viernes, 13 de febrero de 2009

MATERNITY (XVI): Efectos secundarios

Maternidad. Especialmente indicado en el momento de máxima abducción en el planeta del amor. Claramente contraindicado en momentos de dudas en el planeta del amor, puede llevar a la colisión del planeta con el cometa realidad y terminar totalmente con cualquier vestigio de vida inteligente en el planeta del amor.

Dosis: claramente desaconsejada en dosis absurdas del tipo trillizos, cuatrillizos y demás izos. El número de hijos depende del aguante de los afectados. Así mismo se desaconseja una sola dosis, porque contra lo que pudiera parecer, los efectos secundarios son mayores en caso de hijo único.

Posibles efectos secundarios.
Son múltiples y aparecen en la mayoría de los casos. La virulencia de dichos efectos depende la capacidad del enfermo para seguir manteniendo el contacto con la realidad que le rodea más allá de pañales, biberones, colegios, fundamentalistas de la maternidad, parques, actividades extraescolares y demás. Conviene además para minimizar estos efectos secundarios mantener cierta actividad intelectual y continuar en la medida de lo posible con la vida social. No se considera vida social los corrillos en la puerta del colegio, la charla en la sala de espera del pediatra, ni los encuentros en el parque con otros afectados. Para mujeres adultas se recomienda vivamente no dejar de trabajar.

Efectos secundarios:

Incredulidad. Es el de más pronta aparición. Suele manifestarse a las pocas horas de empezar a vivir la maternidad, con expresiones del tipo “ ¿ y cómo se da el pecho???”,¿ y qué hacemos ahora??”..¿ pero no va a venir nadie a decirnos que hacer?”. Los momentos más graves de este efecto se suelen producir a las 72 horas de la maternidad, al llegar al domicilio del afectado. Una de sus manifestaciones más típicas es “ ¿Cómo coño la gente tiene más hijos?”…” esté hijo único”, “ en qué coño estaríamos pensando?”

Falta de ajuste a la nueva realidad espacio temporal en la que se vive. El afectado no se explica como antes 3 horas le parecían un lapso de tiempo lleno de posibilidades y hasta se le hacía largo y ahora 3 horas se pasan volando. Este efecto es mucho más acusado si el lapso de 3 horas es entre toma y toma por la noche. Esta falta de ajuste es más acusada en los primeros momentos de la maternidad, pero su efecto es permanente. Durante los 3 ó 4 primeros años, el afectado no se acostumbra a que su día acabe a las 7 y media de la tarde ni a que a las 6 de la mañana haya pasado de ser hora de acostarse a ser hora de estar en pie.

Incapacidad para planificar. Cualquier plan más allá de la siguiente media hora es susceptible de ser cambiado por tantas variables que el sujeto es incapaz de valorarlas. Ejemplo práctico. El enfermo piensa en levantarse, ducharse, vestirse, coger a su retoño y salir a comprar el pan..todo esto antes de las 12 de la mañana. Con casi total seguridad a las 12 de la mañana seguirá en pijama, intentando entrar en la ducha mientras el retoño ha hecho un graffiti con unas galletas que se le habian dado para intentar entretenerle en el lapso en el que iba a estar sin vigilancia.

Ampliación del conocimiento médico: bronquiolitis, neumonia, neumococo, mucosidad, antitusivo, calendario de vacunación, suero oral, otitis, rinitis, faringitis..y demás itis, todo estos vocablos se convierten en lenguaje de uso común. En ciertos individuos este efecto secundario puede hacerse dueño de su cerebro y pasan a ser monotemáticos en sus conversaciones. Son fácilmente reconocibles porque siempre empiezan sus frases con “ pues mi niño cuando tuvo”…” pues a mi niño para eso le doy”…

Afán comparativo. “ Pepe come mejor”, “ Pepe es más alto “, “ Pepe es más listo”, “ a Pepe le salieron los dientes antes”, “ Pepe duerme mejor”. Contra lo que pudiera parecer este afán comparativo también puede darse en sentido inverso manifestándose entonces de la siguiente manera. “ Uy que suerte…Pepe es que no come nada” o “ Pepe no duerme nada, desde pequeño se levanta y baila la sardana en el radiador “. Es un efecto muy desagradables en padres que no lo padecen.

Asociado al afán comparativo, es muy común el “ tetoca”: te toca a ti, yo ya me he levantado 3 veces”, “ te toca a ti llevarle al pediatra”, “ te toca a ti darle el pure”..o también el “siempre me toca a mi”. Este efecto es considerado peligroso porque suele derivar en bronca de pareja con bastante frecuencia.

Cese del funcionamiento neuronal más allá de 9 de la noche. En ese momento y tras un uso excesivo de la maternidad durante todo el día, el cerebro tiende a intentar descansar minimizando su funcionamiento. La conversación que se puede mantener con los afectados tiende a ser mínima. Se ha demostrado incapacidad para ver una película de 2 horas sin dormirse.


Nota: estos efectos se han descrito ampliamente en mujeres. Su aparición asociada a la paternidad es casi inapreciable.

7 comentarios:

Princess Valium dijo...

jajajajajaja...que em pixooooo!

JuanRa Diablo dijo...

Esto es ya el doble salto mortal!!
Menudo descojone via oral me he metido!!
(Menos mal que has puesto el "casi" inapreciable en padres. YO también fui zombi!!)

Jean Bedel dijo...

Si es que no me lo pones nada fácil cuando me animas a la procreación :-). Le doy yo este prospecto a la Sra. Bedel y no hay manera :-)

Elvira dijo...

No le enseñaré esto a mi hija porque si lo hago nunca tendré nietos. :-) Pero tú sigue escribiendo, que tienes mucha gracia!!

Anónimo dijo...

Genial Moli, genial. Me ha encantado. Es un reflejo, diría mejor espejo, de la "divina versus odiada" realidad maternal.

MALVALOCA.

Sílvia dijo...

Literal.... pero te has dejado lo que no conoces: cuando el príncipe empieza a tomar conciencia de que lo es y empieza a tener opiniones y gustos propios... y encima quiere imponerlos y, claro, tú siempre juraste que si tenías un hijo jamás le dirías que haría las cosas "porque sí" o "porque lo mando yo".

Si es que nunca puedes decir que "de este agua no beberé!"

Kuin dijo...

Jajajaja genial!!! Otro post anticonceptivo jajajaja