lunes, 15 de febrero de 2010

LOS GOYA 2010: Despelleje.






Este año he sido aplicada:

- He visto unas 6 ó 7 de las pelis nominadas.
- Me tragué la gala de los Goya. Mi estómago estaba en pié de guerra y el ingeniero estaba cosiendo, nadie me hacía caso, así que no tenía nada mejor que hacer.

La gala estuvo bien. Buenafuente me gusta, es un tío listo, se sabe el guión sin que parezca que se lo sabe, no lleva tarjetones absurdos en las manos y me cae simpático. Además, va bien vestido. Es patético tener que recalcar esto, pero en el país de: presento en pijama porque yo lo valgo, ir bien vestido es de agradecer.

Grandes momentos de la gala:

- El montaje del principio con varios actores. Estupendo, nada cutre y buena producción.
- POCOYO. I love Pocoyo. Nada más que decir.
- Lo de Antonio Mercero fue muy emocionante, sobre todo porque yo creía que estaba muerto, así que para mí fue un poco como verle resucitar.
- El discurso de Alex de la Iglesia.
- El video de cómo con un montaje se puede contar lo que quieras de una peli y la versión comedia de Celda 211.
- Que celda 211 se llevara varios premios. Es una gran peli. Si alguien no la ha visto que corra a las salas. Sé que da pereza, peli española + cárceles, pero esta genial.

El resto fue un coñazo supremo. La mayoría del público, que ha matado a su madre para conseguir las entradas, está con cara de “he venido por obligación”, dentro del rollo “aparentar que no quiero ir”.

Pero ya está bien de gafapastismo. Vayamos a lo que los descerebrados piden: carnaza.

Otro año más, la alfombra verde botella horripilante. Ya lo dije el año pasado, así que no me repito: CATETOS. Poned una alfombra roja, coño. Buscaos un sponsor con esos colores.

En general he visto que se lleva el escote palabra de honor. Tiene muchísimo mérito con el frio de mil pares que hacía en Madrid, llevar ese escote, pero está claro que para estar bella hay que sufrir.

Al grano:

Penélope. Ese vestido blanco no me gusta y además querida, te estás poniendo rolliza, cosa que no me parece mal. Ahora que todas las demás juegan a devorarse a ellas mismas a base de adelgazar, tú estás de buen año. Lo malo es que ese vestido te hacía culamen y te sacaba rollitos debajo de la sobaquera. Una estrella como tú, no puede permitirse esas cosas. El peinado regulero, llevabas tanta laca Elmett, que debiste provocar alguna intoxicación en las butacas de alrededor. El absurdo de tu novio, que no entró contigo en la alfombra, ha llegado a unos niveles de divismo que sencillamente me provoca lástima. No habéis aprendido nada. Otra cosa, la sonrisa falsa, sigue pareciendo muy falsa. Se te nota en la cara que no quieres estar ahí.


Maribel Verdú. Muy bien. Este año me has hecho caso y has ido hecha un brazo de mar como diría mi exabuela. El vestido precioso, discreto, elegante y te sentaba estupendamente. El moño correcto, peinado pero sin hacerte llegar la comisura de la boca a las orejas. Bien maquillada y siempre sonriente. Estupenda.

Marta Etura, me gusta esta chica. El Goya me parece excesivo, porque en la peli, Celda 211, sale unos 10 minutos y no aporta nada a la historia, pero me cae bien. El vestido rojo muy mono. Lástima de peinado: que sí que me peino, que no me peino, que me lo recojo, que no me lo recojo, pero bueno, bien.

Silvia Abascal. No puedo con esta tía, es tannnn languidaaaa y con esa voz de: ohhh..Que divina soy y estilosa. Pues no. El vestido es horrendo y otra vez no me has leído, si tienes el color del mármol no te pongas algo de color claro, parece que estás enferma. Además, para acabar de rematar el efecto languidez más enfermedad terminal, ibas maquillada como si te hubieras puesto en manos de mi hija C. ¿Quién te ha engañado para llevar esos ojos? El peinado onda “efecto Pantene” tampoco me gusta. Y otra cosa, tienes una expresión en la cara como si te atizaras Myolastanes a porrillo.


Goya Toledo. Los tíos dicen que está muy buena, a mi la verdad es que me da grima. Está tan delgada que parece que va a romperse. Está sufriendo además el efecto “piruleta”, compartido ayer por varias de las actrices. Consiste en adelgazar al extremo de que se te noten las clavículas, los brazos sean alambres y se te noten los huesos de las caderas. Para compensar esa reducción corporal, deciden ahuecarse el pelo doblando el volumen de la cabeza y parecen enteramente piruletas. A Goya le pasó ayer, pero el caso más espectacular fue, la siempre espantosa y excesiva pero encantada de conocerse: Paz Vega.

Alma de cántaro, ¿qué te pusiste? ¿NO me leíste el año pasado cuando aseguré que el efecto traje de bolsas de basura no mola? ¿Qué son esos picos? ¿Qué es ese abullonado criminal? Pero sobre todo ¿Qué es ese pelo? ¿Por qué te pones pelo que no es tuyo? ¿Porque luego te quitas la mitad? Podías haber sido la más espantosa de la Gala, pero tuviste mucha suerte y llegó:

Bimba. No sé ni por dónde empezar. Es el claro ejemplo de empecé a cortarme el pelo porque soy alternativa y no sé parar. Tienes porte de machirulo y debes tener tu público (¿alguno de mis lectores se lo montaría con ella?) pero de verdad era necesario ponerte ese espantoso conjunto amarillo. Pareces Piolín, es más dan ganas de que te coma el Gato Silvestre o de meterte un perdigonazo. Ridícula.

Luego están las que han optado por echarse años encima, ignoro el motivo, pero quieren parecer viejunas.

Blanca Romero. Hija mía, no sabes lo que quieres. Que si soy moderna y me rapo, que si soy actriz revelación y me creo una musa de Hollywood. Morrazos rojos mal y falda que te hace culamen fatal. El moldeado años 50 te sienta de angustia. Espantosa.

Natalia Verbeke. Claro ejemplo de auto consunción. Ha adelgazado hasta el extremo, parece que tiene 50 años. Otra con moldeado que le sienta fatal y le hace frontón. Para rematar el efecto " soy mi abuela": morrazos rojos. El vestido es feo, le cae como un saco y tiene pinta de pesar un quintal. Parece la novia cadáver.

Belen Rueda. Ha debido ganar mucho dinero últimamente, porque ha decidido que la leche esa guay que anuncia deje de contratarla. Se supone que es una leche que te hace parecer jovenzuela y que si los huesos y el calcio y no sé qué monsergas y sale la tía disfrazada de mi abuela. Ese pelo rubio platino frito, ese moño despeinado, esos dorados. Lo siguiente que le ofrezcan va a ser Tena Lady, tiembla Concha Velasco.

Ahora las poco importantes que deciden dar el cante:

Fanny Gautier. Pareces Elena Bonham Carter. Con eso es suficiente. Blanca, más sujetador negro, más vestido blanco encima. Si lo quieres hacer peor no lo consigues.

Leticia Dolera. Mejor que el año pasado pero sigue sin convencerme. Nada es horrible, pero nada me gusta. Bueno, los ojos son como si te hubieran dado un puñetazo. Mal. Con lo mona que eres y el poco partido que te sacas. Y otra cosa, si te pones un escote que cuelga de las tetas, hay que tener tetas para sujetarlo. Queda fatal que estés todo el día con la mano en el sobaquillo tirando para arriba. Cero glamour.

Clara Lago, mal. Vestido blanco que no te favorece nada y ojos negros criminales. Sinceramente querida, de actriz niñita eras graciosa, ahora mismo te auguro un futuro poco prometedor.

Dafne Fernández, sin palabras. Nena, eres todo dientes. Seguro que en una habitación a oscuras te brillaban los piños y el vestido de camilla.

En esta foto, están las 3 que dan pena. La de azul, ha debido hacerle una promesa a alguien: “si me nominan te juro que me pongo ese vestido que me has cosido”, porque si no no me explico que se haya puesto algo que le siente tan rematadamente mal: ese broche en el escote, esos plisados en la cadera. Horrorosa.

Al lado Verónica Romero en plan: ponedme brocado que voy demasiado discreta.

Y por último, la rubia vestida de bailarina de caja de música.

Pobres, no tienen amigas. Lo mejor es que se mirarían entre las 3 y pensarían: yo voy divina y estas dos hechas un adefesio, voy a dar el golpe.

Casi se me olvida María Reyes. Con lo monísima que era esa chica. Discreta, elegante, con clase. Ahora acompaña a un perro y se deja meter dentro del moño una jaula para periquitos. Inenarrable. Otra esquelética.


Y por favor, la excelsa Ministra de Cultura. El año pasado ya iba criminal, pero este año disfrazada de repollo cósmico con el pelo a medio peinar es de órdago. ¿ Se puede llevar más tela encima? ¡ Qué espanto!


Ellos en general, mejor que otros años. Hemos dado un pasito más, para dejar atrás el paletismo y ya hemos entendido que a una gala no se puede ir en vaqueros y camiseta, por muy alternativo que te creas.

De todos modos siempre hay alguien que da el cante, y tenemos a Oscar Jaenada, que sencillamente no sabe quién es. Te lo voy a explicar. No eres nadie, eres el tío que hizo de Camarón y que la gente decía: hay que ver como se parece. Después de eso el vacío. Disfrazarte de Johnny Deep ha sido sencillamente patético. Paleto. Lo peor es tu cara de: voy sobrado. No hay por donde cogerte: la melenita lánguida, el sombrerito, el anillaco, la camiseta, la cadenita que no se sabe que sujeta..¿ La cartera? Por favor, es que te miro y me entra la risa. Lo que no entiendo es porque te has puesto la chaqueta rosita, mejor algo más cañero, si tan alternativo eres, ¿porqué no te la has calzado naranja o azul eléctrico? Algo con dos huevos, y no esté quiero y no puedo.

Ah y por último, Carlos Bardem no me cae especialmente bien, pero ayer era el claro ejemplo de cómo un tío puede llevar un foulard con clase.

sábado, 13 de febrero de 2010

EL CUMPLEAÑOS IDEAL

Viernes. Frio.

Caminito de chuches. Al final hay libros.


Llego al curro. Felicitaciones y regalos: libros (ohh..uno ya lo he leído y además lo odie, eso no lo digo). Un bañador nuevo, me temo que mi compañera de piscina no quiere volver a bañarse con una tía medio en bolas. Un bolso negro pequeño para cuando salgo de juerga.


14 horas. Sólo curro hasta mediodía.


17 horas: recojo a las niñas. Se las endoso a molimadre. Me han mandado flores.

Tarde de novios. Vamos a comprarme las gafas de sol que quiero. Unas como las de Bruce. Pasemos por la calle sin tener que agarrar a nadie para que salga corriendo. Podemos mantener una conversación.

Volvemos a casa. Descanso y silencio.
Me llaman mis suegros para felicitarme. Están pasando el invierno en el hemisferio sur. Mi suegro encuentra fascinante el Skype, asi que cualquier excusa es buena para llamar. Mantengo una conversación absurda porque hay un retorno de unos 30 segundos.

21:00 horas. A tomar cañas. No sé cuantos ni quienes aparecerán.

En Casa Santoña me hacen la ola claro. Parece que vivo allí. Somos buenos clientes.

Empieza a llegar gente. De los Molinos y demontes. Más regalos: complementos del tipo chales y pulseras. Sutil indirecta de mi amiga Guada sobre mi aspecto desaliñado, eso sí, le ha flipado mi vestido de los chinos. Alucina con que esté eufórica con mi cumpleaños y más aún con que diga la edad que cumplo. Discutimos porque ella opina que los impares son bonitos porque son esbeltos. Con un argumento tan científico como el suyo, yo digo que son frívolos y chulitos.

Ronda de cañas.

Más amigos: otro bolso. Estupendo, yo nunca compro bolsos, siempre los encuentro o muy caros o muy grandes o muy pequeños o de un color innecesario. No tengo criterio. Si me los regalan me hacen un favor.

Ronda de cañas.

Llegan mis amigas del colegio: Dos temporadas de MadMen.

Ronda de cañas.

Llegan F. y M. Traen un sobre en el que pone: Para moli de M. y F. Me temo que el personaje de molinos está comiéndome terreno en la vida real. 2 entradas para ver Tricicle..”puedes ir con el ingeniero o con quien quieras”.

Ronda de cañas e ibéricos

Ronda de cañas y anchoas

Ronda de cañas y entraña.

Llega P. Un libro. Ohh, justo uno que quería. Deduzco que ya he bebido bastante porque cuando me enseña una lista con 5 libros que ha estado buscando para mí y veo que son exactamente los que yo quería, le miro y le digo: joder, hubieras acertado con cualquiera. Se descojona en mi cara…había hablado con el ingeniero.

Ronda de cañas.

Pido la cuenta. Es mucho menos de lo que había calculado. Estupendo.

Gintonic.

Gintonic.

Llegan rezagados. Más regalos, complementos y cds.

Gintonic.

Nos echan del bar. Que sea la clienta del año no quiere decir que pueda quedarme a vivir.

Nos vamos a otro.

Gintonic.

11:30 de la mañana. Abro un ojo. Silencio total. Sonrío más feliz que una perdiz.

Me lo pasé de puta madre.

Para el año que viene quiero un cumpleaños igual, pero que acabe en 8.

viernes, 12 de febrero de 2010

12 DE FEBRERO: 37 AÑOS


Este año no he dado nada la brasa porque además he descubierto que: ¡¡ YA NO HACE FALTA!!. Después de años de machacar a la gente con lo de: dentro de un mes es mi cumpleaños, el 12 es mí cumple, queda una semanaaaaa, quedan 3 díassssss.Ahora ya no hace falta.

Este año he recibido mails semanas antes de la fecha: “MOli, ¿el 12 celebras tu cumple, no? Es para reservarme el día”, llamadas: “ Moli, ¿el viernes hay cumple, no?”,”Moli, ¿las cañas donde siempre, no? Poner en peligro mi integridad física, durante años, a base de exasperar a la gente ha dado resultado: TODO EL MUNDO SABE QUE ES MI CUMPLEAÑOS.

Incluso JS lleva una semana felicitándome. El lunes incluso me dijo: ah, es tu cumple el viernes..¿No vas a venir a currar? Y le dije: claro que voy a venir, tengo que verte para que me des mi regalo.

Son las 10:23 y ya me ha llamando gente, tengo mails y sms, y lo que es más increíble: mi amigo F.¡ya me ha felicitado!!! Normalmente consigue sacarme de quicio, llamándome a las 11 y media de la noche, unos minutos antes de que le ponga en la lista negra.

Ya me han llegado regalos.

Puede que tenga razón un amigo mío que dice que tengo “una receptividad con respecto al regalo demasiado marcada”. Si, es pedante, pero es buen tío, aunque no sabe lo que dice.

No es que yo tenga la receptividad con respecto al regalo demasiado marcada, es que yo lo reconozco. ¡¡ Me encantan los regalos!! No sigo la corriente esa de: ah no, no me regales nada

No, no, no..¡¡Regálame algo que es mi cumple!! Y más si vas a venir a mi celebración. Eso no quiere decir que si vienes con las manos vacías no me de igual, pero si me traes lo que sea, aunque sea un dibujo de Bob Esponja, me pondré tan contenta.

Es un gran día.

El ingeniero ha decidido que es mejor resignarse a la maravillosa tradición del caminito de chuches y a las 7 de la mañana, lo ha colocado con las princesas. Sí, me he hecho la dormida, pero es que no saben hacerlo en silencio. Las chuches se las ha comido C. pero eso es lo de menos.

Hace un frio alucinante, esto me encanta.

He venido sola en el coche cantando a voz en grito. Eso también me encanta.

Es viernes. Mola que tu cumple caiga en viernes, porque además solo curro mediodía. Y además tengo la tarde libre justo el día que molimadre se lleva a las princesas a dormir a su casa. ¡¡Siiiiiii!!!!...tarde de sofá descansando para prepararme para la juerga…

Lo único regulero es que hoy cumplo 37, que es un número feo y antipático. Había conseguido resignarme al 3, que es una cifra que tampoco me va mucho, pero el 7…no puedo con él. Además es un número muy chulito, a la mayoría de la gente le gusta y a mí los triunfadores me repatean.

Voy a empezar a pensar que es mi año 38 y así me gusta más.

Estoy más feliz que una perdiz. La gente me ve y se descojona de que me haga tanta ilusión, pero ¿Cómo es posible que a la gente no le gusten los cumpleaños?

¡Mi cumple mola trillones!
La de la foto soy yo..por si alguien tiene dudas.

jueves, 11 de febrero de 2010

MI “NO VIDA AMOROSA” (VI): La época dorada.

Pues allí estaba yo, con 24 años y hecha una piltrafa humana tras ser expulsada del planeta del amor a leches.

Como a pesar de todo, me quedaba alguna neurona en funcionamiento, decidí hacer algo por mí para salir de la autocompasión y la pena suprema.

- Me corté el pelo. Mucho. Parece una chorrada, pero si al mirarte al espejo ves a otra persona, no sé porque mecanismo te das menos pena.
- Me quedé en la raspa.

Una vez puesto en pie el proceso de reajuste emocional, lo importante y que saben todas las abuelas es que “un clavo saca otro clavo”. Se trataba de encontrar un nuevo fiche, pero esta vez con la intención de ligar con él, no de hacer el gilipollas.

Fracasé. No me hizo ni puto caso, prefirió sus oposiciones a Inspector de Hacienda.

Sopesé los errores cometidos, vi los pasos erróneos y decidí que había que dejar de lado el patetismo.

Aquello no podía ser. Si todo el mundo ligaba no podía ser tan difícil.
Había demanda de chicas tontas, feas, estúpidas, sosas hasta desear la muerte, bobas sin saber escribir, paletas sin lecturas, encefalogramas planos, lobotomizadas…¡¡ TENIA QUE HABER DEMANDA DE TIAS LISTAS, INTELIGENTES, CON SENTIDO DEL HUMOR Y PELÍN ACIDAS!!

Y me lancé a buscar el mercado adecuado.

Y los encontré.

Y tuve un éxito impresionante.

Descubrí que lo que yo creía que era la táctica adecuada: esto es poner cara de panoli, ojitos de cordero degollado y decir a todo que si, a la vez que eras dulce y cariñosa, no funcionaba. Probablemente porque no lo hacía bien y nadie se lo creía. " Moli, te falta sumisión" me decía F.

Era mucho mejor una actitud en plan: puede que me gustes o no. Y si me gustas puede que me enrolle contigo o no. Y si me enrollo contigo es muy probable que no me apetezca repetir.

Funcionó.

Funcionó muchísimo.

Caían como chinches.
Y cuanto más cabrona era, más caían.
Tengo anécdotas para parar un tren. Incluso ligué con uno que tenía novia y vivía con ella. A mí eso me daba igual, él pensaba que yo debía estar supercelosa y como no lo estaba, se ofuscaba. Pobre, era mono. A mí me daba igual, no lo quería para casarme con él.
Lo mejor de todo es que el tío sólo podía escaparse de su casa, los domingos por la mañana. Yo había salido de farra y me había acostado a las 6 de la mañana:

- Moli, soy X.
- Ehh…¿qué pasa?
- Que voy para tu casa para estar juntos un rato.
- Ni se te ocurra, me he acostado hace 2 horas.
- Pero, pero, pero..es que si no…voy para allá para desayunar juntos.
- Que noooo.
- Te llamó en dos horas.

A las 2 horas.
- Moli, estoy en la puerta con croissants.
- Pues yo estoy en la cama con una resaca de muerte.
- ¿No me vas a abrir?
- No.
- Pues me voy. No pienso volver a llamarte.
- A ver si es verdad.

A las 4 de la tarde.
- Moli
- ¿Otra vez?
- He conseguido escaparme. ¿Puedo subir ahora?
- Buenooo..vengaa.. ( unos mimos en la siesta siempre sientan bien)

Era alucinante.

Tengo vagos recuerdos de algunos. Uno tenía un porsche. A otro lo abandoné en un cine de madrugada. Ese miso me mandó un poema escrito a máquina donde hablaba de “pechos enharinados”, creo que lo guardé en algún sitio por si en alguna ocasión servía para algo. Debería buscarlo y colgarlo aquí.
Con otro descubrí que los polvos playeros no me van.
Otro era tremendamente divertido, nefasto como amante pero muy divertido.
Oh, otro era profesor y tenía una novia pero no me lo dijo, fuimos a su casa y al día siguiente quería echarme sin desayunar, era tan mono verle todo agobiado.

Mi autoestima se recuperó completamente, descubrí que el pelo corto me favorece, que es estupendo estar sola y que si le dices a un tío que solo quieres rollo y nada más, literalmente cae en tus brazos. La parte mala es que al día siguiente tienden a creer que era mentira , que te has enamorado y que cuando les dices " ya te llamaré", de verdad esperan que lo hagas

En fin, me lo pasé en grande, siendo joven y alocada.

miércoles, 10 de febrero de 2010

LA MISERIA DE APARENTAR

A la gente le encanta aparentar.
A mí me parece ridículo, pero cada uno tiene derecho a perder el tiempo como le apetezca. Lo que me saca de quicio es cuando pierden el culo por aparentar pero pretenden hacer que no.

Ejemplo práctico.

Magno evento en los libros de colores. Esto significa lo mismo que en todas las empresas. Con una excusa barata se organizan unas jornadas con un título rimbombante seguido de un número en cifras romanas y se adjunta un programa con muchos logos, mesas redondas, coloquios y coffee breaks.

Todo el mundo sabe que es una pérdida de tiempo y de dinero.
Todo el mundo quiere ir.
Todo el mundo quiere ir pero hace como que no.
Todo el mundo quiere ir, hace como que no, y considera que si no consigue ser invitado es un menosprecio horrible que la empresa le hace.

Todo el mundo quiere ir, hace como que no y considera que tiene más derecho que el de al lado.

Con estas premisas, llevo asistiendo 10 días, a un baile de mails, invitaciones, conspiraciones y rencores absurdos que me están haciendo mucho más llevadero mi curro.

Me llama el de los libros azules.

- Moli, ¿sabes algo del XXX Simposio sobre libros de colores colocados en horizontal?
- Sí, claro. Ese magno evento.
- Ya..y ¿sabes quién va a ir?
- Pues no sé, creo el de los libros rojos y su equipo, y el de los libros verdes que va solo.
- Ya. Que coñazo. Yo paso de ir.
- Pues muy bien.

Viene el de los libros rojos.

- Moli, sabes que voy a ir al simposio.
- Vaya, pues lo siento por ti. Menudo coñazo y además no sirve para nada.
- Ya, yo no quiero ir, pero claro es trabajo.
- A mí no me cuentes rollos. Vas porque quieres. Si no te apetece no vayas.
- Tengo que ir aunque no me apetezca.
- Pues muy bien y exactamente ¿qué quieres?
- Es que verás, me gustaría llevar a alguien del departamento de los azules, pero no me quedan invitaciones y era por si tu puedes gestionármelas.
- Pero si el de los azules me dijo que no quería ir.
- Ya, pero si quiere. Te lo dijo para ver si tú le invitabas.
- No se puede ser más absurdo. Pero vale, te lo gestiono para que podáis ir en pandilla a la barra libre.
- ¡¡ es trabajo!!
- Si, y yo la madre teresa de Calcuta.


Viene el de los libros amarillos.

- Moli…tía..me han invitado al simposio. Qué horror, que pereza, no quiero ir.
- No vayas.
- Tengo que ir. Es curro. Además, claro represento a esta magna casa.
- ¿ah sí? Al final ¿no van los de los rojos, verdes y azules?
- ¿Han conseguido invitación?
- Claro, se las di yo.
- ¿Y a mí no?
- No, a ti no. Tú dijiste que no querías ir. Lo hablamos hace meses y dijiste literalmente: yo paso millas de ir a esa chorrada.
- Pero si van todos…o sea..¿que se lo has dicho a todos y a mí no?
- …mmmm..técnicamente si. He pasado de ti.
- Estoy ofendido.
- Pues no respires pero déjame tranquila.

No entiendo a la peña. Si quieres ir ¿porqué no reconocerlo? Oye, si yo quiero ir a eso porque es una juerga gratis y me mola.

¿Para qué hacer como que no quieres ir cuando estás perdiendo el culo por ir?

¿ Porqué cuando consigues ir, en vez de decir: de puta madre, voy a esto y me mola. Te pones en plan digno: no me apetece nada, pero claro tengo que ir.

¿Porqué la gente se indigna porque le han invitado después que a otro? El resultado es el mismo. Vais a la misma cena absurda, ¿qué más da el orden de las invitaciones?

No consigo entenderlo.

A mí me han invitado pero por supuesto no voy. Prefiero lapidación. Y además estoy quemando mis naves porque yo SI quiero ir a una chorrada de esas pero en Estados Unidos que hay en mayo. Lo veo chungo..pero lo mismo suena la flauta.

martes, 9 de febrero de 2010

TENER O NO TENER

No hay nada científico, razonable ni lógico en tener o no tener hijos.

Hace tiempo era una cosa puramente física para asegurar la continuidad de la especie.

Ahora no.

Ahora creemos que sabemos lo que hacemos teniendo o no teniendo hijos. Somos guays y valoramos la situación para decidir, los pros y los contras y todas esas chorradas.

Cuando uno decide tener hijos no tiene ni la más remota idea de dónde se mete. Tener hijos no tiene nada que ver con tener hermanos pequeños, sobrinos, una guardería o ser Supernanny. Nada de lo que hayas vivido antes te prepara para saber lo que es tener hijos.

Tienes una pareja y decides que es el momento de tener hijos. Al tomar esa decisión, crees que sabes lo que haces. “Somos una pareja estable, llevamos tiempo juntos, nos queremos, tenemos la edad adecuada, un entorno estable y creemos que es el momento”. ( Por supuesto, también esta la opción, no tengo pareja, quiero ser madre soltera, pero para mi razonamiento da igual una cosa que otra). Todos esos planteamientos previos, son perfectos si fueras a comprarte una casa o un perro. Tener hijos es otra cosa, da igual todo lo que hayas dado por supuesto antes, nada te prepara para lo que es.

Cuando tienes hijos tienes menos tiempo libre, mucho stress, discutes más con tu pareja, el dinero te cunde menos, tu casa parece una leonera en cuanto te descuidas medio minuto, pierdes capacidad de improvisación, pierdes autonomía y sobre todo sabes lo que de verdad es pasar un miedo atroz.

Tener hijos da muchísimo miedo.

Empieza desde el principio con cosas absurdas y provocadas por tu estupidez paternal y el entorno de “consejos para ser padres”.
“Hace mucho que no llora, mira a ver si respira.
Cuidado no se atragante.

No ha querido comer, Dios mío se quedara malnutrido, no crecerá..¿Lo estaré haciendo bien?
¡Se ha dado la vuelta durmiendo! ¿Y si le da la muerte súbita?


Esto es el principio. Si eres medianamente inteligente y no te dejas atrapar por el lado oscuro de la maternidad, consigues salir de esas absurdeces y es entonces cuando viene la parte peor. Cuando realmente eres consciente de todo lo malo que puede pasarle a tus hijos y de lo que no serás capaz de protegerles.

Pensar en todo lo malo que les puede ocurrir provoca una sensación de pánico tal, que hasta te deja sin respiración. Es el miedo más horrible que se puede experimentar. Y si no tienes hijos, es imposible que ni siquiera te hagas una remota idea de lo que es.

De la misma manera, no sabes lo que es querer a alguien, hasta que tienes hijos. Querer más allá de todo.

También puedes decidir no tener hijos. Perfecto.

Lo que hay que saber es que tu decisión se basa en el mismo desconocimiento que el que decide tenerlos. No tienes hijos, no porque sepas lo que es y no quieras eso para ti. No los tienes porque no. Así de sencillo y perfectamente respetable.

Yo me lanzo a tener hijos y no tengo ni puta idea de lo que eso significa.

Tú no los tienes y tampoco sabes lo que haces.

Es así.