lunes, 28 de septiembre de 2015

Dicen que en Bilbao llueve...


He empezado esta crónica de un fin de semana increíble en Bilbao 4 veces y ninguna me gusta. 4 borradores que he desechado. 

Así que optaré por frases sin sentido escritas del tirón. 

- La distancia del centro a la que está el Hotel Gran Bilbao para los de Madrid es "cerca" y para los del mismo Bilbao es "casa Dios". Esta diferencia en la apreciación de los tamaños me lleva a reflexiones absurdas que debería apuntar para otro post. 

- La emoción que provoca ver un cartel en la calle con mi apellido bien escrito. Aunque no sea mi calle ni tenga nada que ver conmigo. "Mamá, está bien escrito, con b"

- Hay habitaciones cuádruples que tienen cuatro camas de verdad y ningún camastro. Lo sé, resulta increíble, pero existen. Y además no hay que pasar por encima de unas camas para llegar a otras. Y se puede saltar. 

- Los columpios de Bilbao son mil veces más chulos que en Madrid. La mejor hora para disfrutarlos las 12 de la noche. 

- El Guggenheim es maravilloso. Es una pasada. Siempre. Da igual las veces que lo vea. M se ha enamorado de El gran árbol y el ojo de Anish kapoor y C de Puppy " y de las esculturas, y de la langosta ¿o es un langostino? de Koons y de Popeye y de la araña..." 

- Richard Serra y sus esculturas son un juego y una experiencia. También te pueden provocar un globo parecido al del tiovivo y se puede jugar con ellas a decir secretos a voces. 

- Clavadistas ha sido la palabra del fin de semana. Hasta el sábado a mediodía no sabía que existía ni la palabra ni ellos. Una vez más, he tenido una epifanía con el género masculino. Esta vez, compartida con Molihermana: "¿te has fijado? en esos bañadores no cabe ni un suspiro...ni sobra nada". 

- En Bilbao se vive despacio. Se respira más lento y la gente pasea. 

- Si tienes un pasillo y dos niñas hay fotos que tienes que hacer. Y pelis que hay que volver a ver. 

- Subir a Artxanda siempre es buena idea. 

- Ir por la ría en barco con un guía como Txipi que te cuenta toda la historia de los edificios, las zonas y los barrios. Un lujo. Eso sí, él llevaba jersey y yo no. No son tan aguerridos. 

- Como los de Bilbao hacen lo que quieren, he visto tíos con pantalones rojos, amarillos y ¡tachán! rosas. A lo mejor lo de "hacemos lo que queremos" se les está yendo de las manos. 

- "Soy Roque Altube, del caserío Altubena de Getxo". Por fin he ido a Getxo. Me lo debía a mi misma y a Pinilla. Me ha encantado. El puente colgante es  una maravilla que no entiendo como no tiene hordas de turistas a todas horas. Podría haberme pasado horas paseando por la pasarela. M se tumbó en el suelo a mirar por las rendijas de la madera como pasaba la cabina. C contó los pasos entre un extremo y otro. Nos hicimos mil fotos. 

- Mamá, ¿necesito un abogado? 
- Depende, ¿qué has hecho? 

Tengo una cita apuntada en uno de mis cuadernos que dice algo así como que para hacer tuya una ciudad hay que enamorarse en ella. Yo no me he enamorado en Bilbao, me enamoro de Bilbao cada vez que voy y descubrírsela a laz princezaz ha sido una pasada. 

- Mamá, Bilbao huele a campo. 
- ¿Tú crees?
- Sí y me encanta. Pero yo creí que aquí llovía. 
- Ya, y yo. 


15 comentarios:

Iraide dijo...

Bilbao no ha llovido porque se ha engalanado para vuestra visita. Habéis sido unas chicas con mucha suerte. ;)

Jajajaja, veo que has pasado por la Ribera de Deusto, y sí, Artxanda y el Puente Colgante son un "must".

La próxima vez que vengas te recomiendo Plentzia con sus barquitas y la bonita bahía de Gorliz.

Lo de que aquí se vive despacio es verdad. No sé si es por el efecto de la ría, o por la afición que tenemos a ir de pintxos y zampar. Espero que eso no cambie.

De todos modos, si vas a Vitoria-Gasteiz ya el efecto zen es total (verdor, bicicletas, todo llanito, ommm...). Para los del botxo es hasta aburrido. :D

P.D.: Esos columpios son una bendición.

P.D.2: Para lo de las distancias somos unos comodones de tomo en lomo. ¡Pero al llegar a Madrid cambiamos el chip en cero coma!

Un abrazo!!!

Iraide

Angela dijo...

En abril fui a Bilbao por primera y dije que nunca volvería. Me rompieron el corazón y no fui capaz de disfrutar de ninguno de los días que pasé en una ciudad que tanto había idealizado. Meses después, con el corazón entero de nuevo, tus fotos durante el fin de semana y este post me han vuelto a reconciliar con Bilbao y me muero de ganas por volver y darle una nueva oportunidad. Gracias!

Máximo dijo...

El secreto del enamoramiento repentino de una ciudad o país que se visita de vez en cuando, estriba en que no vives en el/ella y no te vence la rutina. Te parecerá impensable que Madrid haya sido la ciudad más visitada de España en estos últimos meses.

molinos dijo...

Máximo, sé perfectamente cuando una ciudad me ha gustado como turista y otra me enamora. Lo de Bilbao es amor. No me pasa en otras ciudades que visito y que me gustan pero no me enamoran.

No me parece impensable que la gente venga a visitar Madrid y tampoco me parece impensable que a la gente le guste muchísimo. Lo entiendo perfectamente pero a mi no me gusta. Es así de sencillo.

Asier dijo...

Me alegro mucho de que mi botxito te mole. En la pr´óxima visita, cvambia Plentzia por la ria de Urdaibai, con las playas, el bosque de Oma, las cuevas de Santimamiñe, gernika, Mundaka... y hasta Lea Artibai, con Lekeitio.
Lo siento, Iraide, pero es asín.

Saludos

Madamer dijo...

Yo me enamoré de Bilbao en agosto de 2010, una semana entera sin caer una gota de agua y visitando todos los rincones de la mano de un bilbaíno del que claro está me enamoré locamente.

Ha llovido mucho desde entonces, pero casi nunca cuando voy yo... y ya han pasado 5 años y la ciudad me sigue enamorando como el primer día...y el romance continúa ;)

Anónimo dijo...

y la gastronomia? es importante hacer un mención donde te llevaron

Aquello noerayo dijo...

Yo creo que las ciudades del norte tienen algo. Ese algo que es el que te llega a enamorar.
El sur es distinto por su gente y el centro tiene su encanto castellano

Oswaldo dijo...

Lo que se percibe enseguida en las fotos es un respeto-cariño por el diseño arquitectónico.
Comenzando por el impacto de la foto portada de las tres lindas chicas en el bien diseñado lobby del HGB.

Como siempre, Moli, tus escritos son fantásticos, pero hoy quiero alabar con largueza tus FOTOGRAFÍAS. Ya debiera estar acostumbrado a la alta calidad que siempre tienen pero, también siempre, logran sorprenderme por la carga de EXPRESIÓN que traen, que supera con creces lo que sería una normal "buena" foto que "muestre" bien alguna cosa y tantas veces llegan mucho más allá y se convierten en obras de arte por derecho propio.

Anónimo dijo...

A una bilbaína de toda la vida como yo, que vive en Madrid, le ha parecido encantadora tu crónica de mi ciudad.

Elena de Troya

Sara dijo...

Bilbao es fantástica..... Llevo ya unos cuantos años pasando allí días en verano escapando del calor y me encanta, y puedo confirmar que los columpios de Bilbao son un pasada, y creo que me los conozco todos.... Getxo es precioso, las sardinas en Santurzi saben de otra manera, y las playas son para disfrutar.
El norte es otra cosa, y sus ciudades también, me encanta Bilbao, La Coruña, Santander, sus pueblos, su costa, su comida....
Y sí, algunas veces llueve, por eso es todo tan verde.

Anónimo dijo...

Me encanta la foto y tus prinzesas...pero por poner un pero, es que yo soy donostiarra y Bilbao pues como diría Mafalda...puaggg
Pilar

María dijo...

y siento se pesada ...pero ¿ y la biblioteca decimonónica de Bidebarrieta?

molinos dijo...

María, no eres pesada. No nos dio tiempo a ir, ni a la Alhóndiga, ni al Museo de Bellas Artes ni pasear bien bien por el casco. Tenemos que volver... y volveremos.

admini dijo...

Puff, Pilar, yo también soy donostiarra, me txifla mi ciudad, pero Bilbao es mucho Bilbao! Siempre que puedo, voy!
La gente es majísima, más abierta que en Donosti, y las bilbainadas que dicen y hacen son de risa! Son puro vacile!

No entiendo el pique bilbo-donostia salvo desde la broma, el vacile y el pique sano...

La ciudad está preciosa, se come de vicio, hay marchón, cultura, conciertos de tooodo tipo, buenas tiendas, el bellas artes es una pura maravilla, el mercado erribera o de la ribera ;D, las siete calles... bueno, una gozada. (Aunque también me gustaba la Bilbo industrial, sucia y gris, con la ría del color del vertido de la fábrica que tocara... y del rock radikal, la echo un poquito de menos...)

Aunque tal vez sea que mi padre era de Bilbo, y que estudié la carrera allí, pero va a ser que no es sólo eso... Aupa Bilbao eta bilbotarrak!!

Y en la próxima visita, se puede disfrutar tanto de Sopela, Plentzia, Gorliz, como de Urdaibai (aupa Mundaka!, amor especial). Ambos son una maravilla... y de San Juan de Gaztelugatxe, Ea, Elantxobe, Ispaster, Gabika, Trapagaran, Ondarru, Amorebieta, Gorbeia, Apatamonasterio, el Anboto... puaff, me txifla Bizkaia casi tanto como Donostia y Gipuzkoa! ;DD

Saludos!!