sábado, 16 de mayo de 2009

MÁS BRUCE: FIRE

Dentro de exactamente 2 meses y medio estaré otra vez viendo a Bruce en Valladolid. Ya estoy empezando a ponerme nerviosa.

viernes, 15 de mayo de 2009

SAN ISIDRO LABRADOR Y PIENSA EN GUIRI

Cuando vives en una ciudad y trabajas en otra vas a contracorriente, no tienes las mismas fiestas que tu familia y tus amigos y eso tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Hoy por ejemplo es San Isidro, fiesta en Madrid y pueblos adyacentes que hayan decidido ajustar sus festivos a los de la capital. En la ciudad en la que trabajo por supuesto no es fiesta, 86 km no lo podemos considerar adyacente y además es otra comunidad autónoma con sus costumbres particulares y su hecho diferencial y blablablablabla.

El mayor inconveniente de no compartir los festivos es que cuando es fiesta en Madrid, me levanto en una ciudad fantasma. Vivo en el centro de Madrid, en una calle ruidosa con mucho tráfico y muchísima gente pasando. Normalmente cuando salgo de casa, veo hordas de gente salir del metro, conductores estresados y muchas personas con cara de vivir en las afueras y haber madrugado muchísimo para llegar temprano al centro de Madrid. Hoy sin embargo me levanto para descubrir el silencio, no hay coches, nadie sale del metro y cuando salgo al portal soy la única pringada que se va a currar, me siento desgraciada.

A esto se suma que las princesas se han levantado y están en éxtasis porque el ingeniero está en casa a la hora del desayuno. Me ignoran. El ingeniero es mucho más divertido, hace el tonto ( porque no está estresado con llegar tarde) y además les da para desayunar nocilla, porque cómo él se zampa 16 galletas untadas con nocilla no puede decirles que no. Así que descubro que yo soy algo así como la Srta Rottenmayer y el ingeniero es el Abuelo de Heidi. Desagradecidas. Creo que cuando he cerrado la puerta se sentaban a ver La sirenita los tres juntos, no me han dicho ni adiós.

Otro de los inconvenientes es que llevo semanas oyendo hablar del puente de San Isidro.
- ¿ qué vais a hacer?
- Nada, yo no tengo puente
- ¿ y eso?
Me preguntan asombrados a pesar de que saben que llevo 8 años, 5 meses y 15 días trabajando en otra comunidad autónoma. Cuando ven mi mirada de odio conectan el cerebro y dicen…ahhh , claro que allí no es fiesta.

El último de los inconvenientes es que, cuando llego a casa de currar, cómo el ingeniero ha estado todo el día con las princesas, según abro la puerta me dice:
- bueno, ahora encárgate tú que yo llevo todo el día.
Y por el tono que lo dice parece que vengo de un balneario y que él es el que ha estado currando.

Las ventajas son que hay cero tráfico y que no suena el teléfono porque si en Madrid es fiesta todo se para. Alucinante.

Por el contrario cuando es fiesta en donde trabajo por los problemas son otros.

En primer lugar, cuando digo:

- el martes no trabajo.

La gente me mira y me dice:

- joder, cómo vives.
- ¿ Joder como vivo?, te recuerdo que ni he tenido san isidro, ni el puente de mayo para mi es como una semana santa ni tengo fiesta el día de la Almudena.

Suelo poner un tono bastante amenazador cuando digo esto porque la gente se acojona, cuando quiero puedo dar muchísimo miedo.

En segundo lugar como sólo estoy yo de fiesta el ingeniero y mi madre consideran que es el día ideal para los “podrías”: podrías ir a mirar lo del seguro del coche, podrías acompañarme al médico, podrías ir venir conmigo a comprar visillos, podrías ir a la compra.
Es decir, que si les haces caso y les dejas que te minen la moral, tú día de vacaciones se convierte en un día de recados de Maruja. Un asco.

La táctica para no caer en las garras de los “podrías” es “pensar en guiri”. ¿ Qué harías en tu ciudad si fueras guiri? Desde luego no irías a pasar la ITV porque no tendrías coche, no irías a recoger a las niñas al colegio porque habrías viajado sin hijas y no irías a la compra porque estarías en un hotel.
Descartado lo que no harías hay que pensar en guiri. Os lo recomiendo, es una técnica genial. Mi último día festivo no compartido con la ciudad de Madrid lo aproveché yendo a desayunar a una cafetería con el periódico, atravesé el Retiro andando para llegar a ver el Caixa Forum, me compré libros en la cuesta Moyano, entré al Thyssen a ver una exposición, comí con una amiga y fui al cine. Llegué a casa a mi hora habitual para reengancharme a mi rutina de madre.

- ¿ Qué has hecho hoy?
- El guiri.

El próximo día 1 es fiesta en mi curro y ya tengo pensando lo que voy a hacer.

jueves, 14 de mayo de 2009

ENVIDIA

envidia.
(Del lat. invidĭa).
1. f. Tristeza o pesar del bien ajeno.
2. f. Emulación, deseo de algo que no se posee

Soy envidiosa, lo reconozco. No lo tengo por una de mis virtudes como el rencor o el afán de venganza pero tampoco creo que sea tan malo. Creo que la envidia tiene mala fama. Todo el mundo niega ser envidioso igual que niega ver los programas del corazón.

A mi me parece imposible no ser envidioso. Es imposible no “emular, desear de algo que no se posee”. Si se pudiera entonces todos iríamos por la calle sintiéndonos los tíos más afortunados del planeta y mirando por encima del hombro a los demás, así que seríamos unos engreídos y estaríamos otra vez en el mal camino. Los engreídos caen mal porque son unos chulos, los envidiosos son más poquita cosa, van encorvados y te miran con el rabillo del ojo a ver si no te has dado cuenta de que te tienen envidia.

La envidia se tiene desde pequeño, viene de serie. Si eres el hermano mayor tienes envidia de tus hermanos pequeños, si eres el pequeño tienes envidia de la ropa que estrenan los mayores y que tu usas de cuarta mano, si eres hijo único tienes envidia de los que tienen hermanos con quien pegarse y los que duermen con 4 más tienen envidia del hijo único con el cuarto para él solo.

Cuando vas al cole tienes envidia del que consigue ser amigo del líder de la clase, tienes envidia de que la profesora haga caso a otro niño, tienes envidia de la mochila nueva de tu compañera, tienes envidia de que a fulana la lleven a Eurodisney y a ti no, tienes envidia de que tu compañera sepa saltar a la goma sin dejarse los piños y tú seas un pato mareado y te partas un diente la primera vez que lo intentas, ( si, tengo un diente roto).

Ser envidioso es lo normal. Uno siempre mira más a los que le parecen mejores así que se pasa la vida deseando cosas que no posee o tratando de mejorar para parecerse a alguien o conseguir algo. Si fuéramos más listos miraríamos a los que nos parecen peores pero eso no nos mola, nos gusta más la autocompasión en plan: “fulano, que suerte tiene es tan alto/ listo/ guapo/ con una mujer tan estupenda o hijos tan buenos etc”.

La envidia es “de ida y vuelta”, a ti te da envidia alguien pero no te paras a pensar en que hay otro alguien por ahí al que tú le das envidia. Si por un casual caes en la cuenta de este hecho, te dices a ti mismo: “ me tiene envidia porque en realidad no sabe como es mi vida/trabajo/relación/hijos ( lo que sea)” y te quedas tan pancho, pero no aplicas ese pensamiento al objeto de tu envidia.

Me explico, si por ejemplo envidias las vacaciones de un compañero tuyo de trabajo en pongamos por ejemplo Marina D´Or…no se te ocurre pensar que se va allí con su suegra, sus primos políticos y la niña búlgara de intercambio y que probablemente para él sean las peores vacaciones de la historia, tú te obcecas con lo guay que es Marina D´Or y lo desgraciado que eres tú en Talamanca del Jarama. Solo vemos lo que queremos ver para sentirnos peores y desgraciados porque cómo mola la autocompasión.

La envidia tiene otra cosa curiosa y a mi modo de ver buena. Si tienes envidia de algo o de alguien puedes sentirte desgraciado, pero si tú provocas la envidia, aún a sabiendas de que nada de lo que eres o tienes es merecedor de ella, te sientes reconfortado y un puntito mejor.

Bueno pues a pesar de todas estas estúpidas reflexiones y de saber que el objeto de mis envidas no es perfecto, ni mucho menos, confieso que: tengo envidia de las madres que llevan a sus hijas perfectamente peinadas, del coche de mi amigo F, de los profesores que tienen 3 meses de vacaciones, de la gente que es capaz de controlarse y no abrir la boca y soltar todo lo que se les pasa por la cabeza, de los que no son impulsivos, de los que saben coordinar la ropa con los complementos, de todos los que leen y son capaces de retener citas y párrafos años después de haber cerrado el libro, de los que no tienen su memoria ocupada en retener datos inútiles, de los que trabajan cerca de su casa, de los que tienen cara de buenas personas, de los que son buenas personas, de los que comen y no engordan, de los que hacen deporte y les gusta, de los hermanos pequeños, de los hijos únicos, de los que tienen 7 hermanos, de los que tienen un chalet en la colonia del Retiro y de los que no se preocupan por una hipoteca. Ah, y de los que saben pintar.

Pero hoy, sobre todo tengo envidia de Robin Wright…¿ se puede ser más estupenda?, y aún así el tonto de Sean Penn ( otro al que mucha gente tendría envidia por estar con ella) ha preferido a otra.
Cosas de la envidia.

miércoles, 13 de mayo de 2009

RECENT KEYWORD ACTIVITY (VI).

Cosas que le pasan a uno por no saber leer”. Inquietante. ¿ Quien busca esto? Obviamente es alguien que sí sabe leer y escribir, así que no tendría que necesitar buscar en Google la respuesta a esa pregunta. ¿Qué espera conseguir? Algo como: “ uhhh…no saber leer es malísimo, te puedes volver tonto, ponerte verde, sufrir sudores fríos, calambres y posteriormente la muerte”. Y lo que más me inquieta, ¿ a quién le va a enseñar el resultado? ¿Cómo piensa convencer a alguien que no sabe leer de lo malo que te puede pasar enseñándole una pantalla de ordenador con muchísimas letras escritas? Porque si ya espera encontrar una animación para hacérselo entender al potencial analfabeto me da un pasmo.

tengo la letra de escritura muy mal” Solo dos palabras: cartillas rubio.

mi compañero de trabajo y yo somos iguales” ¿ de malos? ¿ de pringados? ¿ de inútiles?. Me temo que no, él es más listo porque no está perdiendo el tiempo intentando encontrar justificación en el cyberespacio a que él cobre más que tú. No ha perdido el tiempo en majaderías y ha pedido un aumento basándose en que tú pierdes mucho tiempo navegando por Internet. Espabila. Por cierto si por curiosidad ponéis esa búsqueda en Google os quedaréis de piedra al ver la cantidad de gente que pregunta al ciberespacio si tiene alguna posibilidad de zumbarse a su compañero de trabajo. Alucino.

Desde México esta semana tenemos “benditamaternidad”. Está búsqueda me encanta porque mi blog sale en la tercera página de resultados de Google ( ¿ quién lee 3 páginas de resultados?) Pero lo mejor de todo es que sale después de una serie de páginas religiosas de homilías, parroquias y citas bíblicas y ahí en medio, mi blog. Muy raro.

Y por último tenemos una es “ Sofía loren daba miedo”. No sé qué coño busca alguien con ese interrogante, pero Google le sacó mi blog de segundo resultado y sólo paso 4 leyéndome Vale, no te interesaba mi opinión sobre el tema, pero entonces ¿por qué repites todos los días la misma búsqueda?.

Y la qué más preocupa: “ir al pediatra" "placas de pus". Pones eso en Google y este post sale el segundo resultado. No me hagas caso, deja de perder el tiempo encima del teclado y llama a pedir cita al médico.

Uy..por último “ canciones escritas en pentagramas”…¿ no sería más fácil partituras?. Pero de nuevo me alegro de los hados del ciberespacio, con esa búsqueda Google te lleva como primer resultado aquí, y aunque las posibilidades de que Nacho Cano vaya de gira por Guatemala son mínimas por lo menos sé que le he quitado un espectador. Poquito a poquito lo mismo consigo hundirle el chiringo. Alguien en el futuro me lo agradecerá.

UNA DÉCIMA DE SEGUNDO. Nacha Pop.

Cuando tenía 12 años era una amiga muy coñazo. Por aquellos tiempos además, no apreciaba en su debido valor el dormir a pierna suelta,así que dormía poco y me levantaba temprano. Mi amiga S. era un ceporro total ( creo que ahora ya con sus dos churumbeles ha tenido que pasarse al lado oscuro de los que no duermen) y sufría mis tempranos amaneceres. Yo me levantaba pronto, pululaba por mi casa y cuando mi madre se había aburrido de verme y me decía “ haz el favor de irte de aquí”, encaminaba mis pasos a casa de mi amiga S.

Cuando llegaba allí ella siempre estaba durmiendo, yo había leído en algún sitio que si te quedas mirando fijamente a alguien que duerme se despierta. Os confirmo que es mentira, horas de contemplarla sin pestañear no servían ni para hacerla cambiar de postura. Al final la zarandeaba porque veía que llegaba la hora de bañarse en la piscina y no había manera de que despertara.

Un día sin embargo llegué y estaba levantada, por supuesto no porque quisiera sino porque su hermana C. tenía la música puesta a un volumen estruendoso. Una canción sonaba una y otra vez, una y otra vez. C. estaba parada en medio del pasillo en una especie de trance músico/espiritual, se giró y me dijo:

- ¿ no te parece una canción increíble? Es la mejor canción del mundo.

Una vez superado el susto de que una chica de 15 ó 16 años se dignará a dirigirse a mi, un mico de 10 años, valoré las respuesta y dije:

- me parece muy sosa.

Ni que decir tiene que la hermana de S. tras esa respuesta claramente inadecuada me ignoró hasta que tuve 20, pero no le tengo rencor, me proporcionó mi primer contacto con Antonio Vega.

Ahora sigo teniendo el mismo sentido musical que una cacerola pero esta canción me pone los pelos de punta.

martes, 12 de mayo de 2009

MATERNITY (XXVI): De 100 a 0.


De 100 a 0 en amor maternal:
  1. Llegas a casa después de una dura jornada laboral, colmada de amor maternal y según abres la puerta empiezan “mamiiiiii..me han pegado” “ mamiiiiii me ha pegado ella”, . Piensas con añoranza en el silencio de tu despacho y valoras la posibilidad de meterte en el coche y volver a hacerte los 80 km.
  2. Preparas la comida con amor y dedicación, lo pones en la mesa y dicen “ lentejazz que azcoo”¿pure? Yo no quiero¿pollo??..no quiero pollitooooooo”En un momento has pasado de sentirte la matriarca de la humanidad alimentando a los polluelos a valorar muy favorablemente obligarlas a la huelga de hambre. Además, sabes que si en vez de lentejas les hubieras dado macarrones el resultado hubiera sido el mismo. Frustrante.

  3. Sábado por la mañana, abres el armario y les sacas la ropa. A las dos lo mismo ( si, ya sé que hay gente a la que no le gusta, pero me da igual, son mis hijas, son pequeñas y puedo obligarlas). Da igual lo que saque si es vestido M. no querrá y si es pantalón C. no querrá. El simple hecho de vestirlas se convertirá en una ginkana de la que saldrás agotada, sudorosa y de una mala leche del 15 que probablemente te dure hasta la noche. Tomas nota mental de no ducharte nunca antes de haberlas vestido, es trabajo perdido.
  4. ¡A peinar!!!...tan monas, con su pelo estupendo, limpio, brillante…¡nooo..con eze cepillo noooooo! ¡coletas no! ¡ quiero el lazo verde! ¡quiero diadema! ¡no quiero diadema! Oigo al ingeniero con su corta patillas en el otro baño y pienso en qué diría mi madre si viera aparecer a sus nietas rapadas.

  5. Día de sol radiante, valoras muchísimo lo cerca que vives del Retiro, paseo familiar en armonía. ¡ ezta lejísimozzz! ¡yo quiero ir en patinete! ¡yo también quiero ir! A casa todos a ver la tele.
  6. Llegas al parque, un banco para ti sola, no hay madres al acecho. Sueltas los bártulos, has sido lista, traes merienda, agua, juguetes, pañuelos, todo. Abres tu libro, te relajas y ¡mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…me hago cacaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!. Coges los bártulos y vuelves a casa cagándote en todo. Por supuesto cuando llegas a casa, se sienta y dice: no zale.

  7. Microherida en cualquier lugar del cuerpo. ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? ¿ me pones una tirita? NOOOO. A pesar de que lo llevéis impreso en el código genético las tiritas no curan y son caras y no se pueden poner en la pestaña.

  8. Mami, mira qué dibujo te he hecho. Precioso cariño. Muchas gracias. Mami, mira te he hecho otro dibujo. Fenomenal. Mami, mira que dibujo te he hecho en la pared del pasillo…¿QUEEEEEE?.

  9. Por fin acostadas. Otro día más lo has conseguido. Te sientas y ¡mamiiiiiiiii, quiero agua! ¡mami me hago piz! ¡ mamiiiii no me puedo dormir! ¡ me pica el culo!


El ingeniero viéndote llorar desconsolada en el sofá, se levanta, se asoma y dice: a dormir que vuestra madre está perdiendo la paciencia. De 0 a 100 en rencor hacia tu pareja.

lunes, 11 de mayo de 2009

RECUERDOS

El sábado hice un cursillo acelerado e intensivo de jardinería. Un millón de flores de temporada para plantar y un ingeniero profesional al mando: limpia las malas hierbas, rastrilla la pinocha, recoge el borde, coloca las piñas, ordena las macetas, ¡haz el favor de plantar en recto!, repite esa plantación…ha sido duro pero ha quedado precioso.

Mientras sufría en silencio la humillación de no saber plantar unas flores con un nombre tan cursi como petunia, mi mente se dedicó a reflexionar sobre los recuerdos.

Es genial tener un sitio donde vas desde que naciste y que puedes asociar a miles de recuerdos. Paseas por una calle y sabes que llevas paseando por ahí desde que naciste: en carrito, andando, en bici, en coche, sola, acompañada, con amigos, con tu madre, con tus hijos..toda tu vida ha pasado exactamente por ese punto.

Lo curioso de los buenos recuerdos es que nunca sabes qué va a ser en un futuro un buen recuerdo. Crees que el día que acabaste el cole, o te compraron una bici o el que conociste a tu pareja o el día que te casaste, o nacieron tus hijas van a ser días que nunca olvidarás y que serán para siempre recuerdos imborrables y todas esas cursilerias. Y no es así. Los días que crees que serán más importantes son en tu memoria una nebulosa en la que ciertos flashes aparecen y desaparecen pero nada más.
Sin embargo los hechos más triviales de tu existencia pueden aparecer en cualquier momento como recuerdos tan vívidos que incluso te provoquen una sensación física. Además cuando vivías esa experiencia no eras consciente de lo feliz que eras en ese momento y de que esa vivencia te acompañaría toda tu vida: montar en bici dando vueltas alrededor de la pérgola, ir a recoger moras, sentarte en una tapia a hablar con tus amigos, conducir solo en silencio, ir con tu padre a comer arroz abanda un día cualquier, un determinado libro, una determinada película, una noche cualquiera ….miles de cosas. Eran cosas que hacías por inercia y que sin embargo cuando vienen a tu mente ahora te provocan una sensación maravillosa. No lo sabías al vivirlas pero estaban dejando una marca en tu vida.

Otra cosa curiosa de los buenos recuerdos es que no se pueden compartir, se puede intentar explicar el momento, la sensación, el sentimiento que te provocan. Se puede incluso haber compartido esa experiencia primera con otra persona, pero lo que para unos constituye un recuerdo muy especial para otros puede haber caído en el olvido más absoluto.

Los malos recuerdos tampoco se pueden compartir, pero eso es una cuestión de supervivencia, igual que no puedes sufrir las desgracias de los demás tampoco puedes compartir la experiencia de un mal recuerdo, si se pudiera la vida sería un dolor continuo.

Los malos y los buenos recuerdos no provocan lo mismo.

Los malos momentos se pueden invocar casi sin ningún estímulo exterior. Puedo pensar en el día que murió mi padre o en el día que hice el ridículo en la función del colegio o el día que alguien se rió de mi o la vez que me dejó un novio en una cafetería. Pienso en esos momentos horribles de mi vida y experimento las mismas sensaciones que tuve en el momento mismo que sucedieron: pena, humillación, vergüenza, ridículo, tristeza absoluta…solo pensar en las situaciones que lo provocaron, y todo está ahí de nuevo, por supuesto que no con la misma intensidad pero sí con bastante crudeza, es entonces cuando dices “ mejor no lo pienso”.

Los buenos recuerdos sin embargo no se pueden invocar así como así. Para que de verdad te reconforten tienen que ser invocados inconscientemente, vas por la calle y el olor a tierra mojada te trae a la memoria el día que ibas paseando por Pontevedra completamente empapada y al ingeniero se le rompió el móvil porque se le llenó el bolsillo de agua, os reistéis tanto en mitad de la calle completamente empapados que la gente os miraba pensando que estabais locos. En el momento que tienes ese recuerdo experimentas una sensación agradable pero no la misma que tuviste en su momento..es como si te vieras a ti mismo en una película pasada a doble velocidad. Te entreves rápidamente en un momento dichoso pero pasa tan deprisa que no te da tiempo a asirlo, a revivirlo. Intentas volver a pensar en ello pero el recuerdo se ha esfumado, la sensación que te ha provocado también y sólo queda esperar a que vuelva.

Los buenos recuerdos te hacen revivir lo feliz, lo libre o lo reconfortada que te sentiste en un determinado momento sin saber que ese determinado momento perduraría en tu memoria.

Quizá dentro de un tiempo la visión de infinitas bandejas de petunias me traiga a la memoria este fin de semana como un buen recuerdo pero por ahora solo tengo agujetas.