miércoles, 26 de marzo de 2008

VIAJANDO

He estado en Dinamarca y me he dado cuenta nada más llegar al aeropuerto de que yo no soy como ellos. Yo soy mala.

Nada más bajar del avión, y entrar en la terminal… …lo primero que me sorprende es el silencio…estoy en un aeropuerto con miles de personas y no oigo nada…la gente habla bajo..se oyen las pisadas…el viento…es alucinante. Es tan alucinante que al principio creo que me he quedado sorda, esto va a ser que todavía tengo los oídos taponados del avión, pero no, son así..gente silenciosa. ¿Qué se me ocurre a mí??...Gritar…mala idea.

De repente veo una caja en una pared, me acerco y resulta que es un equipo de reanimación cardiaca como los de las películas. ¿Qué se me ocurre a mí?..que molaría todo tener uno de esos, romper el cristal y llevármelo. Soy mala.

Luego voy al baño del aeropuerto…no hay cola..entro, y cuando estoy en ello me doy cuenta de que no hay nada que leer en las puertas del baño. Nada de “ Yoli y Chonchi estuvieron aquí”…o “ Keni no te olvido”…o “ María mamadas gratis al teléfono….”. Me reprimo justo cuando ya le estoy quitando la tapa al bolígrafo.

Tras esta experiencia de la que casi no me recupero, cojo el tren para ir al centro de la ciudad. Todo claro, bien señalizado y encima llega a su hora. Eso sí, caro…pero claro si fuera barato me mudaba mañana. En el tren..otra sorpresa…no se oye nada..solo el vaivén del tren..esa cosa tan romántica sobre la que había leído pero no conocía..porque en Madrid vas oyendo el ipod del que va 3 filas delante de ti, las conversaciones de los que van detrás, la discusión por teléfono del vecino y además hay un yogurin que ha decidido compartir sus politonos con todo el vagón.

En el hotel es donde ves que bueno…tienen sus cosas buenas y sus cosas malas..porque los hoteles en Europa son caros y malos comparados con España. Eso sí, en mi última experiencia danesa..he tenido suerte y nos dieron un apartamento de la República Independiente de Ikea que era la pera limonera. Bajas al desayuno…y hay 50 personas en el comedor y solo se oyen las cucharillas…sigo sin dar crédito.

Y luego en la calle ya alucino, no hay coches y lo que es más increíble : los peatones cruzan cuando les toca..una avenida gigante…no se ve ni un coche en el horizonte..pero todos parados esperando a que se ponga verde. Increíble. Yo sin embargo como soy mala persona y muy poco “europea” me lanzo a cruzar en rojo, la gente me mira mal y además me doy cuenta de que lo hago porque no puedo contenerme..porque ni siquiera tengo prisa.

Paseando te das cuenta de que los daneses contra lo que pudieras estar pensando no son unos sosos, conservadores…no, no..para nada…viven al borde del abismo. Cae aguanieve a lo bestia, hace una ventisca del carajo, el termómetro marca 3 grados bajo cero y ellos van en bici..tan pichis…y lo que es peor…¡¡sin casco!!!...por favor..cuando se ha visto tamaña irresponsabilidad…tu no vas en bici jamás pero si fueras o fueses te pondrías casco seguro…Pero claro, luego llegan y dejan las bicis sin candado ni nada, todas ordenaditas unas al lado de otras…y yo que pensaba??..joder!! nadie las roba.

Al hacer turismo y entrar en los sitios también he alucinado, todo ordenado, nada de aglomeraciones, llegas a un museo vas al guardarropa y ¡¡son unos percheros!!! Sin vigilancia ni nada…y claro tú como buen español qué es lo primero que se te ocurre???..joder..todas estas chupas me las podría llevar tranquilamente, revenderlas y sacar dinero para pagar el viaje, o simplemente mangar una que me mole más que la mía.


Además de mala me acabo de dar cuenta de que soy cleptómana.

10 comentarios:

Susu dijo...

Juers sister, con lo que cuentas, te imaginas al danés standard en ya no digo Benidorm o Lloret, simplemente en Barcelona o Madrid? Les debe parecer como un viaje interestelar a otra galáxia como poco... (Igual ahí encuentran al feto del hermano pequeño de E.T. que hemos visto esta tarde...;-p)

Susu.

camaca dijo...

jajaja, que bruta, tendrías que conseguir una columna en el jueves...

es cierto lo de las bicis ordenaditas sin candado, los percheros, los cochecitos de los niños sin niños ni vigilancia... es alucinante, pero... no se te pegó ni un poquito mientras estabas allí?

I el danés estandard cuándo llega aquí... ¿os digo lo que piensan? Suerte que son familia y nos quieren...

Kuin dijo...

jajajajaja...solo te diré una cosa...ni loca me iría a vivir a un sitio como ese.

Ahora empiezo a entender porque cuando vienen aquí se "transforman"...

Kuin

Anónimo dijo...

En Dinamarca y Alemania si un peatón cruza una calle por un sitio prohibido o sin respetar el semáforo, le cae una multa gorda.
No son más civilizados, la prueba está en Benidorm. Daneses, suecos, alemanes y españoles, andamos como queremos, sin miedo a multas.

He descubierto este blog hoy mismo, y me está encantando.

Pienso leerlo de un tirón.

peibol dijo...

Más que sileciosos, yo diría que son siniestros. ¿Verdad que da un poco de mal rollo esa absoluta ausencia de ruidos normales y ruindades?

Anónimo dijo...

Moli, estoy leyendo tus entradas antiguas y esta merece comentario, yo tambien me quede admirada de Europa (soy peruana) y sobretodo de la gentileza en España, me robaron el bolso en la Plaza España de Sevilla, pero:
1. no me di cuenta cuando se lo llevaron.
2. sacaron solo los billetes.
3. me dejaron en una esquina el bolso que lo acababa de comprar, mi billetera nueva tambien, monedas, el movil y mis documentos.

Bueno que este ladrón fue lo mas avanzado y cortés que he visto, no me molesté, quedé asombrada, porque si hubiera sido en mi país, no quedaba rastro de nada.
Entiendes mi admiración?.

Un abrazo Paola

Arabella dijo...

Tus pensamientos son los míos cuando fui a Suiza. Tenemos un gen para el mal los españoles, jajajaj

Laura Sanchez costa dijo...

Recientemente he conocido tu blog y estoy enganchadisima! Lo estoy leyendo desde el principio porque empece aleatoriamente y había cosas que no entendía. Mis felicitaciones por tu trabajo!
Respecto a los Daneses y los españoles, yo creo que la diferencia radica en que nosotros somos de sangre caliente y ellos imagino que la tienen congelada... Será cosa del clima... ;)

Anónimo dijo...

Hola Moli! Yo llegué al blog hace unos meses, a través del lamadretigre y la verdad me entretengo mucho con tus entradas mientras postergo las labores que en el fondo tengo pereza de hacer. Y bueno, esta es la primera vez que te comento porque me gusta el anonimato. Sin embargo este post se me hace personal porque en el 2006 tuve el placer de vivir y trabajar un año en CPH. Como latina de un país caribeño, el shock cultural fue impresionante, casi tan fuerte como el regresar a mi país y acostumbrarme nuevamente al desorden y lo cutre como sistema de vida.
Lo que realmente me flipó de los daneses fue además del sistema de transporte público basado en la confianza - aparte de algún ocasional inspector en el metro o tren, no hay nadie asegurándose de que realmente compraste un tiquete - fue la poca criminalidad. Cierto que ocasionalmente y en algún arranque de vandalismo alcohólico algún danés decide secuestrar alguna bicicleta para luego abandonarla; pero en general ellos viven muy tranquilos con sus puertas y ventanas abiertas, dejando las bolsas de las compras al pie de la escalera y hasta algún churumbel en su coche en las afueras de alguna tienda de conveniencia.
De igual manera es bien desconcertante no encontrar en los periódicos una sección de sucesos con el recuento de crímenes pasionales y el resumen de robos/asaltos/accidentes del día. Yo, que nací en el país de la prensa amarillista, jamás me imaginé que en los periódicos pudieran venir análisis de política y economía.
Pero lo que realmente me dejó boquiabierta fue enterarme que allí la policía realmente recupera cosas robadas. La que fue durante esa temporada mi cuñada, vivía en ese entonces en un barrio donde ocasionalmente merodeaban drogadictos – y siguiendo con las diferencias, los adictos daneses usan heroína y a la coca; mientras que en mis tierras los adictos solo tienen acceso al crack. Pues bueno, un día uno de estos drogadictos se metió a robar en la casa de la que fuera de mi cuñada. Tres días después la policía encontró y le devolvió TODO lo que el ladrón se había llevado.

gerard ochoa asens dijo...

Yo simplemente creo que son culturas diferentes, es como si ahora te pusieras a comparar los árabes con los rusos... no se si me explico.
Aún así me ha parecido interesante lo diferente que puede llegar a ser la vida lejos de casita ;)