jueves, 26 de mayo de 2011

ESTILISMOS, CONFUSIONISMOS Y DEMÁS.


Si hay algo que no soy, además de alta, rubia y tonta, es estilosa. Soy un desastre absoluto para la ropa. No quiero decir que vaya hecha una pintas, ni que mi ropa apeste, ni que sea incapaz de ver que una falda verde con lunares naranjas jamás combinará con un top morado con rayas azules. No. No soy tannn desastre..pero en conjunto la ropa me da bastante igual. No me gusta ir de compras y palabras como “pantalón pirata”, “pantalón capri”, “seda salvaje”, “escote barco” y ese tipo de cosas no me dicen nada.

Bien. Con estos conocimientos tan exhaustivos en la materia, voy a lanzarme a dar unos pequeños consejos sobre estilismos en general. Cosas básicas para no cagarla en exceso.

Desde hace unos años vengo observando que la función protectora de la ropa y el calzado, es decir abrigarte en invierno y evitar que te mueras de la caloreta o te quemes en verano, ha pasado a un segundo plano. Somos muy modernos y pasamos de las cosas básicas y por eso convivimos con el “ confusionismo estilístico”.

La temporada ideal del confusionismo estilístico es la primavera: por un lado están los que se aferran a sus calcetines de lana y por otro los que quieren estrenar el pareo y las chanclas aunque haya escarcha por las mañanas. A pesar de ser su gran momento, últimamente es una tendencia muy acusada durante todo el año: sandalias con nevadas, no llevar medias en diciembre, cuello vuelto en agosto pero eso sí sin mangas...y todo tipo de aberraciones estilísticas.

Hay que huir como de la peste bubónica de cualquier combinación que contenga las palabras “mestizaje”, “nuevo concepto”, “revival” o “elegante combinación”. Todo eso no son más que eufemismos para enmascarar cosas chupis y horripilantes:

- “mestizaje”. Cuando pasas por una tienda y el maniquí lleva leggins, unos shorts vaqueros encima, una camiseta, una camisa de cuadros, una sudadera con cremallera de negro de Baltimore, un chaleco de lana encima, una absurda gorrita de marinero, 25 pulseras y botas katiuskas…a eso lo llaman mestizaje. En tu casa y en la mía y en la Muchachada Nui se llama “ponerme toda la ropa como si se me hubiera caído el tendedero encima”.

- “Nuevo concepto”. En este saco se incluye cualquier mierda que se le ha ocurrido diseñar a un visionario de la moda. Esto es, alguien que no vende una mierda y entonces opta por dar el cante por si suena la flauta. Puede parecer arriesgado, pero hay veces que funciona. Por ejemplo con esas horripilantes “sandalias botín”, que se han puesto de moda ¿Qué mierda es esa? Ya lo he explicado, una sandalia es para verano, cuantas menos tiras mejor, se trata de que corra el aire.Pues no, a algún idiota con un lápiz se le ha ocurrido “¿y si le pongo por arriba como si fuera una bota? ¿quedará chulo? Y lo que es más acojonante, es que ha triunfado. Veo por la calle cantidad de tias con esas sandalias.Inexplicable.

- Revival. Significa que está de moda ropa que se parece sospechosamente a lo que tiraste hace 15 años a la basura pero no es igual. Si por alguna casualidad cósmica o porque tienes mogollón de sitios en los armarios lo has guardado todo teniendo ese pensamiento en la cabeza: esto seguro que vuelve…que sepas que la palabra que define revival es “ sospechosamente”. Es decir, vuelve algo parecido pero no es igual, y si tú te calzas tu cazadora nevada de 1983, parecerás exactamente eso: un tío con una chupa de 1983. Para estar a la moda tendrás que comprarte una de 2011 que se “parezca” a las de los 80. Es todo muy confuso, lo sé. Y carísimo.

Más cosas interesantes.

Ya lo he dicho, pero nunca se repite suficiente las sandalias son para el verano. Para llevar los pinreles al aire cuando hace calor para que no suden y no apestes al resto de congéneres. Molan a 40 grados a la sombra porque no hay nada peor que un pie recalentado. Llevar sandalias en enero con un palmo de nieve o unos charcos como para ser piscina olímpicas es ridículo y si las lleves mereces coger eso tan horrible que cogía la pequeña de Mujercitas por enfriarse…¡¡tosferina!! Apuesto a que todas esas tipas con sandalias en diciembre no han visto ni leído Mujercitas...y así nos va.

Otra verdad fundamental y que hay que aprender, diga lo que digan las revistas de tías, El Corte Inglés, Amancio y quien sea, no todo es para todos. La vida es injusta y los reyes son los padres pero no te puedes poner todo...

Peep toes o zapatos rotos por la punta. Son horribles y muy poco prácticos. Solo molan en verano y sin medias por supuesto. Son solo para gente con pies bonitos o por lo menos dedos de los pies decentes. Si tienes los dedos de los pies como porretas y apiñados que parece que se están pegando todos por salir por el agujerito “déjame a mí...yo también quiero...hazme sitio”, directamente eres una hermanastra de Cenicienta.

Corte imperio, cualquier cosa que lleve algo justo debajo del pecho marcando: lazo, goma, botones, costura...etc, etc. Queridas, si tenéis mucho pecho ese corte no es vuestro amigo. Se inventó precisamente para que pareciera que las que son planas tenían pecho. Si tú ya tienes, directamente parece que las llevas en bandeja. Pareces una mesonera con el mostrador incluido. Queda feo, es innecesario y elimina el factor sorpresa al desnudarte: ohhh… (Que hay que explicarlo todo)

Tíos en total White. Sólo si estás increíblemente bueno puedes ir vestido de blanco completo. De otra forma pareces Manolo y Benito. Además, para ir vestido de blanco entero y que moles...no puede ser que tengas pinta de estoy superincómodo porque sé que me voy a manchar. Para ir de total White hay que tener total confianza en el poder de la lejía.

Los zapatos en los tíos. Sé que os parece una chorrada...que total casi no se ven y que lo importante es que sean cómodos. Pues tengo malas noticias, unos zapatos feos arruinan cualquier look. Unos de esos que cuando se los ves a un tío piensas: espero que por lo menos sean cómodos porque se va a volver a casa andando y sin haberlos quitado.

Cosas en la cabeza. He dicho más arriba que la ropa sirve para protegernos de las inclemencias meteorológicas, y es cierto, pero como no estamos en Siberia ni el desierto del Sáhara no es imprescindible llevar algo en la cabeza. Y no, no todo el mundo está favorecido con boina, con sombrerito de paja a lo cowboy o con un gorrito de lana. Una vez más, el mundo es injusto. Muy poca gente está favorecida con algo en la cabeza. Yo soy una de ellas.

¿Qué más? Ah sí, esas botas de agua tan de moda ahora: verdes, con lana por arriba como de granjero de Gales. Exacto, son para granjeros y de Gales, un sitio con mucho barro y mucha lluvia. Son ridículas por Madrid por la calle Serrano...y que cuesten 120 leuros no las hace más estilosas, te hacen a ti más idiota.

martes, 24 de mayo de 2011

MATERNITY ( LXXIII): Princezaz adolescentes



M tiene ahora mismo 7 años y medio.
C cumplirá 6 en agosto.


Están en una edad muy molona. Recuerdo cuando nació M y yo lo único que pensaba era...Dios mío...cuando será un poco más mayor y hará algo, no sé…un poco de interactuación. Quería que fuera mayor, que comiera, sola, que aprendiera a hablar…cualquier cosa que la hiciera más independiente de mí.

A mí no me gustan los bebes. Los míos tampoco. Quiero decir que vengo de fábrica con un nivel de ternura hacia los bebés cercano a niveles negativos. No me gustan...no me dicen nada, asi que no me deshice en babas cuando eran recién nacidas.

Para mí, los churumbeles empiezan a molar a partir de los 3 años…2 años y medio si son muy espabilados. Hablan con lengua de trapo, caminan controlando el centro de equilibrio y consiguen que su cabeza no vaya por delante de ellos, saben pedir las cosas y lo más mejor de todo…Tu molas mil.

A lo que iba…laz princezaz tienen ahora una edad genial. Lleva siendo genial desde que C. cumplió 3 años. Se entretienen solas, juegan mucho, son capaces de entender órdenes (ainss…esta palabra seguro que cuesta 100 latigazos en el modo madre feliz) aunque luego pasen de hacerte caso, comen solas, se visten solas aunque tarden mil años, no llevas carro, biberones, pañales ni nada por el estilo…se pueden hacer mil planes y poco a poco tienen un horario de persona normal. Puedes ir de museos, a la playa, a comer por ahí (bueno...eso con M. es más chungo pero lo llevamos bien), al parque con un libro y no levantar la vista de la lectura en una hora, a la piscina sin tener que estar con 8 ojos por si se ahogan, se duchan solas...todo un mundo de independencia que te deja a ti mucha más libertad.

Y yo, como soy una madre desnaturalizada y egoísta...valoro trillones el tiempo libre del que dispongo...asi que estoy feliz con la edad de miz princezaz y no echo de menos la etapa en la que eran más pequeñas. Me gustan así. (Esto debe costar 500 latigazos)

Cuando tienes hijos descubres que hay cantidad de gente con vocación de agorera por el mundo y tú por el mero hecho de haberte reproducido los atraes como moscas. Son toda esa gente que se dedica a decirte lo horripilante que es lo que te espera y lo bueno que es lo que has dejado atrás: ¿El embarazo? Ya echarás de menos estar embarazada….Disfruta ahora que son bebes que se pasa rapidísimo….Ahora que tienen 5 años muy bien...verás cuando tengan 14.

Y claro, tú te acojonas. Sobre todo al principio. Luego ya te das cuenta de que no es para tanto. Aprendes a hacerles el mismo caso que a eso que dicen: ¿tener hijos? Ya verás…es lo más maravilloso del mundo y te preguntarás porqué no los habías tenido antes..Sin comentarios. (Esto supongo que vale que me tiren al lago con un peso atado a los pies en el universo de madres felices)

Hoy me siento imaginativa y estoy contenta porque por una extraña alineación planetaria he ido a comprarme unos vaqueros, he entrado en la tienda, los he visto, me los he probado y me estaban perfectos. Esto es rarísimo y me ha puesto de buen humor y voy a aprovechar para imaginar cómo serán miz princezaz de adolescentes.
Serán insoportables. Exactamente como era yo.

M. se pasará toda su adolescencia torturada por su madre (o sea yo) que no sabe bien cómo tratar a su primogénita. Creerá que la quiero menos que a C. Sacará buenas notas porque es extremadamente responsable y será buena estudiante. No habrá que perseguirla para que estudie, y probablemente haya que decirle que sacar un 7 es perfectamente aceptable. Le encantará ir a Los Molinos y si sigue como hasta ahora practicará algún deporte de esos que hay que ir los sábados a torneos y cosas de esas horribles. Para cuando tenga 15 ya habrá aceptado que a sus padres esas cosas no les vuelven locos y que puede ir ella sola. Querrá ser policía. Seguirá siendo celiaca y por lo tanto se cogerá su primer pedo de calimocho o de Martini rompiendo la tradición inaugurada por sus padres de inaugurar su etapa alcohólica con litronas de cerveza. Como será guapa, alta, flaca, rubia y con los ojos azules no sufrirá por su aspecto e irá siempre en vaqueros. Nada de bolso, nada de pintarse, y el pelo en coleta. Discutirá con nosotros cuando le digamos que no a algo y su frase será “Es injusto”. Seguirá en los scouts donde el ingeniero pretende meterlas el año que viene. Pasará de los tíos y cuando por fin se enganche con uno le romperá el corazón. El ingeniero querrá matarle.





C. se pasará toda su adolescencia torturando a su padre. Sabe que babea por ella y que le perdonará cualquier cosa en cuanto le ponga ojitos y le de 3 besos. No se planteará que sus padres la quieran o no...Ella es porque yo lo valgo y todo es maravilloso y el mundo seguirá sin perturbarla para nada. En el colegio será una estudiante “según”...según le de el aire, le guste el profesor o la materia. Como es lista lo que le gusta lo sacará sin estudiar...y lo que no le gusta directamente se la pelará. Habrá que perseguirla para que haga las cosas y probablemente me llamen del colegio para decirme que la han pillado fumando o que se ha pirado un par de clases. Naturalmente no me sorprenderá pero me haré la sorprendida. Alternará épocas de adorar ir a Los Molinos con otras en las que pretenda quedarse sola en Madrid a base de algún tipo de estratagema que por supuesto el ingeniero y yo no nos tragaremos. No se nos habrá olvidado lo que hacíamos nosotros cuando nos dejaban solos...y no sabíamos ni la mitad que C. NO practicará ningún deporte…si acaso baile o danza o alguna cosa así. Habrá superado su adicción al rosa pero será una esclava de la moda y pretenderá renovar su vestuario cada temporada. Dejará de molarle heredar toda la ropa de M. Querrá salir por las noches y volver a la hora que le de la gana. El ingeniero sufrirá un shock nervioso cuando la vea salir con minifaldas y tacones (rollo velocirraptor como las adolescentes de ahora) y agonizará pensando con cuantos golfos estará intercambiando babas...” mi princesa nooooo”. No tendrá claro que estudiar al terminar el colegio...pero no le preocupará...nada le preocupa. Le encantan los animales así que lo mismo se lanza a hacer veterinaria...y contará a todos su compañeros que su madre es una bruja que nunca le dejó tener una mascota. Llevará el pelo largo y será un motivo constante de preocupación. Discutirá con nosotros por la hora de llegar a casa y probablemente se pasará mucho tiempo castigada. A los scouts habrá dicho que tururú. Tendrá varios novios. El ingeniero querrá matarlos a todos también.

Todos los días intentarán convencernos para que de una vez por todas puedan dejar de compartir cuarto y el despacho que el ingeniero y yo compartimos...pase a ser de una de ellas.

Nos haremos fuertes y diremos que ni de coña.

…mmm...a lo mejor no se parece nada a todo eso...pero ha sido divertido.

Gracias a Pétalo por la inspiración.

sábado, 21 de mayo de 2011

AIN´T GOOD ENOUGH FOR YOU.- Bruce Springsteen

Estoy de buen humor.

Estoy contenta.

He soñado que iba a una fiesta con un traje de noche azul oscuro.

Ya tengo preparada la comida.

Esta tarde iremos a comprar libros a la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión.

Esta noche iremos de joven pareja a un concierto.

Ayer publiqué la entrada 800 en Cosas que (me) pasan. Alucino.

Estoy feliz.





Y después de 22 años, Bruce mola tanto que descubro canciones que no conocía y que me dan un buen rollo brutal.

La canción se la dedico a Wu..que está convaleciente.

viernes, 20 de mayo de 2011

¿A QUÉ ME DEDICO?

Te levantas un día, un día cualquiera y decides mirar qué virtudes te adornan, a ti, adorable ser del siglo XXI, para ver que puedes hacer en tu vida con ellas.

1- Primero de todo reconoces que eres incapaz de elaborar un pensamiento complejo. Ante cualquier acusación o pregunta un poco comprometida, tu reacción jamás será pararte a pensar y elaborar un razonamiento capaz de dar adecuada respuesta. Tu respuesta más habitual será algo del tipo: “ y tú más”. Cuando tenías 5 años funcionaba..lo mismo ahora también.

2.- Mientes mal. Tienes una nefasta capacidad para la mentira. La mentira es un mal necesario. Creer que se puede vivir sin decir una mentira jamás es absurdo. Y una buena mentira puede salvar muchas cosas, pero tú mientes fatal. Mientes tan mal que la gente se da cuenta de que le estás mintiendo desde el minuto 1 e inexplicablemente esto juega a tu favor, porque piensan: No es posible que me esté tratando de calzar esta trola…a ver si al final va a ser verdad. Funciona con todo el mundo, menos con tu madre…

3.- Ausencia completa de autocrítica. Nunca jamás se reconoce un error. Los demás a lo mejor piensan que lo haces porque tienes tu orgullo y jode reconocer que te has equivocado. Pero no, sencillamente no reconoces un error porque la posibilidad de haberla pifiado ni siquiera existe en tu cabeza. Eres perfecto…que digo perfecto..pluscuamperfecto.

4.- Conciencia de grupo más allá de cualquier lógica. Si eres de los mios ya puedes haber asesinado a un grupo de escolares a machetazos que serás “presunto”. Si eres de los otros y tiras un papel al suelo serás culpable de atentar contra el medioambiente, de intentar dejar a las siguientes generaciones un planeta destrozado y por supuesto estarás haciéndole el juego a las grandes multinacionales y muy posiblemente tuviste algo que ver con el asesinato de Kennedy y la muerte de Ghandi. Simplificando…los leones que son los míos son los mejores del mundo mundial y los tigres son unos cabrones impresentables.

5.- Capacidad para llegar al orgasmo escuchándote a ti mismo. Hablas pausadamente, no porque quieras que los demás te entiendan mejor ( a quien le importan los demás) si no porque eres capaz de sentir un placer extremo sólo escuchándote.

6.- Pelazo. Otra cosa no…pero un pelazo sí que tienes…

7.- Desprecio absoluto hacia cosas como “ el bien común”. Tú quieres ser ser califa en lugar del califa. Nada más.

8.- Tu horizonte vital y temporal no va más allá de 4 años.

9.- Tú no tienes opinión, ni criterio ni nada por el estilo. Si los tuyos dicen que el cielo es morado con lunares verdes por tus cojones que el cielo es así…que has tenido tus dudas y tú lo sigues viendo azul..pero si hay que votar…por tus cojones 33 que votas que el cielo es morado con lunares verdes. Esto facilita mucho la vida…pensándolo bien..era agotador intentar tener ideas propias..mejor que te lo den hecho.

10.- Las cosas claras. Todo lo que tú haces mola millones..todo lo que el otro hace es una puta mierda. Esto es una verdad absoluta, siempre, por los siglos de los siglos. Jamás se rompe. Has oído en algún sitio que si en algún momento de debilidad reconoces que lo que el otro ha hecho está bien tus hijos y los hijos de tus hijos se convertirán en estatuas de sal.

Uysss...cómo molas...algo tendrás que hacer con lo guay que eres. ¿ Qué tal político?.

jueves, 19 de mayo de 2011

STRAUSS-KAHN

Situación 1. Risas


Eres un tío en viaje de negocios. Estás en un hotelazo chupi que te ha puesto tu empresa...es lo que tienen los viajes de empresa, que te mandan a sitios guays. Has currado y llegas a la habitación del hotel y decides darte una ducha para probar todos los botecitos que hay en el baño. En casa no pasas de usar el gel y el champú y te cabreas con tu santa porque tiene la bañera petada de frascos...la de veces que te has equivocado de bote y has pensado: joder, este champú no hace espuma y huele raro. Y al salir tu mujer te ha dicho: ¿se puede saber porque te has untado la cabeza con mi mascarilla fortalecedora y abrillantadora de cabellos teñidos y/o permanentados?

A lo que iba…llegas al hotel para darte una ducha con todos los botecitos y todos esos botones tan chulos que tiene el grifo y que no sabes para qué sirven...pero hoy los vas a usar todos. Para tomarte la revancha por todas esas duchas a la carrera que te das en tu casa.

Te desnudas, te metes en la ducha...uy...esto para qué sirve...uyy aquí sale a chorro...uyy aquí rollo lluvia…para este lado más caliente, para este lado más fría. Un poco del bote verde, un poco del bote azul. Lo mismo hasta cantas...y no sé...las cosas que hagan los tios en la ducha.

Sales, coges la toalla y te miras en el espejo. Eso lo hacen todos los tíos: pues no estoy tan mal…hombre si meto un poco de tripa… ¿y de lado? ¿Qué tal de lado?...mejor de frente. Tengo que jugar más al pádel…pero estoy estupendo. A ver si saco bola…pues no estoy mal. Tiras la toalla al suelo y sales en bolas a la habitación. A todos los tíos el rollo pasearse en bolas les gusta. Y me parece bien.



- Estooooo...ostras…. ¿Quien es usted?
- Soy la camarera…
- Perdón, perdón…



Y vuelves corriendo al baño a ponerte la toalla porque menuda vergüenza que has pasado saliendo en bolas y encontrándote con la tía ahí. Ahora ya en el baño...te ries y piensas en las risas que vas a echar cuando se lo cuentes a tus amigos: ” y tios...salgo del baño en bolas…y me encuentro a una tia en el cuarto”...ya estás oyendo los chascarrillos.



Situación 2. Miedo

Eres francés. Tienes uno de los curros más molones del planeta. Mandas un huevo. Manejas toda la pasta del mundo mundial. La gente cree que sabes y vas de capitán general de las sardinas por todo el planeta. Te crees tan guay…que incluso estás pensando en presentarte a Presidente de la República. Total, si te han elegido para Director General del FMI cuando eres un impresentable... ¿por qué no vas a ser presidente de todos los franceses? Tienes todos los requisitos para ser político…

Vas a un hotel chupi lerendi. No te lo paga el FMI. NO hace falta, la gente se da de leches por pagarte los caprichitos. Al fin y al cabo eres el rescatador mayor del reino…así que todos te deben pleitesía. Y tú estás tan contento, molas millones.

En tu hotel de 3000 leuros la noche decides darte una ducha. Eres francés...asi que los frascos de colores te pirran y sabes exactamente que hay en cada uno y sabes cómo usarlo. No has llegado a los 62 años con ese pelazo sin saber distinguir un champú, de una mascarilla.El Grecian 2000 no tiene secretos para ti.

Te metes en la ducha y te dedicas a pensar que eres un master and commander de la creación. Que vas a salir a ver si ligas algo, a conseguir unas churris para darte un revolcón. Al fin y al cabo no es la primera vez que lo haces y sabes qué es fácil. Eres “el rescatador”, asi que nadie se resiste y si se resiste pues ya moverás tus hilos.

Sales de la ducha y te miras en el espejo: Estoy estupendo...nadie diría que tengo 62 años...que bien me conservo. Eres francés así que todo lo tuyo es bueno...aunque sea pequeño y fino. Y ahí estás poniendo posturitas y sacando morritos porque eres francés.

Y sales del baño en bolas, cantando Allons enfants de la Patrie…y ¡de puta madre!!! Una tía en tu habitación, ni siquiera has tenido que salir a camelártela, a jugar al tio viejo verde rico, directamente en la habitación…y con cofia...con lo que te ponen las cofias.

- Ven para acá...y hazme un francés.
- Oiga...que soy la camarera y he venido a hacer la cama.
- Si, si...la cama...la cama vamos a deshacerla…
- Oiga que no...que me deje...¡¡que no!!!
- Y encima te resistes...con lo que me pone eso.
- Déjeme en paz viejo verde asquerosoooooo….

Uys… de repente te das cuenta de que a lo mejor te has pasado de listo esta vez….y encima en NY...con lo puris que son. Mejor te las piras cagando leches al aeropuerto, coges el primer vuelo (como en las pelis) y mañana desayunas croissants a la orilla del Sena mientras te descojonas de esta situación.

Ya estás en el avión. De puta madre. Piensas...mmm...esa azafata no está mal…en cuanto despeguemos le digo algo…pero primero le digo quien soy…” El rescatador”...y así no hay lios…

Uy...me llaman.

¿Está Strauss Khan??? Que se ponga.
Sí, soy yo. Vivito y coleando (nunca mejor dicho)
Que somos los del hotel...que se ha dejado aquí unas cositas...que donde se las mandamos.
Pues es que estoy en el aeropuerto cogiendo el avión 345 para pirarme a Paris. He tenido que salir corriendo porque soy frances y mando mogollón.
Pues nada...se las hacemos llegar.

Y ves venir a dos policías como dos armarios que te cogen y te enchironan por agresión sexual.



¿En qué planeta vivimos que este tipo de personaje es considerado el más adecuado para gestionar la economía mundial? ¿ No da pánico pensar que a este elemento lo eligieron otros tios que mandan en nuestros paises?


Y ¿ no es para ponerse a llorar que el tio haya tenido que dimitir porque no le han cesado?



Miedo que te cagas.

miércoles, 18 de mayo de 2011

NADAR Y CORRER

Empecé a nadar por salud física. Resulta que he heredado de mi padre un gen chuli que favorece que se me formen trombos... “No pasa nada, pero mejor que no fumes, te mires la tensión, no engordes y que hagas ejercicio moderado” me dijo el médico. Me acojoné, que te digan eso y “cuando cumplas 40 si eso te vas al cardiólogo” pues acojona. Así que me puse a nadar. Sin convicción, sin ganas y por miedo a caer fulminada de un infarto.

Empecé a correr por salud mental. Demasiadas cosas en la cabeza y demasiada energía bullendo sin ir a ninguna parte. Necesitaba moverme, cansarme, obligarme a hacer algo. Así que me puse a correr. Por agonía, con ganas y con rabia.

Nado sin cansarme.
Corro al borde del desfallecimiento y luchando permanentemente contra las ganas de dejarlo, pero no quiero dejarlo. Quiero seguir corriendo pero mi cuerpo no quiere.

Cuando nado sólo estamos el agua y yo. No hay nada más. Agua deslizándose por mi cuerpo y el fondo de la piscina. Cuadritos azules con una raya azul más oscura que marca la calle a la mitad. Recorro la raya hasta el final...vuelta y otra vez lo mismo. Una y otra vez.
Cuando corro hay mil estímulos alrededor. La calle, la gente, las montañas, los semáforos, el agua del rio, las vacas pastando, las flores, el ruido de la calle, la lluvia, el sol, las nubes, otros corredores, gente paseando. Todo me distrae del esfuerzo de correr. No consigo centrarme en mis pasos, corro por inercia sin ser capaz de abstraerme de todo lo que hay alrededor.

Nado escuchando música. No puedo estar parando a darle a saltar de canción si la que sale en ese momento no me apetece. Me adapto a la música que salta.
Corro escuchando música. Llevo el mp3 en la mano…y cambio de canción si la que salta no me gusta. Le doy varias veces seguidas hasta que sale una que se adapta a mi estado de ánimo.

Para nadar me desnudo.
Para correr me visto.

Nadando consigo no pensar en nada. Si lo estoy haciendo bien, estoy a gusto y sin que las putas gafas me hagan la vida imposible soy capaz de no pensar en nada. Es más, sólo soy consciente de mi cerebro cuando al llegar al final de la piscina y dar la vuelta...pienso en el número de largo que llevo…17...33...42...51. Jamás pierdo la cuenta.
Corriendo soy un hervidero de ideas y cuando consigo centrarme...solo pienso en una cosa. Intento poner la mente en blanco, distraerme, lo que sea para abandonar ese pensamiento pero no hay manera.

Siempre nado a la misma hora.
Corro al amanecer, por la mañana, a mediodía..por la tarde o anocheciendo.

Nadando controlo mi cuerpo. Las piernas van deprisa sin necesidad de ordenar que se muevan. Me concentro en los brazos, en dar brazadas más largas, empujar el agua para avanzar más y hacer el recobro pegado el cuerpo...rozando con el pulgar mi costado cuando saco el brazo del agua. Me concentro en hacer eso y lo que es más alucinante es que mi cuerpo me responde y hace exactamente lo que quiero que haga. Cada día nado mejor.
Corriendo me concentro simplemente en seguir avanzando, en no pararme. Mi cuerpo va a su puta bola y cualquier intento por mi parte de controlarlo se traduce en algo así como “mira...ya estamos haciendo el gilipollas corriendo por correr...asi que no pidas más”. Me resigno a correr mal.

Nadando controlo como respiro, una vez cada tres brazadas. Cada vez a un lado. No me ahogo, no me asfixio...respiro tan natural como si estuviera sentada.
Corriendo toda mi preocupación es conseguir que llegue oxígeno a mis pulmones. Si por un momento intento controlar la respiración, al momento siguiente me habré desconcentrado al ver una vaca, al intentar esquivar un charco o cualquier otra chorrada.

Nadando me puedo permitir hacer virguerías: ahora voy a respirar cada 5 brazadas, ahora voy a sprintar, ahora voy a intentar hacer el largo dando solo 20 brazadas.


Corriendo ni virguerías ni nada. Un pie detrás de otro y pasando de preocuparme por el estilo, la forma o si estoy dando bien la zancada...lo importante es seguir adelante.

Nadando se me ocurren cosas para escribir.
Corriendo sólo una vez.

Nadando no me adelanta nadie.
Corriendo...sin comentarios.

Nadando molo.
Corriendo doy pena.

Nadando me siento poderosa.
Corriendo me siento una piltrafilla.

Nadar es una costumbre saludable.
Correr es un vicio desagradable.

El deporte es absurdo.




Y por favor..si alguien me ve subirme a una bici que me encierre.

martes, 17 de mayo de 2011

MATERNITY ( LXI): LAS HORAS DEL HORROR

Todos queremos muchízimo a nuestros churumbeles.



A todos nos gusta pasar mucho tiempo con ellos.

Nuestros churumbeles nos adoran.

A nuestros churumbeles les encanta pasar tiempo con nosotros. Cuanto más mejor.

Los padres tenemos una fuerza física y una capacidad de aguante limitada.


Los churumbeles tienen una fortaleza física y una capacidad de aguante que sobrepasa con mucho la de sus padres.


Todos en algún momento del día luchamos con esa sensación de “por favor que se acabe esto...que alguien se los lleve...que venga Maléfica y los duerma durante 100 años”.

Ese momento del día...suelen ser “las horas del horror”. Las fuerzas de padres y churumbeles se encuentran…y casi siempre ganan los churumbeles.

Cuando no tienes hijos y en un extraño momento de rapto mental te pones a elucubrar sobre cómo sería tenerlos...te visualizas llegando a casa y disfrutando de esa cosa que parece tan molona que es bañar al bebé, jugar con los enanos, preparar la cena mientras ellos juegan o charlan y cenando todos en armonía familiar para que luego ellos se despidan rollo la familia Von Trapp y tú puedas dedicarte a disfrutar del planeta del amor con tu pareja.


Vale...eso es como creer en el Ratón Pérez, la chica de la curva o el alargador de pichas.


Las horas del horror son el infierno para cualquier padre. Para empezar se desarrollan al final del día, cuando estás más cansado. Llegas de currar después de haber madrugado, conducido, echado mil horas en el curro…y llegas a casa. Antes de tener churumbeles, ese era el momento más molón del día. Abrías la puerta… ¿holaa?? Vaya...no hay nadie. Te quitabas la ropa de faena, una cervecita, alguna tarea del hogar...planear una cena apetecible…todo un mundo de tiempo para ti.

Ahora con churumbeles, tú sabes que esa situación no existe...pero tu subconsciente es muy cabrón y guarda un recuerdo imborrable de esos momentos y todos los días...según llegas a casa y metes la llave en la cerradura...tu subconsciente te hace creer que hoy será distinto…que las horas del horror molarán y que a lo mejor tienes suerte y todo vuelve a ser como antes de reproducirte.

Y todos los días...tu subconsciente se da de leches con la realidad. Y tú te das de leches con el hecho de reconocerte como un padre altamente defectuoso a esas horas.

Estás agotado, física y mentalmente. Tus niños no. Tus hijos te ven llegar y saltan a tu alrededor y no paran de hablar: ama de llavez… ¿qué hay de cena? ¿Me has comprado el sobre de cromos? Mañana tengo que llevar una gorra. Te he traído 3 circulares. ¿Qué vamos a comer mañana? C. me ha pegadoMamiii...a que tengo el pelo larguizimo. ¿Me corriges las tareas? ¿Me corriges las tareas?? ¿Me corriges las tareas???

No has avanzado ni 3 metros y ya estás sepultado en maternidad. Y no puedes más.

Como buenamente puedes y por supuesto con espectadores…te cambias de ropa para dejar de ser la profesional eficiente y te pones la ropa de lidiar con las fieras.

Al baño.

Ja. Qué idílico. Ya hablé en su momento de cómo evoluciona ese fabuloso mundo de la higiene personal con tus hijos. Yo estoy ahora mismo con las princezaz en ese momento en que primero no quieren ducharse: Noooo…otra vez nooooo….Zi estoy limpízimaaaaa. Y luego se hacen fuertes detrás de la cortina de la ducha y la única manera de sacarlas es consiguiendo ser miss camiseta mojada.

Y luego empieza el momento álgido de las horas del horror. La cena y demás cositas molonas.

Como todos somos padres altamente preocupados y concienciados con la alimentación infantil...intentamos no darles todos los días lo que te pide el cuerpo que es leche con cereales o un sándwich mixto. Por alguna extraña razón de conciencia paternal...entras en un bucle en el que preparas de cena algo que no te apetece para dárselo a tus churumbeles a los que por supuesto tampoco les apetece. Tú te resignas a cocinar cosas que no te gustan...pero los churumbeles vienen sin gen de la resignación y se resisten mogollón.

- ¿Judías verdes??? Noooooooooooooooo
- ¿Pescado????...Noooooooo
- ¿Otra vez huevo frito??...Noooooo ( ahora que hemos pasado de considerar el huevo un veneno mortal a comerlo obligatoriamente cada 48 horas...tenemos problemas de “aburrimiento” con el huevo…es todooo tan perfecto)




A estas alturas de las horas del horror…estás ya funcionando en automático. Intentas no darte cuenta de que estás gritando y perdiendo la paciencia…por supuesto después de haber puesto en práctica todas esas cosas que se supone que hay que hacer antes:


Ser firme: esto es lo que hay de cena. O lo comes o te vas a la cama sin cenar. Ves como tus palabras rebotan en tus hijos sin provocar la más mínima respuesta.


Ser persuasivo: a ver chicas...hay que comer de todo porque si no no creceréis. Tus conocimientos nutricionales son escasos y no suenas convincente. Además ya tienen respuesta para todo: mami...tú comes de todo y eres bajita.

Dialogar: vamos a hacer una cosa. Si termináis antes de las 8 y media…luego podemos leer un cuento. (Esto es como pagar tu rescate y seguir secuestrado pero ahora mismo parece buena idea)

Has probado todas esas cosas, juntas y por separado. Has bailado la sardana, te has puesto como Cruella de Vil…has valorado incluso recurrir al llanto…pero una vez más te rindes al hecho...de que en las horas del horror…ellos ganan y tu eres un padre muy defectuoso.


Cenarán, pero a su ritmo que nunca es el que tú desearías. Te sientes egoísta y mal padre...porque estás deseando que las horas del horror terminen. Que se acabe este suplicio..quieres dejar de ver todos tus defectos como padre tan claramente al aire como si alguien los hubiera escrito con rotuladores lavables en el pasillo. Quieres hacerlo bien..pero estás agotado..necesitas tiempo para ti..aunque solo sean 10 minutos..


Quieres que se acabe la agonía, se laven los dientes y pasar a lo verdaderamente molón de ser padre.

El momento del día en que con ellos cogidos de la mano, vas por el pasillo hacia su habitación…los metes en la cama...les das un beso…les arropas…dices “buenas noches”...apagas la luz y te vas al sofá con el olor a sueño en tu nariz, colmado de amor maternal y pensando: mañana seguro que no es tan horrible...

…lo dicho...tu subconsciente es muy cabrón.