lunes, 7 de septiembre de 2015

Verano del 42

Se acabó el verano. Mi mejor verano de los últimos 5, no está mal. Estoy como los niños, diciendo "se me ha pasado volando". No he parado de ir, venir, hacer planes, ver gente. 

Tengo la espalda destrozada de tanto coche. ¿Cuántos kilómetros me he hecho? ¿15.000? Voy doblada de dolor y como una abuelita. Como siga así, necesitaré un bastoncito. Recuerdo cuando fuimos a recoger a los PAGS, hace tres años, a una casa perdida en el Pirineo de Huesca. Dos viejitas, casi centenarias, salieron a recibirnos. Una ciega y la otra doblada en un ángulo de 90 grados sin poder levantar la cabeza. Dos cachorros peludos corriendo entre las piernas, laz princezaz en éxtasis y El Ingeniero bajo una lluvia de piropos: pero ¡qué buen mozo eres! ¿A qué viene esta disgresión? Ah si, como siga con el coche así voy a acabar como aquella viejita. No me importaría vivir en el Pirineo pero llego tarde para tener ese cutis sonrosado. 

Por otro lado si el precio a un verano genial es acabar doblada con 90, lo pago. Nunca había estado tanto tiempo en la playa con las princezaz, 15 días que se pasaron volando y nos reímos tanto. El juego de las historias fue un hallazgo y creo que la historia de las tres chicas a las que pusimos de nombre Mari Cruz, Mercedes y Jenny (¡mami, como la novia de Forrest Gump) va a ser el típico chascarrillo para toda la vida. 

"Mami, Mari Cruz es la china, su padre es japonés porque lo digo yo y es un magnate de la leche. Vino a España a Galicia y se enamoró de una señora que hacia quesos y yogures y por eso le pusieron a la hija Mari Cruz aunque fuera china. Y claro, es alérgica". 

Me acuerdo y me muero de la risa. Creo que me acordaré también del día, recién llegada a San Sebastian, y me llamaron llorando por tercer día consecutivo desde el campamento para que las fuera a buscar. Me rompían el corazón pero fui una roca y les dije mientras me subía al bus para irme de cena: No volváis a llamarme llorando. 

Funcionó. No volvieron a llamarme ni llorando ni nada. Volvieron encantadas y quieren repetir el año que viene. Los trucos de bruja malvada molan. 

He comido más postres de manzana que en toda mi vida. Sin crema. Odio la crema pastelera. ¿Qué sentido tiene? La crema es como si la nata se hubiera puesto mustia. Un asco. 

En 60 días me he puesto pantalón largo sólo 3. Ha hecho un calor asqueroso, incompatible con llevar pantalones. Me he comprado 3 pares de sandalias y sólo me he puesto dos. Sabía que me equivocaba al comprar unas. Las guardaré para que las usen laz princezaz, estamos ya en ese punto en que podemos compartir zapatos. Pronto seré yo la que herede. 

He perfeccionado mucho la técnica de la siesta. Estaba a punto de conseguir un 10 en ejecución artística en el programa largo cuando se me han acabado las vacaciones. Perderé práctica y no sé si podré retomar ese nivel alguna vez en mi vida. 

Les he explicado a las niñas qué es un prepucio. Y les he dado la brasa con una lista de cosas que no me gustaría que tuvieran los tíos con los que salgan: nada de gorras de visera plana, ni tatuajes, ni piercings, ni joyas, ni el pelo largo...Han prometido quedarse conmigo para siempre. 

He tenido tiempo de solterismo, tiempo de madre en exclusiva, tiempo de hija, de hermana, de amiga. He escrito muchísimo pero menos de lo que me gustaría porque tengo mil cosas en la cabeza. Leí muchísimo en julio y casi nada en agosto pero supongo que ambas cosas se compensan. He ido al cine y descubierto música nueva. He vagueado y hecho planes como cuando tenía 16 años, sentarnos a charlar sin nada que hacer durante horas. He vuelto a comprobar que en Francia hay mucho tío guapo. 

Sigo con la operación dejarme el pelo largo. Ya está largo, queda decidir hasta cuando lo dejo crecer o si me lo corto ya. Según el día, la hora y el espejo que me mire me inclino por una cosa u otra. 

- Mami, no te hagas coleta que pareces más vieja. 

Me hago coleta cuando nadie me ve o cuando el que me ve considera que estoy guapísima. O cuando no puedo más. 

También he perfeccionado el arte de las pesadillas. Las que tengo ahora son del tipo apocalíptico: tsunamis de los que tengo que salvar a las princezaz, ataques nucleares terroristas de los que tengo que salir corriendo con Idris Elba mientras intento saber qué está ocurriendo. Fantasmas y espíritus. El otro día tuve una en la que el padre de una amiga de la infancia me regañaba muchísimo y con más miedo que vergüenza conseguía balbucear: tengo 42 años y hago lo que quiero. 

En St Remy de Provence me compré una pulsera que no voy a quitarme hasta que se desintegre y recordar siempre el verano de los 42 años. 

18 comentarios:

Marta M. dijo...

Hola. me gustó leer tu verano de los 42 años... lo del truco de que nos llamen llorando del campamento también lo paliqué hace añis y dá resultado... al final se adaptan y lo pasan tan bien que ya no quere regresar... Cuántas cosas pudiste hacer... me alegro que lo recordarás siempre como un verano muy pleno. Seguimos en contacto

Dalia dijo...

¡Molan las pesadillas apocalípticas con Idris Elba! ¿Qué cena insana o bebida diabólica hay que tomarse para eso?

ELISA dijo...

jaja! Cualquiera te riñe a tí! ;) La verdad es que se te ve feliz y eso no siempre ocurre de forma casual. Hay que poner empeño, como tú.

Anónimo dijo...

Y porque tienes tantas pesadillas???
Pilar

Luxindex dijo...
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ELISA dijo...

Coincido con El año que vivimos peligrosamente.

Oswaldo dijo...

¡Magnífico-maravilloso...!

Lou Perea dijo...

Pues no sabes como me alegro, el verano, por definición debe ser feliz.
Lou

Crónicas de una Española en Viena dijo...

Hola:
Me ha encantado el texto que ha inventado tu hija. Lleva trazas de escritora. Jajaja. Le pusieron Mari Cruz aunque fuera china, jajaja. Me mondo.
Besos

sonia dijo...

¡Bravo Moli!Muy bien lo de dejarte largo el pelo,yo también me parto con la inventiva de tu hija y me encanta el cuadro de la playa.A ver si el otoño te depara cosas tan buenas como el verano porque te lo mereces.
Y gracias a ti por darnos a los descerebrados estos momentos tan entrañables y divertidos.Aunque no lo sepas.

Luxindex dijo...
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NáN dijo...

Bien por el Verano. En cambio, yo, es como si lo hubiera pasado con un varano, pero nos hemos llevado los dos estupendamente. Salvo porque se acostaba a las 4 de la madrugada e iba por la casa pensando en voz alta. ¿Qué relación mágica puede haber en el hecho de que se quite los audífonos y empiece a pensar en voz alta?

Luxindes, tu ve de profe a Lázaro Carreter tres cuatrimestres seguidos y te puedop asegirar que sabía un montón, pero la mitad de las veces funcionaba en plan "capullo juguetón". Hacía una pregunta y jugaba a demostrar que la respuesta que ledábamos era incorrecta. SIEMPRE era la equivocada.

En este caso, Carreter sabía perfectísimamente que con el "en" es una circunstancial de tiempo y sin el "en" es una adjetival (hay otras posibilidades de definirla). Si Arrabal hubiera puesto la otra opción, se la habría discutido igual y habría defendido la contraria.

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

yo tambien soy de 42 y he tenido un verano bien disfrutado, y me mola leer lo bien que escribes y describes tu verano a ver si sigue la racha en los proximos meses!
Maite

el chico de la consuelo dijo...

1-.Pues la crema pastelera y la tarta de manzana es del poco dulce que me gusta.Fijate tu!!

2-.Las señoras ancianas del pirineo aragonés están más sanas que una lechuga, aunque solo sea por haberse pegado toda la vida subiendo cuestas.

3-.Hablar de proximos novios de las niñas y de prepucios me perpleja... nada... solo eso que me perpleja.

4-. Añado a la lista de Luxindex de nombres bonitos de libros y pelis con verano. "De repente el último verano", que sé que es una obra de teatro pero no tengo ni idea de que va.

5-.Y que me alegro de verte chisposilla. Un par de post de despellejes, otro de cochinadas de empotradores y alguno de malababa contra barbis y mamavacas y ya otra vez a chutar como un sol.

Ps-. mi amiga jenna a veces también lleva coleta ;)

Moni dijo...

Felicidades Moli! Los veranos son para eso: para disfrutarlos. Y eso, muchas veces, no es fácil. Me sigue llamando poderosamente la atención que me pasen cosas que tú cuentas tan bien: Me he pasado más de 15 días en la playa con tiempo para perderlo y he tenido (CADA NOCHE) pesadillas apocalípticas: yo les llamaba sueños de fuego y destrucción aunque esta vez no ha habido tsunamis (eso fue antes). Adoro esta telepatía y que tú sepas contar estupendamente las cosas que (me) pasan.
Gracias mil.
Moni

sasadogar dijo...

ME ENCANTA ESTE ARTÍCULO, mOLI EN ESTADO PURO, CHISPEANTE DE BUEN ROLLO Y CON LAS PIALAS CARGADAS DESPUÉS DE LAS VACACIONES.

Besets desde Valencia

Hele dijo...

me alegra que hayas tenido un gran verano pero siento muchíiiisimo que no sepas valorar la crema pastelera.

Por dios, esa consistencia que le da el huevo, ese olorcito, el regustillo a vainilla...mañana mismo hago y me la como a cucharadas si hace falta