viernes, 15 de enero de 2010

MI "NO VIDA AMOROSA" (IV): El desierto

Una vez que fui abandonada en la cafetería Chikito de Madrid por el primer noviete de mi vida, alias "El Gato", comenzó una etapa de desierto amoroso. Vale que era joven y que visto desde ahora no parece importante, pero si tienes 17 años, todas tus amigas tienen varios novios y muchos rollos y tú no te comes ni un colín, digamos que el ser el patito feo no es lo que más te apetece.

De los 16 a los 19 y salvando mis rollos guiris del verano, mi vida amorosa fue un desastre.

Miraba a mi alrededor y aquello era un desmelene, Fulano salía con Zutana, lo dejaban y Zutana salia con Mengano que a su vez lo acaba de dejar con Menganita. Y así continuamente en un baile de parejas al que por supuesto yo no tenía acceso. No era ni la guapa de la pandilla, ni la deportista, ni me dejaban salir hasta las mil,ni tenía moto...es decir mi atractivo se reducía a mi ya por entonces habitual sarcasmo y como ya he contado, no tenía mucho éxito entre los adolescentes del momento.

En aquellos tiempos para integrarte en la pandilla y tener tema de conversación había 4 opciones:

- tener novio. Aquí no tenias conversación pero tampoco importaba, estabas permanentemente morreándote, tu lengua no estaba para pronunciar palabra. Además no querías hablar con nadie, solo darte el palo para dar envidia. Esta opción por supuesto no estaba disponible para moli.
- tener muchos rollos. Además de tener de qué hablar, "eras" tema de conversación puesto que todo el mundo cotilleaba sobre ti. Opción no disponible para moli, si no ligaba con uno, como para intentar ligar con muchos.
- hablar de música con los tíos que estaban en una etapa brasas de descubrimiento de la música de los 70. Esta por supuesto fue la opción disponible para mi, me empapé de los Rolling, Pink Floyd, Eric Burdon, Eric Clapton, Cream, The Doors, Jimmy Hendrix, Janis, Supertramp. Algunos me gustaban de verdad, otros eran insufribles pero mis amigos, los gurús musicales no dejaban de machacarte con el tema. Tardes y tardes tragándome "Quadrophenia" y la peli "The wall" con ellos, intentando desentrañar si la escena de las flores tenía algo que ver con el sexo, era apasionante. Obviamente y viendo la foto que ilustra este post, es evidente que nuestras experiencias sexuales eran nulas si teníamos dudas sobre a qué se referían.

Con esto que estoy contando a lo mejor parece que me resigne a mi suerte de tía sarcástica que sabe algo de música y dejé el tema ligue para más adelante. Nada más lejos de la realidad. En estos 3 años, creo que me gustaron absolutamente todos los tíos que conocí, esto incluye: amigos, hermanos de amigas, primos de amigas, amigos de hermanos de amigas que venían a pasar unos días en verano, primos de amigos, tíos con los que coincidía en el autobús, vecinos, macarras de Los Molinos...absolutamente todos. Creo que mi finalidad inconsciente era ampliar el espectro: si me gustaban todos, las posibilidades de gustarle a alguno eran mayores, si me centraba en uno, las posibilidades de chasco eran todas.

Como nunca he tenido una mente científica..mi experimento fracasó.

Sujetos encontrados atractivos: todos.
Sujetos que me encontraron atractiva: ninguno.
Éxito:cero.

A pesar de tener una muestra amplia, hubo 5 sujetos masculinos con los que compartí mi vida durante 3 años a los que no fui capaz de encontrarles ningún atractivo, aunque confieso ahora, desde la sabiduría de mis 36 años, que si me hubieran hecho la más mínima insinuación habría caído rendida en sus brazos. Estos tipos eran los 5 incautos a los que sus padres engañaron para meterlos en un colegio solo de niñas a la edad de 17 años, es decir, para cursar 3 de Bup y
COU entre 75 adolescentes femeninas. ¡ Pobres!.

En primer lugar teníamos al antepasado de Falete, se llamaba Arturo, y en aquel momento le encontrábamos igual que Agustín Pantoja ( si no sabéis quien es, pinchad el enlace), pero visto desde ahora..era Falete, es más, Arturo, si me lees: cobra derechos de imagen, tú estabas primero. Era pesadísimo pero con algún punto gracioso, por supuesto era gay así que no servía para ligar.

Después estaba Nikitas, así se llamaba el muchacho. De aspecto neutro, ni guapo ni feo, normal. Era muy simpático y un desastre en los estudios, bueno eso eran todos, a ver sino como habían acabado en un colegio solo de niñas, ¡porque era el único que les había admitido! Con Nikitas me llevé bien, me llevaba en moto a casa de mis abuelos los viernes..pero vamos creo que yo le debía parecer igual de atractiva que un picaporte. De todos modos yo fantaseaba en esos viajes agarrada a su cintura en plan: la gente pensará que somos novios...¿se puede ser más patética? ( si, pero ya lo contaré otro día)

José Manuel, no se podía ir más peinado ni más perfecto. El protozoo del metrosexual. Solo peinarse el flequillo debía ocuparle una hora, era espectacular. Era tímido y callado y creo recordar que tenía una novia fuera del colegio. Tengo poco recuerdo de él, así que no debía dar para mucho.

Raúl era compacto. Es lo primero que me viene a la mente. No tenia cuello, un "cuerpo estufa" de libro, además siempre llevaba una cazadora de esas de beisbol que por aquel entonces eran lo más en moda. La combinación cuerpo estufa más cazadora abombada daban como resultado un tío muy parecido a Gimli el enano de El Señor de los Anillos. Confesaré públicamente que fue el que más me gustó pero yo a él no.

Por último estaba Enrique, moreno, alto, simpático, divertido y que a la primera semana de curso empezó a salir con la mayor psicópata del colegio. Duraron hasta el final de la carrera creo, aunque les perdí la pista cuando salí del cole y caí en las garras de mi noviochungo. Lo bueno de Enrique es que tenía amigos, que por supuesto pasaron a engrosar la lista de tíos opcionables a gustarme y con cero posibilidades de gustarles yo. Eran guapos, estilosos y chachis, nada que ver conmigo.

En fin, a pesar de ser mi etapa patito feo me lo pasé teta lereta y conozco el significado secreto de la peli "The wall".

jueves, 14 de enero de 2010

CALPURNIA

Ayer perdí una lectora.

No era una lectora cualquiera. Empezó a leerme desde el principio porque P. se lo recomendó. Me leía y comentaba con P. las chorradas que escribo. No nos conocíamos, no nos habíamos visto nunca y sin embargo las dos sabíamos quién era la otra. Sólo comentó una vez, quiero pensar que le gustó lo que leyó.

Me conocía como escritora absurda y a muchos de los que comentáis.

Quiero pensar que le alegraba un poco el día a día. Al final ya no pudo, ni leerme, ni seguir viviendo que era lo más importante. Tenía mucho tiempo por delante pero no ha podido ser. Ayer se fue.

Hay muchas cosas que me revientan en la vida, la mayoría son chorradas porque no tengo paciencia, no soy comprensiva y me joden las quejas sin motivo pero hoy la rabia me puede de la impotencia que siento.

No puedo consolarte, ni animarte.

No puedo decirte nada que te saque el dolor del alma.

No tengo un hechizo que te haga dormir hasta que deje de dolerte el vacío en el estómago.

No puedo decirte que se te pasará porque sabes que no es verdad.

No puedo estar contigo lo que me gustaría porque tengo una mierda de trabajo a tomar por culo de donde estas que no me deja ir a acompañarte.

No puedo consolarte mientras lloras, porque no quieres llorar. Prefieres tragártelo todo y ponernos buena cara.

Me gustaría poder hacer algo que te consolara un poco..pero sólo se me ha ocurrido esto.
Lo siento en el alma.
Para Calpurnia, P., L., N. y C.

miércoles, 13 de enero de 2010

A LAS BARRICADAS

No siempre he sido la mujer educada, respetuosa y cívica que soy ahora. Durante un tiempo y bajo la influencia maléfica de las mentes malvadas de mis amigos de Los Molinos cometí todo tipo de actos vandálicos. Ya lo conté por ahí pero como sé que da mucha pereza leer post antiguos, resumo aquí mis “travesuras” a la tierna edad de 10 ó 12 años.


Tiré piedras a los cristales de una casa recién construida y volví a romperlos a los 15 días cuando los repusieron. Tiré piñas a los coches que bajaban por la carretera de la estación en pleno invierno parapetada detrás de la tapia de una casa. Rompí los cristales del parabrisas de un coche aparcado en un jardín y luego disimulé poniendo cara de buena cuando el vecino vino a quejarse a mis padres. “ ¿Que moli ha roto los cristales? Imposible”.- oí decir a mi madre. Hice un tirachinas con un rollo de cartón de papel higiénico y un globo y bombardeé con garbanzos las ventanas de los vecinos.


Por supuesto en todas estas instructivas actividades estaba acompañada por mis amigos. Luego cuando nos subieron las hormonas hasta el infinito, cambiamos este tipo de cosas por los rollos y el empezar a fumar. Huelga decir que yo ni rollos ni fumar. Fue una etapa aburrida.

Cuando los rollos perdieron la novedad decidimos recuperar el espíritu de nuestra infancia y volver a hacer el vándalo. A la tierna edad de 22 años, descubrimos un nuevo entretenimiento para las noches de farra.

La gracia consistía en que al primero que abandonara la barra del bar donde estábamos matándonos a copas, sufriría lo que por aquel entonces llamamos “barricadas”: consistía en hacerse putadas de todo tipo.

Las había inmovilizantes. Alguien se iba a casa, se dormía y durante su pesado sueño alcohólico 2 ó 3 de nosotros entrábamos en su habitación y le poníamos todo tipo de cosas encima de la cama en un equilibrio inestable: sillas, cojines, libros, cintas de música, por supuesto toda la ropa del armario, zapatillas y algún plato con comida. Cualquier movimiento desmoronaría esa bonita construcción sobre el durmiente. Este tipo de pirámides podían hacerse también si el susodicho se dormía en un bar, se le acomodaba entre dos sillas y se le dejaba arrinconado para que cuando se despertara no pudiera salir.

Angelitos.

Las había también acuáticas. Si era verano, te levantabas por la mañana, salías al jardín con tu taza de café, tu periódico y tu resaca y: ¿dónde están la mesa y las sillas que había aquí ayer? En el fondo del mar..matarile, rile, rile. Todo el mobiliario de jardín de tu casa estaba en el fondo de la piscina perfectamente colocado para una merienda de sirenas. Era horrible meterse a sacarlo todo antes de que tus padres se dieran cuenta. Una de estas la sufrí en mis propias carnes, me levanté por la mañana y tuve que sacar una mesa de hierro forjado, 6 sillas, unas macetas y ¡ un cartel de “ guardia civil” con las bases de hormigón y todo!...casi muero.

Las había que incluían algún tipo de acto un poquito vandálico. Despertabas por la mañana y en la puerta de tu casa había un cocinero de esos de cartón de los restaurantes con un perfecto menú escrito en tiza: gamusinos al hinojo y patas de peces salteadas con whisky. Lo más importante en estos casos era deshacerse del cocinero antes de que levantara sospechas en tus padres y en el dueño del restaurante que lo buscaba frenéticamente por todo el pueblo.

Las mejores sin embargo eran las desconcertantes. Barricadas que te dejaban descolocado y sin saber muy bien qué hacer.

Alguien se iba a dormir con toda la borrachera, se hundía en un sueño profundo y cuando se despertaba le habíamos cambiado todos los muebles de sitio en la habitación. Todo estaba colocado en el mismo sitio pero al revés, como si le hubieran dado la vuelta a la habitación. Despertabas y sí, reconocías el sitio pero algo raro había y no sabías muy bien qué era. Por supuesto siempre entraba tu madre y te decía: SE PUEDE SABER A QUÉ TE DEDICAS CON LOS MUEBLES?..y pensabas..madre mía…es eso..estos cabrones me han dado la vuelta a la habitación.

Otra muy buena y qué me tocó padecer, fue un día que salía a las 6 de la mañana de casa de un noviete que tenía por entonces, dispuesta a pirarme a mi casa y cuando abrí la puerta me encontré con mi coche envuelto con un gran lazo rojo. Un paquete enorme de papel de periódico, las ruedas y todo completamente forrado, recuerdo que en el parabrisas había una estampa gigante de no se qué virgen. Me pasé 2 horas quitando papeles mientras veía amanecer.

Éramos unos vándalos, pero era tannnnn divertido.
Espero que las princezaz no lean esto.

martes, 12 de enero de 2010

BRICOLAJE A TRAICIÓN

- Cariño, ¿ te acuerdas del mueble tan práctico que hice un verano que te fuiste a Los Molinos?
- ¿ Te refieres a ese engendro que fabricaste a traición cuando yo no estaba en casa y que luego colocaste a los pies de nuestra cama donde lleva 3 años? ? Ese que era para el ordenador y donde no te has sentado nunca? ¿ el de los acabados refinados?
- Si.. , los acabados son robustos, que no entiendes nada
- Me hubiera encantado borrarlo de mi memoria, pero digamos que despertarme y que sea lo primero que veo al abrir los ojos no ha favorecido el olvido.
- Voy a obviar ese derroche de ironía. He decidido tirarlo.
- ¿ DE VERDAD? ¿ Eso es lo que me van a traer los Reyes? Librarme de esa cosa?
- Como sigas así, no lo tiro.
- No, no..fenomenal….me encanta.


Lo siguiente está censurado.

Todo era armonía familiar.

- Cariño, nos han invitado a un cumple esta noche.
- Vete tú, yo me quedo con las princezaz.
- ¿ seguro que no te importa? Bajo, me tomo algo y subo.
- No, no te preocupes..pásalo bien.

Estaba tan entusiasmada con librarme del engendro pseudolibreria que no presté atención a los signos:

Para empezar me olvidé completamente de unos tablones que había malamente escondidos detrás de una puerta.

No presté atención a que el ingeniero se había puesto la ropa más cutre que tiene.

No presté atención a la diligencia con que acostaba a las princezaz.

No me pregunté porqué había un mantel en el suelo de la cocina.

Tampoco pensé porque está el kit de sierra, taladradora, lijadora y amoladora en la cocina ( aprovecho para preguntar: ¿ para qué sirve una amoladora?).

No me sorprendí al ver el destornillador eléctrico fuera de su vitrina donde está siempre guardado porque: esto es una herramienta de precisión y si la tocáis vosotras se jode.

Pensé que era encantador por parte del ingeniero animarme a salir y despedirme con un beso en la puerta. Pensándolo fríamente creo que me empujó al ascensor.

Allí que me fui a mis copitas, en un bar a 3 minutos andando de mi casa, con mi gorra para el frió y haciendo grandes planes para el hueco que iba a quedar en mi cuarto. Estaba en éxtasis.

A las 2 de la mañana cuando estaba por mi tercer gintonic y mi tercer sándwich de nocilla, (era un cumpleaños en toda regla) y cantando Secretos a voz en grito, recibo un mensaje..” ¿ todavía no vienes, no?”…cierto, debería haberme puesto en guardia pero la euforia y la ginebra me nublaron el conocimiento.
A las 4 de la mañana y antes de verme arrastrada a un karaoke, huí corriendo a casa. Quería entrar sigilosa porque en teoría “había bajado a saludar”…pero no fue posible..nada más abrir la puerta tropecé con un engendro de un color oscuro colocado en la entrada.

- Pero..¿ qué coño es esto? Mierda, la estantería esa que me dijo..pero..era color pino..y ¿ porqué ahora es oscura? Y..¿ el serrín en la cocina? Claro, por eso me ha mandado el mensaje para que no le pillara con las manos en la masa.


A pesar del horror que me invadió, me consolé al acostarme imaginando el hueco vacío en la pared de mi cuarto…pero mi gozo en un pozo.

- Moli, lo del mueble.
- Si, ¿ lo bajamos que hay recogida de mierdas trastos hoy?
- No, no.
- ¿Cómo que no?
- He pensado que lo vamos a poner en el descansillo, con plantas.
- ¿Qué?
- Si, la estantería que hay en la entrada y que construí ayer..la ponemos en la terraza y la de nuestro cuarto a la entrada.

¡ Dios mio, estoy rodeada!
El ingeniero me la ha vuelto a jugar....me vengaré.

lunes, 11 de enero de 2010

AVANCES

La nevada comenzará a las 3 de la tarde y finalizará a las 00 del día 11 de enero

A mi, ese titular, me arruina el gusto por la nevada.

La nieve mola porque es inesperada, poco habitual y sorprende. Si resulta que me lo convierten en algo perfectamente predecible me joden el placer de ver nevar. Ayer empezó a nevar a las 4 y pico en Madrid y terminó a la 1 de la mañana, en mi fuero interno quería que hubiera empezado antes o que terminara más tarde o que siguiera nevando hasta las 6 de la mañana, cualquier cosa que le devolviera el carácter espontáneo e inesperado. Si, ya sé que si las carreteras, que si las quitanieves, que si echar sal, que hay que ser previsor y todo eso..pero no me mola, ójala no hubiera leído ayer el titular en el periódico..me arruinó parte del placer.




A las 5 de la mañana, estaba levantada mirando por la ventana a ver si volvía a nevar y no se cumplía el pronóstico científico, cuando se me ha ocurrido que hay multitud de tecnologías nuevas que no me gustan porque me han arruinado algunos pequeños placeres.

- El parte metereológico, ¿ por qué tiene que ser tan exacto? ¿ No puedes decir que va a nevar..pero sin precisar la hora? Me siento en el Show de Truman, como si alguien dijera: cámara…y nevando…

- Los termómetros que pitan enseguida. Me encantaba el mercurio, cuando se rompía y mi madre me dejaba jugar con las bolitas. Me encantaba la espera de 5 minutos..pensando “ que tenga fiebre, que tenga fiebre, que tenga fiebre”. Ahora cada vez que les pongo uno de los digitales a mis hijas pienso que tengo que ir al otorrino porque para escuchar el pitidito tengo que estar a medio milímetro de ellas.

- La manía de tener estaciones meteorológicas en casa. Por una parte han arruinado el placer de salir de casa y encontrarte de manera inesperada la temperatura que sea. Antes de salir siempre hay alguien que dice: uyy que frio…marca 2 grados bajo cero..o uyyy que caloreta..marca 35. Además, con esas cosas la gente se pone muy competitiva y te ves envuelto en absurdas conversaciones del tipo: en mi porche esta mañana marcaba 7 grados bajo cero…pues en mi jardín colgado de un pino a la sombra marcaba 15 grados bajo cero. ¿ Y qué más da?

- El pidito que te dice que no te has puesto el cinturón. ¿Qué ha pasado con la gracia de arrancar el coche y con una mano ponerte el cinturón y con la otra colocar el espejo? Me jode hasta el infinito esa manía a infantilizarnos, “ soy una máquina y te recuerdo que no te has puesto el cinturón…niño malo..niño malo”.


- Odio los navegadores..con lo que mola ir con mil ojos mirando los carteles:
¿ Pone “sitiodondevamos” o ponía “ pitoquetocamos”?
No sé..no me ha dado tiempo. Da la vuelta
¿Cómo qué de la vuelta? ¿ Y donde? Ahora vamos a tener que hacer 20 km más. Si estuvieras atenta…
¡ Atenta? Si fueras más despacio..además si quieres que mire el mapa no puedo hacerlo todo a la vez
De verdad qué...
¿ De verdad qué qué? Te he dicho que era por allí y como siempre ni caso.
Miraaaaa..." sitiodondevamos"..ahí justo..yo tenía razón.
Yoteniarazonyoteniarazón...que paciencia tengo.

Estas discusiones molan trillones.

Ahora hay que ir con una máquina que te va hablando como si fueras memo: gire a la derecha, en la rotonda 3 salida, ha llegado. Una gilipollez, anula la capacidad de leer de la gente, te trata como si fueras imbécil y además hay gente que encuentra gracioso poder ponerle distintas voces. Absurdo.

- Las cafeteras que anuncia George Clooney. No me gustan esos taponcitos donde se supone que viene la esencia suprema del mejor café. Me gusta abrir el paquete y volcarlo en el tarro de cristal, huele a café toda la cocina cuando lo destapas. Eso sí, si viene Clooney a ponerme los taponcitos…me acostumbro a lo que haga falta.

- Los grifos con termostato. Si, son muy prácticos, te metes en la ducha, giras el grifo y el agua sale a la temperatura que quieres. Pero ¿ y lo que molaba meterte en la ducha y darle al grifo y primero congelarte, luego escaldarte y después la satisfacción suprema de dar con la posición exacta del grifo?


Hay otro avances a los que si les encuentro el gusto, pero creo que parte del empeño que se emplea en pequeñas gilipolleces se podía invertir en conseguir algo verdaderamente molón como por ejemplo: EL TELETRANSPORTE, eso sería fabuloso, aunque claro hoy me habría perdido mi estampa de muñeco michelín rascando el hielo de mi coche como en la peli Fargo.

VUELTA AL CURRO

He conseguido llegar a la empresa de libros por colores a pesar de la supernevada...y ha merecido la pena.

Me he encontrado esto:


Un misterioso libro negro de mi AI de Barcelona y dos cajas de bombones gentileza de un amable lector. Corrección de las 12:22: el lector es un cabrón con pintas y muy tocapelotas y me dice que cuente que fui yo la que le pedí que me mandara los bombones de Bélgica. Correcto, pero él me los ha mandado.











¿Qué de qué es el libro?







¡Muchísimas gracias!

viernes, 8 de enero de 2010

LOS IMPRESENTABLES.

Guia práctica para la detección de impresentables maleducados:

1.- Un buen impresentable se guía siempre por el lema "me apetece o no me apetece". Su filosofía de vida es que puede hacer lo que quiera mientras no moleste a otro. Por supuesto no va a dejar que las normas de educación y la realidad anulen esa bonito lema de vida, así que anula la realidad para que, sea lo que sea que haga, jamás se le ocurra que está molestando a otro. Es decir, su comportamiento nunca es causa de molestia para el otro, que por supuesto carece de sentimientos. Si ese otro se molesta, el problema es suyo porque no se lo ha tomado bien.

2.- Un buen impresentable jamás contesta un mail. Da igual que sea individualizado para él o que esté metido en un grupo. Jamás contesta. Si está metido en una cadena de mails dónde se está decidiendo cualquier tipo de plan conjunto, no dirá nada durante días para al final mandar un mail diciendo: " tengo muchos correos, ¿alguien me puede resumir? Yo directamente los quito de la cadena cuando me toca a mi responder, para entretenerte te compras un perro.

3.- Un buen impresentable cuando es invitado a algo: un cumpleaños en un bar, un cumpleaños infantil, una fiesta aniversario, una excursión a la nieve o un torneo de escupir huesos de aceituna, jamás piensa en el trabajo que se ha tomado la persona que organiza el sarao. El impresentable profesional además, pretenderá que una cena para 35 personas se cambie de fecha porque a él no le viene bien, eso sí esperará a decirlo cuando ya se haya fijado el día.

4.- Un buen impresentable cuando recibe un mail de invitación o de convocatoria a un acto, jamás contesta, sencillamente no lo considera necesario ni adecuado a su lema de vida. Primero de todo, como todo depende de si le apetecerá o no, no puede decir ahora si irá o no irá..prefiere dejar las opciones abiertas porque por supuesto no ha pensado en el que monta la cena, cumpleaños o lo que sea.

Si sabe que no va a ir, considera que es completamente innecesario dar explicaciones y además se cree imprescindible y no sé porque misterioso mecanismo cree que el anfitrión llorará desconsoladamente por su ausencia confirmada. La realidad es que el anfitrión llorará cuando se vea con la mesa puesta y el impresentable mandando un sms de última hora con un texto absurdo: no puedo ir, estoy cansado.

Si sabe que va a ir..o lo intuye, considera que tampoco tiene que confirmar. Si le han invitado es que cuentan con él, como no ve más allá de sus cejas no piensa en el que organiza la fiesta que ha invitado a 30 personas y que a la hora de comprar comida necesita saber si vendrán los 30 o solo 4. Un buen impresentable solo se mira el ombligo. Su idea egocéntrica es: prepáralo todo para que si me apetece y aparezco esté todo preparado

5.-Un buen impresentable considera que contestar un mail es una tarea de titanes, algo así como escribir una nota manuscrita con tinta de su sangre para mandar con una paloma mensajera . Totalmente imposible. Eso si, para reenviar mierdas en powerpoint tiene todo el timpo del mundo y más.

6. - Un buen impresentable jamás aparece con regalo.

7.- Un buen impresentable no es de fiar. Si por algún misterioso resorte o porque le has metido una cabeza de caballo en la cama con una nota amenazante: " o me confirmas o te mato", asegura su asistencia, es altamente probable que en el último minuto se descuelgue con una excusa egoísta del tipo: es que he llegado de currar y no me apetece. Por supuesto lo hará por sms que es el recurso de los cobardes.

8.- Un buen impresentable se ofende a la mínima.
- Oye tío al final no viniste y te perdiste una fiesta genial...
- ¿Qué pasa? No me apetecía y si no me apetece pues paso porque no tengo porque ir a nada si no quiero y además seguro que fue un rollo y yo paso.

9. - Un buen impresentable jamás organiza nada. Demasiado trabajo.

Si no recibes un mail mío para invitarte a mi cumpleaños, no es que no haya organizado nada o que se me haya olvidado, sencillamente paso de ti: IMPRESENTABLE.