martes, 30 de julio de 2013

NOSOTROS Y NUESTROS MÓVILES

Hace 15 años nadie o casi nadie tenía móvil y el que lo tenía  lo usaba para hablar por teléfono desde cualquier sitio. 

Ahora todo el mundo tiene móvil y para lo que menos se usa es para hablar.  

Hace 15 años tenías móvil como algo útil y más que nada asociado al curro o a una situación de emergencia.  Ahora el móvil es imprescindible y además de estar asociado al curro o a una emergencia, es vital para el ocio y el entretenimiento. Es una maravilla de aparato para perder el tiempo o no. Depende. 

Hubo un tiempo en que lo mejor de un móvil era que fuera pequeño. Ahora lo mejor es que tenga todo lo que se te pueda ocurrir, todo lo que puedas necesitar y algunas cosas más que ni se te ocurran, ni vas a necesitar, ni vas a saber manejar y ni siquiera sabes que tiene. 

Hay mucha fauna por ahí con el móvil. 

En lo más alto de la pirámide tenemos al Experto Cum Laude que se caracteriza no sólo por tener el móvil último modelo y saber manejarlo. El experto Cum Laude conoce su móvil, el tuyo, el de tu abuela y además sabe manejar todas las apps que tiene instaladas él y sabe las que necesitas tú. Un buen experto cum laude además tiene un registro histórico de todos los móviles que ha tenido en su vida, los recuerda y puede que los tenga guardados.  Un experto cum laude te ayuda y te aconseja si tienes dudas sobre tu móvil, o sobre cual comprarte. Es gente que te dice “no te gastes esa pasta en ese móvil” o “tu no necesitas eso”. Por supuesto, de estos hay poquísimos...

El Experto técnico. Sabe un huevo pero pasa de contártelo. Normalmente suele ser tu amigo el informático y le da mucho por culo que alguien le pregunte. Si cometes el error de preguntarle te responderá con algo como “puffff...ya te lo miro un día de estos”. Siendo “un día de estos” el día en el que tú te conviertas en Halle Berry.  Él tiene su móvil que es justo el que necesita y lo usa para lo que lo necesita. Lo demás le da igual y no alardea. 

Un poco más abajo está el experto de moda. De estos hay millones. Tiene el móvil último modelo precisamente porque es último modelo y normalmente lo utiliza al 20 %.  Controla un poco, lo justo,pero habla que parece que es ingeniero de telecomunicaciones experto en móviles, redes, tecnología y grafeno. Son unos brasas de mil pares de narices y cuando les pides consejo, normalmente el problema es siempre que no tienes el móvil que deberías  tener. 

Después de los supuestos expertos estamos la gran mayoría de los usuarios. Tenemos nuestro móvil que manejamos más o menos. Todos cogimos el manual de instrucciones y lo dejamos en una estantería pensando “en cuanto tenga tiempo me lo empollo, porque siempre me pasa lo mismo que no le saco todo el provecho”, siendo“En cuanto tenga tiempo” el mismo día del fin del mundo según el Apocalipsis maya, es decir nunca. (Si un día te despiertas y  te lees el manual, automáticamente pasas a Experto Cum Laude). Todos tenemos unas aplicaciones que sabemos utilizar, otras que nos instalamos porque alguien nos lo dijo y no utilizamos y otras que venían en el teléfono, que no sabemos para qué sirven pero que no nos atrevemos a borrar no sea que se joda lo que sí funciona. 

Los de este grupo usamos el móvil para navegar por internet. Leemos blogs mientras esperamos y se nos ha olvidado el libro ( para comentar no se usa porque es infernal comentar desde el móvil). Lo usamos para mirar twitter. Lo usamos también para el wasap y para leer correos y pensar “cuando tenga un teclado tengo que contestar a este mail”.  Solemos estar atentos al móvil y casi el 100 % de las veces que decimos “vi tu llamada perdida pero es que estaba ocupado”...la realidad es que vimos tu llamada y no nos apeteció cogerla. En este grupo también es un clásico ir con el cargador encima...la batería vuela. 

Por debajo de este grupo mayoritario están los usuarios a los que golpearías con sus móviles en la cabeza por distintos motivos. 

Tu madre. Las madres y los móviles son sin duda uno de los círculos que habría que añadir al infierno de Dante. Nunca le dan el uso correcto. O se pasan por exceso y entonces te llaman a cualquier hora, en cualquier momento, si les cuelgas porque no puedes hablar con ellas son inasequibles y no lo captan. Llaman y llaman y llaman hasta que se lo coges gritando “Mamá, ¿qué pasa? No puedo hablar ahora” y entonces contestan “Ni ahora ni nunca que llevo media hora llamándote” o se pasan por defecto y entonces usan el móvil como si fuera un fijo: salen de casa y se lo dejan allí. 

Las llamas y jamás lo cogen. Las madres y los wasap son un tema aparte. Se hacen las mártires porque no las has metido en el grupo “hermanos” explicándole que ella no es “hermana”...se hacen tanto las mártires que al final cuando mandas algo al grupo de hermanos, se lo mandas a ella también, para descubrir días después que “eso del wasap no se muy bien como va, prefiero un sms”. 

Los apocalípticos. No quieren un smartphone porque o están convencidos de que dan cáncer y son responsables del calentamiento global. O creen que su uso atrofia las neuronas y cualquier atisbo de criterio que hayas tenido en tu vida y usar un smartphone te convertirá en una ameba social, incapaz de relacionarte con nadie, incapaz de seguir apreciando la lectura o un paseo por el bosque y lo que es aún peor...hará que las agencias de inteligencia de todo el planeta sepan lo que haces y cómo lo haces. 

“Si quieres algo me llamas”. Es ese alguien que por sistema no contesta ni los mails, ni los wasap, ni los dms. ¿Para qué cojones tienes un smartphone si lo que quieres es que te llame? Por supuesto, cuando les llamas siempre es mal momento, no pueden atenderte o sencillamente lo tienen apagado. 

“Yo no tengo wasap no quiero estar en grupos de esos”. Primero, no tienes tantos amigos como para que te metan en un grupo. Segundo, esto es como un bar...si no te gusta el grupo vete. 

“El del plástico”
  • ¿Móvil nuevo?
  • No, lo tengo desde hace 6 meses. 
  • ¿Y el plástico? ¿por qué no lo quitas?
  • ¿por qué? sirve para protegerlo. No quiero que se me estropee. 

Es la típica gente que tiene los sofás tapados con sábanas y te hace quitarte los zapatos antes de entrar en su casa. No son de fiar, siempre pienso si llevaran la ropa interior con el plástico higiénico..."para que no se estropee". 

Confesémoslo. Somos un poquito adictos al móvil. En realidad lo somos menos de lo que creemos. Por una vez en la vida quiero pensar bien y creer que la mayoría de los descerebrados usan su móvil mucho, muchísimo, lo miran compulsivamente miles de veces al día pero si algún día decidieran dejarlo de lado para dedicarse a pasear, leer, bañarse y dormir...no sufrirían sudores fríos, convulsiones, y posteriormente la muerte.


Lo tenemos controlado. 

40 comentarios:

ZoeRavenclaw dijo...

Y el día que sales sin móvil es una gozada. En sanfermines la gente con el móvil todo el rato en la mano. Si te pierdes, ya encontrarás a alguien.

estrelladaa dijo...

muy bueno! los peores son los que van de guay, en plan yo paso del wasapp, yo paso del facebook, y luego t vienen con el cuento de que se lo han hecho solo pq su prima francisca se ha ido de viaje a los estates, yaaaa yaaaa, jajaja

Ana María dijo...

Ahora mismo te respondo desde una tableta, porque a mi ordenador le ha dado el parraque veraniego, y lo están ingenierizando ;)

Yo soy de las que sudan de tener un smartphone, porque mi pobre teléfono del pleistoceno aún vive. No reniego de la tecnología, respondo emails y llamadas por igual. Sé que tendré próximamente smartphone (mi padre ha presentado una OPA hostil por mi reciente cumpleaños) y J no ve la hora de tenerme en el wasap.

Sé más o menos qué le pido a un smartphone y sé la pasta que me quiero gastar, y sé que me dan igual las modas, y que en cuanto llegue le quitaré el plastiquito, que es muy "queda inaugurado este pantano". Me pasaré 4 días organizando todo, instalándole apps que me resuelvan la vida, o no, y le pondré una funda anticaídas.

Lo que también sé es que seguiré leyendo y haciendo mi vida, y no me pasaré 15 paradas de metro mirando compulsivamente el móvil "por si acaso".

Levantad la cara de los móviles, que parecéis zombies :P

Cómo va esa recuperación? Un besazo :*

Raquel dijo...

¡Primer!
Yo me pasé del iphone directa a un móvil Nokia de primera generación. Ni cámara, ni internet, ni ná de ná.
Hace unos meses yo era de las cum laudem con el agravante de que trabajo únicamente a través de internet (y mucho), así que la única manera de desconectar fue quitarme del todo.
Ahora estoy en momento madre, no participo en whatsapp, no recibo ni escribo mails ni navego por blogs... ¡ni trabajo en mis webs ni en las de mis clientes!
Tengo horas de oficina, mis clientes me llaman al fijo, y cuando estoy en la calle me dedico a vivir las cosas que se hacen en la calle.
El mundo no se hundió y yo soy más feliz así... increíblemente ambas cosas.
(El Ipad aún no lo jubilé, ese me sirve para casa, congresos, etc.).

Gaizko dijo...

Uyyyy, Ana María, eso lo dices ahora que no tienes móvil... quien te está viendo y quién te vera... XD

Ana María dijo...

Intentaré que no, Gaizko, me sienta fatal estar con gente que no hace más que mirar su teléfono cuando ha quedado contigo.

Y sí tengo móvil, que no tenga internet es otra cosa :P

Antónimo dijo...

Joder Moli! Me empiezo a preocupar. No puede ser que siempre estemos de acuerdo. Es como si tuvieras una versión de mi cerebro, aunque, tremendamente mejorada, eso sí ;)

Oswaldo dijo...

Yo no trabajo con el móvil, así que pude negarme a tecnificar mis comunicaciones por mucho tiempo. Recientemente salté de un Motorola "de tapita" a un Smart con pantalla HD de 4.5 pulgadas y sus correspondientes características internas.

El motivo básico: la cámara de 8 megapíxels y su capacidad de enviar las fotos y mensajes de diversa índole a causa de un viaje muy importante para mí que tengo previsto para dentro de un par de meses.

Lo cierto es que mi comunicación con mi mundo se ha incrementado de una forma que realmente no sospechaba.

Desde avisarle a mi esposa, de compras en el automercado, que la cocacola se terminó, con el simple recurso de enviarle una foto de la botella vacía, hasta escanear, con el propio teléfono, mi documento de identidad y enviarlo a medio país de distancia para cumplir un trámite necesario en una negociación.

Así mismo, mi hijo y mi nuera nos dieron, a mi esposa y a mí, la noticia más importante para nosotros de los últimos tiempos sencillamente enviándonos la fotografía de unos tubos de prueba de embarazo que indicaban positivo.

No dudo que hubieran podido encontrar alguna manera más convencional de hacérnoslo saber (Tampoco es que hubiera sido fácil porque estábamos de vacaciones en la playa) pero esta FORMA de comunicarse es francamente más divertida.

Isa dijo...

Soy adicta al móvil, lo admito. Cuando no contesto mis amigas se preocupan, porque seguro que me ha pasado algo.

Me encanta poder organizar mi vida con el bicho, aunque todavía no sepa usar el programita del ordenador para escuchar música.
Me gusta estar a un clic de mi familia, aunque estén a 3000 km.
Comprar vuelos,libros, abrigos, entradas... en el metro de camino al curro.

Anónimo dijo...

Alguien predijo que el día que se acabaran las gracietas de las niñas se acababa la chispa de este blog. Pues está pasando. Falta originalidad, sobra aburrimiento.

Pegasus dijo...

Pues yo te diré que soy Experto Cum Laude, aunque disimulo, porque la gente es muy cansina. De hecho, creo que los Expertos Técnicos son Expertos Cum Laude mutados.. :-D

A mi me gusta usar el móvil, me permite cacharrear con cosas curiosas que de otra forma no vería..

Anónimo, la semana que viene empiezo mis vacaciones. Por favor, iluminame.. Dame la dirección de tu blog, para que mis dos semanas sean una risa continua.

Pitufando dijo...

Pues yo te diré que soy Experto Cum Laude, aunque disimulo, porque la gente es muy cansina. De hecho, creo que los Expertos Técnicos son Expertos Cum Laude mutados.. :-D

A mi me gusta usar el móvil, me permite cacharrear con cosas curiosas que de otra forma no vería..

Anónimo, la semana que viene empiezo mis vacaciones. Por favor, iluminame.. Dame la dirección de tu blog, para que mis dos semanas sean una risa continua.

Dra Jomeini dijo...

Me he sentido absolutamente identificada en el tema "Madres con móvil". Buenísimo.

Michelle Grey dijo...

Oyeeee, que yo "paso" del wasa y no tiene nada que ver con lo que se dice por ahí, o por eso de los grupos, o lo que sea, vaya. A mí me parece que esta nueva era "nos" tiene muy encerrados en el susodicho cacharro infernal. No se puede vivir sin móvil, y es terrible. Yo si me olvido en móvil en casa, no pasa absolutamente nada. Mi día transcurriría igual que si lo llevara. Considero que eso es una vida normal, natural (y tranquila). Todo cambiaría si tuviera una emergencia. Entonces sí que necesito el móvil. Y soy de llamadas, llamadas rápidas y "al grano", y si no lo cojo es porque realmente no he podido. Tengo internet en el móvil y no miro nada... me da tanta pereza. Donde se ponga un ordenador, con su buena pantalla y sus teclas...
Me gusta llegar a casa y relajarme leyendo un rato virtualmente... algo que no he hecho durante el día.
También soy la del plástico. Creo que es una manía, simplemente. Aunque en la ropa interior no, por supuesto xDD si el plástico no estorba, por qué quitarlo?

Natalia dijo...

Moli, tu madre se parece a la mía, ja ja. Y sí, yo he tenido épocas un poco enganchada, pero afortunadamente sé desconectar cuando hace falta.
Genial post!

Natalia dijo...

Moli, tu madre se parece a la mía, ja ja.
A diario suelo mirar con frecuencia el móvil para ver si tengo mensajes y demás, pero también soy capaz de lo contrario sin que me entre ataque de pánico.
Eso sí, me cuesta salir de casa y pensar que no lo llevo y me da mucha rabia que mi marido se lo deje (que suele ser bastantes veces). Al final te has acostumbrado tanto, que cuentas con que siempre haya alguien al otro lado de la línea.
Genial el post!!

Carmen J. dijo...

Muy buen post, Molinos. Pero creo que con las madres te has quedado muy corta XDD!

Anónimo dijo...

No, no llevan la ropa interior con el plástico higiénico... Te lo digo yo que me acuesto con uno...
Besos

Paz dijo...

No tengo Whatsapp, pero tengo sentimientos :-)

Con Elmayor y Lapequeña no tengo tiempo ni de respirar, demasiado que de cuando en cuando me conecto a Internet, pero en casa (o curro) y desde un ordenador vulgaris.

Yo entraría en la categoría de pleistocénicos con móviles que apenas tienen una camarita, y que sólo lo usan para hacer señales de humo...digo... enviar y recibir sms y hacer o recibir llamadas.

Anónimo dijo...

Lo del movil va camino de ser una enfermedad. Hoy en dia John Lennon habria dicho que "la vida es aquello que te va sucediendo mientras miras tu movil"
Yo paso ...

YOLANDA GARCIA dijo...

Qué gran post! El otro día hablaba sobre el tema móviles con un amigo.

Cuántas verdades plasmadas en tu post.

Vivimos en una sociedad de consumismo total y absoluta. Todo aparentar.

Un abrazo
Somosbellassiqueremosserlo
Dondelasemocionesnosllevan

Cristina dijo...

Pues una vez estuve en un concierto de tu querido Bruce y por culpa de que todo dios quería grabarlo y levantaba los brazos con su móvil o aún peor su ipad para hacerlo, no veía nada.

Suerte que mi hijo que es "casteller" me subió a los hombros y pude verme de cara a cara con el Boss!

A mí me parece que no disfrutaron del directo, no bailaron ni cantaron las letras.... eso sí, lo tienen grabado.

En las fiestas de Sant Joan de Ciutadella (Menorca) me pasó algo parecido. Casi no podías ver a los caballos saltar por el muro de móviles que querían hacer fotos y videos.

Anónimo dijo...

Bueno venga, soy una madre con móvil de última generacion, me refiero a una madre "mayor". Cuando no cojo el teléfono se disparan las alarmas y empiezan a caerme broncas acusándome de cosas extrañísimas. Eso me obliga a mirarlo continuamente y parecer que no puedo vivir sin él, cuando lo que yo quiero es que no suene y que me deje en paz. El wasap no me gusta y no tengo ningun interés en pertenecer a grupos que mis hijos se empeñan en meterme. Tampoco me interesa la mayoría de las aplicaciones que tiene. La única cosa que le veo práctica es la cámara de fotos,genial!!!.

Anónimo dijo...

Algo sabe alguien que Suso está tan hecho polvo?

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

El otro día me fui de viaje con un súper ingeniero de la empresa. Como se aburría me cogió mi móvil. No el del curro el mío.
Me lo enchufo al ordenador y le empezó a hacer cosas.
Ahora tengo una maquina infernal que jamás hubiera pensado que tenía. Creo que hasta dispara.
Eso es un cum laude...

HombreRevenido dijo...

Yo confieso que sí, que soy adicto al móvil. Pero ojo, que yo controlo, puedo dejarlo cuando quiera.

Es un tema apasionante, porque no la tecnología va tan rápido que nos toca adaptarnos a toda velocidad, sin tiempo para convenciones sociales.

Yo adquirí un terminal celestial hace poco. Le quité el plastiquete protector y la semana pasada descubrí... que tenía otro plástico. Le habían puesto dos. Una trampa perfecta, una genialidad táctica.

M. Eugenia Bermejo dijo...

jeje.. yo es que soy un caso extraño, no tengo smartphone, ni washap ni nada de eso; tengo un móvil de hace unos seis años, de tarjeta, que sirve para llamar en caso de urgencia o recibir una llamada, no me interesa tener móvil y antes tenía la cosilla por las amigas y tal de "necesitar" un móvil de esos, pero según pasa el tiempo y sigo sin él, ya hasta me divierte no tenerlo.
Y claro, cuando a veces pienso, "debería tener un móvil de contrato de los que sirven para cosas", me surge la duda "¿qué cosas?", pues eso: no tengo móvil moderno.

Eu,

xaquí dijo...

Yo tenía uno con las apps suficientes para que se supiera dónde estaba. Me llamaban a cualquier hora, deja eso y ven corriendo, hay un problema. Luego vendí mi parte de la empresa, colgué las apps, me compré un chisme de 24 €, el típico "hija espera que ya llego", y también me compré una cámara digital superchula que era lo único que me gustaba del de las apps, y que por 24 € no viene incluída en el otro. Y esta app se acabó...

desafectos dijo...

Muy buena disección.

Lo de las sabanas en los sofás no lo soporto, me parece patético...

Un saludo.

Chirly dijo...

Yo voy a rastras de la tecnología.
Tengo un smartphone porque un día me llamó un teleoperador de mi compañía (le hice caso porque era de MI compañía) y me dijo que por ser buen cliente me regalaban uno a cambio de la permanencia (no tenía previsto cambiarme de compañía) habían visto que parte de mi factura eran sms y con el smartphone podría mandar guasaps y gastar manos. Me sugirieron un plan que, después de usarlo durante un año, he visto que efectivamente me hace gastar menos. Estoy muy agradecido a la compañía porque por increible que parezca han echo que gaste menos en su facturaq.

Sobre tener un smartphone: al final lo he acabado usando exactamente como describes en el caso de la mayoría. Tanto los expertos reales como los de pacotilla me dan bastante pereza. Un poquito de sana envidia los reales porque le sacan partido, no sólo a los móviles, sino a todos los tecnocacharros que tienen. Gastar demasiada energía y tiempo en estas cosas mola menos que dar un paseo con tus niños, jugar al parchís o darse una vuelta en bicileta.

Anónimo dijo...

Yo tengo el mismo móvil desde hace unos 3 años.
no se que es una tablet ni un smaretphone ni nada de nada.
ni tengo whatsapp ni nada parecido. Hago llamadas, las recibo, de vez en cuando mando un sms y saco alguna que otra foto.
No necesito más.
Me revienta y me aprece de muy mala edución la gente que se pasa la vida mirando la pantalla de móvil " a ver que pasa"....Muy triste.

Anónimo dijo...

Paso de esta encuesta. Qué pereza.

Burbuja dijo...

Me reconozco conectada al mundo 2.0 pero no tengo chorrocientas apps que no uso para nada.

Sí tengo watsapp y sí lo utilizo en lugar de las llamadas, me ahorro un pico! xDDD

Alguna app más pero tampoco lo tengo llenito de ellas.

Eso sí, mi madre es madre con móvil xDDDD

Marta dijo...

No Marta dixit:

Yo soy muy de las sábanas en los sofás, pero es que si no las pongo ( y las quito cuando me quiero sentar) se llena el sofá de pelo de las gatas que se pasan el día echando la siesta y se me pega al culo :-DD.

Móviles: en casa no tenemos cobertura = genial!!!!!

Nisi dijo...

Mi madre sí que deja el móvil en casa, pero mi padre lo lleva encima siempre que sale. Eso sí, apagado.

Cristina Quesada dijo...

Buenisimo! Me he reido un monton. Me he identificado yo, a fsmiliares y a amigos...

Anónimo dijo...

España es un país con una penetración del móvil del 165%. Y es el país de Europa con más smartphones. O sea, que no os creéis ni vosotros lo que la mayoría ha escrito. Pero claro, es muy guay y muy alternativo ir de no usar móvil, odiar el whatsapp y demás tonterías. Supongo que ninguno de los comentaristas come carne roja y se alimenta de humus, pero sois muy cansinos.

MedinaSidonia dijo...

- Motorola Executive de Moviline (era dela empresa y se lo llevaba el que se iba de viaje) (1994)
- Motorola Flare verde de Movistar (1996)
- Motorola StarTac gris de Airtel (1997)
- Motorola Startac negro de Airtel (1998)
- Motorola V negro de Airtel (1999)
- Nokia 8200 rojo de Movistar (2000)
- Alcatel nosequé que me dieron en ua empresa y le di a mi madre el primer día. Yo seguí con el 8200.
- Nokia 8910i libre(2002) Una pasada de titanio negro.
- Nokia 6230i libre. (2006). El de Rubalcaba.
- Blackberry Pearl 8100 negra (2008)
- Blackberry Pearl 8120 gris (2009)
- iPhone 3GS 16 GB negro de Movistar (2010)
- iPhone 4 32 GB negro (2011)
- iPhone 4S 16 GB negro (2012)

De momento esto es todo. Enviado desde mi IPhone

Amarantha dijo...

Buenas:

Me he reído muuucho con tu post.

Tengo que reconocer que hace unos días quité el plástico de mi móvil porque un amigo me preguntó, es nuevo? No, es de septiembre del año pasado. jejeje.

Pero he de decirte que no tengo sábanas en el sofá y no, no, no en la ropa interior, puaj! No hay nada que más asco me dé.

Sigue describiendo situaciones cotidianas con ese salero :-)

Bss.

Opositora treintañera dijo...

Buenas Noches!
Acabo de descubrir tu blog a través de tweeter y me lo estoy pasando genial leyéndolo.
La entrada de la limpieza y lo del plastiquito en el movil me ha matado jejeje.
Desde ya te sigo.

Opositora treintañera