sábado, 3 de octubre de 2009

LIBROS ENCADENADOS (Agosto, septiembre)

Estoy mal no, peor tampoco, estoy lo que viene después...que debe ser la muerte. Tengo una resaca de escándalo (con una holgura craneal espantosa) pero esta vez no me importa, me da igual: ESTOY SOLA SOLÍSIMA..48 horas en mi casita. El ingeniero y las princesas se han marchado a ver las olivas y yo estoy aquí con mi resaca, mi casa, mi periódico, mi tele, mis libros, el sofá entero para mi, puedo comer a la hora que me de la gana, bajar a comprar el periódico en pijama, no hablar con nadie, ver pelis tontas, ver pelis gafapasta, ver videos de Bruce, apagar el teléfono, bañarme..( esto no), preparar comida con huevo, gluten y cantidad de derivados del petróleo, puedo no comer nada más que tostadas con nocilla, puedo trastear por internet con calma. Puedo no hacer absolutamente nada en 48 horas..se me caen las lágrimas de la emoción.

Un imperio de Oriente. Viajes por Indonesia de Norman Lewis. Iba buscando otro libro de este autor sobre Nápoles en los años 40 pero no lo encontré. Es un libro de viajes que recorre Timor y Sumatra, incluida la región de Banda Aceh que asoló el tsunami de hace unos años. Es entretenido pero no para tirar cohetes. Me gustó más la parte de Timor que por supuesto era incapaz de ubicar el mapa.
El emperador de R. Kapuscinsky. El escritor polaco es sin duda la estrella de mi lista de lecturas de este año, creo que me quedan 3 por leerme. En este caso nos acerca a los últimos años del reinado de Haile Selassie en Etiopía. A través de retazos, entrevistas y comentarios de gentes cercanas al emperador nos va desplegando la vida de superlujo y totalmente fuera de la realidad en qué vivía el emperador y toda la corte a su alrededor. Impresiona el contraste entre la visión que tenemos actualmente de Etiopía y el nivel de vida que desarrolló Selassie a su alrededor. Está en la línea de el libro sobre El Sha. Muy recomendable.
Retorno a Brideshead de Evelyn Waugh. Lo malo de ver una serie antes de leerte el libro es que luego eres incapaz de borrar de tu cabeza a los actores, pero en este caso como era Jeremy Irons no me ha importado. Retorno a Brideshead es un libro lleno de nostalgia por lo que fue en un determinado momento, dejó de ser y nunca jamás volverá. A pesar de que ninguno de los tres protagonistas me es simpático: Sebastian Flyte es completamente imbécil ( aunque menos que en la serie), su hermana Julia es boba y Charles Ryder ( narrador en primera persona) me parece un personaje bastante egocéntrico y con poca gracia, no me he hostilizado al leerlo y me ha gustado mucho. Retrata la vida de lujo exagerado que llevaban las clases altas en Inglaterra en el periodo de entreguerras y el derrumbamiento de un estilo de vida condenado a desaparecer tras la segunda guerra mundial. También lo recomiendo.
Del mismo estilo y para terminar el mes he leído " Los restos del día" de Kazuo Ishiguro. Aquí me ha pasado lo mismo que con el anterior, había visto la película así que los protagonistas han sido Anthony Hopkins y Emma Thomson. El título del libro no me gusta nada, "los restos del día" suena a cuando le preguntaba a mi madre que había de comer y me decía: " restos, que está la nevera llena de tupers", pues lo mismo, me parece un título mal elegido o traducido. La película se llamó " Lo que queda del día" y me parece mucho más adecuado a la temática y al tono. El libro cuenta el viaje del mayordomo Stevens a través de Inglaterra en el coche de su nuevo señor, un americano que se ha quedado con la casa donde él lleva sirviendo toda la vida. Durante ese viaje recuerda sus años trabajando y la relación de admiración que mantuvo con su señor. Al mismo tiempo recuerda el tiempo que el ama de llaves ( no me acuerdo del nombre) pasó en la casa y su extraña relación con ella...es a ella a la que va a buscar ahora para convencerla de que vuelva. Es una historia muy triste sobre como vivir la vida sin vivirla y cómo lo peor de todo es descubrir al final que no la has vivido.
Y con esto y un bizcocho me voy al sofá.

3 comentarios:

Mil Violetas dijo...

Que tengas un merecidísimo fin de semana y que hagas lo que realmente te apetece porque nos lo merecemos de vez en cuando.
Besos!

Laia... dijo...

Pero que envidia!! (Excepto por lo de la resaca, claro...)

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Ya me apuntaba yo a un finde así...
¿Que le has pagado al ingeniero para que te deje?