viernes, 26 de abril de 2013

UNA CASA.


Hay gente que piensa en conceptos abstractos, otros piensan en hojas de cálculo, otros piensan en hechos, en cosas tangibles, otros en ceros y unos y otros tienen el superpoder de no pensar en nada.

Yo pienso en imágenes. Soy muy buena en eso. Cuanto más complejo es un pensamiento o una sensación o una idea más fácil me resulta construirme una imagen mental donde encajar todas las piezas de ese pensamiento, idea o sensación. Con esto quiero decir que no pienso en imágenes las chorradas del día…solo las cosas importantes.

Soy una casa. Una casa grande, con dos pisos, un bonito tejado a dos aguas, grandes ventanales y un porche con sofás para tumbarme a leer y una mesa para escribir.  Tengo un jardín con muchos árboles, mucho verde y a veces se ve el mar y a veces la montaña.
Soy una casa y escribo un blog. La casa es visible, está al alcance de la vista de cualquiera que pase por delante en mi vida diaria. Me ven desde el otro lado de la valla que delimita mi jardín. La casa, a algunos  puede gustarles, puede intrigarles, puede parecerles preciosa, acogedora, pueden tener ganas de ser invitados y pasar a ver que hay dentro.  Otros puede  que consideren que es fea, pretenciosa, absurda, ridícula y un horror y pasen de largo y muchos otros, muchísimos, puede que  ni siquiera la vean y la ignoren completamente.

Luego está la gente que entra en el jardín. Algunos se cuelan y los echo en cuanto puedo, otros consiguen llegar hasta la entrada pero jamás pasarán de ahí. En este nivel está gente con la que trabajas, que conoces de manera casual o que son conocidos lejanos.

Hay otro grupo de gente a los que les abro la puerta y les dejo pasar a la entrada, desde donde se ve algo del interior. Se ve donde está el salón, la cocina y puede que una habitación dónde trabajo. Charlo con ellos en esa zona y pueden hacerse una idea de cómo soy por como tengo decorada la casa…obviamente no soy una loca del terciopelo y los mármoles, ni me planteo la decoración zen como estilo de vida. Hay días que verán que todo está desordenado y otros en los que parece que todo está en perfecto estado de revista, lo ven todo desde la entrada pero no pasan de ahí. En este nivel está casi toda la gente con la que he trabajado en mi vida, me conocen, saben cosas de mi vida, de mi familia, saben donde voy de vacaciones y perciben si un día estoy de una mala leche de flipar y otro estoy tan feliz que soy insoportable…pero pueden perfectamente no conocer nunca el motivo de ese estado de ánimo.

Otro grupo de gente es la que voy dejando entrar poco a poco, primero al salón porque es mi parte más estupenda donde están los sofás cómodos, hay libros, buenas vistas y suele estar medianamente ordenado. Después puede que les pase a la cocina que es un espacio de más confianza y donde todo es más cercano, menos de "visita". Puede que incluso les deje usar el baño de la planta de abajo para que me cuenten sus cosas buenas y las no tan buenas. Pueden pasar años en ese nivel de confianza, pueden pasar al siguiente o pueden romper algo, algo valioso y retroceder al nivel verme desde la entrada.

Después están mis amigos y mi familia, esos que llegan, entran, gritan mi nombre desde la entrada, me buscan por toda la casa y abren todas las puertas hasta que me encuentran. Les da igual lo que esté haciendo, que esté en modo activo o en modo “bichobola”. Han venido a verme y quieren verme y ya está, conocen mis escondites. Pueden incluso llegar, entrar, buscarme, no encontrarme y sencillamente sentarse a esperar que aparezca…y esperarán lo que haga falta.

De todas esas personas que entran en mi casa y la sienten como suya, hay unas cuantas, muy pocas, poquísimas…que son capaces de buscarme cuando estoy metida en la cama tapada hasta las orejas y sencillamente ponerme la mano encima y decirme que todo saldrá bien. Esperan a que me de la gana de sacar la cabeza y también se cabrean, abren la ventana, me sacan a rastras y me dicen: deja de hacer el gilipollas, ponte de pié, vístete y sal. Son las mismas personas que son capaces de soportarme cuando ando por la casa gritando, cabreada, enfurecida y muy hostil con el planeta y son las únicas personas que me regañan, me dicen que no tengo razón, que me equivoco y que no lo estoy haciendo bien….sin temor a que los eche de la casa.

En el último paso de toda esta imagen mental están las personas para las que abro mis cajones más secretos, mis armarios y el desván. Sitios que llevan cerrados tantos años que ni me acordaba que los tenía pero que ahora necesito enseñar. Abro un cajón casi olvidado y le enseño las mierdas que tengo guardadas ahí, algunas espectaculares y otras auténticas miserias que había jurado nunca recordar pero que por alguna extraña razón cósmica necesito enseñarle a esa persona: un cuaderno, una chapa, una piedra, una fotografía, un pensamiento, un recuerdo. No tengo miedo a enseñarlo porque esa persona va a valorarlo como lo que es, como mi jardín secreto que le estoy enseñando y me conoce tan bien que será capaz de valorar lo que sea maravilloso, comprender lo malo y descojonarse conmigo de lo que son mierdas ridículas en plan ¿pero qué es esto que guardas aquí? En mi vida no hay más de 2 personas a las que haya enseñado mis cajones…incluso los que ni siquiera sabía que tenía. Es la gente que me enciende por dentro, no…que hace que me encienda.

Soy una casa y tengo un blog. Leer el blog es verme desde el jardín, ver mi casa desde la valla. A los que le gusta pasan todos los días. Miran, remolonean, intentan vislumbrar algo más entre los árboles y por las noches intuyen algo en las ventanas con las luces encendidas. Oír mi voz o ver mi foto es como si me paseara por el jardín y me vieran en persona, ya no soy como se imaginaban, me ven tal cual soy. Conocerme en persona es una barbacoa en el jardín.

Hoy, mientras pensaba en todo esto en mi absurdo viaje a Mordor, ha saltado esta canción de Bruce que cuenta algo parecido “Secret garden”

52 comentarios:

Diva Gando dijo...

Primeeeeee!!!! Luego comento. Besos

Anna JR dijo...

Qué bonito. Qué imagen tan clara. ¿Y qué sería tu libro en tu casa?

A mi me encanta pasar por tu casa!!

Muy, muy chulo!

Hermano E dijo...

Impresionante post, lo guardaré entre mis favoritos.

Me gustaría que me invitases al salón, pero se que probablemente no alcance ni siquiera la entrada
Y te comprendo (y te admiro).

P.S.: Obviamente soy del EXCEL, lo cual creo que no puntua mucho.



Jelen dijo...

Super bien escrito, definido, narrado, interpretado. Chulísimo!!!!

LS dijo...

Un comentario sólo para decirte que te leo, me alegro de seguir tu sueño aunque ando liada ( siiii, de esas pseudosuperwomen que no tienen tiempo para ná) esbozando un sueño mío. Y claro, robando ratos al curro, al patio del cole(sin culpas), a la maternidad y al deseprtador, ni para decir un ay¡ Pero como me apetece dar señales trasmitiendo mi alegría por todo lo que te está pasando, ahí va. Y aún no he leido el libro, pero es que me estoy quitando de la tentación. He sacado un tocho denso que no enganche para que me deje dormir.
Disfruta Moli y un abrazo desde Pamplona city.
Eleese

Anónimo dijo...

Plas, plas, plas....

Otro post increible ( junto al de tu cumpleaños y alguno más, son extraordinarios.)

Muy bien lograda la metáfora. Tu eres la casa, y el libro es como el espejo en el espejo.

Yo pasaba por aquí, el día de tu cumpleaños, y con todo el revuelo que se armó me paré, miré, vi y decidí quedarme y formar parte de esto, con mis comentarios, mi seguimiento en tuitter, y mis varios ejemplares del 2.0 no virtual. Siempre anónima, pero siempre ahí. Contenta de haber cogido el camino de la casa desapercibida y de no haber seguido por cualquier otro que te ocultara.

Creo que con esto también contestas a mis preguntas, después de leer el libro, si no te molestaba lo que tus allegados pensaran o sintieran.
Ahora entiendo que tu INTIMIDAD son tus cajones, y lo demás es menos vulnerable. Yo soy tímida y mi casa un búnquer. La culpabilidad y la ridiculez también crecen silvestres, y en mi jardín abundad...

Muy bonita esta entrada. Muchas gracias. Me haces pensar.
Buen día,.,.,.,,,.,.,.,.,.,.,

HombreRevenido dijo...

Y tienes un blog como una casa (de grande y de acogedor).

Miss Hurry dijo...

Me ha encantado. Y, desde la valla, la casa se ve chula.

Anónimo dijo...

Me ha encantado. Gracias por dejarnos vislumbrar aunque sea a media luz parte del salón, del porche o de la parte que quieres mostrar con tu blog.
Mola.
Arantxa

Anónimo dijo...

Hola,

soy de las que les gusta la casa y pasa todos los días a verla. He llegado a verte en el jardín y espero, algún día, ir a una barbacoa...(a lo mejor si vienes a firmar el libro a Galicia).
Caren

Oswaldo dijo...

Hay casas con ventanales a todo lo ancho y hay las que tienen todas las ventanas tapiadas. Las hay feas, sucias o desprolijas y las hay cuidadas y limpias.
Hay una, la de Psicosis, a través de cuyas ventanas puede verse un tio con un cuchillote mientras suena una música espeluznante de apenas dos notas. También están la de la bruja de Hansel y Gretel y las tres de los cochinitos. Las hay ostentosas y hay las que "no parecen" pero "son". Etc, etc...

¡Sí! Tu metáfora es excelente y da mucho que pensar.


Así que ahora haces barbacoas en diversos jardines, quiero decir... librerías...

Me gustó, por cierto, un comment de una tal "Anónimo" que dice que "...el libro es como el espejo en el espejo". ¡Es bueno!

Anónimo dijo...

Considerame tu vecina de enfrente.
Bueno, en realidad no se si tu casa está situada en un lugar concurrido o prefieres algo más de intimidad, por ejemplo vivir en la cima de una montaña.
De cualquier forma me veo así. La típica vecina que se asoma por un agujerito de las cortinas del salón para poder "cotillear" si hay luz o no en la casa.
Cuando la hay se que pasaré un ratito divirtiéndome. (Un nuevo post!! Que habrá pensando hoy Moli?... vamos a ver-leer).

Me encantó haber tenido la suerte de mudarme a este hermoso lugar.

Prometo acudir a una de las barbacoas cuando se celebren cerca.

Croke

Anónimo dijo...

Pufffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff................................................................................................................Qué pereza.

Miss Hurry dijo...

Tienes que estar muy aburrido, Anónimo del pufff, porque a mí cuando no me gusta un blog no vuelvo a leerlo, sin más. Es una idea, por si no se te había ocurrido.

Boticaria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Boticaria dijo...

Coincido con Miss Hurry, se ponen pesaditos los anónimos a los que les da pereza o se cansan de que Moli hable de su libro.No es obligatorio pasar por aquí, que si vas por el camino y ves la casa de Moli, solamente tienes que girar por otra calle y no mirar, así no te molestará lo que estén haciendo en el jardín, o en el salón, o no te arriesgarás a verla en una barbacoa.
¿O es que cada día os levantáis con el ánimo de leer los blogs que más detestáis para así escupir vuestra ira en los comentarios? No lo entiendo, mucho tiempo libre es lo que hay....

_Xisca_ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Buffffffffffffffffffffffffffff!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Qué hastío.....

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=9yzQXkHHR_s

Paquito Umbral y su "Década Roja"....

Puffffffffffffffffffff!!!!!!!!! Qué desgana!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Alma dijo...

Se ve precioso todo desde la valla, precioso!
Bss

Nisi dijo...

Qué bonito. Somos casas, todos somos casas.

A mí me gusta pasar por la valla de la tuya y admirar las flores de tu jardín, que son tus posts, la parte de tu casa que compartes con nosotros. Si algún día te veo desde la valla trabajando en tu jardín, te saludaré.

Isabel dijo...

Me ha encantado la entrada de hoy, pero si, he tenido que ir a google para saber que era una terraza a dos aguas.
P.D: Tienes una valla monísima y muy cómoda

Ameliaqp dijo...

El paseo diario hasta tu casa es uno de mis hábitos favoritos.
Qué belleza de post, Moli!

Ameliaqp dijo...

El paseo diario hasta tu casa es uno de mis hábitos favoritos.
Qué belleza de post, Moli!

Démo Forever dijo...

Me ha encantado la metáfora.
Creo que soy un apartamento bastante pequeñito, compacto y acogedor en el que no cabe todo el mundo pero en el que se puede estar muy a gusto viviendo allí ;)

Bichejo dijo...

Jo, muy chulo. En la vida se me habría ocurrido la comparación.

Las barbacoas molan. Creo que este post ha hecho que muchos estemos pensando "soy de barbacoa? soy uno de otro pueblo que se ha perdido y pasa por casualidad?"

Marta dijo...

No Marta dixit:

La primera vez que vi tu casa me gustó tanto que me pasé horas mirándola y ahora he incorporado a mi paseo diario una paradita para admirarla.

Me encanta este post.

Anónimo dijo...

Me paso todos los dias por tu jardín y
disfruto como una enana admirando tu
bonita casa .

paqui

Tita dijo...

Abandono mi balcón desde Google reader para comentar hoy. Dentro de tu calidad, esto es de lo mejorcito, por todo.

No está de más marcar el territorio, menos mal que los descerebrados tenemos más cabeza que muchos "cerebrados" y no nos vamos a volver locos y pensar, que como los de la tele, por verlos todos los días, son de la familia.

Tú eres gran lectora, y seguro que te has dado cuenta, al leerlo todo o casi todo de un autor, que sin querer, deja ventanas abiertas, sin cortinas, del cuarto más escondido que justo, tiene el cajón secreter abierto. Libro tras libro. El escritor sin querer, va dejando huellas de su alma.

liborio dijo...

Haces bien en ir poniendo barreras, eso es señal de que empiezas a tocar la fama. Todos al principio quieren sentir el calor de los admiradores pero luego...

En los años 70, hablando de casas, llego a Madrid el famoso estilo Levitt (lujosos chalets sin muros en los jardines) hoy están todos bien vallados.

Te felicito por tus éxitos y por tener ese tesón de escribir todos los días.

fiorella dijo...

Me encantó este post. Hoy pude oir la entrevista que te hicieron en la Cope y leer tu encuentro virtual, un gusto. Un beso

Estrellas de Lana dijo...

Sobresaliente

TXABI dijo...

Se nos han colado varios "Puufffff...os"; qué cansinos, no ?

Paulina dijo...

Veo tu casa desde muy lejos, llegue de casualidad y me quede atrapada por el sarcasmo y la increíble manera que tienes para escribir sobre cosas tan cotidianas que callamos, no soy de las que te leían desde el 2009, llegue hace unos meses, y desde la cerca de tu jardín me asomo de vez en cuando a ver tu casa.
Una descerebrada mas desde Costa Rica

NáN dijo...

Jung puro y duro.

Lo mío es una torre, con almenas para disparar a los que se acerquen. ¿Tú crees que eso tiene algún significado?

Anónimo dijo...

Nan vives en las nubes y matas al que trate de bajarte. Eso no es malo, no te preocupes. Creo. Más que nada porque yo vivo en mi nube y me lo paso de puta madre. Algún día puede que nos encontremos, mientras tanto disfruta del paisaje..

NáN dijo...

Me tranquilizas, Anónimo. Podríamos conversar con señales de humo de torre a torre.

Anónimo dijo...

Hace tiempo que estoy a ello pero si no te llegan, silba, tú sólo silba y verás..

Anónimo dijo...

Cuando uno escribe sobre su vida los que leen no se quedan solamente en el jardín, algunos pueden leer mucho más de lo que se quiere mostrar.
Con cariño,
MCTS

Ana María dijo...

Me encanta pasear por esta acera y ver tu casa, tu jardín y tu valla. Tus flores y árboles, tu caminito hasta la puerta, las ventanas, el porche donde leer.

Es uno de mis paseos favoritos del día ^_^

:*

Anónimo dijo...

Y The beautiful Sout que tiene una canción que es The table

Anónimo dijo...

Me encantan tus metáforas.

Marta

Juliet dijo...

Un post precioso.

Me ha recordado (sin mucho sentido) a la peli japonesa El castillo ambulante, de los estudios Ghibli. :)

El caminito hacia tu jardín es una costumbre estupenda de mi día a día.

Un abrazo Moli.

Baby Care dijo...

Divino, perfecto!

Aricias dijo...

El otro día echando un vistazo a "mis blogs referencia" vi este post y no me llamó nada, lo leí en diagonal y lo dejé.
Hoy al ver tu enlace el twitter dije "¿a ver?" y sabes una cosa, me ha encantado, me parece una descripción preciosa y muy clara.
Eres de esas personas a las que yo invitaría a mi cocina :)

Blanco Humano dijo...

Hay que ver lo bien que le sienta este tema a este post.

PD: ¿Ahora moderamos? Mira, la que se metía con mis captchas...

otro anónimo dijo...

Chica, te he leído en diagonal porque es de lo más pretencioso y creído que te he leído ... y te aseguro que últimamente es difícil.

Bájate un poquito, anda.

Burbuja dijo...

Me gusta tu casa, lo que dejas ver y las ideas que nos podemos formar a partir de lo que leemos.

Me apetece mucho verte en el jardín ;) Además, creo que el caminito hasta tu puerta, es de chuches =D

Por cierto, igual no sería mala idea que adoptárais un perrazo para el jardín, por eso de las visitas indeseadas y tal... ;P

Mientras tanto, seguiremos paseando a este lado de la valla ^_^

Anónimo dijo...

Moli, bonita metáfora, creo que todos tenemos esas estancias o esas capas. El problema es no saber distinguir quien es de cocina y quien de jardín, esa confusión hará daño.

Dejar entrar a alguien es difícil y descubrir que has dejado entrar a alguien que en su casa ha puesto cerrojos... Duele. Los amigos deben ser alimentados en ambos sentidos.

Enhorabuena por el libro, por favor, anuncia tus próximas firmas no pude ir a Gaztambide por temas praderiles y me gustaría tener el libro firmado.

Pd: Anónimos del pufffff éste es un blog personal, si lo que quereis es leer algo que refleje vuestra imagen es sencillo...escribir el vuestro.

Xana

anonima porteña dijo...

me encanto! yo paso casi siempre por la valla.......y me alegra hacerlo!

Elostahl dijo...

Me ha encantado tu post!
Te sigo hace poco pero tu blog ya me es indispensable.
Besos desde Brasil

Ana dijo...

Moli, tienes una casa preciosa, me gusta pasarme por delante a ver si hay algo nuevo. Si te veo en el jardín me acercaré para decirte lo mucho que me gusta en persona.