martes, 11 de diciembre de 2012

UN FUNERAL DE MUERTE.


Hay gente que considera que el humor negro es de mala educación, inapropiado y poco oportuno. Yo no. Sólo la gente extremadamente sensible e inteligente es capaz de apreciar en lo que vale el humor negro. Sólo la gente así, sabe que el humor negro salva la vida, aparece cuando es necesario y es capaz de transformar un momento durísimo que querrías olvidar en un momento que recordarás siempre con una sonrisa.

Por si no ha quedado claro este es un post para gente inteligente.

Sábado por la mañana, muy por la mañana, casi madrugada. Conduzco saliendo de Madrid. Hay una niebla infernal y voy muy concentrada porque no conozco mucho la carretera que nos lleva al profundo sur. Me acompañan en el coche El Ingeniero, Molisuegra y un Molicuñado.

El furgón fúnebre viene detrás. Yo voy de coche lazarillo y me estoy estresando. No sé si voy muy deprisa para el furgón o muy despacio y entonces no llegaremos a tiempo. Intento no correr mucho para que los pasajeros no pasen miedo y se relajen y descansen para cuando lleguemos. Además, sé que para mi cuñado, cualquier velocidad por encima de 90 km/h es casi imprudencia temeraria.

Mi cuñado coge el móvil, llama a su mujer y a sus hijos que vienen desde Málaga para encontrarse con nosotros en el profundo sur en unas horas.

- ¿Habéis salido ya?¿Todo bien? ¿Vais bien? Si, nosotros también, ya hemos salido. Hay mucha niebla pero bien. Tened cuidado…

Sigo conduciendo..La niebla es cada vez más espesa y un tráfico horrible para esas horas. No quiero perder el furgón, no es el momento. Me concentro en la carretera y confío en que se duerman por lo menos hasta Despeñaperros.

Alcanzo velocidad de crucero y todo va bien…

- Moli…¡¡atenta!!!
- ¿Qué pasa?
- Que nos ha pasado el furgón…tienes que ir tú delante.
- Ese no es el nuestro..
- ¿Cómo que no es el nuestro?
- Que no Ingeniero..qué no es el nuestro…tranquilo..
- Pero…
- Mira detrás..el nuestro está ahí…tranquilo.

La calma vuelve al coche. Voy pensando que nunca ves furgones fúnebres y ya es casualidad que hoy lleve uno detrás y me pase otro..voy perdida pensando en chorradas, hasta que mi cuñado a 100 km de Madrid decide volver a hacer checking en su familia…

- ¿Por dónde vais? ¿Cómo que por Córdoba? ¡No es por Córdoba! Bueno si se puede ir por Córdoba pero eso es larguísimo. Dile a tu madre que dé la vuelta y que coja por donde pone al profundo sur y luego dirección Albacete..No, no voy a colgar. ¡Díselo!..¡¡que no es por Córdoba!! Bueno si pero no pero qué deis la vuelta!!! Que le digas que dé la vuelta! Que no cuelgo. Bueno..venga cuelgo..pero dad la vuelta.

Visualizo a mi cuñada conduciendo y a mis sobrinos descojonándose y sigo al volante. Llegamos Despeñaperros y flipo con los nuevos viaductos. Amo muchísimo las inversiones en infraestructuras, a las grandes constructoras, a los ingenieros de caminos y al hormigón….

- ¿Por dónde vais?? ¿Habéis dado la vuelta? ¿Seguro? No me engañes…ahora tenéis que ir por donde pone tal y dirección Albacete, todo seguido pero sin llegar a Albacete y sí, hay unas rotondas. ¿Qué pone en el cartel? ¿Qué kilómetro vais? Que no, que no cuelgo..dile a tu madre lo de las rotondas..que yo lo oiga.

No quiero reírme, no es el momento, pero El Ingeniero no puede callarse.

- Hace 30 segundos que no llamas…llama a ver si se han pasado Albacete y están rumbo a Ibiza…

Me río, claro. Mi cuñado es una persona maravillosa y además es inmune al descojone..asi que él sigue a lo suyo.

- ¿Por donde vais?
- A ver, van 3 km más adelante que cuando les has llamado hace minuto y medio.- dice el Ingeniero.
- Nosotros estamos a 20 km, vamos a llegar a la vez..A ver, ahora llegan las rotondas…tres rotondas, todo recto, dirección Albacete. Es que mira que venir por Córdoba..por Córdoba no es nunca. He dicho que nunca..bueno, a veces sí vamos por Córdoba pero esta vez es distinto y no es por Córdoba…
- ¡¡Quieres colgar ya!!.- Molisuegra tiene arranques de estos….

Por fin llegamos al profundo sur. Nos ponemos serios. La familia, los amigos y todo el profundo sur están allí esperando. Entramos en la iglesia. Unas palabritas del cura. Es un momento chungo pero hay que pasarlo.

Termina y se acerca el de la funeraria del profundo sur al Ingeniero.

- Tenéis que poneros en ese banco toda la familia porque es lo que se estila aquí y que pase todo el mundo a daros el pésame.
- Vale, pues si es la costumbre lo hacemos.

Yo me quedo en segundo plano por si hago falta. A mi lado varios de los miles de primos del Ingeniero y el de la funeraria empiezan a hablar.

- Paco..tenemos un problema.
- ¿Qué pasa?
- Que sobre un muerto.
- ¿Cómo que sobra un muerto?
- Sí hemos abierto el nicho y allí hay tres.
- Pero vamos a ver, vamos a ver, vamos a ver…¿Qué me estás diciendo?
- Paco..sobra uno.
- No es nuestro.
- ¿Cómo no va a ser vuestro? Estaba allí, con los abuelos.

Me entra la risa. Si en algún lugar del mundo podría escuchar esta conversación es aquí. Acaba el saludo y acompañamos al furgón al cementerio. Pasa un perro, pequeño, cojo, ladrando, con la cabeza más grande que el cuerpo..

- Mira Moli, un perro venenoso.- me dice el Ingeniero riéndose.
- No me hagas reír ahora…
- Pero como no me voy a reír, es supervenenoso.
- Pues aprovechando que te estás riendo..que sepas que sobra un muerto.
- ¿Qué sobra un qué?
- Lo que oyes..he oído al de la funeraria decírselo a tu primo Paco.
- ¿Qué Paco? ¿ el del tio Blas o el del tio Diego?
- No sé, un Paco..no sé cual es…pero eso da igual ahora..sobra un muerto.

Llegamos al cementerio. Un cementerio precioso, lleno grandes árboles y flores. Este es el peor momento siempre. Nos colocamos cerca del nicho y esperamos que pase rápido.

- ¿Quien es el muerto que sobra? - pregunta una de las tías del Ingeniero. Son de pueblo, son adorables y son muy muy mayores y muy muy de la España profunda.
- Señora..no sé...- le contesta el sepulturero.
- No lo meta..
- Pero como no voy a meterlo..
- ¡¡Resucitoooooo!! Resucitó!!!!....- hay gente cantando con una guitarra.
- Pero ¿quien es el que sobra?
- Tía..no es el momento ahora….- dice uno de los Pacos.
- Resucitóooo….resucitóooooo

Nos entra la risa, tanta que lloramos de risa.

- Moli..mi tía no va a dormir esta noche pensando en el muerto que sobra.
- ¿Te la imaginas esta noche en plan comando viniendo a ver quién es?
- Jajajajajaja..eso no..pero en la cama dando vueltas seguro que si.
- Esto es un poquito surrealista ¿no? Y además el de la guitarra es como Juan Pardo
- ¿Has visto a mi primo el angel del Infierno?
- Jajajaja..solo falta el Marango.
- Jajajaja. Moli..es el profundo sur y ya sabes cómo es esto, aquí puede pasar de todo.

Y tenía razón; acabamos comiendo 62 personas en unos salones de boda y volviendo a Madrid a las 7 de la tarde.

- Ingeniero ¿sabes qué?
- ¿Qué?
- Me ha dicho tu prima Antoñita…
- ¿Antoñita la de Blas o la de Paco?
- No sé…una..me ha dicho que le muerto llevaba un hábito marrón.
- Jajajaja…me descojono.
- Por cierto..cuñado...llama a tu familia a ver por dónde van..no vaya a ser que acaben en Ceuta.
- Pero ¡qué perra eres Moli!

Fue un día surrealista pero extrañamente agradable.

A mi suegro le hubiera encantado.

30 comentarios:

Ana María dijo...

Jajajaja! Creo que los tanatorios y los entierros son los sitios donde más me he reído oyendo anécdotas del difunto y adláteres.

Hija, que de verdad soy fatal yo para esto, pero menos mal que lo pasáis así, con Juan Pardo y las Señoras preguntándose quién es el muerto que sobra...

Un abrazote

Pilar / todomundopeques dijo...

¡¡Qué bueno!!
Es magistral, me encanta.
Que conste que ya el título me enganchó porque sin duda es una película de las que te hacen llorar... de la risa, por supuesto la versión británica.
Pero tu relato visto como una peli de Jose Luis Cuerda tiene un puntazo importante...
Plas, Plas, Plas... (aplausos de admiración y por supuesto de envidia, sí, de la mala... ¡faltaría!).

Anónimo dijo...

MI padre era muy sordo. Y muy poco creyente.
En su funeral, el cura sermoneaba entusiasmado. El cura no conocía a mi padre. En algún momento el cura desarrollaba la teoría de que mi padre ya era un ángel en el cielo, y dijo algo así como: Si ahora queréis rezar, Antonio (mi padre) os oiré desde el cielo.
Mi madre, castiza y graciosa, dijo: Eso, no me oía desde el otro lado del sofá y me va a oír desde el cielo. Como sea el encargado de transmitir a Dios nuestras oraciones, hijas, estamos apañadas..
Todavía nos reímos todos... Incluso mi padre, estoy segura, si es que la oyó.
En fin.

Sarao

HombreRevenido dijo...

Como ha demostrado el cine, una road movie es el mejor homenaje y la mejor forma de aliviar las penas.
Si le sumas un poco de surrealismo berlanguiano te queda un post encantador. Y divertido, como deberían de ser los entierros.

desmadreando dijo...

En el funeral de mi padre me decían felicidades en lugar de lo siento jaja y me reía hasta llorar y claro les decía que era un acto reflejo...

Ahora bien cuando nos entregaron las cenizas decidí sentarlo en el salón a ver la final de fútbol americano pues era muy fan...

Y nadie lo entendió...

El humor negro es justo eso recordar sonriendo...

Un lo siento no sobra en estos casos y sin lugar a dudas a tu suegro le encanto...

Anónimo dijo...

Ya tienes Liberal Arts disponible: http://www.mejorenvo.com/descargar-Liberal-Arts-pelicula-8840.html

Diva Gando dijo...

El humor negro está bien. Sin embargo hay una linea muy delgada y a veces, sin querer, se puede traspasar. Entonces comienza a ser desagradable. A mi me cuesta mucho reír en un funeral.

Lo que cuentas se parece a lo que ocurre a veces en los quirófanos, tu allí abierto en canal y los demás hablando del fútbol. Dejando atrás lo surrealista de la escena que es de guión de cine.

Mar dijo...

REcuérdame que un día os cuente el de mi tía, con mossos de esquadra incluídos...

Nunurina dijo...

La risa es medicinal, y que mejor momento que ese. Recuerdo cuando murió mi madre, que despues de hacer los típicos tramites del tanatorio, volvimos a casa, mi padre, mi hermano mayor y yo. Y como en ese momento ya nos habiamos relajado, cuando vimos a los vecinos llorando esperandonos en la puerta nos dió la risa. Tuvimos que aparcar un poco más adelante para volver a ponernos en situación.

Beatriz dijo...

Cuando mi padre murió, pasamos la noche en vela uno de mis hermanos y yo (somos diez). Vivimos separados por 1000 kms. y nos vemos menos de lo que yo quisiera, así que estaba encantada de estar con él. Bien, a lo que iba: nunca me he reído tanto como esa noche.
Sí, velábamos a mi padre, y sí, hoy, que hubiera sido su cumpleaños, le echo mucho de menos.
Beatriz (la otra)

Niágara dijo...

¡Bendito humor negro! Realmente es necesario para sobrellevar ciertos momentos, sobre todo si son tan singulares como este funeral. Espero que estéis todos bien. Un abrazo.

Sara dijo...

Empecé a leerte por casualidad hace unos unos meses. Me encanta.
No ganarías el premio, pero dudo que otros hagan pensar, reflexionar, desconectar, recordar y reír como tú.
A veces me siento muy identificada con tus vivencias.
Que continúes mucho tiempo escribiendo...

Pikifiore dijo...

Este post me ha hecho sonreir, me ha recordado taanto al entierro de mi abuela. Ese día, no pudo ser más surrealista. A mí se saltaban las lágrimas de la risa pese a lo triste del momento, nos pasó de todo y siempre que lo recordamos pensamos que tratandose de mi abuela, no podia haber sido de otro modo...

Anónimo dijo...

Yo soy del sur profundo y la verdad es que en mi familia pasa algo muy parecido.

Esther.

Anónimo dijo...

Me parto .
En mi pueblo (del profundo sur,jejeje)
Es normal enterrar a las abuelillas con
el habito de la virgen del Carmen ...marrón .
Y tambien sobran Muertos,pero no es mucho lio
Se abre la caja del ultimo y se mete al anterior .

MATT dijo...

Desde el 'no es nuestro' he llorado de risa.
Besos

Hans dijo...

El humor negro es algo fundamental para una vida digna.

Anónimo dijo...

Ahora va a resultar que la molifamilia del profundo sur es de los Kikos!!!!! Qué fueeeeeerteeee!!!!! Y además de Úbeda o alrededores!!!! Más fuerte todavía!!!!

Aldeano de palo dijo...

Yo lo más divertido que he visto en materia funeraria es un señor que pidio que lo incineraran para poder seguir llendo a ver a su equipo de futbol una vez muerto. Al siguiente partido después de morir llevó las cenizas dentro de la urna y no le dejaron entrar porque era un objeto contundente y el hijo no se le ocurrió mejor idea que meter las cenizas en un tetra brick.

Juliet dijo...

En el tanatorio, uno pasa tantas horas y tantas emociones, que hay que promover un momento "humor negro".

En el entierro de mi tio, estábamos los primos ya tan cansados de tantas horas, tan agotados de nervios y de emociones, de tensiones y roces familiares, de llantos, de gente que no conocíamos de nada exagerando el disgusto, etc, que..... el mayor nos empezó a explicar chistes.

Eran los chistes más tontos que he oído hasta hoy. Pero entre la flojera y entre lágrimas empezamos a reirnos como si no hubiera un mañana.

Lógicamente mi tía la mayor no lo entendió y se pilló un mosqueo de mil pares. Pero necesitábamos un momento de risa nerviosa y estridente, más que seguir llorando...

Desde fuera puede parecer raro lo que hicimos. Pero seguro que fue el momento que más le hubiera gustado a mi tío.

NáN dijo...

Perfecto!

Anónimo dijo...

Ay, Moli, como me has recordado al funeral y entierro de mi madre. Realmente es curioso como de momentos tan tan tristes mis hermanos y yo guardamos anécdotas de las que todavía nos reímos. Nosotros tuvimos que volar con las cenizas de mi madre para dejarlas en el panteón familiar en la tierra de mi madre... Imagínate, pasando los controles con la urna, etc, surrealista! Bendito humor negro.
No me puede gustar más tu blog.
Silvia

Anónimo dijo...

Hasta en esas situaciones es mejor tomarse la vida con filosofía.

Recuerdo que mi padre nos contaba el velatorio de un amigo suyo (entonces se hacían en casa) y como tras un estruendoso pedo su amigo se incorporó en el féretro para infarto de los presentes. Aún así estaba bien muerto.

También mi padre nos hizo su última broma cuando frente al rompeolas en Donosti tiramos sus cenizas y con tan mala fortuna que sopló una ráfaga de viento que nos pringó a todos. Hay video.

Camilo

Oswaldo dijo...

¡¡¡QUÉ BIEN LO HACES, MOLI!!!

La Evas dijo...

Bueno, pero sabemos quién era, ¿o no?

Economista dijo...

Te he compartido, porque me ha parecido un post increible. Espero que no te importe.

Anónimo dijo...

Pero entonces, resucitó el del hábito, en plan the walking dead?
Tisla

XEIA2410 dijo...

Genial post y genial el momento "resucitóooo.....", es que lo visualizo...se me saltan las lágrimas.
Espero que esteis ya mejor...Con risas se tira p'alante, pero el trago es el que es.
Un abrazo a todos.

A. Sandler dijo...

Gran día para un grande!

El humor negro es imprescindible para desatascar esos horribles momentos.

Anónimo dijo...

Buenísimo! Esa aventura me la tienes que contar en directo y con una copa de "glorioso" en la mano.
Seguro que a tu suegro le hubiera encantado
Mil besos Moli

Rosi