escribí lo mismo (la noticia de la muerte de Mankell) a gente cercana y la respuesta fue igual. A mí también me dio una pena inmensa, mayor incluso que la que sufrí cuando leí la última letra del último libro con Wallander de protagonista. Habrá que releerlo, es lo único que nos queda.

Maria dijo...

Yo también cruzé el puente desde Copenhague hace dos años en diciembre , solamente para disfrutar de unas horas en Malmo, solamente por sus novelas . Era el mejor.

gem dijo...

Me ha dado muchísima pena. Wallander ha formado parte de mi vida y yo también tengo unos gratos recuerdos de sus novelas. Otros títulos de Mankell me han dejado huella también, pero al viejo inspector le echaré mucho más de menos... DEP.