sábado, 31 de mayo de 2014

Una velada con Neil Gaiman escrita para ti.




"Escribí "El Océano al final del camino" porque echaba de menos a mi mujer que estaba grabando un disco en Melbourne. La echaba mucho de menos. Pensé en enviarle un regalo que durara más que las flores. Pensé que a mi mujer le gustaba yo, le gustaban las emociones y la honestidad y que con eso yo podía hacer una historia. Y pensé "en una semana lo termino". Me puse a escribir contándole como era yo cuando ella no me conocía, cuando era niño. Los sitios en los que yo había crecido ya no existían y no podía enseñárselos, pero podía contarle una historia. La historia se alargó y alargó y acabó siendo una novela. Cuando terminé, se la lei cada noche según la iba pasando a máquina y le gustó. Luego también le gustó a los editores y al público, pero yo no la escribí pensando en que le gustara a más gente...era una historia que quería que le gustara a ella y así la escribí, pensando en ella porque la echaba de menos. Luego desbanqué a Dan Brown en la lista de ventas del New York Times y eso me gustó, me gustó mucho."

Gaiman dice estas palabras cuando ya lleva unos 20 minutos hablando en su velada. "Velada" es una palabra extraña, la usamos poco, suena a película, suena a nuestros abuelos, suena a terciopelo y poca luz, a música clásica o al menos eso me sugiere a mi.¿Cuántas "veladas" he tenido con un hombre? Creo que ninguna que yo sepa o nunca las he llamado así. Pero "velada" le pega a alguien como Gaiman, alguien inglés, amante de lo victoriano y completamente vestido de negro. 

El negro es el color de la velada, de eso me he dado cuenta cuando nada más llegar a la cola una hora antes de que empiece el evento.Las 50 personas que estaban delante de mi (obviamente más frikis que yo) iban  todas de negro riguroso con alguna concesión al rojo. Yo voy de blanco de pies a cabeza, aunque realmente los pantalones son beige sucio. Me flipan estos pantalones aunque C me haya dicho que son de "tolón, tolón", a mi me recuerdan a Diane Keaton y su look en Annie Hall. Me disperso. El atuendo del público es negro, el evento se celebra en la "sala negra", el fondo sobre el que se sienta Gaiman es negro y ya he dicho que él va completamente de negro: pantalones, camiseta, chaqueta, calcetines y botines. Pienso que debe estar pasando calor pero como buen inglés ni se inmuta. 

Estoy nerviosa.  Nerviosa nivel imaginar Madrid colapsada por algún terrible suceso que me impidiera llegar a tiempo. Nerviosa nivel comprobar 7 veces que llevaba las entradas. Nerviosa nivel comprobar 3 veces que llevo los libros que quiero que me firme: Coraline y Misterios de un asesinato. No me atrevo a enseñarlos mucho cuando llego a la cola, todos parecen llevar comics de Sandman que yo lamentablemente no he leído todavía. Me he puesto nerviosa  al ver que mi fabulosa acompañante desconocida no aparecía y nerviosa al entrar en la sala y buscar un buen sitio. 

Me siento. Conozco estos nervios, son los nervios que siento siempre cuando algo me hace mucha ilusión y lo estoy esperando con intranquilidad. Me pasa con Bruce. Es mi trance particular, entro en una especie de dimensión en la que sólo estoy para lo que estoy esperando. Podría pasar una vaca amarilla volando y no la vería. Ahora sólo espero a Gaiman. 

Cuando llega y le veo de cerca siento que tiene "eso" que sólo algunos hombres tienen para mí. Es un "algo" que me conecta con ellos y me hipnotiza. Gaiman tiene carisma, muchísimo y tiene el mismo don que Bruce. Está allí sentado, respondiendo preguntas que probablemente ha respondido mil veces, ante un público que se parece al que tuvo ayer o hace una semana y al que tendrá mañana o dentro de un mes y sin embargo da la sensación de no querer estar en ningún otro sitio, da la sensación de que si pudiera elegir, elegiría estar justo aquí, sentado en esa absurda butaca roja hablando para mi (las otras 79 personas no existen ahora mismo...están con la vaca amarilla volando) . 

Gaiman habla un inglés británico maravilloso, tiene un tono de voz pausado  y te engancha en lo que cuenta. Me siento colgada de cada una de las palabras que dice, de cada una de las frases. Atrapada en su hilo. Contesta cada pregunta con calma, dejándose arrastrar por donde le llevan sus palabras en respuestas que pueden durar 10 minutos y que sin embargo todas las veces me dejan con ganas de "sigue hablando", "cuéntame más", "no te calles".  

Es divertido. "Decidí dejar twitter durante 6 meses porque necesitaba aburrirme más. Si vas en un taxi y no tienes nada que leer y te pones a mirar por la ventana y ves una estatua con palomas puedes empezar a pensar ¿cómo sería si la estatua fuera de una paloma y nosotros fuéramos del tamaño de las palomas y nos posáramos ahí? ¿nos pelearíamos por los mejores sitios? ¿y si la paloma gigante cobrara vida y nos persiguiera? Si vas en taxi mirando twitter y el mail y facebook... no te aburres y no se te ocurren esas ideas"

Pienso que yo no me aburro pero se me ocurren muchas ideas mientras conduzco, y pienso en Steinbeck y en si Gaiman habrá leído a Steinbeck y pienso incluso en cuando llegue el turno de preguntas, levantar la mano y decirle "Neil, ¿tu conduces?" 

Habla sobre Siria. Ha estado en Jordania en los campos de refugiados sirio y cuenta su experiencia allí. Cuenta como pensó que vería cosas horribles pero no tan horribles. "Hablamos de 600.000 refugiados y eso es solo un número, hablamos de un país de 6 millones de habitantes al que han llegado 600 mil, un 10 %... pero eso es solo un número. Allí ves a cada una de esas personas, refugiadas en un campo pensado para 1000 personas y que acoge a 100 mil. Un campo de refugiados es un sitio dónde nadie querría estar pero al que todos quieren llegar. Vives en una caja, en una tienda. Y esas 100 mil personas somos nosotros. Esas personas eran profesores, o médicos o carpinteros o tenían una tienda o vendían seguros...son nosotros pero sin nada. Allí te das cuenta de lo fácil que es que desaparezca todo: se corta el agua, la electricidad, alguien bombardea tu casa, te dispara....y toda la seguridad y la civilización desaparece. Pero al mismo tiempo el hombre es increíblemente resistente y en aquel campo a dónde han llegado 100 mil personas sin nada, se las apañan para seguir viviendo y te ofrecen te y comida cuando no tienen nada." 

Le escucho, pienso que tengo que leer su crónica en The Guardian  y que de esas cosas, de como la civilización y todo lo que somos puede desaparecer en nada, he hablado en el blog muchas veces a propósito de la II GM. 

Habla sobre el libro infantil que ha escrito y que por supuesto en castellano no se ha podido titular como en inglés "Fortunately, the milk" hubiera quedado raro. Cuenta que lo escribió porque pensó que hay poca literatura infantil en el que el padre sirva de algo. Según él, en los cuentos infantiles o el padre muere al principio o no sirve para nada. Pienso en levantar la mano y decir que hay una tercera opción: el padre enviuda (en pocos géneros hay más viudos que en el infantil...mmmm...curioso dato) para casarse con una madrastra. Fantaseo con levantar la mano en el turno de preguntas y darle este interesante dato a Neil. Lo desecho rápidamente...en inglés no manejo la ironía con igual destreza.  

Habla sobre componer música, sobre las adaptaciones de sus libros y cuenta una anécdota genial. No le gustó el musical de Coraline principalmente ( y lo cuenta muy bien y con mucha gracia) por una mala decisión, muy mala decisión, la peor decisión de casting que se ha hecho nunca. Elegir para el papel de Coraline a una actriz de más de 50 años con una poderosa presencia física. "Era difícil meterte en la trama de la obra cuando el personaje que más miedo daba del escenario era Coraline"

Llega una pregunta de twitter sobre su conocimiento de los mitos, otra del público preguntado por el código ético de sus personajes y la última sobre videojuegos. No son preguntas que yo hubiera hecho y al escucharlas pienso que serán una pérdida de tiempo pero una vez más Neil despliega su magia y explica porqué le interesan los mitos "no son historias para adultos ni para niños, simplemente son", cuenta que el código moral que aplica a los personajes con los que empatiza es muy sencillo "no hacer a otro lo que no quieres que te hagan a ti y no ser un gilipollas" y consigue que sienta curiosidad por el videojuego en el que ha colaborado: "durante años me pidieron que trabajara para sacar un videojuego basado en Sandman, trabajaba y luego no me pagaban y las compañías quebraban. Pensé que era gafe. Ahora he colaborado en un videojuego muy tonto y muy adictivo que no tiene nada que ver con Sandman pero que ha sido muy divertido."

Acaba la charla. Aplausos y  ando lo bastante espabilada como para conseguir un buen sitio en la cola para la firma de libros. Compro un ejemplar de "El océano al final del camino" porque la historia de por qué y como lo escribió me ha dado ganas de leerlo. Hacemos cola ordenadamente. Un desconocido se acerca con un taco de post it y pregunta a qué nombre queremos la firma de los libros. Los nuestros, obviamente.  La cola avanza y llegamos a Neil. Tiemblo, un tic nervioso muy desagradable y traicionero empieza en mi mejilla izquierda. 

Mi turno. Le saludo "Hi, Neil...nice to meet you". Firma los dos libros de manera distinta con pluma y tinta burdeos. Me derrito de emoción e intento sonreír para salir decente  la foto. Lo consigo a duras penas. 

Salgo en éxtasis. Acelerada, entusiasmada, exhausta, incrédula y feliz. 

Pienso en como contar toda mi velada con Gaiman en un post y oigo a Gaiman diciendo "escribí esta historia porque echaba de menos a mi mujer y quería hacerle un regalo. Escribí este libro pensando en que le gustara a ella"....y  pienso que justo así voy a escribir yo mi crónica. 

Escribo pensando en ti,  porque te gusto yo, te gusta como escribo, las cosas que cuento y te has perdido la velada con Neil Gaiman.  


*Mi acompañante desconocida fue un gran descubrimiento, una fabuloso compañía, muchas risas y un "esto tenemos que repetirlo". Mil gracias.

27 comentarios:

Shere Tur Tur dijo...

Maravillosa crónica. Te descubrí ayer por casualidad y me llamó la atención el poderío de tu escritura, pero no te seguí. La casualidad de volver a encontrarte hoy hablando del adorado Gaiman hace que ate vayas a mis RSS ipso facto.

Te has comido la 'n' de Sandman en todas las ocasiones :-) Cuando lo leas, vence las dificultades del primer volumen y te encontrarás un universo montado con los mitos universales, asombrosamente entrelazados en un armazón que parecía que le estaba esperando a él para cobrar sentido. Lo que hace con el personaje de Shakespeare en esa saga es magistral.

molinos dijo...

Shere, gracias por la corrección. Ya está solucionado.

Ten por seguro que me pondré con Sandman enseguida. Gracias otra vez.

Quenya dijo...

Una detalle: el libro en inglés se llama "Fortunately, the milk".
Yo estuve en la velada de Barcelona y me encantó :-)

molinos dijo...

Quenya, gracias. Corregido también.

Alberto Secades dijo...

Gracias.

La montadora de cortinas dijo...

Yo tengo un Coraline firmado por el con un ratón, con la misma pluma y el mismo color de tinta, pero me lo firmó en Estocolmo :) Es un hombre muy, muy interesante

Jatz Me dijo...

Qué suerte has tenido, ¿no? Solo 80 personas. Y tú ahí.
Descubrí a Gaiman con Buenos Presagios, porque estaba Terry Pratchett :) y luego fui leyendo casi todo lo que salía en castellano.
Stardust es muy bonito. Con los cómics de Sandman no me he puesto tampoco. De lo próximo que tengo para leer está el Libro del Cementerio. Para vacaciones XDDD
Besos!!

Ana María dijo...

Tiene pinta de ser un tío muy magnético, esta mañana estaba sentado al lado de Ben Brooks firmando libros, y la estampa era deliciosa:

https://scontent-b-lhr.xx.fbcdn.net/hphotos-xpf1/t1.0-9/10362522_10152156144371560_2976477142908719509_n.jpg

Leeré de él, y te voy contando ;)

Por cierto, estoy leyendo "Historias de Berlín" de Christopher Isherwood y me está pareciendo muy curioso y peculiar.

:*

Dani Torregrosa dijo...

Qué envidia!!!

Sandman es una delicia que he releído tres veces. Ya he visto que te la recomiendan más arriba. Créeme, nos quedamos cortos. También te recomiendo "Los cazadores de sueños", pero imagino que ya lo conoces...

Gaiman es un genio. Absoluto.

Besos

NáN dijo...

Una "velada" es una reunión de gente, para hacer o celebrar algo, cuando ya es de noche y en un lugar iluminado para la ocasión. Antes de la electricidad, el espacio se iluminaba con velas.

Anónimo dijo...

"Cuando duermes vas a un lugar en el que realmente vives".Justo ahora
leyendo las noticias,cuando he leído esto y he pensado voy a ver quién lo
ha escrito:Neil Gaiman,y he leído la
entrevista y me ha gustado.Luego he mirado a ver si hay post nuevo de Moli y Tachán: Una velada con Neil
Gaiman.Casualidad.Me ha gustado también,por cierto.
Sonia.

Anónimo dijo...

La foto de la portada,
tu tono (consciente de haber vivido un tesoro y saber que puedes y quieres compartirlo)
la risa (todos de negro riguroso y nuestra Moli...de blanco:-)
compararlo o equipararlo a tu Bruce! (digo tu Bruce por la forma en la que le admiras y valoras)
Y sobretodo después del revuelo del post anterior, me llegó esta entrada tuya como un regalo.
Mil gracias otra vez!
Un abrazo!

Anónimo dijo...

No se ha publicado mi comentario!

Sheila dijo...

Ayer fui a que me firmara a la Feria del Libro, fue imposible, había tanta gente que a pesar de haber ido mucho tiempo antes, nos dijeron que ya no podíamos. Y por a tarde me era imposible. Sin embargo ha sido una delicia leer tu post. Y sinceramente me he sentido como si estuviera allí.

Gracias.

Anónimo dijo...

Gracias!!

Elena Rius dijo...

Muchas ganas yo también de leer "El océano al final del camino". Y mucha envidia de esa velada con Gaiman.

ELISA dijo...

Muchas gracias. Realmente cuando mejor me lo haces pasar es cuando narras tus vivencias. Tienes un don.

Laura López Lamiel dijo...

¡Hola! Tuve la oportunidad de conocer a Neil Gaiman el pasado viernes en la firma que realizó la libreria Gigamesh en Barcelona y todavía estoy en una nube. He conocido a otros escritores anteriormente, pero lo de Gaiman no tiene nombre. Me firmó su último libro y luego una foto de un capítulo que escribió de Doctor Who. Cuando me firmó la foto me contó una anécdota con Matt Smith, el protagonista de la serie y no me lo podía creer. No se le podía dar conversación ni nada porque la firma tenía que ir rapido, pero se puso a hablar conmigo de una manera muy dulce y siempre con una sonrisa. ¡Me puse colorada! Es un amor de hombre y cada paplabra suya es una inspiración para mí. Me siento una privilegiada por haberlo conocido y espero que no sea la última vez ;) Yo quería ir a la velada que se organizó en Barcelona, pero las entradas ya se habían agotado. La semana que viene también escribiré en mi blog mi experiencia con Gaiman :)

¡Un beso y felicidades por la crónica!

yyoconestasbarbas dijo...

El sábado logré la gran suerte de ser el penúltimo en la fila de firmas de la feria del Libro. A esas alturas de la tarde/noche, el hombre debía tener calambres en la mano, de tantas firmas durante el día, pero me hice con las mías, en mis ejemplares de "Mr. Punch" y "Violent Cases", y por supuesto, con la más agradable de las sonrisas por su parte. ¡Un tipo genial!
Me ha encantado el post, y me ha hecho arrancar la mañana con una dosis de envidia sana y una sonrisa de oreja a oreja por haber podido conocer, aunque solo haya sido un flashazo, a este moderno "paladín de las letras". ¡Hubiese querido mucho más!

Marta dijo...

Por tu culpa, por tu maravillosa culpa, leí Pandora en el Congo, así que ahora no me queda otra que leer a Neil Gaiman, más allá de Coraline.
¡Gracias, gracias, gracias!

Anónimo dijo...

Hola Moli,mi hija de 12 años estuvo elsabado en el retiro para que Gaiman le firmara el libro del cementerio y Coralaine,y vino tan emocionada como tu.... saludos

Anna JR dijo...

Pues yo sólo conozco a Gaiman de oidas, pero la crónica me ha parecido deliciosa.

Elena dijo...

No conozco al autor, pero sí me resultan familiares las sensaciones que describes. El nerviosismo, la admiración y esa chispa que a veces parece que marca la respiración.

Merece entonces la pena buscar a Gaiman.

atb78 dijo...

La personas eran 180 en total.

Chineando Ando dijo...

Gracias. Muchas gracias. Me gusta leerte.

Peces de la mar Salada dijo...

Lo bueno de leerte, es que haces que en mi cabeza se forme imágenes de lo que describes, y que pasados unos días busque la foto de Gaiman y sea totalmente opuesto, pero igualmente atrayente. He puesto en mi lista, (después de libros horribilis sobre marketing para mi nuevo trabajo) el oceano al final del camino.
gracias por alegrarme las mañanas cuando te leo en el curro.

Arabella dijo...

Buena historia sobre cómo escribió el libro, del que, por cierto no se puede decir lo mismo. Lo leí en inglés animada por las excelentes críticas que recibía, pero me pareció un truño infumable, un mejunje pretencioso y absurdo

Mucho mejor su "Neverwhere" y, muuuchos escalones más arriba, "Buenos presagios", coescrito con Terry Pratchett. Claro que todo lo que toque Pratchett... Él juega en otra liga. Si no la conoces, te recomiendo encarecidamente su saga sobre Mundodisco. Crítica religiosa, social y política tan finamente disfrazada que parecen novelas juveniles. Pratchett se ríe de todo y de todos: sobre todo de las reglas no escritas de la narrativa ("El último héroe" o "¡Guardias, guardias!") y de sí mismo. El humor más inteligente que yo me he encontrado. ¡Hilarante!

Realmente creo que sus novelas sobre Discworld te EN-CAN-TA-RÁN.